“Misplaced” es el quinto trabajo de estos ya veteranos italianos, y sigue los pasos de su anterior disco, “Hidden Place” reseñado en esta misma página, es decir, Heavy Metal de brillante ejecución con composiciones muy cuidadas y muchísima calidad. Publicitados como “Power – Progresivo”, aunque en mi opinión ni lo uno ni lo otro, sino pinceladas de ambos y es que, hoy en día parece que se le endosa el apelativo “progresivo” a cualquier grupo cuyos componentes sean grandes instrumentistas como es el caso de DGM. Tampoco es que sus coplas sean simples ni muchos menos ya que son bastante elaboradas, llenas de matices y cambios que hacen su escucha amena e interesante.
Que haya grandes jugadores no te garantiza el tener un buen equipo, pero siempre es todo más fácil cuando se cuenta con éstos y eso es lo que le pasa a DGM, que cuentan con cinco personas que saben perfectamente lo que hacen y demuestran un total dominio de su instrumento sin necesidad de apabullar o de hacer innecesarias demostraciones de ello. Como siempre digo: la calidad al servicio de la canción y no al revés.
Y canciones hay para todos los gustos y colores aunque sin salirse del patrón DGM. Quizá la que abre el disco, “Living On The Edge”, sea la más estándar, con un Titta Tani que me parece como una especie de cruce entre Tony Martin y Roy Khan, entiéndase esto como un cumplido. Si esta primera es toda una buena descarga de riffs poderosos y baterías trepidantes, “Is Hell Without Love?” sigue en la misma onda.
Agresivos y delicados a la vez y cuidando mucho la melodía. Personalmente prefiero las canciones donde levantan el pie del acelerador como en “Through My Tears” o la apoteósica “Still Believe” que cuenta con un interludio de teclados sensacional y un no menos buen punteo de guitarra final, que dejan al descubierto su buen gusto y buen hacer.
Los riffs afilados como cuchillas (siempre quise decir esta frase) vuelven con “Pride”, otro trallazo de puro Heavy Metal elegante, mientras que “A News Day´s Coming” saca lo mejor de la banda y nos muestra todas sus virtudes, un gran tema. Para el final se queda “Perennial Quest”, donde vuelven a soltar la caballería para hacer un buen fin de fiesta, cañero y espectacular.
No sé si habrá sido premeditado o no pero este disco se hace corto. Temas que rondan los cinco minutos de duración y que no se pierden en complicados pasajes que luego no terminan de llevar a ningún sitio, y que hacen que seas capaz de ponerte el disco una y otra vez.
Desde luego es una gran banda de grandes músicos y un gran disco (¿cuántas veces he repetido el adjetivo?) que hacen que el Heavy Metal poco a poco vuelva a tener sentido.
Pedro Salinas “Pears”
