Ya en la primera edición del Pounding Metal Fest se conocía el cartel íntegro para la segunda edición. La sala elegida para esta segunda andanada de Metal fue una con más capacidad que la anterior, y más céntrica. A mi me vino de maravilla, ya que podía ir tranquilamente andando, desde el lugar donde me hospedaba, a la Caracol.
En abril se informaba que Goddes Of Desire no podrían estar en el festival debido a que en la sala Caracol no les dejaban usar su pirotecnia y los holandeses no querían tocar sin todo su espectáculo, así que rápidamente y, como luego pudimos comprobar, con mucho acierto, se escogió para el puesto de segunda banda internacional a los germanos Paradox. De esa manera el cartel quedaba compuesto por tres bandas nacionales (una más que en la anterior edición) y dos internacionales. Bandas que no son las típicas que puedes ver cientos de veces en nuestro país, además de apoyar la escena metalero hispana con formaciones que no te encuentras hasta en la sopa.
Una vez más era digno de elogio la excelente labor de la asociación Pounding Metal Union y el trabajo que se pegaron desde el 17 de noviembre de 2007 (fecha de la primera edición) hasta la fecha del 3 de mayo de este año. Y no sólo hay que destacar el buen trabajo que se vio, también la labor que no se ve y que cuesta muchísimo y que la gente, por norma general, no sabe apreciar.
Servidor estuvo en la primera edición y ya la reseñamos en este webzine. No se podía faltar a la cita de la segunda, especialmente por ver por primera vez en España a Steve Grimmett y su banda mostrando el legado del grupo que dio a conocer al vocalista, Grim Reaper. Paradox, habiendo regresando para dar cera, fueron la sorpresa del festival. Redimoni y Nigromante, dos de las tres bandas nacionales eran casi totalmente desconocidas para mi, y en general, puedo decir que las tres formaciones nacionales cuajaron buenos conciertos.

Se citaba a los socios de la asociación P.M.U. a horas tempranas de la tarde en la puerta de la sala. Uno tras haberse hinchado de comida y zumo de cebada apareció por allí tal y como se había dicho. Ya había ambiente en la calle, aunque algunos ya iban en deplorables condiciones etílicas antes de la merienda, y una cuestión que me hago desde hace años volvía a asaltarme cuando contemplo a gente en ese estado: ¿la peña va para ver un concierto o para ponerse ciego? En fin, cada uno puede hacer lo que le plazca, pero sin molestar ni joder a los demás, cosa que no sucedió como más adelante comprobaremos. Saludos y charlas con algunos colegas, y por allí estuvieron departiendo y echándose fotos con la peña componentes de Paradox. Al no poder acceder aún a la sala y estando un poco cansado de estar en la calle, decidí bajar un poco y torcer la esquina para meterme en un bar y tomarme unas cervezuelas mientras avisaba al amigo Monraymon que allí estaba. Después de unas cañas en soledad, y luego en compañía, decidimos entrar en la sala. Había que ver y apoyar a todos los grupos, no como hicieron otros, que prefirieron quedarse en la calle bebiendo, pasando de las primeras bandas. Y es que lamentablemente hay aún mucha pose en el Metal.

Nacho, uno de los artífices de la asociación P.M.U., presentaba a Nigromante sobre las 19.45 h. El trío madrileño musicalmente era desconocido para mi, y en sus cerca de 35 minutos sobre las tablas me agradaron bastante con su Heavy Rock de influencias ochenteras.
Teniendo la complicada labor de abrir la velada no se amilanaron ante la mirada de un buen número de peña que observábamos y apoyábamos durante los primeros temas y calaron aún más, al menos a mi, con la tercera canción.
“Sindicato criminal” y “Agitador” fueron los dos primeros temas de apertura, como dijo el vocalista y guitarrista Choco, tras la primera, pertenecientes a su maqueta (la tercera) que tenían a la venta en el puesto de merchandising (y que más tarde compré). Como ya he dicho anteriormente, su estilo es un buen Heavy Rock de sonido ochentero con voz macarra.
Choco, con sus ochenteras mallas de rayas verticales y su clásica camiseta de Motörhead, presentaba la tercera canción como un tema que muchos conoceríamos, siendo una versión de una banda canadiense… “Metal On Metal” fue el clásico que escogieron de los históricos y auténticos Anvil. Una gran sorpresa que me llevé y disfruté enormemente, coreando como mucha peña el estribillo.
