BARÓN ROJO + ECO – Viernes 11 de enero de 2008, Kafé Antzokia (Bilbao)

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Si alguna vez volviésemos a tener problemas de sequía por Euskadi, la solución para acabar con ella la tendríamos sin dudarlo en un grupo de Rock llamado Barón Rojo, ya que cada vez que visitan Bilbao o alrededores, las puertas del cielo se cierran y empieza a caer agua como si nunca lo hubiese hecho. Eso ocurrió durante la grabación del DVD en directo en Botica Vieja, y volvió a ocurrir durante esta última visita, con un día y una noche de crudo invierno. La diferencia, es que esta vez ya podía caer todo lo quisiese que nosotros estábamos tapados bajo techo y calentitos tanto por fuera como por dentro.

Dejando aparte crónicas meteorológicas, decir que esta vez Barón Rojo venían acompañados por los gallegos ECO, y eso hizo que por lo menos para mí, el evento tuviera más atractivo aún.

Y es que después de llevar varias semanas escuchando su disco debut “Réplica” y de clasificarlo como uno de los mejores discos a nivel nacional de todos los que he escuchado durante 2007 (para mi gusto), solo me quedaba esperar que vinieran pronto por Bilbao o alrededores para poder verles en directo.

Para el que todavía no este enterado, decir que ECO están compuestos por Alberto Cereijo a la guitarra y Tino Mojón a la batería, ambos componentes de Los Suaves, Diego Castro al bajo, y a las voces Roberto Espinosa, el cual me ha impresionado muchísimo no sólo por su voz, sino también como letrista ya que prácticamente todas ellas han sido escritas por él, aparte de intervenir también en las composiciones musicales.

El caso es que al final ECO cayeron por Bilbao y además por partida doble. Una ofreciendo un concierto acústico en la FNAC a las siete de la tarde y otra abriendo para Barón Rojo en el Kafé Antzokia.

Por falta de tiempo no pude asistir al acústico de la FNAC, así que me tuve que conformar sólo con el segundo.

Así que después de tomar un poco de gasolina a base de Pampero y Cola en el pub Indians, corriendo para la sala con el tiempo justo, ya que la hora de comienzo eran las 10 de la noche y el tiempo se echó encima tanto para mis amigos como para mi.

Nada más entrar me encontré con Txema, colaborador ocasional como yo de esta web y que dirige el programa de radio por Internet “Concierto para ell@s”. Después de comentar varias jugadas, quedamos en vernos en las primeras filas que es donde yo me instalo enseguida.

Eran las 22:15 aproximadamente cuando se apagaron las luces y bajo la atenta mirada de unas 400 personas (a ojo) salieron a escena los cuatro componentes de ECO.

Directamente descargaron la canción con la que abren “Réplica” como es “De pie”. Buen sonido y, sobre todo, lo que más me llama inmediatamente la atención es la actitud de todos los músicos, los cuales salieron a comerse el escenario. El más tranquilo quizás Alberto Cereijo, al que no vamos a discutir ahora sobre sus tablas encima de un escenario ni que es uno de los mejores guitarristas de este país. Diego Castro muy activo con su bajo, de Tino Mojón tampoco voy a descubrir nada, pero del que sí quiero descubrir es de un vendaval llamado Roberto Espinosa. ¿Dónde ha estado metido hasta hora este hombre? ¿Por qué prácticamente nadie le conocía? Digo esto porque desde el primer acorde de “De pie” empezó a moverse sin parar, y se erigió en el director absoluto de la orquesta, y no sólo hablo de moverse, hablo de la pedazo de voz que posee, en todo momento se le vio segurísimo y creo que en ninguno de los 45 minutos que duró el concierto tuvo el mas mínimo fallo. ¡Qué forma de cantar y qué forma de ganarse al publico, oye!

Siguieron con “Inevitable”. Obviamente al tener poco tiempo se marcaron el guión de tocar casi de seguido todos los temas de “Réplica”. Aquí Roberto seguía a lo suyo, cantando maravillosamente y haciendo que el público se implicase cada vez más.

