VADER + SEPTICFLESH + DEVIAN + INACTIVE MESSSIAH – Domingo 11 de mayo de 2008, sala El Rockero (Almería)

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Una nueva cita en esta ciudad para los amantes de los sonidos extremos, organizada por los de siempre (Navarro y cía.), y para los que nos gusta ver grupos de música en directo descargando su energía y adrenalina sin importarnos mucho las etiquetas.

El hecho de ver en directo a Vader, uno de los grupos más importantes en la escena del clásico Death Metal europeo, celebrando nada más y menos que veinticinco años de carrera, era más que atrayente, aunque los polacos hayan visitado la Península Ibérica varias veces ya, pero era la primera vez, y quizás única, que los veríamos por estas tierras. Las demás bandas que integraban la gira “XXV Anniversary Tour” no eran moco de pavo. El regreso a la escena de los históricos griegos Septicflesh (ahora todo el nombre unido) era otro gran aliciente, además de ser la primera vez que venían a nuestro país; como aperitivo Devian, la nueva banda de los ex-Marduk, Legion y Emil Dragutinovic, y los desconocidos para mi, compatriotas de Septicflesh, Inactive Messiah.

Pues a pesar del cartel de enorme calidad, al llegar el domingo por la tarde a la puerta de El Rockero la imagen era un tanto desoladora. Juan Carlos Navarro nos informaba que se habían vendido anticipadas, si no recuerdo mal, menos de cincuenta entradas, y para no perder dinero tenían que meter unas 130 personas. Ellos no quieren hacerse ricos organizando conciertos, tan sólo traer grupos que les gustan y poder disfrutarlos en casa, sin tener que desplazarse, pero tal y como la gente responde por aquí, las ganas por seguir realizando estas cosas se te quitan. Bien es verdad que en esa semana había habido unos cuantos conciertos que podrían haber hecho que algunas personas se decantaran por unos u otros. Servidor en esa semana vio el jueves a Infernoise + Alaja en el pub Zaguán de la capital almeriense, y los cuatro gatos con los que tapamos algo de hueco no los vi en esta cita. El sábado tocó volver a ver a Scorpions (los que abrieron, Nocturnia, me los perdí), y creo que poquita gente que estuvo viendo a los alemanes, la noche del domingo estuvo en El Rockero. También el sábado se organizaba el III Bayana Rock Festival en la localidad de Pechina, con Narco, María del Mal, Habeas Corpus… pero debido a las inclemencias del tiempo se tuvo que suspender, aunque luego se hizo sobre la marcha algo alternativo en Sierra Alhamilla con algunos grupos que integraban el cartel. La gira del “XXV Anniversary Tour” la noche del sábado tocó en Sevilla, y creo que eso hizo restar afluencia de público en la fecha almeriense, porque pienso que gente interesada de Málaga, Córdoba… le vino mejor acercarse a la capital hispalense antes que a nuestra tierra, además que al ser en domingo, y teniendo mucha gente que trabajar al día siguiente, también debió influir.

Los cuatro instrumentistas salían al escenario comenzando a tocar el tema “Satyricus”, pieza de apertura de su tercer y último álbum, “Sinful Nation” (Holy Records, 2008). Les acompañaban unas bases pregrabadas (una constante que utilizaron cada uno de los cuatro grupos de aquella noche, en mayor o menor medida). Ya habiendo aparecido sobre las tablas el vocalista Xristos enlazaban con “Chosen One”, con partes que me sonaron a Thrash Metal.

Unas bases acústicas disparadas dieron inicio a “Soulles”, con toques arábigos y de nuevo sonándome determinados trozos a Thrash Metal. El grupo estaban tocando bastante bien, aunque un tanto fríos y distantes con el público, que poco a poco se iba metiendo en el concierto de los griegos por su buen hacer y sus composiciones, que eran una mezcla de Death/Black/Thrash Metal melódico con partes ambientales pregrabadas.

Se creó un buen ambiente con la poca luz de que dispusieron junto con las bases apocalípticas y épicas que tiene “Sinful Nation”, acompañada por nuestras voces y cuernos siguiendo el ritmo del tema, además de cabeceos de los músicos. La mayoría de los tonos del vocalista Xristos, que junto al guitarra Thanos fueron los que más se movían, eran black metaleros.

