RIOT – Domingo 19 de marzo de 2006, sala Copérnico (Madrid)

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Pocas veces se habían acercado los de New York a nuestro país. Así de memoria y sin consultar, hace ya unos cuantos años habían abortado una gira por España junto a Metal Church y algunos grupos más que no recuerdo en estos momentos. Eso sería principios de los ´90, si “Neury” no falla. Creo que con el tour del “Sons of society” tocaron por el Norte del país, no llegando a convocar a mucha gente. Y su última visita se dio en el Festival Atarfe Vega Rock 2005, siendo uno de los grupos por los que me hubiese desplazado a la localidad granadina, pero al final no pudo ser. Aunque según la mayoría de la gente no fue una buena actuación, y es que era la primera con el cantante Mike Tirelli (Messiah´s Kiss, Holy Mother, ex-Burning Starr), el batería Frank Gilchriest y echando mano ocasionalmente del bajista Randy Coven

Luis, de HeavenCross Records, una vez más demostraba su valentía no trayendo al típico grupo que gira una y otra vez por nuestra piel de toro (no daré nombres de bandas ni de promotoras, pero hay unas cuantas), y encima a buen precio (17 euros anticipada). Tras hacer sólo cuatro conciertos (en USA) en lo que va de año, se traía expresamente al grupo de Mark Reale (miembro fundador) y se la jugaba en tres fechas seguidas. La primera fue en Palencia, la segunda en Bilbao, y la que nos ocupa, tuvo lugar un domingo lluvioso en la capital del país, y en una sala que no se caracteriza por albergar muchos conciertos de Heavy Metal. Yo esa misma mañana tomaba el autobús rumbo a Madrid, con ilusión por ver a aquel grupo que me agradó muchísimo al hacerme con la grabación del “Narita” (1979) hacia mediados de los ´80.

En Madrid no hubo grupo invitado que abriera (en Palencia fueron los cordobeses Trilogy, y en Bilbao Airless). La sala estaba ocupada en sus 2/3 largos de aforo. La verdad, esperaba menos gente, pero aún hay rockeros que le interesan los buenos grupos, estén de moda o no, y haya o no publicidad de sobra en los “grandes” medios del Rock de nuestro país. 

El primer músico en salir a las tablas cuando el reloj marcaba las 21.30 h. (media hora de retraso según entrada) era el bajista Pete Perez y nos preguntaba en castellano: “¡¿Cómo estáis, listos para el Rock´n´Roll?!”. Al poco rato se anuncia: “¡From New York city… RIOT!!!!!”. Los cuatro instrumentistas se posicionan: el guitarrista Mark Reale (a la izquierda, según mirábamos a escena), el baterista Frank Gilchriest (Virgen Steele, Holy Mother, ex-Gothic Knights), el bajista Pete Perez (recuperado de una enfermedad y con camiseta de los brasileños Mindflow, del Sello de Luis) y el guitarrista Mike Flyntz, estos dos últimos en la banda llevan ya cerca de quince años.

Y lo primero que suena es la instrumental “Narita”. Yo alucino y me emociono, porque quien me iba a decir que con uno de los temas que más me gustaba de aquella primera grabación que me agencié de ellos, más o menos veinte años más tarde iba ser el primero con el que abrirían su descarga. Fue genial, y además es una de mis instrumentales favoritas.

Sale Tirelli y enlazan la instrumental a “Johnny´s Back”, apoyando Reale a los coros. Seguía alucinando y emocionado, ya que el comienzo del concierto me traía gratos recuerdos, esta vez porque esa canción estaba incluida en el primer disco que me pillé original de ellos, y es que me fie del buena comentario que se le hizo a “Thundersteel” (1988) en la desaparecida revista “Metali K.O.”. Tantas críticas que se le habían hecho al cantante en su actuación en el Atarfe, hicieron que fuera expectante, pero en su inicio lo estaba haciendo bastante bien, poniendo cuernos al finalizar la canción. El bajista Pete Perez fue todo un showman con gracia durante el concierto, incluso posando para las cámaras que aparecían por las primeras filas. 

Después de “Johnny´s back” no hubo respiro, seguida por palmas dieron paso a “Twist Of Fate”, de hasta hoy su penúltimo disco, “Sons of society” (1999). Durante la parte instrumental el vocalista se iba al fondo del escenario a respirar y a beber agua, dejando que las miradas y el protagonismo se centraran en los cuerdas. 

