Son ya varias veces las que hemos comentado conciertos de Punto de Mira. Aquellos que estéis cansados de leer crónicas sobre el grupo en esta web, estáis excusados y podéis ir libremente a visitar algún otro apartado de The Sentinel, que son muchos y variados. Pero ya os adelanto que este concierto no fue como los anteriores, por diversas circunstancias que hacían de este show algo muy atractivo, incluso para los que hemos visto a la banda sobre un escenario bastantes veces.
Para empezar, se han producido algunos cambios en la formación. Únicamente permanecen Javier Mira y Juan Olmos, columna vertebral de la banda. La base rítmica ha cambiado por completo. Ya no están Javier Colmenarejo “Cheewaka” ni Ernesto Sánchez, y sus puestos han sido cubiertos por el veterano bajista Arturo Díaz y el batería Teo Suazo, viejo compañero de Javier Mira en los extintos Geyser. Para completar la formación contaron con la presencia de una preciosa corista llamada Mónica Alonso que enriquecía la labor vocal del grupo.
El segundo aliciente venía dado por la próxima publicación del segundo disco de la banda, circunstancia que nos permitió escuchar varios de los temas que conformarán ese segundo CD y que, por lo que allí demostraron, no bajarán ni un ápice el nivel demostrado en su primer disco, “Algo irreal”.
Una sala con una más que aceptable entrada dio la bienvenida al grupo, que arrancó con la conocida “Tu sangre me sienta bien”, con buen sonido y con la banda volcada desde un primer momento. Pronto comenzamos a poder escuchar algunos de los nuevos temas que nos presentarían esa noche, ya que el concierto siguió con “Es por mi”, muy rocanrolera y con una exhibición vocal de Juan Olmos y un impresionante solo final a cargo de Javier Mira. Este primer tema nuevo nos empezó a hacer ya la boca agua ante la espera de su nuevo disco, sensación que se acrecentaría a medida que nos mostraran más composiciones nuevas.
El hecho de incluir en el set los nuevos temas obligó a dejar fuera las habituales versiones que escuchamos en otros conciertos, algo lógico por otra parte. Así, el concierto prosiguió con las conocidas “Apuesta fuerte” y “Dudas”, con nuevos arreglos con respecto a la versión original contenida en el primer disco. Y es que el grupo se esforzó en mostrar una nueva cara de algunos de los temas, lo que les confirió mayor frescura si cabe.
Tras ellos, Juan nos presentó a Javier Mira como “El Mago”, quien se quedó en el escenario para hacer un extenso solo de guitarra, con un comienzo blusero para luego atacar con ese estilo Hendrix / Van Halen tan característico, entre el que incluyó algunos retazos de “Mistreated”. En un momento del solo, y dado que disponía de un sistema inalámbrico en su guitarra, se bajó a tocar entre el público, quien le hizo corro para disfrutar de él a escasos centímetros. Tras unos minutos haciendo escalas entre nosotros, se dirigió a la parte opuesta de la sala, se acercó a la barra, se pidió un cubata, esperó a que se lo sirvieran y se lo bebió… ¡todo ello sin dejar de tocar! Desde luego, más original no pudo ser. Entre las risas de los asistentes, Javier volvió al escenario, donde ya le esperaba el resto de la banda para tocar, ahora sí, “El Mago”, con todo el público volcado. En un momento del tema, Javier pegó un salto para acompañar uno de sus guitarrazos, con la mala fortuna de pegarle una patada a la pedalera de efectos, y descuadrarla de su sitio, algo que le dio más de un quebradero de cabeza de ahí al final del concierto.
Una vacilona intro de guitarra dio paso a “De buen rollito”, un desenfadado rocanrol incluido en su primer disco que es uno de mis temas preferidos de la banda y que sonó de lujo, demostrando de forma inequívoca que es una de las mejores bandas del panorama nacional. ¡Ahora sólo hace falta que la gente se de cuenta!
Los nuevos miembros del grupo cumplían su labor sin destacar demasiado. Tanto Arturo Díaz como Teo Suazo se limitaron en todo momento a proporcionar la base necesaria para el lucimiento de Juan Olmos y Javier Mira. Según palabras de Juan, con mucho mérito ya que habían podido disponer de un número muy reducido de ensayos para ponerse a punto. Mónica Alonso también se mantuvo en un segundo plano, en un lateral del escenario, apoyando con su voz la mayor parte de los temas. Sin embargo, tuvo su momento de gloria en “Bruja y Musa”, en el que comparte funciones vocales con Juan Olmos. El tema ha sido completado con respecto a la versión en disco, en el cual aparece de forma breve, convirtiéndose en una preciosa balada con una duración más acorde a la calidad de la canción, y en la cual ambos vocalistas se complementan de forma perfecta. Espero que la participación de la bella cantante no sea algo puntual y pueda acompañar en más ocasiones al grupo, ya que enriquece tanto su sonido como su imagen.
Tras este precioso tema, y después de esperar a que Javier Mira terminara de ajustar cuentas con su pedalera, nos presentaron otro de los temas nuevos que compondrán su segundo disco. Su nombre, “Noviembre”, y será el tema de choque (o primer single, como se ha dicho siempre…). El tema, directo y con una calidad innegable, es un bombazo que nos hace impacientarnos aún más a la espera de tener el disco en nuestras manos. Todos los presentes así lo reconocieron, y otro nuevo tema, “Olvídalos”, confirmó nuestras buenas expectativas, una canción vacilona y rocanrolera que estará incluida en el nuevo disco.
El concierto estaba siendo todo un éxito, y eso se reflejaba en el ánimo de los músicos, que no pararon de hacer bromas entre ellos y con el público, vacilando con el sorteo de la Lotería Nacional celebrado ese mismo día.
Siguieron con un tema conocido “Mujer fatal”, durante el cual Javier siguió con su particular pelea con su pedalera, pero que solventó con profesionalidad. Y es que tablas no le faltan, precisamente…
En un detalle que mostraba lo relajado del ambiente, Juan nos presentó un nuevo tema llamado “Me pones a 100” mientras caminó hacia un lateral y se sentó en el borde del escenario, en una cuidada interpretación con un gran solo de Javier, postrado de rodillas en una sobredosis de feeling. La canción, melódica pero con una poderosa parte intermedia, nos pareció preciosa y confirmó definitivamente las buenas expectativas sobre el nuevo disco,
La conocida “Rock Star”, que sonó más potente que nunca, dio paso a otro de los temas nuevos, “No me impresionas”, que con un pegadizo estribillo que utilizaron para el habitual juego de canto con el público en el que brevemente incluyeron un trocito de “Woman From Tokyo”, y donde se vislumbraba el final del concierto. Para concluir, un tema de su primer disco, “Dame tu amor”, que sirvió para presentar uno a uno a los músicos que conformaron la banda, y que tan buena noche nos hicieron pasar.
Despedida, algunos vítores… y de vuelta para conceder un único bis, “Algo irreal”, con un gran solo de Javier Mira y con el que, ahora sí, dieron el concierto por terminado.
Saludos, reparto indiscriminado de púas… y a esperar con impaciencia el nuevo disco, anunciado para el próximo mes de febrero.
Lo dicho, si aún no has tenido la ocasión de disfrutar del directo de Punto de Mira y pasan cerca de tu ciudad, no lo dejes pasar. Merece la pena.
Texto: Shan Tee
Fotos: Shan Tee y Alicia Olavarrieta
