
Sin apenas promoción y después de una larga espera, 15 años nada más y nada menos, nos visitaba la banda alemana, muy querida por estas latitudes y que no veíamos desde aquella escapada que hicimos la familia “Sentinel” a tierras talaveranas.
No se como ha pasado tanto tiempo, pero el caso es que después de tanto, nos meten el mismo día de concierto un Madrid-Barça que hace presagiar lo peor, una tarde futbolera, unida al mal tiempo y a la escasa difusión del concierto, nos hace imaginar que esa noche en La Cubierta vamos a estar el grupo de siempre, más algún seguidor acérrimo (y no miro a nadie, je,je).
Tomadas las cervezas habituales por los aledaños de la plaza de toros nos metimos muy comenzado el concierto, de hecho no vimos la apertura del primer grupo anunciado que era Manticora, aunque después nos enteramos que la banda que había tocado era MASTERSTROKE, un grupo con aire progresivo y… hasta aquí puedo contar.
De Jon Oliva´s Pain vimos el final de su repertorio. Una nube de polvo y las luces no nos podían ocultar la enorme figura de Jon Oliva, vestido de negro y apoyado en una muleta-bastón que le sostenía en sus zancadas sobre el escenario.
La verdad es que me sorprendió la fuerza en la voz y el enorme gancho con el público, sin tomar mucho protagonismo, escondido en sus teclados presentaba su último trabajo “Global Warning”. Especial mención a los temas de Savatage “Hounds”, “Gutter Ballet”,“Believe” y “Hall Of The Mountain King”. Buena actuación que sirvió de dignísimo preludio a la salida de los “alacranes”.

Comenzaron los acordes del final del disco “Humanity” usados como “Intro”, y con “Hour I” (canción que odio) hacían aparición los cinco escorpiones. Klaus, la eterna voz inimitable, oculto tras sus gafas de sol y tocado con su ya clásica gorra. Rudolf, el guitarrista por el que no pasan los años, Mathias sonriente desde el primer instante, James Kottack el aire fresco a los tambores, Pawell, perfecto, sobriedad en las cuatro cuerdas. Proseguían con “Comming Home”, una de las mejores canciones para meter el efecto cañero al concierto, “Bad Boys Running Wild”, “The Zoo”… Los mejores momentos estaban haciendo aparición, pero un mal sonido no nos permitía disfrutar plenamente del concierto.
¿Pero qué coño pasa en La Cubierta? ¿Por qué el sonido es tan desastroso?, no se percibía claramente, la mayoría del concierto fue un quiero y no puedo por parte de los técnicos, al final abandonaron en el empeño y la contundencia de los sonidos en esa olla con tapa a presión hicieron que el retumbar del sonido apagara la nitidez de las voces, y sonaran francamente altos y retumbaran en nuestros oídos.
Mención especial merece la producción en escena. Una inmensa pantalla presidía todo el escenario, en la que se iban mostrando las evoluciones de la banda, con un juego de luces bonito y sencillo. Sorprendido me dejó la aparición del tema: “No Pain No Gain”, perfecto tributo para su disco “Face The Heat”. Este tema fue acogido por el público de manera cariñosa y al mismo tiempo se agradeció de manera especial, algo, que creo que Klaus Maine llegó a comprender en ese momento.
“Coast To Coast” da un respiro a la garganta de Klaus y se interpreta ya de manera habitual algo diferente a lo que es este tema, ahora suena mucho más pesado en mi opinión. “Send Me An Angel” engancha con “Holiday”, tocada completamente y en la cual aprovecharon a utilizar la inmensa pantalla para proyectar una gigantesca bandera española. Fuera de polémicas, creo que este detalle se agradeció y así lo manifestó el público, la verdad es que quedó bonito.
“In Trance” otro clásico que me sonó de lo mejorcito. “I´m Leaving You”, otra recuperación, en este caso de “Love At First Sting” nos metía en un momento especial del concierto, creo que los músicos estaban muy cómodos, felices y la sonrisa permanente en ellos me recordaba otros momentos vividos, pletóricos, llenos de fuerza y energía destacando por encima de todo la frescura que aporta Kottack, y el incombustible Rudolf que es pura fibra muscular, pero esta noche nos dejó sin su show de contorsionismo… ¡un monstruo!
Otras sorpresas fuera del guión habitual y, repito de nuevo, son de las cosas que se agradecen, recuperar temas que nunca o casi nunca has oído en sus directos. Es el caso de “Hey You” cara B del single de “The Zoo” cantada por Rudolf, enganchando con uno de sus mejores temas del último trabajo “321” y “Alien Nation” también del “Face The Heat”.
Una de mis canciones preferidas y que últimamente se caía del repertorio habitual: “Dynamite” y el especial vuelo de la Flying enlazaría con un divertido solo de batería (esta vez sin explosión de Budweiser en la cabezota de Kottack) perfectamente cerrado con todo el grupo tocando a la par en una “batukada” a pie de escenario. Y de ahí a la locura: “Blackout”, cegándonos una vez más y “Big City Nights” otra de las que no pueden faltar nunca.
Momento para los bises, creo que fue el bajón de la noche en cuanto a garra pero sin desmerecer lo que estos temas han representado para todos: “Still Loving You”, “Humanity” acompañada por una proyección de imágenes en pantalla del 11 – S, “Winds Of Change” y “Rock You Like A Hurricane”.
El cierre fue de lo mejor, y algo que nunca me esperaría, acabar con “No One Like You” fue el broche de oro para una actuación valiente por el set list elegido, defectuosa de sonido y sobresaliente a la respuesta de los allí presentes, (creo que rozábamos los ¾ de entrada), por estar esa noche acompañando a la banda, en una noche futbolera, en un concierto sin apenas promoción y que demostró una vez más que el Rock and Roll está por encima de todos y de todo.
¡¡¡Larga vida!!!!