Sin parar unieron con “Baile de sangre y miedo”, un tema que no está en ninguna de sus tres maquetas y que me sonó 100% ochentero. La siguiente, “Heavy Metal”, la presentaba preguntando si a nadie le gustaba el Heavy Metal, para hacer que la peña gritara con ganas. Un tema de comienzo pesado, para luego sonar muy trallero y acabar con ritmos cadenciosos. La peña coreando al ritmo del tema, con Choco situándose en el centro, y realizando el solo un tanto básico en el filo del escenario.
Ya se habían ganado a los presentes, y recibieron una fuerte ovación, agradeciendo Choco sinceramente la respuesta. Comentaba que ahora tocarían una versión de un grupo de la N.W.O.B.H.M. que a un tal Cotera le iba a gustar. Fue “Break The Chain” de mis admirados Raven, con el bajista, como anteriormente, realizando los coros. Choco llegó a dar botes durante el tema.
Agradecimientos a P.M.U., y a otros clubs como Spectros, MetalCova… a Ciclón, el programa Metallia… y a nosotros, para finalizar con “In Nomine Pater”, durante la cual Choco presentó al bajista Antonio “Muñones” y al batería Paco (que realizaba su último concierto con la banda), el cuatro cuerdas presentaba a su compañero como Choco “De Castro”.
Causaron una muy buena impresión, puesto que el público gritaba el nombre de la banda repetidas veces mientras el trío se despedía.
Un buen descubrimiento aquella noche para los que nos gusta el Heavy Metal & Rock hispano de la buena época de los ’80. Agradecer mucho al grupo que incluyan en sus conciertos versiones que no son las típicas ni de los típicos grupos. A ver si hay suerte y podemos verlos en un concierto propio.

Nacho seguía presentando, esta vez a Perseidan, aunque también echó en cara lo guarros que habían sido algunos al dejar la calle bien puerca, llena de botellas y basura. Muy bien hecho por la reprimenda, y es que luego algunos aún se siguen quejando absurdamente de que si los miran mal y tonterías como esas. Creo que para erradicar la mala fama que aún seguimos teniendo hay que dar ejemplo portándose civilizadamente.
Sobre las 20.30 h. comenzaron los gaditanos. Para mi fueron los que tuvieron el sonido menos afortunado de la noche, y es que según me dijo días después el alma máter del grupo, John M. Peterson, no pudieron probar sonido.
Por la reacción de la peña fue la banda que menos apoyo tuvo de todas (aunque algunos disfrutaron haciendo pogo), quizás por el desconocimiento de los temas por el público, quizás por el sonido, quizás por su mezcla de Thrash/Death Metal, recordándome en ocasiones a los mejores Sepultura, guardando las distancias, lógicamente.
Su corta actuación de media hora estuvo basada en temas pertenecientes a su primer disco, “New Method Of Virtual Fiction” (2005), grabado íntegramente por John. Comenzaron ellos mismos haciendo headbanging con “Bionuclear Theatre” (intro incluida), no escuchándose en el inicio la voz de John, mejorando unos segundos después.
Tras saludar desataron pogo con “Throne Of Annihilation”, con ramalazos de los brasileños Sepultura.
El vocalista y guitarrista incitaba a la peña para que se movieran más, presentando la siguiente que iba sobre el puto cambio climático y la mentira que nos quieren meter en la cabeza, “Signs Of Rebellion”.
La bestial “Nemesis” fue coreada tras decirle a la peña el líder de la banda, que no oía nada. Algunos preferían seguir empujándose antes de estar pendientes de la banda.
Agradecimientos a Madrid, deseando que hubiera más ediciones del festival, y a nuestra salud bebía agua. “God´s Rehearsal” era presentada como un tema más lento, con voz suave en el comienzo, sonándome a Megadeth, para luego dar cera.
Dedicaba a la puta religión “Spiritual Enemy”, sonando cañera y compacta. Moviéndome del lado izquierdo, donde estábamos situados, hacia el centro, percibí algo de mejora en el sonido.
Estaban dispuestos a tocar la última, “Generous Murderer”, pero no pudo ser porque le indicaban que no había más tiempo para tocar, así que se despidieron diciendo que volverían.
El cambio entre grupo y grupo se realizaba rápidamente, currando de lo lindo Miguel “Patillas” (Omission), Antonio Cerezuela… teniendo que volver a resaltar la labor de ellos, y otros más, para que el festival saliera magníficamente.

Pasadas las 21.10 h. Nacho decía que alguien se había ofendido por su comentario sobre como habían dejado la calle algunos, y no creo que hubiera motivo de ofensa. Nacho hizo muy bien en decir las cosas claramente. Guarradas aparte, era el momento del tercer grupo de la tarde/noche, Redimoni.
