Cuarteto asentado en Guanatos, apodo dado a la ciudad mexicana de Guadalajara, que debuta con este su primer álbum.
La disolución de las bandas Smegma y Eskoria, hizo que tres de sus componentes, el batería Jorge (de Smegma) junto al guitarrista Andrés “Cholo” y el vocalista Raúl “Uriel” (ambos en Eskoria), comenzaran con Damage a mediados de 2007. Incorporándose el bajista Diego a finales de ese año.
De cuarteto pasaron a quinteto con la entrada de Luis como segundo guitarrista a principios de 2008. A mediados del mismo año grababan sus cuatro primeros temas en una demo. Presentándose en vivo por distintas zonas de México.
Durante el 2009 hay variaciones en la alineación mejicana. En los comienzos de año se marchan el bajista Diego y el guitarrista Luis, entrando a las cuatro cuerdas Rafael, y regresando Damage a la formación de cuarteto. Es a mediados de año cuando Raúl “Uriel” (voz) y Jorge (batería), 2/3 de los fundadores, abandonan, siendo sustituidos por el joven Óscar Cesarin (ex–Iron Force) y Rodrigo “Roy” (ex-Ignis Atrum, Dearth Carnage, Fahrenheit, Eskoria), respectivamente.
“Pure Alcoholic Metal” se grabó entre febrero y finales de marzo de 2010 en Blue Play Studio y, aunque el presupuesto para la grabación era muy reducido, el resultado no ha quedado nada, pero nada mal. Consiguiéndose plasmar de manera acertada la rabia y energía del cuarteto mejicano en los diez temas (+ uno extra).
Las canciones de Damage destilan Groove & Thrash Metal, teniendo sus composiciones como base principalmente a Pantera (de hecho han participado en algunos conciertos tributo a los tejanos), pero también se pueden escuchar riffs a lo Slayer, influencias de Sepultura, Exhorder… e incluso acercamiento al Death Metal, de hecho la guturalidad de la voz en variadas ocasiones recuerdan a ese estilo.
El veloz comienzo de “Revenge”, acompañado por ese acongojante alarido inicial, nos golpea los oídos sin compasión, alternándose luego durante el tema rapidez con cambios de ritmo más marcados, pesados y “panterianos”.
“Getting Younger” es una bestial descarga (atención a ese despiadado cambio final) donde se aúnan la contundencia de bandas como Pantera y Slayer. Como se vuelve a notar en la que le sigue, “Ends In Pain”.
Alguna pista sobre el estilo predominante podemos hallar en el título del cuarto corte, “Death Preacher”, pieza donde más influencias del Death Metal se pueden escuchar sobre la base de Groove Metal.
El ritmo impuesto en “The Row” es tremendo e ideal para sacudir cabezas. Pero si me quedo perplejo por la composición conseguida sencillamente, más anonadado me quedo al escuchar cuando atruena “Burning Inside”, además de aconsejada para seguir su ritmo con la testa, es recomendable para empezar rebosante de energía el día.
Con “Stay Away” y “Buried Alive” (ambas con ese deje etiquetado como Groove Metal que cultivó, creando escuela, el grupo de los hermanos tejanos Abbott) se baja para mi un poco el ritmo demoledor de las seis primeras canciones del disco.
La veloz y desquiciante “29 Needles” nos conduce a la recta final de la primera obra de Damage, siendo seguida de la tranquila y relajante instrumental “Beer Brake”. Y para remate extra, y final, una correcta versión al “Territory” de Sepultura.
El disco debut de los mexicanos, aunque no descubre en absoluto nada novedoso, tiene buenas canciones cargadas de una gran rabiosa energía que consiguen hacerme pasar un buen rato cuando escucho el álbum.
Starbreaker
