La rockera banda madrileña vuelve al mundo de la autoedición con su quinto álbum, como lo hicieran con su debut: “Vamos a liarla!” (1996), aunque éste salió bajo etiqueta BKT Producciones. Tras la publicación de los anteriores discos en Sellos que no cumplieron como esperaban: “Una noche cualquiera” (Edel Music 1998), el EP con temas acústicos en directo “Radio” (Edel Music, 2000), “Psicotropía” (Avispa Music, 2002), y “Bastante” (Pies Records, 2005).
Desde sus inicios en 1995, con músicos procedentes de bandas como Boikot, Tobruk, Cocodrilos, Deguello… los hermanos Lago (Käke – guitarra y voz, y JüanP – bajo y voz) -dos de los fundadores, junto a Felipe Gambín (batería) y Juan Carlos Patón (guitarra)- siguen impertérritos en la formación, acompañados desde parte del año 2000 por el batería Juänjo Concha (ex-Radiozoo), y la entrada de Mäite Irigoyen (violines y chelo).
“Aldente” -con, para mi, la mejor portada hasta ahora de todos sus trabajos, realizada, junto con los dibujos del libreto y diseño, por Rubén Verdú Mangas “VerduArt”- fue grabado en Audio Rock por José Vallekas “Tiri”; producido por el guitarrista V.M. Arias (quien ya realizara dicha función en “Bastante”) y la banda; mezclado en Rimshot Estudio por Carlos Lillo y V.M. Arias; y masterizado en el gaditano Kadifornia Estudio por Mario G. Alberni.
El CD, donde su parte superior se asemeja a un vinilo, tiene diez canciones de genuino Rock castizo. Ese intrínseco e innato Rock urbano originado en barrios madrileños, y que ha bebido de las grandes fuentes de formaciones como Burning, Leño, Topo, Alarma… Con unos temas compuestos y escritos por T.A. Lago “Kake”, menos uno.
Bastante buena me parece la letra de la inicial “Érase una vez”, una de las canciones que mejor me suenan de este quinto álbum. Quedando muy bien la participación del saxofón de Bauti (volviendo a sonar en “Bulebar”); contando también aquí (y en “Bulebar”) con el aporte en guitarra de Manolo Lorenzo (Electric Fence).
“No va más” tiene unas consistentes notas de bajo; sonando en ésta las guitarras y bajos de José Vallekas (Railroad, ex-Muro, Daga, Phantoms…), las guitarras de David Fernández (Sandropop), y la voz de Athanai que canta una vez el estribillo dándole toques Funk. Ecuchándose de nuevo la voz del cubano en “La marquesina del búho”, donde también aparece la voz de Esther Lago, más el añadido de las guitarras de Paco Reyes, y otra vez de José Vallekas (también bajos).
Un antiguo tema recuperado de la época de Tobruk es “Bulebar”, dotado de un ritmo contagioso y bastante rockanrolero, y donde interviene, además de los nombrados anteriormente más arriba, Luis Calzada (ex-Avatar) en guitarras.
En el disco “Bastante” incluyeron dos versiones (de Alaska y Dinarama, y de Burning). En esta entrega también hay un recuerdo al pasado de la música de nuestro país. La oscura y enigmática “Juega tu carta”, una de las canciones más destacadas para mi de aquel doble “Déjalo así” (1981) de Asfalto, queda genial en el tratamiento que le dan Caskärrabias, y más con las cuerdas de Maite (habiendo pequeñas variaciones en la letra). Apareciendo una versión previa en el disco tributo a Asfalto “Seres urbanos” (DoctorKronos Records, 2011). Caskärrabias también en el pasado participó en otros dos discos tributo: “Metal Gods – Tributo a Judas Priest” (con versión a “Rocka Rolla”) y “Homenaje a Ñu” (revisando “Velocidad”).
Hace gracia escuchar la introducción del pequeño Héctor Concha (supongo que hijo del batería Juanjo) para la rockera, directa y concisa “El abogado”, con una letra sin pelos en la lengua de otra de las lacras de esta sociedad, junto a políticos, banqueros…
“Siete” es otra de las canciones que también se podría destacar entre las mejores. Aunque para mí el culmen del trabajo llega con los temazos “Aldente” y “Espiral de miel y pimienta”, donde hay otras geniales letras, y también es notable cómo se emplea Kake a la voz, comunicando bastantes sentimientos. En el tema-título suenan las geniales seis cuerdas del maestro V. Manolo Arias. La otra es una estupenda canción de amor, donde hay recuerdos a Madrid nombrando la capital del país, unos cuantos barrios (entre ellos su Vallekas), y la M-30.
La voz de Esther Lago vuelve a acompañar a la de Kake en el último tema, el tranquilo “Déjate llevar”, que en ciertas partes me trae a la cabeza al trío inglés The Police. Dándole Maite su cariz melancólico.
Caskärrabias nos demuestran durante poco más de media hora en “Aldente” (dedicado a José Lago, padre de Kake y Juanp) que siguen en estado de gracia. Pero el mundo de la música, y más en concreto los seguidores del Rock en castellano creo que vuelven a ser injustos y no colocan a la formación madrileña en unos escalones más arriba, como se merecen.
Starbreaker
