
Primera edición del festival Barakaldo Rockaldia, un festival nacido de la idea del Ayuntamiento de dicha localidad, el cual está incentivando el Rock muy intensamente.
Y es que a mediados de julio el consistorio ya se comprometió en subvencionar la segunda fecha del concierto que Motorhead celebró en la misma sala, con el reparto de unas 800 invitaciones para todo aquel que quisiera asistir. A pesar de que hubo gente que no quedó muy contenta con el método de repartir aquellas invitaciones, la iniciativa fue muy bien acogida.
Y nos encontramos que dos meses después el Ayuntamiento se implica en un festival que al principio tenia la idea de contar solo con dos bandas foráneas, como son Stormzone y Yesterday and Today, pero que después se amplía con un cartel compuesto con bandas locales, tanto de localidades de la margen izquierda como de Bilbao. Y no solo eso, sino que además dan la noticia de la gratuidad del festival, con el reparto de invitaciones en diversos puntos de Barakaldo, y uno concreto en Bilbao.
El local para acoger dicho festival fue la sala Rock Star, sala que durante el escaso año que lleva en activo ya ha albergado cantidad de conciertos de diferentes estilos, pero principalmente de Rock. Entonces no me queda más que aplaudir fuertemente al consistorio Fabril y darle la más sincera enhorabuena por tan buena organización en su Área de Cultura y, por supuesto, animarle para que siga apostando por el Rock como lo esta haciendo hasta ahora. Hoy en día es muy difícil ver a instituciones públicas implicarse en este tipo de eventos, así que un diez para el Ayuntamiento de Barakaldo.
Así que después de asistir el día anterior al concierto de Saxon y Barón Rojo, y dormir unas cuatro horas y aguantar otra jornada laboral de ocho horas (de pie y sin parar) me planté de nuevo en Barakaldo sobre las cinco y media de la tarde. Lo primero que hice fue llenar la panza y reponer fuerzas a base de hamburguesa con patatas ya que desde las 12 del mediodía no había probado bocado alguno, y corría el riesgo de caer desmayado (que mala vida por Dios).
Sobre las seis de la tarde entramos a la sala mi amigo Óscar y un servidor. Para entonces THE NAME ya estaban finalizando su concierto. Quiero recordar que la primera banda en tocar fuere EGON, a las cuatro de la tarde, con lo que tampoco pude verles.
Dando una vuelta por el local antes del inicio de la actuación de Indomables nos encontramos con nuestro amigo Txema, conductor del programa de radio “Concierto para ell@s” el cual estaba haciendo de maestro de ceremonias, presentando a todas las bandas locales que iban a tocar durante el festival. Tras charlar muy brevemente, me tiene que dejar, ya que le requieren encima del escenario para presentar a Indomables. Era alrededor de las seis y media de la tarde.
INDOMABLES
Banda que lleva varios años de actividad, y que tiene tres discos en el mercado: “Material caliente” (2002), “Vamos allá” (2006) y su último trabajo hasta ahora, “De hueso y piedra” (Santo Grial), disco que salió al mercado en mayo de este año 2008. Indomables lo forman Iñaki a las voces y armónica, Jaime y Asier guitarras, Beto a la batería y Hugo al bajo.
A pesar de tener bastante actividad por la zona de Santurtzi (conciertos en la sala X-Treme y el pub La Ola), Portugalete (bar Estropo) y Barakaldo, solo les había podido ver una vez en directo, y fue durante el concierto de las fiestas de Mamariga (Santurtzi) en 2006. Ya en aquella ocasión pude comprobar la calidad de todos sus músicos, en especial las guitarras de Jaime y Asier y, cómo no, las tablas de Iñaki encima del escenario. Un autentico front-man, que dirían algunos. Decir en referencia a Iñaki que gracias a su cabezonería y su insistencia, Indomables siguen en la brecha, ya que un tiempo después de la edición de su primer disco la banda se descompuso en su totalidad, y él mismo reflotó la nave con los músicos que hoy en día la componen.
El caso es que Indomables hicieron en este festival 45 minutos de buen Rock Duro, con un sonido perfecto y con una excelente respuesta por parte del público. Se nota que ya tienen un público fiel, porque había cantidad de gente que coreaba sus canciones desde la primera a la ultima letra.
