Viajamos a tierras del Norte. Vemos seis guerreros que, con una imagen muy conseguida ataviados con cotas de malla en un bosque, parecen auténticos habitantes nórdicos. Pero estos guerreros no le cantan a Odín, ni al Valhalla, ni basan sus letras en las historias ni costumbres ancestrales de los pueblos del Norte de Europa. Su lírica está centrada en el Norte, pero en el Norte de la Península Ibérica, en concreto en las Guerras Cántabras (29 a.C. – 19 a.C.) y en la tradición celta de Cantabria. De ahí que cataloguen su música como Cantabrian Pagan Metal.
Estando Javier Sixto “Erun-Dagoth” en Eldereon (ex–Moonshine), creó un proyecto en solitario en el invierno de 1995. Después de la grabación de tres maquetas caseras, no fue hasta 1999 cuando grabó la primera demo oficial, “Thy Gift Of Ravens”, bajo el nombre de CrystalMoors, encargándose él mismo de las voces, guitarras, bajo y programación. En solitario grabó y editó dos demos más, “At The Moon´s Realm Gate” (2000) y “Dominion Of The Ancient Seal” (Nigra Mors, 2001). Pasando luego a consolidar la banda con la entrada de José Lavín Cabello “Uruksoth” (voz; Forestdome, Gathering Darkness, ex-Insidia) e Iván “Gharador” (batería y percusión; Forestdome, ex-Eldereon), y más tarde con Fernando Navarro “Faramir” (guitarras rítmicas, acústicas, whistle, voces melódicas, y gaita; Noesis, Flowing Crimson, Eldereon), José María “Gothmog” (sintetizadores y samplers; Noesis, Flowing Crimson) y “Thorus” (bajo; Stygia, Eldereon, Forestdome). La primera grabación como sexteto fue el E.P. “The Unconquered Land” (Draug-Dûr Productions, 2003). “Thorus” dejaba el bajo en manos de Eduardo Martínez Garbía “Thorgen” (Fatal Portrait, ex–Endemic, Bifrost, Eldereon). Tras una serie de conciertos, en 2005 graban el MCD “Nabia Orebia”, pero pasa el tiempo y no es editado. A finales de 2006 “Aernus” (Omendark, Eldereon, Mashu) toma el puesto de “Gothmog” tras las teclas. Y por fin en el 2007 Draug-Dûr Productions publican “Nabia Orebia” en un compartido junto a los vascos Omendark.
Con el historial de CrystalMoors, y escuchando a conciencia el disco, se puede decir que ha merecido bastante la espera de la edición del primer larga duración de los cántabros. “Antiqvam Exqvirite Matrem”, o “Tratad de descubrir a la Antigua Madre”, en referencia a Cantabria. Fue grabado en cuatro diferentes estudios, consiguiendo que el Sello germano Blood Fire Death Productions lo publicara.
El sexteto ha grabado un disco enorme, donde hay unas grandes composiciones de Black / Death Metal con melodías y aires de música Celta. Al escuchar canción a canción del disco se nota que han trabajado cada uno de los nueve cortes a conciencia, incluso a la hora de la distribución en el orden de los temas.
Sonando el whistle (pequeña flauta que se utiliza para la música Celta) acompañada del caer del agua, nos trasladan sosegadamente al Monte Vindio, “Mons Vindivs”, emplazamiento donde los antiguos guerreros cántabros se refugiaban y resistían durante las Guerras Cántabras. Y cuando la bella melodía se nos va quedando en la cabeza tras menos de un minuto, irrumpen de manera colérica, feroz y atroz con “Wrath Of Centvries” (antiguo tema que integraba la segunda demo), transportándonos al fragor de la batalla (incluyendo rechinar de espadas en su comienzo y final) con unos cambios y velocidad de los instrumentos demencial, típica del Black Metal, acompañada por la excelente voz gutural, y alguna vez desgarrada, de “Uruksoth”. Las teclas dan la ambientación y atmósferas perfectas, incrustadas en la música, sin destacar, pero haciendo su función a la perfección de dotar de épica a las composiciones. En “Heathenwood” siguen con la intensidad, ira y melodías, aunque no es un tema tan apabullante como el anterior. En la primera escucha nos quedamos confusos al escuchar palabras en castellano, y efectivamente incluyen unas pocas frases.
De manera acertada, después de dos aguerridos temas cual fuerte y violento temporal en el Mar Cantábrico, titulan el cuarto corte “Tras la Galerna”. Otra breve composición Folk de nuevo con “Faramir” soplando el whistle esta vez acompañado del crepitar del fuego.
En los siguientes tres temas mezclan más el Black / Death Metal con el Folk, habiendo algunas pequeñas partes de melodías vocales por cuenta de “Faramir” y “Thorgen”, y coros por ellos dos y “Erun-Dagoth”. El primer tema de este bloque, “Brotherhood Of The Three Banners”, es un potente y marcado medio tiempo con bastantes elementos Folk, habiendo guitarras acústicas. Por el contrario, “Bellvm Cantabricvm” vuelve a tener ráfagas veloces al más puro estilo Black Metal, aunque también tiene sus melodías, como las de las guitarras que inician la canción. Incluyen gaita en “The Enchantment Of Lvgnassad”, aunque queda un poco eclipsada.
“Ibervs Flvmen” es la tercera y última pieza de puro Folk, y donde suenan varios instrumentos utilizados en ese estilo.
De manera épica cierran el disco con la composición más extensa (cerca de diez minutos), “Lvnarian”. Siendo el tema con las partes más rabiosas y veloces junto con el segundo corte. Aquí la gaita sí suena clara en el final Folk de la canción.
Hay que alzar la copa y la espada ante el disco que han conseguido “Uruksoth”, “Gharador”, “Faramir”, “Thorgen”, “Aernus” y el creador y alma máter “Erun-Dagoth” que, como sus compañeros, integra o integró otros grupos: Eldereon, Briargh, Forestdome, Omendark, Flowing Crimson, Orgenvs, Hrizg, Ancienthorn, Spekthrvm, Oprom, Undernoise, Elderscry, Bagronk, Daemonlord…
Pienso que no me equivoco al decir que CrystalMoors han debutado con uno de los mejores discos de Metal Extremo (junto al de Guilles de Rais) que se ha parido en el presente 2008 en la Península Ibérica.
A lo largo de los años han tocado con bandas internacionales como Centinex, Skyclad, ThirdMoon… el sábado 29 de noviembre estarán compartiendo cartel con los fineses Norther y los catalanes Laments Of Silence en la madrileña sala Ritmo y Compás. Si los cántabros logran llevar al directo la intensidad, fuerza, potencia y melodías que despliegan en disco, deben ser dignos de ver.
Starbreaker