Yo me fijé y me di cuenta de que la mayoría de la gente tenía total desconocimiento de los temas, pero eso no fue obstáculo para que a partir de este segundo tema ya estuviéramos metidos en plena faena debido, y perdonar por mi insistencia, a la buena labor de Roberto.

Uno de los mejores temas de “Réplica” es “Fugaz” y este fue el tercer tema de la noche. De momento yo, pelos como escarpias. Un tema intensísimo, con una letra acojonante (con perdón) y un Alberto Cereijo inspiradísimo, clavando e incluso mejorando sus partes de guitarra. Esto supera mis expectativas, pensé.

“Un minuto” ocupó el cuarto lugar de la noche, más feeling para el cuerpo con una canción que posee otra letra extraordinaria.

Eso es lo que me llama la atención de este grupo. La melodía de las voces, las magnificas letras, todo ello combinado con la dureza de la base rítmica y las guitarras de Cereijo. Sin duda una banda que ha sabido hacer algo diferente y que ha sabido mezclar los ingredientes justos en la coctelera sacando a la luz un producto diferente.

Mi favorita del disco sin lugar a dudas es “Cristal azul” y por supuesto que no quedó fuera del repertorio. Impresionante, con una letra complicadísima y en la que Roberto no falló ni un ápice, por no hablar de la intensidad que imprimió al tema. Pero claro, el sonido les acompañó en todo momento y eso fue fundamental para que ya en este tema el público estuviese totalmente entregado.

“Tatuaje”, otro temazo mas para los oídos. Aquí a Roberto se le cayó el micro de las manos y tuvo algunos problemas con él hasta que al final se lo cambiaron por otro. Para entonces ya se había despojado de su camiseta con el típico cachondeo por parte del público masculino, no opinarían así las féminas, porque le he enseñado las fotos esta mañana a mi mujer y al final me he tenido que poner serio con ella.

Pues nada, que yo a lo mío sentado en las escaleras de la sala que acceden al escenario disfrutando de lo lindo, pero percibiendo que aquello no podría durar mucho más. Aún así todavía nos quedaban tres temas más, y tras unos agradecimientos al público por el apoyo que estaban recibiendo esa noche y una pequeña presentación por parte de Roberto de todos los miembros de la banda, le dieron cancha al tema “Santa Cruz” e inmediatamente a “Luces y sombras”, donde pude ver de nuevo a Txema y comprobar que él también se lo estaba pasando en grande con lo que estaba viendo y escuchando. ¡Qué buenos son!, me dijo. No pude más que asentar con la cabeza.

Y por supuesto antes de retirarse no podían dejar aparcada la magnifica versión de Luis Eduardo Aute, “Al Alba”, incluida también en “Réplica” y que les ha quedado muy original y muy bien hecha. En directo incluso me gustó más y aquí sí que casi todo el Kafé Antzokia acabó cantando el estribillo. Mención especial para Alberto Cereijo, el cual bordó con su guitarra la parte final del tema, dejándome por lo menos a mi con la boca abierta.

Punto final con fuertes aplausos acompañados de una gran ovación por parte del respetable y con la sensación de haber visto un intenso concierto de una banda que en condiciones normales debería subir como la espuma. La cara de los músicos reflejaba la satisfacción tras 45 minutos de un trabajo bien hecho. Doy fe de ello, y de verdad que espero volver a verles muy pronto.

Ojalá tengamos ECO para rato.

También quisiera desde aquí mandar un saludo a Roberto Espinosa, ya que tras el concierto de Barón Rojo pude estar charlando un rato con él, y agradecerle la disposición que tuvo conmigo y con toda la gente que quiso saludarle. Un placer conocer gente así, de verdad.

A pesar de que Barón Rojo ofreció en días anteriores sendos conciertos en Pamplona y Burgos, Bilbao era la ciudad donde oficialmente y por razones obvias ponía en marcha la gira de presentación de su flamante DVD en directo “Desde Barón a Bilbao”, el cual lo encontrareis reseñado en esta web, así como una entrevista que les pudimos hacer el pasado mes de noviembre en el FNAC bilbaíno con motivo de la presentación de este trabajo.