Y seguían enlazando canciones, haciendo el comienzo del concierto de maravilla. Esta vez le tocó el turno a uno de los temas del “Fire down under” (1981), para algunos su mejor disco; aunque también fuera regrabado para “Nightbreaker” (1994). “Outlaw”, donde se percibió que la guitarra de Reale sonaba baja de sonido, y es que ese fue uno de los puntos negativos en el inicio, el bajo volumen de las guitarras. 

Primer respiro, donde Tirelli nos daba las gracias en castellano, y acto seguido tocaban juntas “Altar Of The King” y “Flight Of The Warrior”, donde el vocalista dirigía su micro hacia el público para que cantaran el estribillo. 

El moreno bajista de origen hispano balbuceaba en castellano palabras de agradecimiento. Iba más tierno de la cuenta, supongo que por ingesta del alcohol, aunque se supo comportar muy bien durante su actuación. Presentó a sus compañeros. 

La primera en sonar aquella noche de su debut discográfico “Rock city” (1977), fue “Tokyo Rose”, con solo por parte de Flyntz. En el tema título “Rock City” hubo momento para lucimiento al bajo por parte de Perez y juego en el estribillo con la audiencia. Que hasta ahora estaban disfrutando del concierto, aunque excepto unos cuantos, pocas cabezas se veían agitarse al ritmo de la música. 

Perez continuaba cuanto podía dándonos palabras de agradecimiento, incluso diciéndonos que nos quería mucho, mucho, emocionado y hasta saltándosele las lágrimas. 

Con ritmo rápido hard rockero “The Man”, del disco “Inishmore” (1998), fue la siguiente. Con ese regusto a Rainbow que han plasmado en sus últimas obras de estudio con el vocalista Mike DiMeo (últimamente más centrado en la carrera con The Lizards). Como también sonó al grupo de Mr. Blackmore, “Glory Calling”, del CD “The brethren of the long house” (1995). 

Al grupo se le veía genial, disfrutando y haciendo disfrutar a la peña. Lo máximo al sonar las primeras notas de “Road Racin´”. Solo de guitarra de Reale, acompañado por la batería, luego solo de Flyntz, acompañado también por el batir de Gilchriest. Volvía a salir Perez, y le hacía aire con la toalla a Flyntz, para luego todos juntos seguir, sucediéndose solos de guitarra que sonaban gloriosos, e incluir “Eleanor Rigby” instrumental, para luego retomar “Road racin´” y acabarla con Tirelli. Final muy grande, con el vocalista cediendo el micrófono. 

Descanso para todos los músicos, excepto para el mazas de Gilchriest (que semanas antes por motivo de un acccidente en la carretera, había perdido su vuelo para venir a tocar en el Atarfe con Virgin Steele, teniendo éstos que hacer su actuación sin batería). Demostración de ritmo y fuerza bestial, jugando con el público y golpeando los platos al final con el puño. Presentándolo Reale. 

“Hard Lovin´ Man” hacía que siguiera disfrutando del show, y es que para mí el repertorio basado en viejos clásicos del grupo fue todo un acierto. Dedicaban la versión de “Burn” a Luis de HeavenCross Records. Con una buena imagen todos en primera línea del escenario y con un Tirelli sobrado de voz en la recta final, jugando con su pie de micro. A la versión de Purple le sucedió sin descanso la rainbowniana “Angel Eyes”, volviendo a estar sobrado el vocalista, con su pie apoyado en uno de los chivatos. Me dejé la garganta en el estribillo de “Swords And Tequila”. Se retiraban, pero insistimos en querer más y más.

No podía faltar “Thundersteel”, haciendo que mis gafas salieran volando, aunque menos mal que quedaron enganchadas a mi pelo y no cayeron al suelo. Al final Tirelli dando un grito agudo, y vale que no es Tony Moore, pero en líneas generales hizo un muy buen trabajo cantando los temas de las diferentes etapas del grupo, bien con Guy Speranza (R.I.P. 1956-2003), con Rhett Forrester, con Moore, o con DiMeo. 

Perez seguía con su particular show, dando paso y final con la clásica y genial “Warrior”. Chocando al final las manos de las primeras filas. Eran las 23. 11 h. 

Para mí, uno de los mejores conciertos en lo que va de año, y quizás de mi vida. No saben los/as que no acudieron lo que se perdieron. Por favor, que regresen de gira con su nuevo álbum, “Army of one”, y sólo ellos, nada de festivales.

Texto y fotos: Starbreaker