P.D. Un saludo especial para el omnipresente alacrán Edurocks (que caiga pronto Michael Schenker por la capital)
Texto y fotos: Carlos Guillén “DIOforever”
Bueno, como de costumbre, trataré de ser lo más objetivo con los abuelos, os contaré, si os parece, como es un miércoles cualquiera del mes de mayo en el que tu banda favorita toca en tu ciudad después de 15 años y lo que fue la reseña en sí del concierto.
El día comenzó pronto ya que mis amigos Stingers se cogieron el AVE para hacer viaje-concierto relámpago, la intención que tenían es intentar saludar a la banda para regalarles unas camisetas, como teníamos tiempo, nos dimos una vuelta por varios hoteles de la ciudad sin éxito por lo que decidimos tirar hacia La Cubierta para comer e intentar dárselas allí. Al llegar al acústicamente inefable recinto, me sorprendí viendo gente esperando en la cola al mediodía ya que mis previsiones eran muy malas debido al día, el pasillo del Barça al Madrid y a que la gente no tiene tanta pasta para conciertos pero bueno, parece ser que no pintaba mal la cosa.
Después de las viandas, dimos una vuelta por el recinto y gracias a unos “contactos” nos metimos dentro para ver el trabajo de montaje, producción y pruebas de sonido del concierto, el escenario ocupaba media plaza (¿un truco para parecer que había más gente?) bastante sobrio pero con una pantalla detrás que desde un Mac proyectaba imágenes más bien sosas desde la mesa. Nos tragamos la prueba de los “pipas” de Scorpions, más bien la sufrimos ya que en este sitio según entras ya hablas con reverb o sea que el mastodonte que lleva el sonido de la banda debió pensar aquello de “como va a sonar fatal de todas las maneras paso de currar…) Después de ya desistir en el intento de saludar a la banda, vimos los conciertos de los grupos invitados desde el backstage hasta que nos echaron de allí. Decir que al final no tocó Manticora sino Masterstroke, estoy seguro que la poca gente que había viéndoles ni se enteraron, los chavales salieron todos con camisetas de fútbol y expulsaron una amalgama de ruido que, desde atrás, no comprendo como podían distinguir. Perdonadme pero no conocía ni un solo tema.