Comenzaron con los dos primeros temas que abren su último trabajo, “Yo vivo el Rock” y “Las reglas del juego”, temas directos con estribillos que se pegan a la primera y que te hacen mover irremediablemente. Como digo les acompañó en todo momento un sonido prácticamente cristalino, y esto hay que puntualizarlo, porque fue la tónica general de todo el festival.
“No habría nada” del disco “Vamos allá” fue la siguiente en saltar al ruedo, con las guitarras de Asier y Jaime como protagonistas del tema. Protagonista también el pie del micro de Iñaki que estuvo rebelde durante todo el concierto, llegándole a ponerle realmente nervioso, hasta casi desesperarle, pero en tono de buen humor.
Vuelta a su ultimo disco con “Hay cosas que una madre jamás debe saber”, un tema con una letra cachondisima que desde aquí recomiendo a todo el mundo que la lea (y de paso escuche el tema,claro). Leí hace poco, en una entrevista que les hicieron en un periódico local, que la letra de esta canción estaba basada en una vivencia real por parte de Iñaki.
Siguieron dándole cancha a “De hueso y piedra”, con los temas “El último hombre en pie” y “Amor tajado”, tema interpretado por Asier, alias el “Oso de Barakaldo”, como así le presentaron sus compañeros. Se nota que hay buen rollo entre ellos, y que son cinco músicos que en el momento de subirse a un escenario disfrutan a lo bestia de lo que están haciendo. Tampoco falló el sexto miembro de la banda, como es la botella de Jack Danield´s. Al principio estuvo al regazo de la batería de Beto, pero pronto empezó a pasar por las manos de todos los miembros del grupo. Este ritual es de obligado cumplimiento en todos sus conciertos, rara es la vez que suele fallar.
Su primer disco “Material caliente” también estuvo presente con “Mala”, uno de mis temas favoritos, con un trabajo excelente por parte de Jaime con su guitarra y una base rítmica contundente a cargo de Hugo y Beto. Iñaki y su armónica nos presentan “Bourbon sin hielo”, otro tema de su primer disco que hace moverse absolutamente a toda la sala, con otro estribillo súper pegadizo que provoca que lo canten hasta a los que desconocen el tema.
Una pena que no hubiesen dispuesto de más tiempo, porque Indomables a parte de tocar temas propios siempre dejan hueco para descargar alguna versión de bandas históricas, por ejemplo recuerdo que durante el concierto de Mamariga tocaron “Burn” de Deep Purple” y “Highway to Hell” de AC/DC y les quedó como para quitar el sentido, pero claro, en esta ocasión el tiempo era muy reducido y solo quedaba para una canción mas. Y llegó el tema que nunca podrá faltar “Mi sombra, la muerte y mi puta mala suerte”, un tema idóneo para cerrar un concierto de Indomables, pero que tiene el inconveniente de dejarte el regustillo de querer más para que esto no se acabe, así que, agradeciendo el apoyo a todos los presentes, al ayuntamiento de Barakaldo y a la sala Rock Star, los cinco músicos se retiraron sin tiempo para más hacia sus camerinos.
Así que nada más que recomendar, que si podéis indagar un poco en la discográfica de esta magnifica banda, descubriréis cosas muy interesantes y temas que seguro que os engancharan. Y por supuesto, si también tenéis oportunidad de verles en directo porque pasan por vuestro, pueblo, barrio o ciudad, os harán pasar un rato cojonudo.

Tras el gran concierto de Indomables, el turno era ahora de los bilbaínos Airless, banda de Hard Rock melódico, conocida por esta web, ya que alrededor de hace un año publicamos una entrevista que nuestro amigo Txema les pudo hacer antes del concierto que ofrecieron en la sala Xtreme de Santurtzi (Bizkaia)
Comentar antes que nada que la participación de Airless en el Barakaldo Rockaldia estuvo en el aire, ya que por lo visto hubo una serie de desacuerdos con la sala respecto a la prueba de sonido, y con relación al puesto de merchandising, eso es lo que al menos me comento Txema antes de subir al escenario a presentarles. Durante la semana yo solo me había enterado de este contratiempo mediante una escueta nota que la banda mandó a mi Myspace, la cual venía a decir que Airless no tocarían en el festival por incumplimiento de contrato por parte de la sala Rock Star. Afortunadamente hubo entendimiento por ambas partes y Airless terminaron actuando en el festival. Y menos mal, porque la lección que nos ofrecieron de técnica, profesionalidad y saber estar fue de sobresaliente, lo que hace que me siga preguntando lo de siempre: ¿qué más tienen que hacer estas bandas para tener el éxito que se merecen, y que el personal se interese por ellas?