Particularmente tenía enormes ganas de volver a verles en directo, ya que en agosto no pude asistir a su concierto en Botica Vieja, y si la memoria no me falla, la última vez que les vi en Bilbao fue por el año 2002, precisamente en este mismo Kafé Antzokia, con un concierto memorable de tres horas de duración.

En esta ocasión quizás no estábamos tanta gente, pero el aspecto de la sala presentaba una buena entrada. Bastante público pero sin agobios.

Lo que sí se presentía era expectación por parte del personal que allí nos congregamos, y no sólo porque Barón Rojo volvía a Bilbao después de escasos meses y con el DVD bajo el brazo, sino por ver cómo funcionarían con la nueva base rítmica, después de la marcha de Ángel Arias y José Martos.


Así que las dudas desaparecieron a eso de las 23:15 de la noche, cuando se apagaron las luces y empezaron a sonar los primeros acordes de “Al final perderán”. Allí estaban los de siempre, o sea, los hermanos De Castro más las dos nuevas incorporaciones: Rafa Díaz (actualmente también en Neomenia) tras la batería, la cual y en su bombo aparte del logo de Barón Rojo figuraba su nombre, y Tony Ferrer al bajo, músico conocido por formar parte de Los Parpel, banda tributo a Deep Purple y que hacen unas magnificas versiones de estos, la camiseta que llevaba puesta ya daba alguna pista.

Y sí, a mi me convencieron. Quizás todavía les falte algo de rodaje ya que no llevan ni tres meses juntos, por lo que supongo que en el local de ensayo habrán tenido que ponerse las pilas a toda marcha. No ya Rafa Díaz, al que le considero un gran batería, y a las pruebas me remito escuchando a Easy Rider y Neomenia, sino la buena impresión que me causó Tony con su bajo. Muy metido en su papel durante todo el concierto, demostrando lo gran músico que es, a pesar de ser hasta hace poco un desconocido para mucha gente, lo que demuestra la gran cantidad de buenos músicos que circulan por ahí y que están en el más absoluto de los anonimatos. Desde mi posición se escuchaban muy bien las partes del bajo y, francamente, me gustó muchísimo la forma de tocar que tiene. La maquina parecía bien engrasada.

Como escribía, comenzaron con “Al final perderán” y sentí la percepción de que el set-list que nos iban a ofrecer sería muy similar al de Botica Vieja para la grabación del DVD. Y es que prácticamente fue el mismo repertorio sólo que excluyendo varios temas, supongo que por la falta de tiempo. Temas como “Hombres de las cavernas”, “Fronteras”, “Tu Infierno” o “Bajo tierra” quedaron fuera del repertorio.

El resto de los temas, pues en el mismo orden en el cual aparecen en el DVD en directo, a excepción de “Nada que hablar”, que fue sustituida por “Te espero en el Infierno”. La única sorpresa.

¿El sonido? Tuvo sus momentos buenos y otros en los que dejó algo que desear, sonando algunos temas un poco distorsionados y difícilmente identificables, como es el caso de “Te espero en el Infierno” con un sonido bastante apelotonado, al menos desde el lugar donde yo me encontraba.

Sin embargo hubo otros que sonaron a gloria. “Barón Rojo” por ejemplo que fue el segundo de la noche, sonó a las mil maravillas, con una intensidad que nos hizo retroceder veintitantos años atrás.

Y hablando de años. Me alegró ver numerosa gente joven en las primeras filas. De hecho había un grupito de chavales de unos 16-18 años todos con la misma camiseta con el logo de los Barones, lo que demuestra que el rock no tiene porque tener edades, y que ellos son la generación que hará que esto continúe vivo. Me fijé constantemente en la cara de uno de ellos y vi el reflejo de un chaval que parecía sentir lo mismo que lo que sentía yo hacia 25 años. Eso es bueno.

