Los caminos del Rock son muchos y variados, y los estilos que derivan de él viven cíclicamente momentos de reconocimiento o de ostracismo, según los casos. En estos momentos, uno de los estilos que goza de mayor salud es el llamado Metal Progresivo, con el innegable éxito de Dream Theater, Spock’s Beard y la nueva juventud (cuantas van ya?) de Rush.
Cryptic Vision ayudan a engrandecer este estilo, con un disco de una calidad que no tiene nada que envidiar a los grandes del género. Pero empecemos por el principio:
Cryptic Vision son un trío procedente del Estado de Florida (USA), y “Moments of Clarity” es su primer CD. El verdadero motor del grupo es Rick Duncan, cuya aportación es extraordinaria: toca la batería, teclados, mellotron, guitarras acústicas y rítmicas, el bajo y una cosa llamada djembe que Dios sabe lo que será.. Además, es responsable de la composición de la mayor parte de los temas, y por si fuera poco, también ha hecho las funciones de productor e ingeniero de sonido en la grabación del disco. Y aún saca tiempo para labores de promoción, ya que el sobre con el disco que me llegó a casa llevaba su remite.
El resto del grupo lo componen el cantante Todd Plant (ex Eyewithness, ex Millenium) y el teclista / guitarrista Robert Van Dyne.
Para la grabación del disco han contado con varias y brillantes colaboraciones, como la del guitarrista Ralph Santolla (Eyewithness, Millenium, Iced Earth), Shawn Bowen (Bald Daisy, ex Neurotica), GJ Gosman (New Crash Position, ex Neurotica) y David Ragsdale (ex Kansas).
El resultado de todo este trabajo es un disco realmente bueno, una delicia para los que disfrutamos de este tipo de música. Las influencias más evidentes vienen de grandes nombres como Kansas, Yes, Rush, los primeros Genesis o incluso Marillion, pasando por Spock’s Beard, una de las referencias actuales del género, junto con Dream Theater, aunque Cryptic Vision carece por completo de esos guiños a Metallica que nos muestra el grupo de Petrucci.
También carece, afortunadamente, de exhibiciones instrumentales gratuitas, habiéndose trabajado siempre a favor de la música, cuyos miembros siempre enlazan sus habilidades en busca de un objetivo común. Esto no quiere decir, en absoluto, que sean músicos limitados, y lo demuestran con creces a cada momento, desde la fina y melodiosa voz de Todd Plant hasta los solos de quitarra de Robert Van Dyne.
El CD se compone de 11 temas, enlazados entre sí de forma que le dan una continuidad al disco muy aconsejable para este tipo de música. Como casi cualquier disco progresivo que se precie, existe un largo tema (“Moments of Clarity”) de más de 12 minutos, dividido en cuatro partes, que constituye la composición más elaborada del disco, sin llegar al retorcimiento de algunos de sus compañeros de estilo.
Sin duda es un disco extraordinario, que engancha desde las primeras escuchas, algo no muy habitual en este tipo de composiciones más trabajadas. Apuntad bien el nombre de Cryptic Vision, oiremos hablar mucho de ellos en el futuro.
¿La parte negativa? En cuanto encuentre algo que no me guste seréis los primeros en saberlo.
Santi Fernández «Shan Tee»
