Era todo un honor que la pequeña gira en la que se han embarcado dos de las mejores bandas de genuino Heavy Metal del país recalara en su primera fecha por tierras almerienses. Cuando me enteré de que venían a mi ciudad me alegré bastante, ya que podría ver por primera vez a los albaceteños que tan buenas alabanzas reciben y por segunda vez, primera en un concierto íntegro, al grupo de Silver Solórzano, atrás quedaba el grato recuerdo de su buena actuación en el primer Leyendas del Rock el verano pasado.

Lo malo es lo que suele pasar por aquí. Si no eres un grupo de moda pues convocas a muy poca gente, como así pasó esa noche. Soy malo calculando, pero quizás no llegáramos ni a cien personas los que estuvimos allí. Eso sí, pocos pero muy bien avenidos y volcándonos con las descargas de las dos formaciones.
CENTINELA
Cuando eran cerca de las 23.45 h. salían los músicos albaceteños y comenzaban a tocar, por último salía el vocalista Cano. “Pánico” fue la primera en sonar, con el cantante animando al público desde el primer momento, encargándose de los coros el bajista Javi. Sin tomar respiro y dándonos las buenas noches, tocaban “El desterrado”, siguiendo Cano sin parar de animar, y dirigiendo el micrófono al público para que cantaran.
Nos volvía a saludar y agradecía que estuviéramos allí, presentando la siguiente canción, “Días de luz”, dedicada a una amiga, Ana María Sánchez. Durante la parte instrumental Cano se marchaba durante un momento. Había seguidores de la banda que se volcaban cantando el tema.
El grandote vocalista hablaba entre tema y tema y presentaba las canciones. Sacó una gran navaja, producto típico de su tierra. El guitarra “Maiden” había cambiado de guitarra (Javi también de bajo) y la gente empezaba a cantar el principio de “Centinela”. Los coros corrían de cuenta del bajista y del guitarrista Lorenzo. Cano soltaba pulmones hacia el final con un grito agudo largo, poniendo un pie en el chivato y el brazo en alto, imagen que más de una vez vimos esa noche en la actuación de la banda.
Con gritos la gente se volcaba, pidiendo que se dieran con más fuerza y solicitando palmas. La siguiente fue “Rencor”, un tema basado en la escuela Judas Priest era “Painkiller”, como muchas de sus composiciones. Volviendo a apuntar con el micrófono a la gente para que lo cantara, y acabando como el tema anterior. Todo un dechado de virtudes vocales José Cano.
“Rey del tiempo”, fue acompañado con palmas en su comienzo. Después Cano se quejaba del calor que hacía y comentaba que llevaban tiempo sin tocar (en parte debido al accidente que sufrió el baterista Michel en una de sus manos), para pasar al cañero “Mi ley, mi voluntad”.
El cantante continuaba presentando los temas, esta vez “Sin control”, volviendo a cambiar de seis cuerdas “Maiden”. A “La herida” le sucedió un tema nuevo que irá incluido en su próximo disco (el cuarto), llamado “Una nueva vida”.
Llegábamos al final de la actuación de Centinela, agradeciendo a Silver Fist el compartir cartel, con “Hora de marchar”, volviendo a cambiar de instrumento J. Miguel, y “Sangre eterna”, un tema speedico muy bueno y que daba nombre a su primer disco. Nos recordaba que tenían el puesto de merchandising y seguían en la recta final con “Desde el Infierno”. La última, “¡Como un huracán!”, dedicada para gente del foro de su página web y aconsejándonos que tuviéramos cuidado con el coche. ¡Muchas gracias, Almería. Hasta siempre!, así acababan cerca de la una de la madrugada.
La peña al concluir gritaba una y otra vez el nombre de la banda y es que hicieron un muy buen concierto. Lo he dicho más de una vez, desde hace tiempo los vocalistas que suben y suben a notas agudas me cansan, y Cano sube que da gloria, pero domina a la perfección su técnica vocal, y la verdad es que dentro del panorama nacional hoy en día es uno de los mejores en su estilo, incluso mejor que muchos más reconocidos por público y periodistas en general. Puede gustar más o menos su estilo de Heavy Metal, pero lo que no se puede cuestionar es que lo viven y lo dan todo en escena.