Después de un simple gracias en inglés, continuaron con “Eat My Flesh And Drink My Blood” no llegándose a escuchar el solo de guitarra de Sotiris.

Con inicio, y ritmos durante el tema, recordándonos en ese instante a Slayer, atacaron con “Forged In Flames”. Anunciaban la última de su actuación, “Theatrical World”, con un final muy bueno y con el vocalista meneando su cabeza como un demonio. Treinta minutos después del comienzo se despedían con un Gracias, Spain!

Basaron todo su repertorio en cortes del último disco, que había sido editado apenas unos pocos meses antes. Me parecieron un grupo con dignas canciones, aunque sufrieron el handicap de abrir y no ser muy conocidos, pero tema a tema fueron convenciendo a la peña y creo que tanto el grupo como nosotros salimos satisfechos del concierto.

Pasadas las 22.20 h. fue el turno de los suecos, comandados por el vocalista Legion (ex–Marduk), todo un frontman como nos pudo demostrar aquella noche, animando al público, poniendo posturas con sus piernas abiertas, caras de demente… aunque de voz no es que estuviera muy allá, un tanto quemada. Pero se ganó al público con su carisma y trabajo.

Nada más tomar las tablas el rubio guitarrista Tomas Nilsson hizo un gesto para que la gente traspasara esa barrera imaginaria entre el escenario y el público. Siendo obedientes y pegándose a las tablas. Legion lo primero que dijo al salir fue: ¡Almería, ¿cómo están amigos?!, ganándose así desde el comienzo al público.

El primer tema “Dressed In Blood” irrumpió con un sonido un tanto guarro, aunque los punteos melódicos de los guitarristas Tomas y el hippie Joinus, contrarrestaban el ciclón extremo. El bajista Robert Karlsson hizo los coros, al igual que en la siguiente, “Heresy”, acompañada por guturales del cuatro cuerdas, y Legion siguiendo con sus posturitas y caras de loco.

Al principio de “Scarred” el vocalista, como si estuviera poseído, se puso con sus brazos abiertos. Black Metal rápido que generó pogos más atrás de nuestra posición. Chocaba manos de las primeras filas el frontman y siguieron con “Suffer The Fools” y “Remnant Song”.

Fuck the faith!!!, soltó con delirio, haciendo que repitieran la frase unas cuantas veces y para finalizar su furibunda descarga “Ninewinged Serpent”, tema título del primer álbum de la banda publicado a finales de 2007 por Century Media.

Se despedían a las 22.50 h., agradeciendo Legion el tocar en nuestro país.

Como he dicho anteriormente, es todo un espectáculo ver al vocalista actuar. Nos lo pasamos bien, aunque tampoco la banda mata.

Para los seguidores de los primeros discos de los míticos griegos quizás el concierto no le gustara apenas. A mi me pareció un gran concierto lleno de sonidos extremos tocados y trabajados con una calidad excelente, acompañados por bases pregrabadas que daban aún más colorido misterioso y tétrico a la música de los helenos. La presencia de Spiros Antoniou llenaba el escenario con su teatralidad y aterradora voz. Todo su concierto lo basaron en el último disco antes de la escisión “Sumerian Daemons” (Hammerheart Records, 2003), y el disco de retorno, “Communion” (Seasons Of Mist, 2008).

Una intro de sonido satánico a las 23.05 h. dio paso a la rápida “Unbeliever”, para luego preguntarnos algo sobre Lucifer que no entendí muy bien, y pasar a hacer “Virtues Of The Beast”, también del penúltimo disco.

El grandote vocalista y bajista decía quienes eran y de donde venían, para acto seguido pasar al tema-título de su reciente obra, “Communion”, con esos coros demoníacos pregrabados en su comienzo. Durante el tema que abre el último disco, “Lovecraft´s Death”, comprobamos perfectamente como vive y teatraliza la música Spiros.

