Tras varios años de fugaces apariciones en conciertos esporádicos, entre los cuales tuve la ocasión de presenciar uno de los primeros, por fin ha llegado el momento de tener entre las manos el primer trabajo de Casa de Fieras. Un disco autoproducido sin ningún apoyo externo (lamentablemente esto ya es lo habitual) de una banda nueva, pero con músicos muy experimentados.
La figura más llamativa de la banda es su cantante, Natalia Martín, una excelente voz que se erige en protagonista del disco, tanto por sus buenas facultades como por su buena modulación, siendo el elemento más destacable del disco y en el que más centramos nuestra atención.
En el plano instrumental, los seguidores de Mago de Oz reconocerán en sus filas las figuras de Peri Díaz (bajo) y J.C. Martín “Carlitos” (guitarra), y además la banda también cuenta con Dani Castellanos (guitarra), conocido por haber pertenecido a Easy Rider y Neomenia. La banda la completa el batería David Fernández.
El disco cuenta asimismo con abundantes colaboraciones. Su cercanía personal con Mago de Oz ha propiciado que en el disco aparezcan las voces de Patricia Tapia y Toni Menguiano, los teclados de Sergio Cisneros “Kiskilla”, la flauta de Fernando Ponce de León y el violín de Carlos Prieto “Mohamed”. Además, Antonio “El Ruso”, en cuyos estudios se ha grabado el disco, colabora también con la guitarra, así como Javier Villanueva, compañero de Dani Castellanos en Easy Rider y Neomenia. Además, el disco también cuenta con la colaboración de Aurora Beltrán en el tema “Cansada de esperarte”, y las colaboraciones se completan con las voces de Esperanza Martín y Elías Banega, a quienes no tengo el gusto de conocer. Además, el último tema del disco (“Reconócelo”) aparece como bonus track, conjuntamente con Mamá Ladilla.
“Fuego” es un disco variado, en el que sobre el hard rock que les sirve de base se añaden otros estilos, desde la funky “Casanova” al blues bonito y vacilón de “El blues del blues”, desde temas cañeros con riffs enérgicos (“Mala pata”, “Casa de fieras”) a la intensa balada “Mi viaje”. En todos ellos Natalia se desenvuelve como pez en el agua y dota a cada tema de un interés especial.
El disco en su conjunto es interesante, ya que pesar de que en algunos momentos el nivel decae (“Quien es quien”, “Frente al espejo”…), hay temas realmente atractivos, como el mencionado “El blues del blues”, el hard rock de aires medievales de “Fuego”, el dueto de Natalia con Aurora Beltrán en “Cansada de esperarte” y el mejor corte del disco, “Tu mismo”, un seductor temazo, vacilón y comercial en el mejor sentido de la palabra.
Quizás el “pluriempleo” de la mayoría de los músicos que componen Casa de Fieras pueda comprometer su estabilidad como banda. Ojalá no sea así y el grupo siga creciendo. Sería una pena que una voz como la de Natalia Martín pasara desapercibida. Desde aquí vamos a poner nuestro granito de arena para que eso no suceda.
Santi Fernández «Shan Tee»
