Cuarto larga duración de la banda comandada por el multi-instrumentista y productor Ettore Rigotti y su colega Claudio Ravinale. Death Metal melódico (o digamos el cada vez más asequible Death Metal edulcorado) desde Italia.
Alrededor del 2000 Ettore Rigotti, junto a un grupo de amigos músicos (el vocalista Benny Bianco Chinto, el guitarrista Simone Palermiti, y el bajista Mirco Andreis) componía y grababa en su estudio casero (dB Studio) “Nebularium”, el primer disco de Disarmonia Mundi. Un trabajo auto-producido y auto-editado cargado de progresiva y atmosférica música extrema.
En el segundo álbum, más rápido y enérgico que su predecesor, “Fragments Of D-Generation” (Scarlet Records, 2004), Ettore continuó con el bajista Mirco, y se unió a la voz Claudio Ravinale (5 Star Grave / Ground Zero), además de contar con la ayuda del vocalista Björn “Speed” Strid (Soilwork, Terror 2000, Coldseed, ex–Darkane, Dog Faced Dogs).
El bajista Mirco dejaba la banda en el 2005, y un año después se editaba el disco “Mind Tricks” (Scarlet Records, 2006), de nuevo con las voces de Claudio y la colaboración de “Speed”.
El año 2009 vino repleto de trabajos de Disarmonia Mundi. Por un lado se editó el E.P. “The Restless Memoirs” (Coroner Records), por otro se re-editó en doble CD el disco debut, “Nebularium”, junto al citado E.P. Y el single “Perdition Haze” fue el preámbulo a la publicación de “The Isolation Game” por Coroner Records a comienzos de diciembre de 2009. Editándose, además de en CD, en una tirada limitada de 1000 copias en digipack. En Japón, vía King Records, con el tema extra “The Shape Of Things To Come”.
Ettore Rigotti se hace cargo de casi todos los instrumentos en el disco, además de ejercer de productor, como en sus anteriores grabaciones. Las voces (además de Ettore en las limpias), se las vuelven a repartir Claudio Ravinale y el sueco Björn “Speed” Strid, contando para esta ocasión también con Olof Mörck (Nightrage), que registró solos de guitarra.
A estas alturas han salido infinidad de grupos siguiendo las directrices de In Flames, Dark Tranquillity, Soilwork… y eso es lo que vamos a encontrar sin ninguna sorpresa en los trece cortes de “The Isolation Game”. El cual suena realmente atronador y los músicos hacen una buena faena, aunque simplemente es un disco correcto de Death Metal melódico con voces guturales y melódicas (comerciales y asequibles), pero sin nada nuevo que descubrir o escuchar.
Entre los temas a destacar citaré el de apertura, “Cypher Drone”, con ambiente cibernético e industrial como también suena en pequeñas dosis en otras canciones. El single “Perdition Haze”, dotado de un riff grueso y repetitivo. “Stepchild Of Laceration”. Y los de ritmo despiadado y que pueden romperte el cuello si intentas seguir su demencial velocidad: “Building An Empire Of Dust”, “Blacklight Rush” (seguida por el corto respiro instrumental de “Glimmer”) y “Digging The Grave Of Silence”, ésta con celestial final que precede al fin del CD con “Beneath A Colder Sun”, otra calmada y chica pieza instrumental, como “Glimmer”, con ese chisporroteo característico de la aguja sobre el vinilo.
Resumiendo, un disco con buenas composiciones de Death Metal melódico pero que no se caracteriza ni por su originalidad ni porque impacten realmente sus canciones.
Starbreaker
