LACRIMOSA + GOTHMINISTER – Sábado 14 de mayo de 2005, Hard Club (Gaia, Portugal)

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Lacrimosa se presentaban en el Hard Club como fecha única en Portugal y traían bajo el brazo su reciente “Lichtgestalt”, en mi opinión uno de los discos del año. Y la verdad es que tenía unas ganas tremendas de ver a uno de los grupos que más me ha encandilado desde que les conocí, no hace más de tres años, gracias a gente que pululaba por el foro. Llevaba ya toda la semana con unos nervios de aúpa (que diría algún colega del norte;)) y no sabía qué esperar debido a la gran orquestación que lleva la música de estos dos genios (Tilo Wolff, principalmente, y Anne Nurmi). Y la verdad es que, lejos de quedar defraudado, salí maravillado con lo que había dado de sí el concierto. Pero vayamos por partes.

Poco después de las siete de la tarde, y con las nubes anticipándonos lo que a la salida ocurriría, chupa de agua, nos pusimos en marcha a cruzar el gran río por el Ponte da Arrábida. Diez minutos más tarde ya estábamos en los Cais de Gaia, la zona de ribera de Vila Nova de Gaia, y buscando el Hard Club, que no sabíamos donde estaba. Por la zona recreativa ya se dejaban ver vampiros, brujas y demás dueños de la noche, y es que no eran otros que los Reyes del Metal Gótico (se les puede clasificar así?) los que se plantaban en la ciudad a tocar. Y la verdad es que ver cómo iban vestidos algunos de los asistentes daría pesadillas hasta al mismísimo demonio. Localizado el sitio nos dirigimos a saborear una Francesinha, un sandwich típico de Oporto que lleva todo tipo de carne (filete de ternera, salchicha, chorizo, beicon, etc…) y que va cubierto por queso derretido y una salsa típica que mejor ni saber cómo hacen pero que sabe muy bien y picantilla. Todo acompañado por una Super Bock. Hasta las nueve no abrían las puertas, y a esa hora nosotros nos dirigimos a entrar para ver cómo era el Hard Club y tomarnos dentro, a salvo de las negras nubes, una cervecilla más. Y la sorpresa que nos llevamos con el Hard Club fue gratísima. Un antiguo almacén de vino de Oporto transformado en un local de conciertos y discoteca, con gruesas paredes de granito y un techo muy alto, vigas de madera y, la verdad, muy bien puesto. Por las ventanas se ve el río pasar y, enfrente, la ciudad de Oporto que comenzaba a iluminarse y que es una maravilla observar desde este lado del Duero. Un sitio privilegiado y al que sin lugar a dudas volveremos, aunque sea a tomar unas cervezas, cualquier noche. Una vez acomodados en la parte de arriba y sentados en una mesa que nos dejaba frente al escenario, nos encontramos con tres conocidos de mi trabajo y con los que estuvimos todo el concierto. Pasamos un rato agradable de conversación entre cervecitas mientras esperábamos que iniciara el concierto.

A las 10 en punto, sin atraso ninguno de la organización, sonaron las primeras notas de los que abrían el cartel. Gothminister es una banda de noruega integrada por cuatro individuos con aspecto sospechoso, cantante, guitarra, batería y sintetizador. Todos con la cara pintada de blanco y negro, y el cantante y creador del grupo, Bjorn Alexander Brem, vestido con falda negra, botas con plataforma, camisa blanca, levita negra y chistera de fieltro, como sacado de alguna película de Bela Lugosi ¡Realmente daba miedo el bicho!

Comenzaron el concierto con “Dark Salvation”, tema que abre su segundo y último disco (“Empire of Dark salvation”) y entretanto el cantante se subía a una especie de escaleras a modo de púlpito (cubierto con una tela negra con las letras GTM) en donde se encontraba el micrófono. El sonido era bastante bueno y la música, un industrial con guitarras pesadas a modo de unos NIN o Rammstein, por ejemplo, no parecía encandilar de momento al público, que se mostraría bastante frío a lo largo de toda la noche. Sin embargo a mi sí me estaban dando una grata impresión y su música, si bien no es mi estilo favorito, me estaba entrando bastante bien.

Los temas que tocaron, aparte del ya mencionado “Dark Salvation”, fueron entre otros, “Hatred” de su disco debut “Gothic Electronic Anthems”, “Angel”“Gothic Anthem”“March Of The Dead”“Monsters”“Happiness In Darkness” con la que cerraron su actuación de 40 minutos. El concierto fue bastante entretenido, la verdad.

Una vez acabados los Gothminister los técnicos se dispusieron a preparar las cosas para Lacrimosa. Por cambiar cambiaron hasta el suelo, quitando la cubierta que habían puesto para los teloneros.

