Concluía el concierto de los veteranos UFO (que ya reseñamos por aquí) y rápidamente en el “Shan Tee-móvil”, casi siempre con buena música, nos dirigíamos a Montera (no me seáis mal pensados, por cierto, da rabia ver ciertas injusticias del mundo y la sociedad, pero esa es otra historia) a ver y disfrutar en la presentación oficial en directo del tercer y último disco de otros veteranos rockeros madrileños (llevan ya más de doce años tocando en garitos de la capital y pateándose otras ciudades).
A eso de las 23.30, tras despedirnos del amigo, forero y emigrante en tierras lusas, Motorhead (al día siguiente tenía el bautizo de su sobrinilla), y tras comprar nuestras entradas en taquilla (en las que ponía como hora de comienzo las 23 h. y menos mal que no se cumplió) bajamos las escaleras y penetramos en la pequeña, acogedora e histórica sala y nos situamos en un sitio privilegiado (en primera fila, a la izquierda, cara a cara con el bajista Pedro Úbeda). Otro habitual de la página iba a venir tras dejar a su hermano (estuvieron en UFO), Dioforever, pero no apareció (él se lo perdió).
Así que tras esperar poco tiempo desde nuestra llegada salían (23.37 h.) detrás de la cortina a escena el cuarteto y arrancaban con “It´s Alright” uniéndola sin parar a “Another Swindle From The Box”, dos temas de su última gran obra, “Underdogs & outsiders”, editada el año pasado. Otro más del último CD, y primera versión de la noche, “Stone Cold fever” (Humble Pie), sin la armónica de Ñaco Goñi, pero con esas guitarras fabulosas de los hermanos Muñoz de la Torre marcándose unos solazos improvisados con sus Gibson Les Paul que quedan de maravilla, ¿una de las mejores parejas de guitarristas en nuestro territorio?, para mi sí.
El cantante se dirigía al respetable para saludar y seguir presentando temas de su reciente disco, y que tras decir el nombre del trabajo alguien del público respondió de broma “¿cómo?”, o algo parecido, a lo que Jorge soltó jocosamente que se pillara un diccionario J. Turno de la pegadiza (por el estribillo) “You Shoot´em Down”, con coros de Enrique (que en ocasiones, a lo largo del concierto, utilizaba un tubito para restregar las cuerdas = bottleneck) y la base rítmica de Pedro Úbeda Caballero y Luis Goñi Menoyo compacta y marcando el ritmo a la perfección.
Una de su primer y descatalogado disco (mucha gente no sabe ni de su existencia), “Jealous Guy”. Yo hubiese preferido otra propia de su repertorio, pero bueno, no está mal el tema de John Lennon.
El guitarrista y vocalista anunciaba algo más fuerte con “Till We Fade Away” que unieron a la genial y entrañable “Follow Me” del querido y difunto irlandés Rory Gallagher y que registraron en el nuevo disco. Sonó de aúpa y bestial con esas dos guitarras. Shan Tee alucinando J y es que no era para menos.
Nos calmábamos algo con “She Came To Me” para dar paso a “Proud Mary” de la Creedence Clearwater Revival y que Jorge presentaba diciendo que nos la sabíamos todos (al menos para tararearla sí). Todo el público cantando en perfectísima comunión con la banda, con el dúo guitarrístico respondiéndose uno a otro y con un final de la canción genial. Se nota que esta gente lleva la música en las venas y ha mamado mucho de grandes clásicos del Rock y Hard Rock, realizando las versiones de forma inconmensurable.
Continuaban repasando el disco de los perros (lo tocaron casi entero), esta vez con “Anything You Want”, la cual, según Jorge, formará parte de la banda sonora de la película “Muertes comunes”. A ver si esta es una manera de que se conozcan más y se les haga justicia en este país de tapones de cemento en los oídos.
“Long Time Coming”, con influencias orientales según el vocalista, dio paso a una del disco de la portada peculiar (su segundo, el de la teta), “[ti:]”, como decía Jorge, “Condición de leyenda”, restregando este el mástil de su instrumento por la barra del micrófono.
Con el Blues de “You Gotta Move” seguíamos disfrutando de lo lindo con la calidad y buen hacer del cuarteto. Con solos alargados y el cantante tocando su guitarra con una baqueta. Tienen clase los condenaos.
A “Pretty Queenie”, con estupenda improvisación (cosa que se agradece enormemente, en eso deberían consistir los directos y no llevar siempre el patrón hecho como la mayoría de grupos), le siguió “Iron Man” (Black Sabbath), grata sorpresa para mi, aunque a Jorge le costó cantar hacia el final, a pesar de ello muy buena versión que me hizo disfrutar de lo lindo (¡greñotas en movimiento!)
Terminaban como se inicia “Underdogs & outsiders”, con “Moving Round”, comenzando Enrique, mientras su hermano afinaba. Me encanta este tema, ganando más fuerza en directo, y es que si en disco suenan de maravilla en vivo los temas suenan más duros, enérgicos y potentes.
Pedíamos más, como debe ser y porque tras la fenomenal descarga es menester que los músicos se sientan vitoreados y queridos por el personal asistente. Así que al poco rato de marcharse (01.10 h.) volvían a atravesar el telón para tocar algo que no esperaba, la versión de “Running Free” (Iron Maiden), que registraran en aquel tributo a los ingleses de grupos hispanos, “Transylvania 666” (¿uno de los pocos grupos que hizo algo digno en ese disco?), con guiño durante su original y buena versión a Status Quo.
Ya si que se despedían definitivamente (¡ay pena, penita, pena…!), poniendo punto y final (01.20 h.) con el tema que abría su “tetudo” segundo disco, “No es tarde”, cantado en inglés.
Cerca de hora y tres cuartos de excelente Hard Rock y Rock clásico de una de las mejores formaciones (sobre todo en directo) que tenemos en este momento en nuestro país y que lamentablemente no reciben el reconocimiento que bien se merecen. ¡Señores y señoras sordos (tanto de los medios musicales, su discográfica, gente de la calle…), bastoncillos pa´los oídos a base de TEA! (aunque a veces uno piensa, que algunos necesitan barrenazos, en vez de bastoncillos, en el pabellón auditivo).
P.D.: Por cierto, guapísimas mujeres en el concierto. Y es que es lo mejor, una buena dosis de TEA y hermosa compañía femenina.
Texto: Starbreaker
Fotos: Santi Fernández «Shan Tee» y Starbreaker



