Regresaban los hermanos De Castro a la ciudad almeriense en menos de dos años. Segunda vez que tocaban en El Rockero, su primer concierto en esa sala (sábado 10 de junio de 2006) nos lo contó el amigo y colaborador Wsnake. Luego nos visitaron en el incomparable marco del Auditorio Maestro Padilla el miércoles 21 de febrero de 2007, y al igual que el anterior concierto anda en nuestros archivos de esta sección. Abortada quedó la fecha del viernes 15 de junio del pasado año junto a Transylvania y Barbaroja en El Rockero, pero al parecer, por lo que me dijo alguien, no llegaron a hacer esa fecha porque habían tocado en la capital meses antes (en el Auditorio) y creían que no les iba a salir rentable volver a Almería en tan poco espacio de tiempo.

Venían presentando su nuevo disco (y DVD) en directo, “Desde Barón a Bilbao”, aunque para mi el mayor atractivo era ver a la nueva base rítmica. Las salidas sorpresivas de Ángel Arias y José Martos han sido cubiertas muy acertadamente por unos experimentados músicos que llevan ya bastante tiempo tocando, y lo que es más importante hoy en día para los Barones, Tony Ferrer y Rafa Díaz han pisado ya muchos escenarios en el pasado.
Días antes del concierto me enteraba que El Pirata se incluía en el cartel. Ya estuvo en esta sala en el concierto de principios de diciembre pasado de Coz + Amalgama + Desconfianza Mútua. ¿Era necesario que volviera? Porque para poner casi siempre la misma música, llena de clásicos más que escuchados, creo yo que mejor ahorrarse el dinero que, imagino, costó traerlo de nuevo, y darle la oportunidad a alguien no conocido mezclar temas actuales con clásicos, y que posiblemente lo hubiera hecho mejor.

Había una cuenta pendiente con los auténticos Transylvania. Como no se llevó a cabo el concierto junto a Barbaroja y los Barones el pasado 15 de junio, había que saldar esa “deuda”. Para mi lo deberían haber hecho ya en otros conciertos con grupos importantes e históricos que pasaron por la sala, pero bueno, finalmente fue en esta ocasión y bien contentos debieron de salir de su actuación de aquella noche.
Desde su concierto de regreso junto a Abraxas y Sala X, y que ya dimos cuenta de esa histórica noche de la música almeriense en este modesto webzine, se han subido unas cuantas veces más al escenario de El Rockero. Participaron en el “II Maratón Rock” (13 de octubre de 2007), como finalistas del “II Maratón Rock”, alzándose con el segundo puesto (3 de noviembre de 2007), junto a Sala X y la gran banda malagueña de versiones de Iron Maiden, Invaders (22 de diciembre de 2007), y en la fiesta de Nochevieja junto a Doble Sentido, Alaja y Nexus.
Con la vuelta de nuevo a la formación clásica de cuarteto, los vi esa noche muy compactos, rodados y sonando muy cañeros. Soltando todo su energía en sus canciones con más potencial de Heavy / Thrash Metal durante algo menos de una hora que duró su descarga. Presentados por El Pirata desde la mesa de mezclas, pasadas un poco las 23.30 h., salieron tranquilamente el guitarrista José “Tote”, su hermano el bajista Ángel, y el baterista Jesús y comenzaron instrumentalmente dando bastante caña, mientras el vocalista Javi jugaba por detrás de un bafle y de la batería con su muñeco de Tiger (muñeco ya conocido cuando lo sacó en el concierto que dieron junto a Sala X e Invaders). Ya con Javi pegado al micrófono el tema pasó de un potentísimo Heavy Metal a un cambio de puro Thrash Metal. El cantante, con camisa blanca, finaliza con pose cual Lola Flores “La Faraona”, jejeje.
Es todo un orgullo abrir para Barón Rojo, como así decía el vocalista, y agradecía la presencia de gente que había acudido allí de Cartagena, Murcia, Granada… continuaron con “Víctima nuclear”, acompañado por el batir de palmas en su comienzo y luego, después del cañero cambio de ritmo, en la parte instrumental animar Javi de nuevo con palmas.
Tras algo de cachondeo, mencionado el whisky Chivas por parte de alguien del público, presentando el siguiente tema, hacían “White Side, Black Side”, comenzada por unas marcadas líneas de bajo obra de Ángel, que junto a la batería de Jesús conforman una base rítmica muy sólida. La composición con letra en inglés fue enlazada a “Alguien gritó”, un tema que en algunas partes tiene unas líneas vocales un poco al estilo del Rap, y que no me llegan a gustar del todo.
Javi se despoja de su camisa blanca y muestra su camiseta de El Rockero, colocando el micrófono a lo Lemmy Kilmister para hacer la versión “No Religion”.
A partir de esos momentos el concierto de los almerienses fue a más. “Pesadilla” sonó genial, con Javi cantando muy agresivamente, agarrando el micrófono y dejando el pie de micro, y parte de los que estábamos allí apoyándoles vociferando durante el tema.
Más bromas sobre el agua y bebidas espirituosas, para pasar a hacer “Transylvania”, con unos estupendos cambios de ritmo y como en otras composiciones suyas, invitan a que castiguemos cervicales al ritmo impuesto. Javi se desgañitó con su vozarrón en “The Dance Of Death”, y seguir con: una canción de los malos, los que nos persiguen, según palabras de Javi, “Venganza”. Nos animamos aún más con uno de sus míticos temas “Carne de cañón”, yéndonos a pie de escenario el colega Jesús (Gora Erreala!!!!!!) y servidor a animar y cantar.
Éramos de los pocos que estábamos delante que se movían y disfrutaban, porque la mayoría de las primera filas, con gente más joven que nosotros, se mostraba casi impasible ante los temas de Transylvania. No entiendo a esta juventud, o se empujan y dan golpes en un concierto, aunque sea de Heavy Metal, o están fríos y quietos como estatuas. Javi de nuevo cantó con el peluche de Tiger y se acercó a pie de escenario frente a nosotros.
Finalizaron festivamente y dando tralla con las versiones de “Last Caress” / “(Empty) Tankard”.
Fenomenal concierto dado por Transylvania, sonando estupendamente. Una vez más hay que decir que en la actualidad es el mejor grupo de Heavy Metal que hay en la ciudad, y quizás en la provincia, tan escasa de formaciones que se les puedan encuadrar dentro de ese estilo. Están en una muy buena forma, y espero que sigan tocando. Quizás dentro de poco tengamos la fortuna de volver a tener temas grabados en estudio de ellos.

