Por fin alguien se arriesga en esta ciudad caracterizada por el conformismo, desidia, pasotismo… y emprende una apuesta arriesgada poniendo en funcionamiento una sala dedicada exclusivamente para conciertos de Rock y demás estilos que no son de usar y tirar. Nada de pubs o bares convertidos a veces en pequeños escenarios con deficiente sonido, nada de discotecas de chunda-chunda y otras “lindezas” alquiladas para conciertos… una sala en condiciones para el deleite y disfrute de las personas que les gusta la Música en directo. Un grupo de gente se ha liado la manta a la cabeza y ha puesto en funcionamiento El Rockero. Su debut fue una maratón realizada durante unos cuantos fines de semana de grupos de Almería y de otras provincias. El sábado 13 de mayo los asturianos Warcry + la joven promesa de las seis cuerdas, Ángel Ruiz, tocaron allí…
…y para el 9 de junio se tenía previsto que tocaran Strawberry Hardcore, pero finalmente no pudo ser y en su lugar se contrató a los incombustibles Obús, quedando así un fin de semana metalero en Almería con la visita de los dos grandes pilares del Heavy Metal patrio de la década de los 80. Al día siguiente tocarían Barón Rojo, sacando a la venta la organización un bono con las dos entradas en el que te ahorrabas algo de dinero. Servidor no pudo acudir a ver a los Barones al día siguiente ya que coincidía con nuestra fiesta del V aniversario del webzine, celebrada en Madrid con las bandas Deidre y Punto de Mira. No obstante el amigo y colaborador Wsnake acudió a ver también a los De Castro y cía. y próximamente su escrito verá la luz, o surcará el espacio cibernético.

Ciertamente dudé en ir a ver a Obús. Desde el 2003 no han editado nada, año en que “Segundos fuera” (Rimer Rock) salió al mercado. Hacía dos años y un poquito más (28/05/2004) descargaron en la capital almeriense (a su debido tiempo contado por acá) y pensaba que pocos cambios habría en su repertorio, y así fue. Prácticamente fue el mismo repertorio, hasta por orden, salvo que esta vez tocaron “Sólo lo hago en mi moto” y muy pocas variaciones más. No obstante acudir a un concierto de Obús a estas alturas ya sabe uno que se lo va a pasar bien cantando y disfrutando con canciones que te marcaron en la época que eras más joven, a pesar de que Fortu siga sin caerme del todo bien debido a su exacerbada chulería, prepotencia… y a que cada vez utiliza más la táctica de que la gente cante y cante (dígase “Karaoke Metal”) para reservarse para sus gritos. Es perro viejo Mr. Fructuoso Sánchez.
Tras tomarnos unas cuantas cervezas, acompañadas por sus correspondientes tapas, e incluso servidor se zampó un plato combinado, en un bar frecuentado por nosotros, nos dirigimos, cuando llovía, hacia la sala en el coche de una fermosa amiga.
El portero que se dedicaba a cortar las entradas no creo que estuviera muy familiarizado en el tema, o eso o que tenía hambre de papel, porque qué le hubiera supuesto arrancar un trocito donde pone “Entrada”. Pues no, a lo bestia arranca un trozo del lado opuesto. Por favor, que tomen esto en cuenta los de la sala y pongan gente competente. Gracias.
Bajando las escaleras que nos dirigen a la sala en sí, comprobamos que ALTA TENSIÓN ya habían comenzado. Entre que empezamos a saludar y charlar con amistades y colegas, tomarnos algo en labarra (con precios decentes, como debe ser), y pitos y flautas, pues no prestamos la debida atención al grupo que abría la velada. Que nos perdonen. Según nos comentaron gente que ya estaban allí, dieron comienzo alrededor de las 23.15 h. El cuarteto con tres músicos jóvenes y otro veterano, y encargado éste de la voz y una de las guitarras, desgranaron un repertorio de clásicos del Rock, tocado y ejecutado de manera muy correcta, por lo que pudimos escuchar. Versionaron, entre otros temas, las más que conocidas “Crossroads”, “Hey Joe”, “Wishing Well”, “Knockin´ On Heaven´s Door”, “Born To Be Wild”, “House Of The Rising Sun”… acabando cuando el reloj marcaba la media noche.

