BLOOD + APELO – Sábado 26 de febrero de 2005, pub Malevaje (Almería)

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Problemas de última hora me hicieron perderme ese fin de semana la cita del festival Atarfe Vega Rock. Como consuelo tenía el concierto gratuito que los alicantinos Blood daban con los almerienses Apelo en la ciudad. Era la primera vez que los de Alacant estaban en la capital, no así en la provincia (ya dos veces, si no me informaron mal). 

Poco habían escuchado mis orejas a la banda de Metal industrial que nacieron de las cenizas de Capitán Blood, creo recordar que unos pocos temas de su primer disco “0,08 ATM.” editado en el 2002 por la Compañía Dynamo Records (perteneciente a Locomotive Music), y tampoco recordaba si estaban bien o no. En fin, había que intentarse quitar el mal sabor de no acudir al festival granadino y probar gratuitamente a los alicantinos en directo y si ya es en buena compañía mucho mejor.

Cuando llegábamos al garito (pasada la media noche) las puertas estaban aún cerradas, habiendo pequeños grupitos de gente esperando. Charlé con Pedro (Apelo) y me dijo que estaban esperando a que abrieran, así que decidimos irnos a tomar algo en un buen pub de las inmediaciones, donde también programan actuaciones en directo (esa misma noche tocaba un grupo, pero al tener ya otro objetivo no pudimos verlo).

Regresábamos al Malevaje pasadas las 0.45 h. y ya habían comenzando BLOOD. Lo primero que me llamó la atención fue la máscara antigas que llevaba el guitarrista Javier Oriente, además de sus caras con algo de maquillaje y los monos que lucían los tres músicos. Estaban acabando su primer tema de esa noche “No más”.

El grupo se ha quedado en trío, compuesto por los tres miembros fundadores: José Mª Maestre (bajo y voz), Javier Oriente (guitarra y coros), y la baterista Mado Beneyto. Venían a presentar su segundo álbum, “Psike”, que a día de hoy creo que aún no ha salido al mercado. Y en ese disco basaron casi todo su repertorio, haciendo alguna concesión al primero y poco más. No sólo son música, acompañan sus canciones con elementos y objetos relacionados con las letras, haciendo así más atractiva su propuesta. De acuerdo que no inventan nada nuevo, ni musicalmente (a veces muy parecidos a los germanos Rammstein, que ellos asumen con mucho orgullo), ni con sus “performances” sin mucho presupuesto, pero efectivas. El resultado final, a mi parecer, es una puesta en escena que no se estila mucho en el panorama musical de nuestro país, siendo así un buen soplo de aire fresco en la escena metálica.

Sonido de sampler (utilizando a lo largo de su descarga distintos sonidos pregrabados como introducciones para algunos temas) para dar paso a “El guía”, acompañando el comienzo el vocalista / bajista con palmas para que la gente lo siguiera. Tema que me sonó bastante al grupo alemán favorito de los alicantinos.

José María se puso unas gafas como de soldador, acompañados por luces verdes, y tras sonar otra intro, tocaban “Más gas”, de su primer álbum. El guitarrista Javier hacía los coros con voz grave y potente.

Otra intro, más palmas para meter a la gente en el concierto y turno de “Neander”, a la que continuó “Pena de vida”, alzando al empezar la baterista (con auriculares) una calavera. En esta el seis cuerdas se tapó su cabeza con una capucha. Parte de la peña se contagió de los ritmos potentes e industriales del terceto y comenzaron a botar.

“A ver, esos hermanos”… y se marcaban la versión de “Hermano del Rock and Roll” de Barón Rojo que se incluyó en el disco tributo, “Larga vida al… Volumen Brutal”, al grupo de los hermanos de Castro que editara Locomotive. Durante un momento el bajista bajó del escenario y parte de gente dando saltos al ritmo de la música. Hubo un momento que intentó que se cantara el estribillo, pero no tuvo mucha respuesta. Acostumbrado a la canción original, no me gustó mucho su versión, que la llevan a su terreno, eso sí. Concluía José Mª con un “¡gracias, hermanos!” (¿del Metal?, jejeje, no, no eran Manowar, ¡menos mal!)

Gruñidos de gorrino, narices de dicho animal puestas en sus rostros y “Cerdos” atronando en el garito.

Para “Idemnes” se colocaban sobre sus frentes unas luces pequeñitas. Escalofriante el tema “Víctimas”, sacando un muñeco crucificado a un pie de micro y sonando llantos de niño, al acabar, el vocalista besaba la cabecita del bebé. Enlazaron con “Sangre” con angustioso grito final y calmadas teclas pregrabadas. El guitarrista se colocaba una túnica cual monje para interpretar “Ave manía”, perteneciente a su primer disco, y que durante una parte los dos cuerdas se colocaron en el centro del escenario para moverse al unísono. Habían conseguido que la mayoría de la gente que estábamos allí (no mucha, la verdad) estuviéramos disfrutando de su música y show.