Últimamente, o “Últimasmentes”, viendo un concierto de los actuales Barón Rojo me hace plantearme variadas cuestiones, que muchas tienen respuestas, otras me las guardo, y otras no sé. El caso es que de las últimas veces que los he visto hay que destacar por encima de todo la labor de Armando de Castro. Se puede decir que Armando = Barón Rojo, sin el guitarrista no habría Barones, y es que en el estado actual que están resalta aún más el gran guitarrista que es y la energía que desprende. En contra su hermano Carlos, esa noche cantidad de serio y soso, incluso con tristeza en su rostro, y lo que es peor, su voz ya no da más de sí. Ridículos quedan sus “yeah, yeah…” en algunos temas como “Barón Rojo”, “Incomunicación”, “Concierto para ellos”… y dejar para el final un tema como “Hijos de Caín” para ser destrozado por la voz de Carlos no tiene nombre. Seguro que los fanáticos y empedernidos defensores a ultranza del que fuera uno de los mejores grupos del Heavy Metal patrio (hoy hay que ser objetivo, y digan lo que digan, ya no lo son) me lapidarían o lanzarán improperios hacia mi persona, al decir que así no pueden seguir los Barones. Necesitan un vocalista en condiciones con buena voz y que se coma el escenario, y que Carlos se dedique a tocar tranquilamente, o si no está por la labor dejar el grupo y disfrutar de la vida. Ya hubo un intento cuando Maxi González (ex–Tritón, Orquídea) entró en la banda tras la ruptura con Sherpa y Hermes Calabria, pero tras unos cuantos conciertos no cuajó. Pienso que sería el momento de volver a intentarlo y dejar el romanticismo para otras lides.
Una actuación hoy en día de los Barones me aburre en bastantes momentos, alargando instrumentalmente los temas como suelen hacer. La gente reacciona en las canciones clásicas, siendo las nuevas o más recientes, apenas coreadas y apoyadas. La inclusión de parte de “Smoke On The Water” y “Highway To Hell” ya apesta, aunque algunos sigan alucinando cuando suenan las notas de esos temas más que manidos. ¿No hicieron un disco de versiones, por qué no rescatar alguna o algunas de ahí?, porque “What´s Next To The Moon” ya quedó fuera de juego.
Otra cosa negativa es el técnico o técnicos de sonido que llevan últimamente. Como ya pasó en el concierto del Auditorio, el subir potencia al equipo no significa que se vaya a escuchar mejor, y de nuevo había momentos que el sonido se saturaba.
La nueva base rítmica está ya más que rodada. Tony Ferrer (Los Parpel), no se mueve mucho en escena, pero toca de maravilla su bajo y acompaña en coros, y Rafa Diaz (Neomenia, Easy Rider, ex–Knell Odyssey…) es todo seguridad tras los tambores, aunque no tenga tanta pegada como el bueno de José Martos.
Prácticamente hicieron casi el mismo repertorio que vienen haciendo en los últimos años. De su último directo tocaron casi todas, a excepción de “Bajo tierra” y “Nada que hablar” (lógicamente quitada porque la composición de Ángel Arias la cantaba éste).
La sala concentró a un buen número de gente, en comparación a otros conciertos, especialmente de peña que apenas se deja ver por otros conciertos de Rock y Heavy Metal, y es una pena que sólo se dediquen a ver a los grandes, o a los que fueron grandes y con nombre, y a otros grupos no le hagan ni caso.
Es triste decirlo para mí, pero hoy en día el Barón vuela bajo, bajo.
Texto: Starbreaker
Fotos: Janny & Starbreaker
