En este primer trabajo de larga duración, el trío español Diluendo nos demuestra sus capacidades en diez temas con un sonido arraigado en el heavy metal más actual. La presencia constante de segundas voces y ritmos muy pesados, por lo general, van definiendo el disco, teñido de un pesimismo y un tono trágico que se ve reforzado por sus letras más que amargas. Nos encontramos ante un disco con un cierto regusto apocalíptico, ya patente en la misma portada, que bebe del heavy nacional y ocasionalmente del hard rock ochentero.
Formados a finales de los ’90, la banda de Caspe (Zaragoza) está formada por Fran Gimeno (voz y batería), Javier Orecillo (bajo) y Jorge Mustieles (guitarra), y me consta que sacaron un EP en 2007 antes de grabar el presente disco, que me dispongo a ir desgranando.
Dentro de “Sonámbulos”, “Dulce Transición” destaca como la única balada del disco, donde la voz del cantante y batería Fran Gimeno consigue un tono muy apropiado. En el resto de temas vemos en seguida el uso de riffs machacones, solos bastante conseguidos y una voz que se va arrastrando en cada verso. El resultado es un muro sonoro sólido, compacto, que juega constantemente con introducciones más o menos breves y con flirteos con géneros como el hard rock nacional más reciente o la amargura del Grunge, en los primeros cinco temas.
Aunque la producción es buena y el sonido del grupo es atractivo, a veces se echa de menos un poco de imaginación a nivel compositivo. Personalmente, pienso que el disco gana bastante en la “segunda cara”, es decir, en la segunda media hora, bastante más conseguida que la primera. Aparte de la balada ya nombrada, el tema que más me ha gustado en este sentido es “Eres libre”, donde demuestran que realmente saben elaborar sus canciones.
De la misma manera, “Carta a la inocencia perdida” o “Ahora lo sé” añaden un toque de color, por decirlo así, al resto del disco, especialmente a su primera media hora, que a ratos puede sonar un poco farragosa para quienes no simpaticen con el sonido de la banda. Un sonido a ratos espeso, que se ve reforzado por unas composiciones un tanto lineales salvo en los casos nombrados. Diluendo, aun así, son un grupo más que experimentado capaz de sacar lo mejor de sí mismos cuando quieren. Desde aquí les animo a seguir adelante con su proyecto y a mejorar en todo lo que puedan.
Jaume “MrBison”