¿Y la reacción del público? Acojonante. Mirad, no puedo hablar de cual era el estado vocal de Carlos de Castro, porque debido a no sé qué problema, su micro no permitía que su voz se escuchase con claridad, es más, yo creo que no se le escuchó nada en toda la noche, repito, al menos desde donde yo estaba instalado, pero eso no fue obstáculo para la mayoría del personal, que se desgañitó durante todo el concierto cantando absolutamente todas las letras de las canciones.

Eso sí, nos guste o no, los temas con mayor respuesta siguen siendo los temas de su primera época o al menos eso me pareció a mi. Lo de “Resistiré” por ejemplo es de estudio, y si de ésta el Kafé Antzokia no se fue abajo, ya no se cae nunca.

“Incomunicación” también hizo temblar los cimientos de la sala, y sólo tuvo el pero de los problemas iniciales de Carlos en su parte con la armónica, la cual parecía que se negaba a ser escuchada, pero nada, fueron treinta segundos y enseguida se solventó el problema. Otro tema que también les quedó clavado fue la instrumental “El Barón vuela sobre Inglaterra”, y es que el sonido para este tema les acompañó en todo momento.

¿Y Armando? Sencillamente formidable. Es el contrapunto de Carlos, el cual siempre se muestra más serio y concentrado. Armando no. El transmite casi toda la energía de la banda, sonriente, muy activo, y haciendo un extraordinario trabajo con su guitarra. Ya sé que lo que estoy escribiendo no es nada nuevo, pero me sigue llamando la atención la diferencia que hay entre los dos hermanos encima de un escenario. Ya sé que el que lleva casi todo el peso de las voces tiene que estar más concentrado, pero una sonrisa de vez en cuando no vendría mal.

Armando tuvo su correspondiente solo de guitarra tras el tema “Cuerdas de Acero” (piel de pollo con este tema) para enlazarlo con la instrumental que nunca suele fallar como es “Czardas”. Como veis todo prácticamente igual que en el DVD, incluso la versión de “Another Ones Bites the Dust” de Queen” previa a “Cuerdas de Acero”.

Este es el pero que le puse al concierto, que quizás fue demasiado predecible y que no dio lugar a ninguna sorpresa (a excepción de la mencionada arriba).

Exactamente lo mismo ocurrió con “Con Botas Sucias” y su breve solo de bajo, salvo que esta vez era Tony Ferrer y no Ángel Arias.

Y aparte de la ya mencionada versión de Queen, tampoco faltaron algunas muy conocidas, como por ejemplo un medley que hicieron con “Land Of A Thousand Dances” de Chris Kenner, quizás mas conocida entre el publico rockero por la versión que hizo Ted Nugent en su disco en directo “Intensities In 10 Cities” y “Satisfaction” de Rolling Stones, para después enlazarlas con el final de “Con Botas Sucias”

“Los rockeros van al Infierno”, también sirvió para en mitad del tema hacer otro medley con “Smoke On The Water” donde supongo que Tony se encontraría muy a gusto por razones obvias y “Highway To Hell” de AC/DC.

Para la parte final del concierto, y como era de prever aparte de la ya mencionada “Resistiré”, dejaron “Hijos de Caín” y la despedida con la dedicatoria correspondiente a todos los que estábamos allí, como no, “Siempre estás allí”, con toda la sala cantando al unísono. Impresionante.

Miré el reloj y era la 1:15 de la noche, dos horas de concierto, 120 minutos de buen rock por parte de una banda que al menos en directo lo da siempre todo, al menos las veces que yo les he visto.

Quizás el sonido no fue el mejor que hubiésemos deseado, pero la actitud de los cuatro músicos contrarrestó este inconveniente.

Por ultimo dar las gracias a Carlos, Armando, Rafa y Tony por recibirnos en su camerino después del concierto. Gracias por su buen rollo, por su buena atención y por su paciencia hacia todos los que pudimos entrar al camerino.

Texto y fotos: Bittor Urrutia