Veinte minutos tardaron y a las 11 en punto empezó a sonar la intro del Inferno, que parece que es la misma que deben usar en todos sus conciertos puesto que el Live se abre de la misma manera (“Lacrimosa Theme”). E inmediatamente arrancaban con “Kelch Der Liebe” de su última obra “Lichtgestalt”. Anne Nurmi se situaba detrás de sus teclados (decorosamente cubiertos con una tela negra) al lado izquierdo del escenario (derecha según se miraba), las dos guitarras y el bajo se situaban a la derecha del escenario (a la izquierda desde nuestra posición), el batería se sentaba atrás bastante desapercibido (aunque hizo un muy buen concierto), y Tilo Wolff aparecía desde detrás mientras cantaba. Bueno, cantar, lo que se dice cantar, me lo imagino porque debido a problemas con el micro apenas se le oía, aunque afortunadamente la cosa se arregló en seguida.

El escenario tenía poca decoración, apenas un telón negro al fondo con el mimo de Lacrimosa, pero la verdad es que estando Tilo sobre el escenario, y Anne en sus temas, el resto de parafernalia hasta sobra. ¡Qué presencia la de estos dos músicos! El sonido era perfecto, se diferenciaban a la perfección todos los instrumentos de lo claro que era, y el volúmen el adecuado, alto pero sin dejarnos sordos ni llegar a formar una pelota de ruido. Y vaya músicos que lleva, tiempo tuvieron para demostrar que no sólo acompañan sino que también tocan de lo lindo. Y la verdad, el sonido que le daban a las guitarras era de hard rock bastante clásico, cosa que me sorprendió. También se me quitaron pronto las dudas sobre si serían capaces de reproducir la orquestación de los discos en directo, imagino que lo solucionan con samples y con el sintetizador, pero suena a la perfección. A “Kelch der Liebe” le siguió “Schakal”, impresionante, seguido por “Alles Lüge”.

La primera cantada por Anne Nurmi, que dejó sus teclados a Tilo, fue “The Turning Point”. Vestida con un traje de cuero con escote y con un sombrero de plumas, los discretos movimientos de baile de Anne junto a su voz grave pero sensual, hacían que eso mismo, la sensualidad, se apoderara del local. ¡Qué mujer! Ya con Anne de vuelta a los teclados y Tilo al micrófono continuaron con “Tränen Der Sehnsucht”, con un solo al final de Sascha Gerbig (creo) que fue de fliparlo. Sonó a rock por todos los lados y a mi me dejó boquiabierto. Afortunadamente, y digo ésto porque no soy amigo de los solos largos, no se eternizó y fue simplemente un alargamiento del tema, longitud e intesidad perfecta.

Tras los aplausos arrancados por el guitarra el espectáculo continuó con “Vermächtnis der Sonne”, a la que siguió “Malina” con esa apertura de clavicornio que clavaron y les quedó perfecto. “Lichtgestalt” y “Apart”, para la que Anne Nurmi volvió a dejar su sitio tras los teclados a Tilo para deleitarnos de nuevo con su voz y presencia, continuaron a encandilarme, y es que no dejé de fliparlo en todo el concierto (realmente me gustó muchísimo). Tras éstas Tilo sacó una trompeta para “The Party Is Over”. Grandísima pieza que me encanta en disco y que supieron recrear perfectamente. Durante este tema nos ocurrió que unos bigardos se pusieron delante nuestra. Tras llamarles la atención al hecho de que nos quitaban la vista y decirles que se apartaran nos dimos cuenta de que eran los miembros de Gothminister, ¡qué impresión se llevarían con nuestra bordería! Menos mal que nuestras compañeras de concierto les pidieron un autógrafo. “Letzte Ausfahrt: Leben” siguió volviendo a la intensidad del concierto tras la calma de “The Party is Over”.

La verdad es que pocos grupos consiguen meterme en un viaje de sensaciones como Lacrimosa con esos cambios de tempo y esas melodías (y creo que se nota en esta resenha, no?).“Halt Mich”“Durch Nacht & Flut”“Not Every Pain Hurts” (de nuevo Anne a la voz) y “Stolzes Herz” completaron el concierto antes de retirarse por primera vez. Una hora y 25 minutos había durado la parte principal del concierto, pero había sido 1h25’ sin ningún tipo de interrupción o de parrafada.

Tras un breve descanso volvieron a salir y Tilo por primera vez se dirigió al público para presentar el tema “Der Morgen Danach” que junto a “Ich Bin Der Brennende Komet”completaban el primer bis. Otro pequeño descanso y volvían a salir para cerrar el concierto definitivamente con “Copycat”. Gran concierto de 1h 45’. Sonido buenísimo (aunque tened en cuenta que no soy ningún experto en esta materia), una presencia elegantísima, una música intensa y melodiosa, una ejecución inmejorable y un local idílico para este tipo de eventos. Tilo puede no tener una gran voz, pero sin duda tiene una personalidad que suple esa carencia con creces. La única queja que puedo dejar escrita es el hecho de que comparando con el setlist de Milán nos recortaron varios temas, “Seele in Not”, “Ich verlasse heut dein Herz” y “Alleine zu zweit”, y no sé si en Madrid, Bergara o Barcelona los tocarían. A pesar de eso salimos con la sensación de haber visto a una gran banda en directo y en un entorno muy acorde con la noche. Repetiré sin ninguna duda en cuanto pueda.

Texto: Ramiro Morales “Motorhead”

Fotos: Victor Mendes