El cuarteto catalán tras una Intro empezó a dar cera thrash metalera con “Infernal”, primer corte de su primer larga duración, “Into The Coiling Arms Of Mayhem” (Witches Brew, 2008). El guitarrista situado a la derecha, llevaba un hábito de monje, y su cara pintada, encargándose de alternar labores vocales con su otro compañero guitarrista, aunque el monje tenía un registro chillón.
El guitarrista situado en el centro, y con camiseta de Coroner, daba las buenas noches y decía que siguiera la noche de Metal con “Irongoat”, sobrevolando las cabezas de las primeras filas el primer mosher de la noche, repitiendo al ratillo, más otro… y otro más en la siguiente.
El monje presentaba “Set Fire To Their Lands”, ésta perteneciente a su mini-CD “The Onset Of Chaos” (Witches Brew, 2005), al igual que con la que continuaron, “Crawling Ghouls”.
Anunciaron que venían a presentar su nuevo disco, sonando acto seguido la bestial “Nail Maniac”, con algún agudo del guitarra del centro que me recordó a Schmier de Destruction.
Tras un parón, continuaban desgranando el último disco, ahora con “Wrath Wars” y “Chaos Panzerblast”.
Decían que un poquito de Rock and Roll con “Terminating Rain”, del mini-CD.
Daban las gracias a la asociación y a las bandas con las que compartían escenario, dando paso a una versión, “Bonded By Blood”, habiendo pogos locos. A la versión de Exodus enlazaron “The Harvesters”, y luego “Defenestration”, ambas de su primer trabajo.
Tomaban aire y el monje nos mandaba directos al Infierno con “Straight To Hell”, y después de vagar por el Infierno, como dijeron, “Hell´s Ascension”.
Llegaban al final con “Lords Of Pestilente” y dedicaban para la gente del P.M.U. y gente que había venido de fuera “Desperta ferro”.
El monje, en nombre del grupo, daba muchas gracias a todos y todas y se retiraba a su aposento junto a sus compinches, creo que más que satisfechos de la respuesta que tuvieron de los pecadores ante sus agresivos temas de Thrash Metal durante cincuenta minutos.

Cuando el primer disco, “Product Of Imagination” (Roadrunner Records, 1987), de los alemanes Paradox salió al mercado el Thrash Metal estaba en auge. Cientos de bandas surgían por todos lados y las Discográficas intentaban hacernos creer que el grupo que lanzaban fuera el no va más, siendo muchas veces más de lo mismo. Y eso me pasó con Paradox, escuchando algunos temas de su primer disco, hicieron que no los tuviera apenas en cuenta, había muchas más bandas por seguir y descubrir. Pero viendo como lo hicieron aquella noche, quedé rendido ante el Speed/Thrash Metal en directo de los teutones comandados por el vocalista y guitarrista Charlie Steinhauer.
A las 22.15 h. se les presentaba y sin más dilación, el quinteto (con tres guitarras), arrancó con su himno “Paradox” y “Death, Screaming And Pain”, los dos temas que abren, tras el corte de introducción, su primer disco. Ya desde el comienzo los músicos no pararon quietos ni un segundo, yendo de un lado a otro del escenario, sonriendo, y pasándoselo en grande, comunicando un gran feeling con el público, que respondió con creces (quizás algunos demasiado) el buen hacer de la formación.
Continuaron con el tema-título de su segunda obra, “Heresy”, inundándose el escenario de peña que se comportaba como cazurros. Porque una cosa es subirse, estar unos pocos segundos en el escenario y lanzarse (los que menos), y otra es subirse, plantarse allí como si fuera su actuación y molestar a la banda (los que más). Incluso uno que subió y con todo el morro del mundo cogió una púa de un pie de micro.
Charly impresionado con la respuesta del público soltaba un muchas fucking gracias!!!, para seguir con el segundo tema del disco de 1989, “Search For Perfection”. Era vergonzoso seguir viendo a algunos subirse y entorpecer, teniendo “Patillas” que salir y darle un toque para que se lanzaran de una vez. La actuación de los alemanes estaba siendo buenísima, sonaban mucho mejor que en disco, pero un tanto deslucida por los “inteligentes” que buscaban su momento de gloria.
El líder presentaba el tema-título, “Collision Course”, del primer disco que editaron iniciado el siglo XXI.
Regresaban al segundo disco, y tocaban “Crusaders Revenge”. Nos estaban dejando asombrados, con el derroche de energía, y daban un paso atrás en el tiempo (al primer disco), pero no en intensidad, con “Pray To The Godz Of Wrath”, sonando aquello de órdago con tres guitarras.
