¡Que placentero es leer esta web y enterarte por su agenda de conciertos de que uno de los grupos que mas estoy escuchando últimamente en la sala de mi casa, vienen a tocar prácticamente debajo de mi ventana!.
Y menos mal, porque repito, si no es por The Sentinel os puedo jurar que probablemente ni me hubiese enterado de que Uzzhuaïa estaban en el pueblo de las sardinas, y es que salvo una pequeña reseña aparecida un día antes del concierto en un periódico local en ningún otro sitio se pudo tener información acerca de lo que se iba a celebrar en la sala Xtreme.
Lo cierto es que dicha sala parece que está intentando empezar a organizar conciertos de este tipo, y a pesar de que se encuentra ubicada en “casa Cristo” con respecto al centro de Santurtzi, el local está bastante bien, pero situado a pie del superpuerto y justo debajo de una central térmica, lo que antes fue un sitio de ensueño, ahora y debido al progreso es un lugar mas bien degradado.
Pero vamos con lo que interesa, y no es mas que la descarga y el consiguiente fiestón que organizaron estos valencianos, que venían el día anterior de tocar en la localidad también bizkaina de Basauri, después de que su concierto en Haro (La Rioja) quedase suspendido no se sabe por qué motivos.
Y es que a pesar del poquísimo publico que nos congregamos en el local no impidió que Uzzhuaïa lo dejase literalmente patas arriba, con un repertorio que estuvo basado principalmente en su segundo disco “Diablo Blvd.” y con varias versiones de bandas ya consagradas.
Un sonido buenísimo hizo que la cosa marchase sobre ruedas y temas como “He cambiado” (con el que abrieron la noche), “El efecto diablo”, “Amanecer” y sobre todo “Sueña hoy” y “Lejos de mi ciudad” (estas últimas las más aplastantes para mi gusto) sonaran fuertes, duras, compactas y todo ello gracias a la pedazo de calidad que atesoran sus dos guitarras, Álex e Israel con un control absoluto de sus instrumentos imprimiendo una dureza bestial a los temas, la base rítmica a cargo de Álvaro (bajo) y de José (batería) de sobresaliente, clavando e incluso superando los temas con respecto al estudio, y tampoco olvidarme de Pablo el cual se tragó no se cuantos poleos para cuidar la voz antes del concierto, pidiéndonos disculpas porque padecía algo de afonía, y menos mal porque si no se deja las cuerdas vocales allí mismo, soberbio con su voz, de modo que tendrá que estar más a menudo con afonía, porque la verdad es que lo bordó, estando muchísimo mejor que cuando le pude ver por televisión en los conciertos de Radio3.
También destacar las distintas versiones que se marcaron como fueron una demoledora “Communication Breakdown”de Led Zeppelin, “Paranoid” de Black Sabbath y la contundente “Grinder” de Judas Priest, vamos como para aburrirte con ellos. También decir que cerraron con una sensacional “Mamma Kin” del primer disco de Aerosmith con la gente del respetable ya totalmente entregada a ellos. Sublime.
Y así transcurrió la hora que mas o menos estuvieron en el pequeño escenario de la Xtreme, haciéndonos pasar un rato con auténtico sabor a Hard Rock.
Sólo esperar que vuelvan a pasar por estos lares, pero ya en una sala con unas verdaderas condiciones y con más publico, porque realmente se lo merecen.
Escribía Carlos “Mr. Trabuco” en su crónica del concierto de Uzzhuaïa en la sala Ritmo y Compás que si estos se acercaban a vuestra ciudad no perdierais la oportunidad de verlos. De verdad, hacedle caso.
Y antes de terminar estas letras mandar un fuerte abrazo a Álex al cual le estuve dando la brasa antes del concierto charlando con él durante un buen rato. Un placer haberte conocido.
Tampoco olvidarme de Pablo, que tuvo la amabilidad de firmarme el disco y de atenderme justo nada mas terminar el concierto. Un saludo.
Y a la banda en general decirles que ánimo y para adelante que si algo os sobra es calidad y ganas. ¡Que el diablo siga sonando!.
Texto y fotos: Victor Urrutia (Bittor)