Más piezas recientes con “Anubis”, y a ritmo de la batería de Fotis, seguida por los gritos de la gente, presentar la majestuosa “We The Gods”, desplazándose Spiros durante el tema al lado derecho, junto a su hermano, el guitarrista Christos Antoniou.

Hubo un parón debido a que el doble pedal de la batería se había roto, teniendo que colocar otro. Solventado el problema siguieron con la grandiosa “Persepolis”, que sonó de maravilla, con partes veloces y Doom. Moviendo la cabeza durante el tema todos los músicos.

Spiros anunciaba la última canción, siendo “Red Code Cult”, regresando al disco “Sumerian Daemons”. Se desató la locura, con pogos locos. Spiros chocaba las manos en el lado derecho, mientras comprobábamos lo máquina que es el baterista Fotis. Para acabar atrozmente y extremamente cerca de las 23.50 h.

Excelente el concierto de Spiros, Stelios (sustituto de Sotiris), Christos y Fotis.

Pasando tres minutos de las 23.45 h. y tras dejar el listón muy alto los griegos, era el momento de que los polacos nos remataran sin piedad aquella noche. Y vaya si lo hicieron, fueron a saco, tema tras tema, sin apenas descanso, demostrando la calidad y tablas que tiene el cuarteto.

Una intro a ritmo militar dio paso a que nos saludaran diciendo el guitarrista y voz Piotr Wiwczarek “Peter”:¡¡¡España, bienvenidos al Infierno!!! y soltarnos directamente un gran golpe sonoro con “Dark Age”, seguida de “Vicous Circle”, ambas de su álbum debut, “The Ultimate Incantation” (Earache Records, 1993).

Después nos saludaron en italiano con un Bona sera!, ¿?, y continuaron repartiendo cera descomunal con “Chaos”, completando así de primeras el repaso a su primer larga duración. “Silent Empire”, aquel tema que abría “De Profundis” (1993), sonó a saco, haciendo que se formaran pogos en las primeras filas, con una descomunal rapidez que me recordó a Slayer.

Tras decirnos amigos, arremetieron con “Epitaph”, otro tema elegido de los de apertura de sus discos, esta vez del “Revelations” (Metal Blade Records, 2002). Introducción disparada para la bestial “Carnal” del “Black To The Blind” (1997) y después, si no me equivoco, “Incarnation”, del disco de 1995.

Volviendo a sonar otra intro de apertura para “Shadowfear”, perteneciente a su último larga duración de estudio, “Impressions In Blood” (Regain Records, 2006). Aquello era un no parar de Death/Thrash ejecutado con velocidad y técnica, a “Sothis”, le sucedió “Reign Forever World”, que me recordó a Morbid Angel, y después intro para “Reborn In Flames”.

“The Ultimate Incarnation” fue el trabajo más recordado, tocando ahora “The Crucified Ones”.

Daban las gracias en inglés y sin parar enlazaron “Halleluyah!!! (God Is Dead)” (con pregrabado en su comienzo) y “Wings”, dándonos las gracias en español durante el tema y volverlas a dar al abandonar el escenario. Eran las 1.20 h., pero regresaban al rato y se colocaban de espaldas al público para comenzar… la versión de Slayer “Raining Blood”.

Luego viendo el listado de temas (¡gracias Alfon!) y si mis notas no fallan, se dejaron por tocar unos cuantos temas en la recta final, como “Blood Of Kingu” “Fractal Light”, y “The Book”. Optando en el bis por la versión de Slayer en vez de cómo tenían anotado, “This Is The War” y “Lead Us!!!”

Conclusión del concierto de Vader: Llegaron, tocaron y… ¡¡¡aniquilaron!!!

Finalmente entraron 131 personas, baja cifra para este cartel internacional que posiblemente sea uno de los últimos en los que se hayan embarcado Navarro y compañía, cansados ya de traer buenos grupos extremos y no ver respuesta de la gente. Quizás también sea el último concierto en la estupenda sala El Rockero, por la pobre afluencia de público en la mayoría de conciertos que han montado. Es muy triste, pero en Almería ¡tenemos lo que nos merecemos!

In memory of Burninboy

Texto y fotos: Starbreaker