UFO + ULI JOHN ROTH – Viernes 5 de marzo de 2004, sala Divino Aqualung (Madrid)

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La casualidad quiso que UFO se presentaran en Madrid justo una semana después de que MSG nos dejara con un gran sabor de boca en la misma sala. Teniendo en cuenta que Michael Schenker sigue manteniendo en su repertorio bastantes clásicos de UFO que sin duda serían interpretados también esta noche, las comparaciones iban a ser inevitables.

Para terminar de hacer coincidir las sensaciones, nos pusimos exactamente en el mismo lugar que la semana anterior, en unos escalones que hay en medio de la sala que nos iban a permitir una visión perfecta de lo que sucediera en el escenario.

Cinco minutos antes de las 8 de la tarde, y con gran cantidad de público aún por llegar, sale a escena Uli John Roth, acompañado únicamente por un teclista llamado Michael Bramwell, que se las apañó para sonar como una orquesta completa que acompañaría a la virtuosa guitarra del alemán. Nunca había tenido la oportunidad de verle en directo, y ni siquiera he seguido con mucha atención su carrera desde que abandonara a Scorpions en pleno éxito tras aquel glorioso “Tokyo Tapes”. Un par de escuchas a su proyecto “Electric Sun” y, eso sí, un buen repaso a su último disco en el que recrea “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi.

Lejos de la parafernalia que suele rodear la salida a escena en un concierto de Rock, Uli sale tranquilamente hasta su posición en las tablas. Lo primero en que me fijo es en su disfraz de D’Artagnan, con un llamativo sombrero con plumas. Se le nota que no es un chaval, aquí los años pasan para todos.

Muy pausado y sonriente nos saluda y comenta que gran parte del concierto va a consistir en interpretaciones basadas en música clásica, pero que no nos preocupemos, que también habrá lugar para el Rock. Para comenzar, un buen repaso a su último disco, Metamorphosis, en concreto con dos piezas pertenecientes a la “Primavera”: “Venga la Primavera” y “April Rain”. El acompañamiento del teclista es fundamental, entre algún sonido sampleado y su trabajo con una orquesta sintetizada, da la cobertura necesaria para que Uli John se explaye, reproduciendo lo más fielmente posible las escalas para violín escritas por Vivaldi hace casi 300 años.

Es curiosa la reacción del público. Evidentemente este tipo de composición no es la idónea para saltar y dar palmas, pero la atención que genera es innegable, y todos observamos muy atentamente las evoluciones del guitarrista. Este se siente a gusto y no para de sonreír complacido. Tras estos dos temas primaverales, vuelve al micro y nos anuncia que va a hacer otro tema de las Cuatro Estaciones, con un largo desarrollo instrumental, en este caso perteneciente al “Invierno”, que interpreta en su totalidad. La complejidad de las escalas escritas para violín provoca que en alguna fase concreta se le amontonen los dedos sobre el mástil, pero en general Uli John Roth cumple con nota el reto.

Tras media hora de homenaje a Vivaldi, el concierto prosigue sin abandonar las adaptaciones clásicas. En tono distendido y muy tranquilo, Uli Roth nos cuenta que era la primera vez en su vida que tocaba en España, y que quería aprovechar la oportunidad de tocar música española. Nos contó que su primera guitarra fue una española que su padre le compró en un viaje a Granada, y que para homenajear a esa ciudad iba a interpretar un tema de un grandísimo compositor, el maestro Francisco Tárrega, de quien dijo haber aprendido mucho. El tema en cuestión es “Recuerdos de La Alhambra”, y su ejecución fue poco menos que perfecta. Me viene a la mente un disco del guitarrista Antonio Yepes que mi padre tenía por casa cuando yo era niño, lo que aumentó mi sensación nostálgica al escuchar la interpretación que estaba contemplando. Tras una gran ovación, Uli comenzó a tocar, sin presentación, el tema clásico español que más fronteras ha cruzado: el “Concierto de Aranjuez” del Maestro Rodrigo. A pesar de la falta de originalidad en la elección (al menos recuerdo habérselo visto tocar 3 veces a Jon Lord en sus visitas a España), el tema suena muy bien y la respuesta del público es unánime.

Uli Jon Roth agradece los aplausos, y muy sonriente desaparece de la escena, dejando sólo al teclista, quien reclama para sí su momento de gloria con un extenso solo en el que empieza a combinar melodías conocidas: La intro del “One Vision” de Queen da paso una mezcla de temas de todo tipo de músicas, entre los cuales hubo hasta un Charlestón, un Rythm & Blues, uno trozo del “Great Balls Of Fire” de Jerry Lee Lewis, terminando con un espídico “Burn” (Deep Purple). Una ovación unánime reconoció la valía de este desconocido músico.