Lo del vocalista Silver y los suyos fue un grandioso concierto de Heavy Metal en estado puro, duro y en ocasiones rozando el Thrash Metal con los temas que componen su excelente segundo disco (todos tocados menos “Aún Creo en Ti”) y algunos del primero. Toda una gozada ver a la banda tocar con pasión, entrega y moviéndose todos, cabeceando y sudando de lo lindo. Eso es entrega, actitud y muchas pelotas. Y aunque en ocasiones el sonido les jugó malas pasadas no importó y se entregaron a tope.
Nos aproximábamos a las 1.40 h. y comienza a sonar una intro, invadiéndose de humo el escenario. La primera andanada directa es “Mártir”, no escuchándose los coros del bajista José.
El carismático y luchador Silver nos daba las buenas noches y la bienvenida para hacer seguidas “El Vuelo Del Fénix” y “Cielo o Infierno”, con coros graves del bajista, que ya sÍ se escuchaba. Durante la parte instrumental el vocalista dejaba unos instantes las tablas.
Silver recordaba su pasado por estas tierras hospedándose en un “hotel” de Viator con los gastos pagados por el Estado, pasando a hacer “El miedo”, con inicio de teclas pregrabadas.
Agradecimientos a Centinela y seguir con otra del último disco, “Ten más valor”. Y un buen subidón cuando presentaba para los “románticos” “Telón de acero”. En esos momentos recordé cuando vi a Muro por primera vez en una discoteca de San Javier (Murcia)presentando el disco dicho, junto a los murcianos Hellbound. Menuda violencia se vivió aquella noche, antes, durante y después del concierto. Pero esta noche si hubo violencia fue (¡como debe ser!) sonora y llena de arrojo por parte del quinteto, José comenzó con unas líneas de bajo y luego la tralla, sonando bestial el tema, con grito rasgado final de Silver.
Más de su última obra, con la machacante “Lo siento”, y para la gente del Metal “Te espero en el Infierno”. A los buitres que hacen negocio valiéndose del Heavy era dedicada “El predicador”, con la gente cantando el estribillo, saliendo de nuevo Silver, y arreglando un pipa el cable del micrófono de José. El vocalista se quedaba en la gloria soltando al concluir ¡Predicador, a tomar por culo!, y enlazaban a “Somos asesinos”, desapareciendo durante un ratillo el guitarrista nuevo, Pablo, y regresando con otra guitarra.
Antes de hacer el veloz y cañero tema-título del disco “Lágrimas de sangre”, nos preguntaba, que quien se lo hubiera comprado, bajado… cómo se llamaba, haciendo que vociferáramos el título. Consignas de no más terrorismo, viva la libertad y agradeciéndonos de nuevo nuestra presencia. Otro recuerdo para el pasado con la genial “Sólo en la oscuridad”, acompañada por palmas en el inicio baladístico. Y durante la parte cañera todos cabeceando, de nuevo los problemas que surgían, esta vez en la guitarra de Diego, con zumbidos finales. Gracias por no dejarnos solos en la oscuridad, y tomarse con buen humor los problemas, diciendo que eran cosas sobrenaturales.
“Tormento”, mi tema favorito del último disco, atronó de maravilla en la sala, precedido del cachondo “A team”, volviendo los jodíos problemas de sonido y Silver gesticulando mientras seguía la cera.
Iván se marcaba un pequeño solo de batería y jugaba con el público. El bis fue “En llamas”, con la peña coreando con mucho gusto y Silver viviéndolo y poniendo cara de goce y agradecimiento. Al final Silver grita ¡Envuelto en llamas, Heavy Metal! La gente canta Este Muro no se cae… y él dice de cachondeo Este Puto… , suplica una cerveza por Dios y cierran con dos clásicos del Metal: “Balls To The Wall” y nos sorprenden uniéndola a “Reign In Blood”, aluciando más de uno ante ello. Todos se despedían unidos sobre las 3.10 h.
Luego todos los músicos estuvieron departiendo próximos a la barra. Muy sencillos y grandes como personas. Y repito, una pena la poca afluencia de público para ver a estas dos buenísimas bandas de lo mejor del panorama nacional. Para mí fue el mejor concierto de Heavy Metal que ha pasado hasta ahora por El Rockero, ni Saratoga, ni Warcry, ni incluso los históricos Obús… Podría explayarme en el tema de la gente que se queja de que no hay conciertos de Metal, o mejor dicho, se quejan de que no les traen los grupos que quieren o que conocen, porque si les traes grupos que no conocen ni se interesan en investigar lo más mínimo, o prefieren gastarse el dinero en alcohol. Luego bien que se ve a la gente con camisetas de grupos por ahí, pero el caso es que en la sala casi siempre vamos los mismos. Una de dos, o no hay suficiente público en Almería interesado en el Heavy Metal español, o se sigue o acude a los grupos de siempre o los que están de moda. Como sigamos así, llegará un momento en que se cerrará el grifo, y la gente se quejará por quejarse, pero tendremos lo que nos merecemos. En fin, que la peña que no estuvo aquella noche se perdió la mejor velada de Heavy Metal que ha habido en el Rockero hasta el día de hoy.

Texto: Starbreaker
Fotos: Pepe “Angus68” y Starbreaker
P.D.: Las fechas que salen en algunas fotos lógicamente están mal. Problemas de logística 🙂