La sala como mucho, mucho, se ocupó en 1/3 y es una pena. No sé si por falta de publicidad o a qué fue debido, pero si con un grupo de la talla de Obús aquello no tuvo una entrada digna, no sé qué pasará cuando vayan grupos menos conocidos o con menos nombre.
Cerca de veinte minutos pasadas las doce de la noche los músicos comenzaban a hacer sonar el comienzo de “Sin dirección”, ¿dónde estaba Fortu? al rato de escuchársele aparecía en escena desde un lateral del escenario. El sonido no era todo lo bueno que debía, así lo apreciamos en “Cualquier noche sale el Sol”, donde Paco se junta en el lado derecho de las tablas con el bajista Nacho García (que participó en coros en el último disco de estudio de la banda cuando formaba aún en los industriales Ratio). Fortu finalizaba poniendo cuernos con sus dedos.
Acto seguido y sin descanso tocaban “Cautivos” (no oyéndose apenas los coros), y “Más que un Dios”, con Paco, Fortu y Nacho juntándose adelante. El vocalista soplándose las napias y con la mirada perdida. Los gorgoritos le quedaron bien, en contra de las mallas que lucía. Vale que cada uno puede vestir como le de la gana, pero hay cosas que agreden a la vista, y ciertamente desde ese día me da un poco de grima ver y comer morcilla. Fortu iba embutido en unas mallas negras, que parecían totalmente un pellejo negro, marcando paquetuelo y la verdad, le quedaban francamente mal. Una cosa es querer dar imagen y otra atentar a la vista. Ahora que los fanáticos/as del grupo, y algún defensor a ultranza de Fortu, cual fan histérico/a me llame como quiera por el comentario.
Sigamos con lo que importa, la música. Continuaban sin respiro, tocando un tema tras otro, y defendiendo sus dos últimas obras (más la penúltima, “Desde el fondo del abismo” – Boa Music, 2000). Esto es digno de alabar, ya que no sólo viven del pasado, aunque como he dicho en el principio, si no editan nada, deberían ir cambiando el repertorio. Con “El Crack” Nacho se iba al lugar de Paco Laguna (lado izquierdo de las tablas). Durante este tema el vocalista se coló en la letra.
Tras las dosis obuseras de los recientes trabajos el cantante se dirigía al respetable: “¡Buenas noches, amigos!”.“Nos alegramos de corazón…” y mencionaban la buena labor de la sala… para dar paso a uno de los primeros clásicos de la noche, “Autopista”. Paco tocando su guitarra y fumando. Cantando un chaval el estribillo cuando Fortu dirigió el micrófono a las primeras filas. El hiperactivo bajista se había despojado de su chaleco vaquero, sudando de lo lindo. El chaval de antes volvía a cantar el estribillo, obviando el vocalista el grito que hay grabado en la versión de estudio, soltando un gallo por ahí y manteniendo el grito final, para que la gente quedara estupefacta, pero a mí no me hizo gracia el juego que se trajo durante el tema. Francisco Laguna enlaza el final del tema con otro clásico, y uno de los temas que más me gustan de ellos desde que lo escuché a principios de los 80, “Pesadilla nuclear”. Paco se marcó el solo en el centro del escenario, mientras Fortu se iba al lado izquierdo. El sonido seguía sin ser bueno, predominando la batería de Fernando.
Sin parar, y con Fortu comenzando a cantar pegado al lado derecho de la batería de Fernando (con los bombos con motivos de dianas numeradas), hacían “Marilú”, echándose mano al paquete el vocalista cuando dice “…carne fresca en un puticlub”. Nacho seguía cual gimnasta y correcaminos, yéndose al lado de Paco. Más del penúltimo disco con “Esta vida”. Filtreando con chicas de las primeras filas, y haciendo demostración de sus pulmones cara a cara con Paco. Fumando y con un cubata en la mano, ejerciendo también de “Fortu Mocosete”. Sentado en el borde derecho del escenario dedica a las chicas “Dame amor”. Voz quebrada, cantando la peña y soltando el jodío “¡se me pone morcillona!”, acompañando durante el tema con palmas, y con el final con voz a capella.
Fernando sale de detrás de su batería y con un teclado que hay su lado izquierdo comienza la balada “Complaciente y cruel”. Fortu sentado en el borde con cubata y cigarro empieza a señalar y a decir que nos traerá buenos recuerdos. Durante la canción, y antes de “…Y ya se aburrió de aprender Inglés”, le da la risa tonta, ¿? Manda besitos a la niña de las camisetas, su Paca. ¡Qué tierno! Fuma que fuma y se pega el puntazo durante la buena parte instrumental de meterse el cigarro encendido en la boca, para luego sacarlo igual.
“El que más” sonó genial, con dedicatoria del dedo índice para la Poli. Momento para el lucimiento de Fernando tras sus tambores y descanso para los demás. Vuelven a salir Paco y Nacho y se suman al ritmo impuesto por el baterista, para luego dar paso a “Te visitará la muerte”, con cambio de chaleco a camiseta del cantante, repartiendo éste a diestro y siniestro la señal de la cruz.
Macarreo total con la vieja “Sólo lo hago en mi moto”, metida nueva en el repertorio. Con Fortu dando un grito de rodillas y haciendo un final cañero. Durante “Que te jodan” se monta la fiesta en las primeas filas. En “Dinero, dinero”, Nacho hace de Angus Young al borde del escenario, e intercalan el pegadizo estribillo de “Land Of A Thousand Dances”, para que la gente participe. El sonido durante los últimos temas iba y venía, ¿? Habiendo acoples hacia el final del tema. Con Fortu en plan amoroso, dedicándole un “te quiero” de nuevo a su chica. Final sónico-loco, agarrando Fortu a Paco.
La fiesta seguía con “Vamos muy bien”, sacando una botella de whisky, bebiendo y repartiendo chorreones directos desde la botella a los gaznates de las primeras filas, pillando servidor un buen trago. Juego con el público cantando.
La peña pide otra y otra… su himno “Va a estallar el Obús”, y ante la euforia levantamos a un colega (Mario), con tan mala suerte que los chavales de las primeras filas no lo cogen y cae al foso, creyendo yo que no era tan profundo. El pobre salió un poco magullado tras la caída. Mientras el grupo improvisa instrumentalmente, Fortu presenta a sus compañeros, y Nacho se encarga de presentar al vocalista, que termina haciendo el pino.
El final llegaba con “Esta ronda la paga Obús”, con invasión del escenario y gente cantando, bailando y alguno haciendo “Panza Metal”. Eran las 2.04 h. y se daba por finalizada la fiesta obusera.

Texto y fotos: Starbreaker
