Me encuentro ante el primer documento sonoro después de transcurridos veintidos años desde que la banda algecireña Maniac se disolviera. Ahora regresan con el añadido al nombre de “v.1.1” y con tan sólo dos componentes de formaciones pasadas.
Cuando en otros puntos del globo terráqueo (especialmente en USA y Alemania) la eclosión de grupos de Thrash Metal e insignes e históricos discos del glorioso estilo llevaban unos cuantos años atronando, en nuestro país los pioneros de ese estilo: Estigia, Fuck Off, Legion… surgían a mediados y pasado el ecuador de la década de los 80. Los algecireños Maniac también fueron una de esas primeras bandas en la Piel de Toro en beber de las fuentes del Speed y Thrash Metal de allende nuestras fronteras. Servidor, como muchos otros oyentes, descubrimos a los del Sur en el programa radiofónico de las madrugadas de los sábados y domingos del locutor Juan Pablo Ordúñez “El Pirata”. Seguidas de apariciones en revistas como Heavy-Rock, Thrash Metal…
Según la biografía de los de Algeciras (Cádiz), Maniac surgió en 1986, comenzando su andadura musical con versiones de AC/DC, Exodus, Sex Pistols, Venom… La primera formación estaba compuesta por: Jesús Ríos (voz), Manolo Tineo (guitarra solista), Antonio (guitarra rítmica), Pepe Scott (bajo) y Salvador Parra (batería). Pero poco tiempo después José Luis Pineda se hacía con el puesto de vocalista, al suplir a Jesús Ríos, quien marchaba a realizar el servicio militar. Aún llevando pocos ensayos, Maniac empezaron a tocar en directo por Algeciras y lugares próximos, pero aquella formación no llegó a durar mucho, quedándose sólo el batería Salvador y el vocalista José Luis. Esos dos componentes, junto a Juan J. Tamayo (guitarras y bajo), registraron a finales de 1987 en los estudios ACM de Málaga dos temas (“The Last Moment” y “Heroes Without Name”) en su primera demo.
El manager Javier Gálvez se interesó por Maniac (aunque les propuso que cantaran en castellano), al igual que Sellos como Music For Nations, Peaceville Records, Semaphore Records… y se les ofreció el grabar temas en el extranjero para futuros recopilatorios, corriendo ellos al principio con los gastos de desplazamiento… pero precisamente por temas económicos no se pudo llevar a cabo.
Llegados a 1988, con José Luis Pineda (voz y guitarra), Daniel Iglesias (guitarra solista), Jesús García (bajo) y Salvador Parra (batería), se grabó una segunda maqueta, conteniendo los temas “Un arma en mi mano”, “Hija de nadie” y “Cerebro máquina”, los tres en dobles versiones en inglés y castellano, además de la “outro” “Epiloco”. En dicho año participaron en el “Festival Speed – Thrash” realizado en Fuenlabrada (Madrid), compartiendo cartel y tablas en un primer momento junto a Muro y Crom, aunque finalmente los madrileños no pudieron tocar al romperse dos días antes el brazo izquierdo el batería Lapi. Si no recuerdo mal, no mucho tiempo después, mi querido amigo Cristóbal se hacía con la cinta pirata de dicho concierto de Maniac comprándola en un catálogo de los que se movían en los 80 con grabaciones piratas, discos… dejándomela para escucharla y grabarla, y que servidor recuerde, además de un sonido bastante deficiente que no beneficiaba nada la escucha ni la grabación, los temas de los algecireños no me gustaron nada de nada, ni siquiera para grabar la cinta de relleno en los espacios que sobraban de otros cassettes grabados.
Maniac llegaron a grabar una tercera maqueta, conteniendo sólo temas en castellano (“Contra la pared”, “Rodeado de agujeros” y “Ojos de muerte”). Tocando después en Algeciras junto a Sangre Azul y los gibraltareños Oracle. Tras ese concierto se les presentó la oportunidad de ir a grabar a Ibiza (en los afamados estudios Mediterráneo) su primer álbum, ocupando el puesto que Sangre Azul tenían en el estudio ibicenco y que dejaban libre, pero al final los madrileños si fueron a grabar el disco que tenían previsto, echando así por tierra la gran oportunidad de los de Algeciras.