Daba las gracias ante la gran acogida y a la organización, presentando el nuevo álbum, con el tema que le da título, “Electrify”.
Bromeaban con amago de irse y tocaban por último “Kill That Beast” de su debut, sonando a los mejores Metallica cañeros de sus comienzos.
No llegaron a los cincuenta minutos de actuación, pero lo corto si breve… dos veces bueno, y así fue, un grupo que quedó en su época relegado para mi recuerdo, me encantó aquella noche.
Se regañaba desde las tablas a los que se habían subido borrachos dando por saco durante el concierto de Paradox. Se informaba que la asociación había llegado a la cifra de cien socios. Dando las gracias a Gregory que había viajado desde Grecia para estar allí con su puesto de material. Volviendo a hacer mención que algunos deberían aprender más educación y ciudadanía. Totalmente de acuerdo.
Y ya… para poner la guinda al pastel… y cerrando la noche, desde Inglaterra…

Tenía mis temores sobre el estado que estaría el vocalista británico, y más tras haber visto hace tiempo vídeos, y leído reseñas de sus actuaciones, donde no daba la talla vocalmente. Pero esa noche salí complacido de ver al gran Steve Grimmett salir airoso ante los antiguos temas de Grim Reaper, acompañado por la muy eficiente banda que le acompaña bajo su nombre. De acuerdo que ya no es el de antaño, pero lo hizo bastante bien, además de no estar con tantos kilos como no hace mucho.
El rubio al salir (23.20 h.) dijo: Madrid, are you ready for fucking Rock!!!??? y soltar de primeras el clasicazo “Rock You To Hell”, un poco deslucido, porque la verdad es que le costó arrancar a la voz, apoyándole en coros el guitarrista Ian Nash, y dirigiendo el micrófono a la peña para que cantara el estribillo. Como en el tercer, y último, disco de Grim Reaper, siguieron con “Night Of The Vampire” y después de preguntarnos en inglés si lo estábamos pasando bien, “Lust For Freedom”, con coros de Nash y el bajista Richard Walker, además del público.
“Oes” de la peña al acabar el tercer corte del disco “Rock You To Hell” (RCA, 1987), para rendir homenaje al primer disco, “See You In Hell” (Ebony Records, 1983), con “Wrath Of The Ripper”, con un alegre Grimmett chocando manos de las primeras filas hacia el final del tema.
La peña seguía animando con voces y palmas, y es que se demostró, que había ganas de ver a Steve y compañía, aunque con más ganas, al ver la respuesta de la gente, de canciones de Grim Reaper, que de la carrera posterior del vocalista, como se comprobó con “Karma”, de su último lanzamiento “Personal Crisis”, como Steve Grimmett; y con la melódica “Portrait” de Lionsheart, con un solo bastante bueno de Ian Nash.
Volvían a revisar el legado de Grim Reaper, y de nuevo la peña a botar, cantar y disfrutar con “Rock Me ´Till I Die”, “Fear No Evil” (con Grimmett llegando a ponerse de rodillas) y unirla a “Liar”.
Ahora dejaban el Heavy Metal y regresaban al Hard Rock, de regusto Whitesnake, con “So Cold”, otro tema de Lionsheart, con coros logrados de Nash y Walker.
En la recta final “Waysted Love” sirvió para presentarnos a sus compañeros: Richard Walker (bajo), Pete Newdeck (batería), e Ian Nash (guitarra). En “Matter Of Time”, que fue con la que se retiraban por primera vez (0.19 h.), pudimos escuchar más que nunca los reverb en la voz.
Debían de regresar a escena y regresaron, así que siguiendo con palmas, como en anteriores ocasiones, nos volvimos locos y cantamos, y nos hizo cantar, como si fuera nuestra última vez “See You In Hell”.
Aproximándonos a las 0.30 h. Nacho nos agradecía de corazón el estar allí. Un año más, el Pounding Metal Fest. había sido todo un éxito, obviando algunos detalles que ya se han comentado en esta reseña. El año que viene más y mejor, con seguridad.
P.D.: Agradecer a Pounding Metal Union su buen hacer, aunque aún queden bastantes cosas que mejorar a nivel interno para los socios (y más si son de fuera de Madrid); a Choco (Nigromante), John (Perseidan), músico responsable de Myspace de Redimoni, Charly (Paradox), y Rich (Steve Grimmett) el listado de temas para contrastarlo con mis anotaciones.
Texto y fotos: Starbreaker