En ese momento, Uli John Roth vuelve a escena y, ahora sí, comienza un medley con varios temas de su paso por Scorpions, comenzando por “The Sails Of Charon” y terminando con un “Fly To The Rainbow” muy fiel a su versión del Tokyo Tapes. Hay que ver, estas canciones tienen 25 años e iban a ser las más jóvenes de su repertorio!¿Y qué no puede faltar en un concierto de Ulrich Roth? Una sonrisa cómplice y el comienzo de un riff dio paso a la reencarnación de Jimi Hendrix en una versión entrañable del clásico de Bob Dylan “All Along The Watchtower” muy inspirada en la versión que inmortalizó el mítico Hendrix, y con la que el veterano público que había ido llenando la sala hasta rozar el lleno gozamos por completo.

Para despedirse, Uli se dirige a nosotros para explicar que su último tema lo quería dedicar a la Paz, tan atacada en los tiempos que vivimos, para lo cual interpretó varios movimientos de la 5ª Sinfonía de Beethoven”. La música clásica cerraba, tal y como había abierto, su brillante actuación.

Como el show de Uli John Roth no llevaba ni batería ni más parafernalia que unos teclados, el escenario se “limpió” en breves minutos, dejándolo listo para que UFO salieran a demostrarnos lo que da de sí la formación actual. 

Las expectativas eran muy buenas. El disco que presentaban, “You are here”, me había gustado mucho, y unido a que era la primera vez que veía al grupo en directo, generaron en mi gran expectativa.

A punto de dar las 20:30 se apagan las luces y una intro de puro blues nos indica que el concierto va a comenzar. Los músicos van ocupando su sitio en el escenario, con una disparidad de imagen digna de mención: a Phil Mogg se le notan mucho los años, luce pelo muy corto y muy rubio, como es habitual, y ocupa el centro del escenario. Pete Way es un tío enorme, y su imagen es la del clásico rocanrolero inglés macarra y borrachín. Paul Raymond también se nota que no es ningún jovenzuelo, y pronto me sorprende su amaneramiento. Huy que loca…. A la batería se sienta Jason Bonham, hijo del mítico y fallecido John Bonham, con una muy avanzada alopecia pese a ser el más joven del grupo, y a la guitarra… ¿Mariano Muniesa? No, es Vinnie Moore, pero su parecido con Muniesa es asombroso!

El concierto comienza con “Midnight Train” cuyo final enlaza con “Mother Mary”, uno de los clásicos de la época Schenker. Pronto voy contestando internamente a laspreguntas que previamente me había hecho sobre el rendimiento de los UFO actuales: Vinnie Moore es un guitarrista excepcional, y tiene un grandísimo peso en la formación actual del grupo. Pete Way no para de saltar, moverse y bailar mientras su bajo lo lleva a la altura de las rodillas, siendo uno de los focos de atención. Como anécdota, toda la parte central del bajo llevaba impresa el escudo del Aston Villa, afamado equipo de fútbol de Birmingham del que Pete Way parece ser fan. Jason Bohnam tiene una grandísima pegada y una gran técnica, demostrando ser mucho mejor batería de lo que yo había previsto. Paul Raymond se mantiene en un segundo plano, pero apoyando al sonido del grupo de tal forma que se le acumula el trabajo: segunda guitarra, teclados, coros… Phil Mogg se muestra bastante torpe en escena, agarrado al pie de micro en postura única y con su poderío vocal aún por demostrar.

Tras los dos primeros temas, Mogg anuncia que están aquí para presentar su nuevo disco, “You Are Here”, y para ello atacan con el primer tema nuevo, “When Daylight Goes To Town”, el que abre el CD. A pesar de no ser uno de los clásicos, tiene una gran aceptación, acompañado por palmas por todo el público. Seguidamente, otro de los clásicos: “Let It Roll”, en el que Phil Mogg pasa por algunos problemas con la voz, cosa que se repite en el siguiente “I’m A Loser”. Incluso hay un momento en el que parece que se va a romper, pero es solo un amago, y a partir de ahí fue a más, recuperando su cálida voz para el resto del concierto.

A estas alturas del concierto ya ha quedado claro que los dos miembros que más destacan de la formación son precisamente los dos nuevos. El solo de Vinnie Moore es antológico, aunque peca del lastre que suelen llevar todos estos guitar-hero, que no es otro que el querer demostrar constantemente su habilidad, a costa de alargar hasta el límite cada solo. Jason Bonham es un huracán. Una mezcla perfecta entre pegada y técnica, se adorna lo suficiente para no ser un simple metrónomo, y le pega con una mala leche a los parches que invade con su energía tanto a sus compañeros de grupo como a todos los que le miramos extasiados.

