El Death Metal melódico concebido primeramente en la fría Suecia se ha ido expandiendo a lo largo de los últimos años por todo el Mundo y en Chile no ha sido menos.
En 1995 los hermanos Carlos y Fernando Espejo (bajo y guitarra, respectivamente, y procedentes de Brasil) conocen en el colegio a Juan Luis Burquez (vocalista), Fran Muñoz (batería) y Piero Dittus (guitarra). Comienzan a ensayar y dan forma a Hate. En 1998 graban su primera maqueta “Black blood”. Es en el 2001 cuando deciden cambiar el nombre por el de Darkemist (resultado de unir las palabras Dark y Alchemist) y comienzan a registrar su primer larga duración. Les cuesta editar el CD, pero finalmente lo hacen ellos a finales de 2004. Haciéndose cargo de la distribución mundial y promoción Risestar Music en el 2005. Tras la grabación del disco entra de manera oficial María Fernanda Mánquez a los teclados. Pero anteriormente, en el proceso de grabación, a principios de 2003, Fernando Espejo decide abandonar, siendo sustituido, tras unos meses de búsqueda, a la guitarra por Pablo Ciudad. A principios de este año 2006 Piero también deja el grupo.
Con “Mindseek” me sucede lo que últimamente me viene pasando con muchos discos y grupos actuales. La banda suena compacta, el sonido es bueno, con más valor siendo la grabación autofinanciada por la banda, aunque mejorable… pero escuchas y escuchas el disco y las composiciones apenas calan en uno. Sensación de perder el tiempo escuchando esos temas, porque suenan a miles de grupos, y para eso lo mejor es escuchar a los pioneros o a los que aportan algo más, aunque sea mínimo. Y la formación no es para nada mala, pero deberían intentar buscar algo de originalidad o hacer las composiciones atrayentes. Cerca de treinta y nueve minutos en los que los chilenos lo hacen bien, pero sin que te llame la atención apenas algún tema. Ni tras la introducción ambiental y posterior caña de “Down”, uno de sus temas más reconocidos, ni con la atroz “Parasite”… hay algo que destacar en los once cortes. Si acaso la base potente y opresora mezclada con velocidad brutal en “Turning your life into my hatred” y la pista que cierra el CD, “Coming back”, que es simple Death Metal con constantes cambios de ritmo y que no está nada mal.
Desconozco si hay bastantes grupos por Sudamérica de Death Metal melódico, pero por Europa hay a montones y lo que nos ofrecen Darkemist está más que trillado. Esperemos que sepan progresar en su música y aportar algo más con su segundo trabajo.
Starbreaker
