SCORPIONS + NOCTURNIA – Sábado 10 de mayo de 2008, Palacio de los Juegos Mediterráneos (Almería)

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Ni los más optimistas del lugar hubieran imaginado, no muchos años atrás, que por la misma ciudad de Almería iban a pasar en los últimos años músicos míticos e históricos como Joe Satriani, Ian Anderson con sus Jethro Tull, Steve Vai, Robert Fripp, Roger Hodson, Chuck Berry… y Scorpions. ¡Con lo que le costó a servidor ver por primera vez a los arácnidos alemanes!, quedando en el recuerdo el intento a finales de los ochenta, si “Neury” no patina, tras la salida de “Savage Amusement”, de verlos en Madrid y encargar a un colega de allí que me pillara la entrada, para llamarme y decirme que se habían agotado (aún soy escéptico y dudo que estuvieran agotadas). Años después iban a volver a Madrid y mi hermana menor, ya viviendo allí, compró dos entradas (para ella y servidor), pero cuando se aproximaba la fecha del concierto lo suspendieron por problemas en la espalda de Rudolf Schenker. Que el amigo Edurocks, experto en los escorpiones teutones, me saque de dudas de los años exactos de esos intentos fallidos por verlos. La cosa curiosa fue que las dos primeras veces que los vi no me tuve que desplazar mucho, siendo cerca de la provincia almeriense, la primera en el VI Lorca Rock, en el año 2003, y la siguiente en Atarfe (Granada), en el 2004, junto a Twisted Sister.

El ayuntamiento almeriense, del PP (para que luego digan, y que conste que soy totalmente apolítico, y si me tengo que mojar tiendo más a la izquierda que a la derecha), se está portando de maravilla a la hora de acordarse del Rock, y traía esta vez a los germanos, con la ayuda de una promotora granadina que comienza a lanzar sus redes en Almería. Aunque el precio me pareció un tanto caro (40 €), imagino que por el caché que cobrará el grupo, porque en espectáculo tampoco es que uno se quede embobado. Según información oficial el escenario tenía unas medidas de 18 x 16 metros, con una pantalla tras la batería de Kottak donde se proyectaron imágenes de la banda y diversos coloridos e imágenes, y 200.000 watios de luz y 150.000 de sonido. Servidor tuvo suerte y consiguió una de las cinco entradas dobles que se sorteaban en la página web del periódico Almería Actualidad, al ser elegida la foto que envié como una de las fotos más heavies, jejeje, asemejándose mi careto a la portada del disco “Blackout” (aunque sin tenedores), primer disco que escuché entero de ellos. 

Fue injusto que en la primera fecha española de esta gira, en Madrid, abrieran Masterstroke y Jon Oliva´s Pain (no sé la causa por qué a última hora no tocaron los daneses Manticora). Se hizo así porque en un principio para el mismo día estaba programado el concierto del grupo del vocalista de Savatage, y los otros dos grupos, en una sala, coincidiendo con el de los alemanes en La Cubierta. Así que hábilmente fundieron los dos bolos en uno, imagino que no quedando muy satisfecha la gente que iba a ir a ver a la banda de Jon Oliva en solitario, e incluso a los otros dos grupos (y más si alguien fue a ver a los daneses), puesto que de esa forma quedaba recortado el set list y añadiendo negativamente el horripilante sonido del emplazamiento. Aquí le tocó abrir a los toledanos Nocturnia, perdiéndome finalmente su actuación por estar con las amistades cenando antes de ir hacia el Palacio. Tampoco sufrí mucho al perdérmelos, puesto que los había visto el pasado año en Madrid en el II Trolls Of Metal Festival, y abriendo, junto a los almerienses Insoundnio, para Stravaganzza en la sala El Rockero a finales de marzo de este año. Además, me dijo un colega que los vio que el sonido que tuvieron fue bastante malo. 

Entrábamos al recinto, construido especialmente para los Juegos del Mediterráneo celebrados en Almería en el 2005, cerca de las 22.30 h. Un ancho y alto pabellón donde juega el equipo de Unicaja de voleibol y donde deberían celebrarse más actos.

Al poco de ubicarnos (lado derecho de la mesa de mezclas), y cuando pasaban un par de minutos de las diez y media de la noche, se apagaron las luces y los escorpiones atacaban con la moderna “Hour I”, seguro que mucha gente de la que había ido allí ni sabía que pertenecía a su último disco de estudio “Humanity: Hour I”, y es que por allí había peña que tan sólo conocía los temas más sonados, especialmente baladas. En la gran pantalla del fondo se proyectaba el nombre del grupo.

Fue un gozo escuchar en la voz del pequeño Meine el nombre de nuestra ciudad, a partir de escuchar ese nuevo tema en vivo, casi lo mismo que en mis dos anteriores citas con los alemanes. Aunque cuando sonó “Coming Home” (saltando juntos Rudolf y Matthias), “Bad Boys Running Wild” y “The Zoo” (con Schenker y el bajista polaco Pawel Maciwoda sobre la tarima de la batería, y Meine repartiendo baquetas) disfruté con mi gente, porque son temas con los que vivimos y crecimos, trayéndonos gratos recuerdos de cuando éramos un poco más jóvenes. El técnico de sonido tras los dos primeros temas solucionó el mal sonido, costándome reconocer en su comienzo “Coming Home”. 

