Viendo las pintas de los cuatro suecos no puedo evitar que mi mente retroceda a los 80 cuando en mi pletina, tocadiscos, o cintas de vídeo Beta (luego VHS), tenían cabida sin problema ninguno lo mismo Mötley Crüe que Possessed, Ratt y The Rods, Britny Fox o Raven… y así podría seguir poniendo parejas muy diversas de bandas. Cuando explotó el Glam Metal, Hair Metal, o Sleazy Rock, había gente que le gustaba ir de “duros metaleros” y criticar a esa serie de grupos por su imagen, cuando la mayoría de veces ni se habían sentado tranquilamente a escuchar un disco entero sin prejuicios, llamándolas despectivamente falsas, pasteleras… para descalificar lo que no era de su agrado que llevara pintas glamourosas o andróginas, algo parecido a lo que hoy en día les pasa a algunos farfollas cuando se les llena la bocaza con la palabra “poser”, que al fin y al cabo es casi lo mismo que utilizaban esos “duros” individuos (a saber dónde estarán ahora la mayoría). Cierto es que salieron grupos de debajo de las piedras, habiendo de todo en esos estilos, como también sucedió con otros en esa época (caso de mi adorado Thrash Metal, por ejemplo), sucediendo así hasta nuestros días. Soy de los que pienso que los excesos de rockstars pasaron factura e hicieron que esas bandas y bandas clónicas se fagocitaran y la industria del Metal acabara bastante quemada y tocada. Nada de echarle la típica culpa al Grunge. Bien, pues Crashdïet te hacen volver a lo mejor de esa época con su macarrería, pintas y excelentes canciones que te enganchan y te hacen pasar grandes momentos.
“Generation Wild”, editado en Europa (menos en Escandinavia) por Frontiers Records, es el tercer disco del cuarteto sueco, que hasta ahora sale a cantante por disco. En su exitoso debut discográfico “Rest In Sleaze” (Stockholm Records, 2005), el vocalista era David Hellman, más conocido por Dave Lepard (también guitarrista), miembro fundador de la banda, y que se suicidó en enero de 2006 (R.I.P.). Después de una serie de homenajes y pensarse el continuar o no, los músicos restantes: Peter London (bajo), Eric Young (batería) y Martin Sweet (guitarra), con el beneplácito de la familia de Lepard, siguieron con Crashdïet, y con el vocalista finlandés H. Olliver Twisted (Reckless Love) editaron su segundo disco: “The Unattractive Revolution” (Universal Music / Stockholm Records 2007), con el que realizaron una gira por Europa (finales de 2008 / comienzos de 2009) junto a Hardcore Superstar, recalando en España en tres fechas.
Simon “Simme” Cruz (proveniente de Jailbait) es el actual cantante de la formación sueca, siendo un gran acierto su inclusión en la banda, pudiendo cantar de manera perfecta tanto melódicamente como con agresividad cual Sebastian Bach (ex–Skid Row). Llegando incluso a recordarme en algunos tonos melódicos durante “Down With The Dust” a Mike Tramp en White Lion.
El aviso con sirenas de “442” nos pone alerta de lo que se nos avecina encima con “Armageddon”, rememorando en esta composición de manera ejemplar a los Kiss de la década de los 80.
“So Alive” y “Generation Wild” son canciones con gran garra y fuerza, dotadas de estribillos quedones para seguirlos cantándolos y comerte el mundo, especialmente el del tema-título.
El rugir de una moto nos adentra en “Rebel” un tema bien cañero y enérgico, al estilo de los mejores Mötley Crüe o Skid Row, como el gran pelotazo de “Native Nature”, cuyo comienzo es inevitable que nos recuerde al “Monkey Business”.
Los medios tiempos “Save Her” y “Beautiful Pain” (prefiriendo servidor la segunda, ya que la primera es la pieza más floja, o que me sobra, del disco) son ese tipo de canciones que pueden atraer a gente diversa, y que en los 80 hubieran causado sensación en la MTV. Y es que parece que estos chicos hubieran vivido en plena fiebre de esa época en USA, habiendo más demostraciones fehacientes en “Bound To Fall” y “Chemical”, la cual tiene melodías glamourosamente Pop.
Lo mejor musicalmente del Metal de pelos cardados, la barra de labios y el rimel, nos lo traen en pleno siglo XXI estos suecos. Conocía a la banda por el nombre, pero aún no había escuchado ningún disco de ellos. Dicen que este tercero se asemeja al gran debut discográfico, no lo sé, pero lo que sí estoy seguro es que “Generation Wild” es un gran álbum. Ideal para patear culos y cerrar bocas a los que sólo opinen por las pintas.
Starbreaker