“This Kids”, otro clásico que cae, y en la conocida parte de blues en medio de la canción aparece Vinnie Moore majestuoso para clavar un solo de los mejores de la noche.

Caen más temas: “The Wild One”, un medley con “Call Me” y “Fighting Man”“Slipping Away”… el nivel no decae ni un momento.

De repente, otro clásico de tiempos pretéritos: “Too Hot To Handle”, con el que la gente se entrega definitivamente. Las palmas echan humo y Phil Mogg, lejos de los titubeos del principio, está pletórico. No es fácil que un grupo con tanta carrera detrás consiga combinar los temas antiguos con los nuevos con esa facilidad, pero la alta calidad de “You are here” se lo permite, y tras este clásico con 20 años de actividad cae un “Jelloman” pletórico, incluyendo el guiño final a Led Zeppelin que recuerda al fallecido padre del batería que lo estaba bordando delante nuestro.

Para entonces estábamos todos entregados, y UFO echa el resto: “Only You Can Rock Me” provoca el éxtasis y nuestras gargantas sufren al cantar a pleno pulmón el estribillo. Para evitar que le pase lo mismo, Phil Mogg cambia un poco la melodía en las partes más altas para evitar tener que subir hasta donde quizás no podría llegar. El festival vocal del público sigue con “Lights Out” en el que cambian en alguna ocasión Lights out in London por Lights out in Madrid, tal y como una semana antes sucediera con la versión de MSG. Estamos en el sprint final y el ritmo es trepidante, y la comunión con el respetable, también. El solo de Vinnie Moore es para grabarlo para la historia. Pete Way suda como un campeón, le cae el pelo por la cara y su entrega es máxima.

El concierto está llegando a su fin, y para ello Phil Mogg presenta una de las canciones más tiernas de su repertorio, “Love To Love” muy emocionante y el que la propia estructura de la canción hace que esa emoción vaya “in crecendo” y la intensidad vaya aumentando hasta el clímax, con un Vinnie Moore en estado de gracia.

El grupo se despide, pero todos sabemos que estas cosas están previstas. Insistimos un poco y ahí los tenemos de nuevo. El primero que aparece es Paul Raymond, que cruza el escenario dando saltitos como Heidi al encuentro de Pedro (qué manera de perder aceite, por Dios!!). Tras él, el resto de la banda, que toma posiciones y… al ataque!! Aquí está, mi canción preferida de los UFO de todos los tiempos, ladies & gentlemen… “Rock Bottom”!! Quizás es el único tema que admita un solo tan largo como el que Vinnie Moore ha incluido en el resto de las canciones, y desde luego ahora no nos va a dejar sin él. El tema dura más de 10 minutos, y el protagonismo de Moore es prácticamente absoluto durante la mayor parte de la canción.

Y si “Rock Bottom” admite el solo más largo en su concepción original, el tema más conocido de la banda, “Doctor Doctor”, no admite solo alguno. Nunca lo ha llevado, ni en las versiones de MSG ni en las de UFO, salvo en aquel simulacro de versión que Sobredosis incluyeron en su segundo disco. La inequívoca introducción a los teclados de Paul Raymond hace que una sonrisa se nos incruste en la boca hasta el momento en que todos gritamos a pleno pulmón: “Doctor… doctor!! Doctor, doctor, pleeeeaaseee….” tremendo! Y cuando creíamos que iban a respetar la composición original, aquí tenemos a Vinnie Moore metiendo su solo. Un solo tremendo, pleno de técnica y de al menos 2 minutos!! Muy bueno, pero quizás excesivo.

Un festivo “Shoot, Shoot” daba el fin absoluto al concierto, con todo el público bailando, y deseando que aquello no acabara nunca. Final apoteósico con toda la banda entregada al borde del escenario.

Tras el concierto, los comentarios eran prácticamente unánimes: a pesar de los años, UFO están en plena forma. Las nuevas incorporaciones ocupan un lugar muy importante en la formación actual. Sobre las inevitables comparaciones con el concierto de MSG de la semana anterior, la mayoría coincidíamos en quedarnos con los temas clásicos en manos de Michael Schenker, ya que el excesivo afán de protagonismo del virtuoso Vinnie Moore a veces desvirtuaba los temas en demasía.

Nada más concluir el concierto nos fuimos raudos y veloces a otra sala madrileña, donde TEA presentaban su nuevo disco. Aunque esa es otra historia y os la contará otro.

Texto: Santi Fernández «Shan Tee»

Fotos: Santi Fernández «Shan Tee» y Starbreaker