Después de los temas que en los últimos años no han faltado en el repertorio una sorpresa, al menos para mi, “No Pain, No Gain”, con proyección de llamaradas en la pantalla, y el vocalista haciendo que cantáramos el estribillo. Tras el recuerdo al álbum “Face The Heat” (1993), otra pieza que no suele faltar, y que sirve de descanso para las cuerdas vocales de Klaus Meine, la instrumental “Coast To Coast”, comenzando Kottak en pie tras su batería, y acompañando como es habitual el cantante con una guitarra. Aunque ya lo hayamos visto, es emocionante la imagen de ver a los cuatro juntos tocar.

Muchos de los allí se alegrarían al llegar el momento, por partida doble, para el arrumaco, con “Send Me An Angel” unida a “Holiday” (una pena que no toquen el final), donde la gente acompañó voceando y Meine (con pandereta) se arrodilló, jugando con la peña a cantar al karaoke y soltando un ¡Viva España!, apareciendo al fondo la bandera constitucional de nuestro país. 

Como con cuentagotas, repartían otras dos sorpresas, la genial “In Trance”, con proyección psicodélica, y donde soñábamos con ver al adorado hippie de Uli Jon Roth, aunque Matthias Jabs realizó un buen solo. ¿Por qué no rescatarán algunas piezas más de la época con Roth? y la melódica “I´m Leaving You”, de su época más heavy. 

Pienso que podrían haber tocado otro tema del pasado, o incluso del olvidado en esta gira “Unbreakable”, antes que “Hey You”, tema que saliera en single en 1980 junto a “The Zoo”, cantada como pudo por Rudolf Schenker, y donde fue apoyado vocalmente por Jabs, y luego al regresar por Meine. 

Meine preguntaba si estábamos preparados para rockear, preguntando el título del siguiente tema, que no fue otro que “321”. Resaltar que en la gira del “Unbreakable” tocaran seis canciones del disco, ni una en esta gira, y del más reciente trabajo hicieran tan sólo tres. 

Otro tema más del “Face The Heat” recuperado para el directo, “Alien Nation”, con Schenker colocando sus gafas de sol sobre su cabeza.

Explotábamos de gozo con “Dynamite”, aunque el comienzo fue un tanto embarullado, proyectándose relámpagos, con parón adrede, y seguir hasta concluir el tema. Después de la enérgica composición vino el momento del descanso para todos menos para James Kottak, que realizó su solo de batería, alzando una lata de cerveza y apretándola, jugando con el público, despojándose de camiseta y guantes, y acabando en pie sobre la batería. Luego lo acompañaron sus compañeros con una batucada, echándose en falta los bailes sensuales de unas Cacao Maravillao, por ejemplo, jajaja. Presentando finalmente Meine a Kottak. 

Volvíamos a menearnos con la tralla de “Blackout”, con explosiones proyectadas, diciendo el vocalista el nombre de nuestra ciudad, y el activo Schenker gritando eufóricamente. Volvían a hacernos cantar con “Big City Nights”, y Rudolf acababa con su guitarra en posición vertical. 

Había pasado justo hora y media cuando se despedían del Palacio todos juntos, pero a los tres minutos regresaban y como tienen últimamente por mala costumbre soltaban canciones para ponerse el pijama (quien lo utilice) y agarrar la almohada, “Still Loving You”, “Humanity” (con imágenes del atentado del 11 de septiembre en New York), y “Wind Of Change”, con Rudolf tocando la acústica, y el estribillo cantado en castellano. 

Y tras intercambio vocal entre Meine y el público salíamos del sopor con “Rock You Like A Hurricane”, con fuego en la pantalla, el de las gafas haciendo el molino con su brazo, y todos arriba junto a la batería en la recta final. Vuelven a despedirse a las doce y media, firmando antes una camiseta que alguien les había tirado. La gente pedía más con sus cánticos. 

Almería, there´s… “No One Like You”!!!, así anunciaba la gran voz de Meine la última de la noche. Una acertada canción para el final sobre las 0.37 h. dándonos las gracias en castellano Meine y luego Schenker.

Disfrutamos mucho con los típicos clásicos que hacen en sus últimas giras (especialmente mi gran amigo Cristóbal), y algunos con las sorpresas, pero para mi el concierto tuvo sus altibajos. Siendo para servidor los momentos más soporíferos hacer seguidas dos baladas “Send Me An Angel” y “Holiday”, luego el solo de batería y la batucada, y casi concluir con tres baladas… pues lo que te subían otros temas, te los bajaban, al menos a mi, durante esos momentos. Y lo llevan haciendo así en las últimas giras, creo que deberían cambiar. Preferiría que el concierto durara menos en detrimento de quitar algunas de las archifamosas baladas, pero claro, es lo que mucha gente les demanda. Por cierto, según la prensa almeriense hubo 3.000 personas, creo que poco público, y más habiéndose suspendido el día anterior el concierto en Benidorm por el mal tiempo.

Texto y fotos: Starbreaker