MANUEL SEOANE «Into my universe» (2005)

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manuelseoane_intomyuniverseDe vez en cuando nos encontramos casos como éste. Un guitar-hero de apenas 17 años que despunta a base de escalas hiper-rápidas y obsesión por el virtuosismo. En nuestro país, el ejemplo que todos tenemos en mente es el de Jorge Salán, ya consagrado y actualmente con su guitarra al servicio de Mago de Oz. Hace pocos meses descubrimos a Nacho Mur, y ahora Manuel Seoane viene a ingresar la nómina de jóvenes virtuosos de las 6 cuerdas.

Según nos cuenta en su biografía, Manuel Seoane comenzó a tocar la guitarra a los 13 años, y su estilo era el flamenco. Hasta que “vio la luz” en forma de disco de Los Suaves. La forma de tocar la guitarra de Alberto Cereijo le encandiló de tal forma que cambió de estilo radicalmente. Después de empollarse los discos de Los Suaves, se abrió a otros virtuosos de talla internacional, terminando, como todos, enamorándose de Steve Vai y Joe Satriani. Y se nota.

La grabación de la maqueta ha seguido el conocido método de Juan Palomo: “yo me lo guiso, yo me lo como”. Manuel es el responsable de todos los instrumentos (guitarra, voz, bajo y teclados), así como la programación en un ordenador personal del resto de la instrumentación. La tecnología actual permite conseguir un sonido bastante bueno en casa con estos métodos, pero éste no es el caso, ya que salvo la guitarra, que se mantiene con una calidad aceptable, el resto suena bastante mal. Aún así, a una maqueta tampoco se le puede exigir una producción exquisita, así que obviemos ese detalle.

La maqueta contiene 6 temas, 5 de ellos instrumentales, en los que Manuel Seoane pone todo su saber en una constante exhibición de rápidas escalas. El CD se abre con la homónima “Into my universe” es una pequeña introducción lenta con un lecho de teclados, muy poco inspirada y que da paso al resto de composiciones, que no son más que solos continuos de guitarra con acompañamiento. Hay temas claramente inspirados en la escuela Steve Vai (“Days in Xemeras”, “Púlsar” y “Walking alone”), siendo el resto (“Outsiders” y “No more”) herederas directas del estilo de Yngwie Malmsteen. Por cierto, “No more”, es la única que no es instrumental, encargándose también Manuel Seoane de las labores de cantante, sin demasiada fortuna.

Es un buen guitarrista, de eso no hay dudas. Su digitalización es rápida y suficientemente versátil como para mantener el interés, si te gustan los guitarristas come-mástiles. Un punto a favor es la inclusión de algunos elementos que dan frescura a algunos temas, como un bajo de estilo funky en “Púlsar” o un piano en “Walking alone”, que toman protagonismo apartándonos un poco de tanto guitarreo.

18 años tiene ahora la criatura, quién los pillara. Tiene toda su carrera por delante. Quizás el mercado español para los discos de este tipo sea minúsculo, pero siempre podría compaginarlo con la inclusión en algún grupo que le permitiera, además, crecer como músico y no sólo como instrumentista. En todo caso, siempre es un placer dar la bienvenida a gente joven a este complicado mundo del Rock. De vez en cuando nos encontramos casos como éste. Un guitar-hero de apenas 17 años que despunta a base de escalas hiper-rápidas y obsesión por el virtuosismo. En nuestro país, el ejemplo que todos tenemos en mente es el de Jorge Salán, ya consagrado y actualmente con su guitarra al servicio de Mago de Oz. Hace pocos meses descubrimos a Nacho Mur, y ahora Manuel Seoane viene a ingresar la nómina de jóvenes virtuosos de las 6 cuerdas.

Según nos cuenta en su biografía, Manuel Seoane comenzó a tocar la guitarra a los 13 años, y su estilo era el flamenco. Hasta que “vio la luz” en forma de disco de Los Suaves. La forma de tocar la guitarra de Alberto Cereijo le encandiló de tal forma que cambió de estilo radicalmente. Después de empollarse los discos de Los Suaves, se abrió a otros virtuosos de talla internacional, terminando, como todos, enamorándose de Steve Vai y Joe Satriani. Y se nota.

La grabación de la maqueta ha seguido el conocido método de Juan Palomo: “yo me lo guiso, yo me lo como”. Manuel es el responsable de todos los instrumentos (guitarra, voz, bajo y teclados), así como la programación en un ordenador personal del resto de la instrumentación. La tecnología actual permite conseguir un sonido bastante bueno en casa con estos métodos, pero éste no es el caso, ya que salvo la guitarra, que se mantiene con una calidad aceptable, el resto suena bastante mal. Aún así, a una maqueta tampoco se le puede exigir una producción exquisita, así que obviemos ese detalle.

La maqueta contiene 6 temas, 5 de ellos instrumentales, en los que Manuel Seoane pone todo su saber en una constante exhibición de rápidas escalas. El CD se abre con la homónima “Into my universe” es una pequeña introducción lenta con un lecho de teclados, muy poco inspirada y que da paso al resto de composiciones, que no son más que solos continuos de guitarra con acompañamiento. Hay temas claramente inspirados en la escuela Steve Vai (“Days in Xemeras”, “Púlsar” y “Walking alone”), siendo el resto (“Outsiders” y “No more”) herederas directas del estilo de Yngwie Malmsteen. Por cierto, “No more”, es la única que no es instrumental, encargándose también Manuel Seoane de las labores de cantante, sin demasiada fortuna.

Es un buen guitarrista, de eso no hay dudas. Su digitalización es rápida y suficientemente versátil como para mantener el interés, si te gustan los guitarristas come-mástiles. Un punto a favor es la inclusión de algunos elementos que dan frescura a algunos temas, como un bajo de estilo funky en “Púlsar” o un piano en “Walking alone”, que toman protagonismo apartándonos un poco de tanto guitarreo.

18 años tiene ahora la criatura, quién los pillara. Tiene toda su carrera por delante. Quizás el mercado español para los discos de este tipo sea minúsculo, pero siempre podría compaginarlo con la inclusión en algún grupo que le permitiera, además, crecer como músico y no sólo como instrumentista. En todo caso, siempre es un placer dar la bienvenida a gente joven a este complicado mundo del Rock.

Shan Tee