Un breve espacio de tiempo sirvió para que el “elefante” Oliva con un bastón, después de haberse pasado toda la tarde literalmente sentado en una silla al fresco bebiendo birra, fumando y comiendo patatas Matutano (no es broma) se subió al escenario y ante ya bastante público, comenzar a desgranar un buen concierto que comenzó a las 21:00 en punto dando cancha, obviamente, a su último trabajo “Global Warning” del cual me quedo con “Adding The Cost” y la lírica “Before I Gang”, aunque la mejor respuesta de la gente fue sin duda para “Believe” y como no “Hall Of The Mountain King”, su homenaje a Savatage. La verdad es que con mejor sonido hubiera brillado más pero en general dejó un buen sabor de boca para la gente que estaba hambrienta de Escorpión después de tanto tiempo.

Al final se disiparon los temores y hubo un buen ambiente en La Cubierta rozando los tres cuartos, 6.000 personas cifra oficial. En el transcurso Jon Oliva´s Pain-Scorps, tuve el placer de saludar a 2 cracks, Carlos “Dioforever” y su hermano que estaban ahí dando un toque Sentinelero (A Monra me lo encontré al final ahí escondidoJ).
Scorpions comenzaron muy bien, sabían que era un público que tenían que recuperar y curraron, “Hour I” que ya va sonando mejor y “Coming Home” dieron el pistoletazo de salida, se veía a Matthias sonriente, no tan vinagre como algunas veces, Klaus cantando muy bien (un tonito por debajo pero con 60 tacos….), Rudolf tan estrambótico como de costumbre y la base rítmica que ha devuelto a los Scorpions a primera línea, Kottak tan bruto y tan “angelino” como siempre y Pawel más escondido y sobrio que en la gira pasada pero cumpliendo con su papel “soy el mas joven y el único con melena J”.
Iban cayendo los clásicos: “Bad Boys Running Wild”, “Coast To Coast”, “The Zoo” y alguna sorpresita como “No Pain, No Gain” hasta que nuestras amigas las baladas hicieron su aparición pero muy bien elegidas, “Send Me An Angel” a pesar del mal sonido fue un momento importante, “Holiday” con la bandera española de fondo (menos mal que Klaus se ahorró los oléoleoeloe que suele), vinieron un par de regalos que salieron de las votaciones que hicieron en su web para elegir el set list.
“In Trance” fue mágica aunque quien la hemos visto con Uli, quedó un poco coja y “I´m Leaving You” fue un pequeño bajón para la gente en general y un subidón para los “frikis” de los alemanes, la penúltima sorpresa fue “Hey You” horripilantemente cantada por Rudolf Schenker, y totalmente prescindible a mi modo de ver por mucho de “momentazo” que pudiera haber sido si hubiera estado bien tocada.
“321” nos devolvió al último disco aunque a mi me aburre ya, podrían haber metido otra como “The Game Of Life” o “You´re Loving Me To Death”, “Alien Nation” fue rescatada aunque no tuvo una gran respuesta que si se obtuvo con un cojonudo “Dynamite” a pesar del sonido, fue el momento álgido con un “¡Viva España!” incluido. Al acabar, “Kottak Attack” se fundió con un solo de percusión que incluyó a toda la banda en formato “batukada”, muy chulo pero yo hubiera tocado otro tema supongo que después de cantar “Dynamite” Klaus necesitaba descansar…)
“Big City Nights” dio por concluido el concierto antes de los bises ¿A que los adivináis? “Still Loving You” “Wind Of Change” y entre medias la inmensamente superior“Humanity”.
Cuando todos creíamos que “Rock You Like A Hurricane” era la última, me tuve que emocionar coño! “No One Like You” fue el primer tema que oí de Scorpions y hacia muchísimo que no lo disfrutaba en vivo, un buen final para un gran concierto de los alemanes que a pesar de tirar de lo seguro con alguna sorpresa, como siempre, se les vió con ganas y creo que se han ganado volver porque si hubieran pinchado aquí ya no les veríamos el pelo.

NO ONE LIKE YOU SCORPS!
Texto y fotos: Edurocks