El bajista daba unos gemidos que venían que ni pintados para “Orgasmatick”, con el guitarrista usando una máscara de monstruo. José María comentaba que habían hecho seis horas y media de viaje en la furgoneta y que tenía que merecer la pena su presencia allí, así que hizo el típico juego para que la gente cantara el estribillo.

Ahora los tres músicos se colocaban en sus rostros pañuelos con una X e interpretaban “Conciencia”. Tras esta anunciaban la última, “Ansia”. Despidiéndose con un “¡nos vemos, gracias, esperemos que pronto!” faltando diez minutos para las dos de la madrugada.

Entre mis anotaciones y luego la lista de temas que me pasaron (¡muchas gracias!), creo que faltaron por tocar dos temas (“Yoyo” y “Rams+ein”).

Me gustaron bastante, puede que a gente que no esté muy familiarizada con ritmos industriales se les puedan hacer algo monótonos, pero creo que también dan un buen espectáculo escénico en la medida de su posibilidades. Muy recomendables verlos en directo.

Sobre un cuarto de hora tuvimos que esperar para ver de nuevo a los APELO en acción. Hacía una semana y un día que los habíamos visto junto a Sourain y Kannon, como ya te contamos. Y de la misma manera que aquel día comenzaron su concierto con “Miedo”, sonando que atronaba la base rítmica, ¿y la guitarra?

Pedro daba las buenas noches y comentaba que había poca gente, pero buena (por lo menos había algo más que con Blood). Tras su comentario siguieron con “Blanco y negro”. El vocalista provocaba a la gente diciendo que saltaran un poco, que estaban apagaos, bajando del escenario para contagiar a la gente.

Preguntaba cómo sonaba ahí, a lo que pocos respondieron…. “bueno, ni habláis” (los almerienses gente sosa en los conciertos, joer). Momento para la canción más reciente de su repertorio, “El ojo que te llora”. Hasta ahora el mismo orden que en la sala Génesis. Aunque a mi me estaban gustando más que allí.

El guarro de Pedrillo comentaba que había comido en el “Calzada” (conocido bar de tapas de aquí) y que el aliento le olía a ali-oli. Agradeciendo a Juanillo, al Malevaje entero, a Antonio que estaba de viaje… y turno para “Lo que ves”.

“Primo” una vez más nos puso los pelos de punta, por su letra emotiva. Y tras esta el cantante volvía a ejercer de “punky”, diciendo que siempre le pasaba igual, que se le caían los mocos, juas, haciendo que un chaval del público le sostuviera el micrófono para poder sonarse la napia.

Con “Puedes volar” algunos ya botando y cantando cuando al final el micro iba en dirección a la peña.

Por allí estaba Góngora de Soundfused, al que saludó, anunciaban su página Web para continuar con “Amnesia”, presentar a sus compañeros y él mismo, y decir el nombre del grupo (estuviese o no registrado, y es que hay otro grupo con el mismo nombre por Teruel). Otra vez Pedro se bajó del escenario para liarse con la basca.

Volvía a decir por infinita vez que ya se iban (estuvo pesaico durante la noche diciendo eso, jejeje) y que hoy no se tiraba porque no estaba la gente participativa, ¡qué joío! “En silencio estás mejor” posee unos buenos acordes de guitarra y Carlos dándole unos buenos zurriagazos a la batería.

En el Rap Metal de “Instinto animal” de nuevo la base rítmica se comía a la guitarra. Todo un detallazo dedicar “Dispara” a una persona que ha comentado algunos de sus conciertos, un tal Starbreaker (un juntaletras aficionado, jejeje). Muchas gracias por el detalle, gente. Decía que aquello era mejor que el Madison Square Garden con Maiden, jajaja, y algo de pogo hubo hacia el final del tema.

Paraban de tocar sobre las 02.49 h., pero no se movieron mucho, decía de broma que iban a tocar “Orgasmatick”, jejeje, para cerrar definitivamente con “99” cerca de las tres de la madrugada.

Lo dicho, me gustaron más que en su concierto de la semana anterior, pero deberían hacer que la guitarra de Rixard tuviera más presencia. Ya no los veo más hasta que no saquen una maqueta, ¡hombre ya!, jejeje.

Una vez más agradecer a Pedro por echar una mano.

Texto y fotos: Starbreaker