Después de ese nuevo varapalo, el bajista Jesús García se marchaba a cumplir con la patria, siendo su puesto ocupado por José “Chino” en varios conciertos. Y a partir de ahí la banda empezó a desgajarse: el guitarrista Daniel Iglesias se iba a trabajar a Madrid, el vocalista José Luis Pineda se trasladaba con su familia a Sevilla… El único miembro que quedaba de la primera formación, el batería Salvador Parra, intentó que la banda no se disolviera pero finalmente, y ante la imposibilidad de seguir dándole vida a Maniac, cejaba la actividad del grupo en 1990. Tristemente, Salvador Parra Jiménez, apodado “Igor” o “El Animal”, quien también tocara la batería en Shalom y R.I.P., falleció en 2008 a los 45 años de edad.
Cuando pasaban veintiún años desde la disolución de la banda algecireña, Jesús Ríos “Rockalvo” (primer vocalista) y el bajista Jesús García “El Rata” volvían a resucitar a Maniac, motivados en parte por el libro “La Kultura Alternativa en la Algeciras de los años 80 y 90”, publicado en 2011, y escrito por Antonio Garrido “Garry” y Juan González “Txutxe”. A los dos antiguos componentes de Maniac se les unían en septiembre de 2011 los guitarristas John M. Peterson (Perseidan, Visceral Tumor, ex-Anvil Of Doom) y Francisco García “Lechugo” (Visceral Tumor), además del batería Ambrosio Marín (ex-Brutal Thin).
“First Live Demo” fue grabada durante la primavera de 2012 en el local de ensayo del quinteto, así que no hay que pedirle mucho al sonido que han logrado, aún así se deja escuchar. Conteniendo la primera maqueta de esta nueva etapa de los algecireños cinco actuales versiones de antiguas composiciones aparecidas en las demos de los 80 de Maniac.
El primer corte, “Last Moment” (con introducción de guitarra clásica), es una composición directa y certera de apabullante y veloz Speed / Thrash Metal prácticamente a piñón, al estilo de la escuela alemana de los 80, prevaleciendo la rapidez, suciedad… antes que una mayor elaboración, aunque la pareja de hachas tienen tiempo para dejar su buen hacer aquí y en las siguientes composiciones.
“No One´s Child” es una canción con un tempo más pausado, machacón y heavy metalero, quedando patente que el veterano Jesús Ríos “Rockalvo” no es nativo de Inglaterra, y su pronunciación y entonación en la lengua de Shakespeare muchas veces deja algo que desear, como queda más que demostrado aún al escuchar “A Gun In My Hand”, donde tras un comienzo instrumental menos revolucionado y unas líneas de bajo, se lanzan a quemar las cuerdas en riffs y punteos. Alternando la velocidad con otros momentos más marcados y menos rápidos, pudiendo calificar la pieza de una mezcla de Heavy / Thrash Metal, apareciendo casi el mismo patrón durante “Up Against The Wall” (incluyendo un puente instrumental tranquilo y melódico).
La final “Heroes Without Name” (sonando campanadas en su intro), tiene más de Heavy Metal, incluso con algunas reminiscencias a Black Sabbath, que de Thrash Metal, habiendo de este estilo algunos ritmos y momentos. Las líneas vocales que surgen hacia el final de la canción las trabajaría mejor o las quitaría totalmente, puesto que suenan demasiado simples.
Si no eres exigente, el Thrash Metal (más Heavy Metal, y también algo de Speed Metal) de Maniac puede que sea de tu agrado, pero aconsejo al grupo que siga ensayando y componiendo, dejando atrás el pasado y viviendo el presente, ya que en los 80 había una ingente cantidad de grupos de nivel y calidad dentro del Thrash Metal… y con el resurgir del género desde comienzos del siglo XXI en el mundo, y también en nuestro país (habiendo nacido en Madrid otros Maniac), hay jóvenes, y ya no tan jóvenes, formaciones de contrastada calidad que pueden volver a dejar en el olvido a los algecireños. ¡¡¡Suerte, Maniacos!!!
Starbreaker