Eran alrededor de las 7:30 cuando salieron a escena los componentes de Airless con Robert Rodrigo a la guitarra, Miguel Manjón al bajo, Iñaki Lazcano a las voces y Paco a la batería. Inmediatamente Iñaki nos da las gracias por asistir al evento y comenta que abrirán el concierto con un tema que pertenece a su nuevo disco titulado “Fight” que saldrá al mercado el 5 de diciembre. “Crying For Your Love” es el elegido y a pesar de ser un tema totalmente desconocido enseguida me empieza a transmitir buenas vibraciones. El sonido al igual que con Indomables sigue siendo excelente y a todos los músicos se les escucha perfectamente, aunque quizás la Ibanez de Robert Rodrigo estaba un pelín por encima de los demás instrumentos.
A los músicos se les vio con ganas desde el primer momento y salieron a comerse el escenario. En especial me llamo la atención Iñaki. Tiene un impresionante poderío vocal y un saber estar envidiable, aparte de controlar perfectamente la pronunciación a la hora de cantar todos los temas.
Después de presentarnos su nuevo tema pasan a la acción con el que es su segundo disco “2nd Round”. “Cross The Line” nos acerca al poderío y a la clase de Robert Rodrigo con su guitarra. Es increíble el talento y el estilo que desprende este músico, convirtiéndose en el alma-máter de la banda, ya que el sonido Airless gira irremediablemente en torno a sus seis cuerdas. También reseñar la labor de Miguel, que aparte de su gran trabajo como bajista, se encarga de apoyar a Iñaki con los coros.
Después de la potentísima “Cross The Line” enlazan con “2nd Round”, tema más tranquilo pero igual de intenso donde Robert Rodrigo nos vuelve a dar una demostración de cómo se toca una guitarra, a parte de que en todo momento se le vio sonriente y muy participativo con el publico, especialmente con las primeras filas en las que había congregados numerosos incondicionales del grupo.
La sensacional “It`s Up To You” hace movernos del suelo a todos los presentes con su pegadizo estribillo. Para mi uno de los mejores temas de “2nd Round” y que afortunadamente incluyeron en su repertorio. “Twist Of The Wrist” es el siguiente tema y supongo que perteneciente a su nuevo disco, porque no pude identificarlo, y es que a la hora de presentarlo, mis pocas neuronas parece que se fueron a dar una vuelta sin mi permiso y no me enteré absolutamente de nada.
Tampoco faltó el momento para repasar el disco en solitario de Robert Rodrigo “Half Finger On The Moon” (comentado en esta web) y el tema elegido “Three Minutes In San Francisco”, puro virtuosismo, con la clara la influencia de gente como Joe Satriani, pero dándole su propia personalidad. Unos tres minutos de tema instrumental donde el guitarrista nos mostró todas las grandes virtudes que posee.
La potente “The Storm” y la más pausada “The Darkness”, nos hacen volver al disco “2nd Round”. El tiempo apremia y nos advierten que no queda para mucho más. Aún así todavía nos ofrecieron tres temas más: “Autumn Leaves” y “The Truth” nos sitúan en el 2002, año en que grabaron su primer disco y en el cual están incluidas estas dos canciones. Me encantó especialmente “The Truth” con una banda totalmente entregada al publico, demostrando que estaban disfrutando de todo lo que nos estaban ofreciendo.
Una pena que el concierto se terminase, y lo hicieron con el tema que dará titulo a su próximo disco: “Fight”. Ahí si que les pongo un pequeño pero, y es que casi todo el personal esperábamos que terminasen con “Now Or Never”, canción que desde hace unos días ya esta disponible en forma de video-clip a modo de presentación de su nuevo disco.
Con esto dan por finalizado el concierto, volviéndonos a recordar la inminente salida de su nuevo disco y dándonos las gracias por el apoyo recibido.
STORMZONE
Terminado el concierto de Airless el cansancio en mis piernas estaba tomando tintes preocupantes. Ya sé que solo habían transcurrido dos bandas hasta el momento, pero el cansancio acumulado de todo el fin de semana empezaba a hacer mella en mi físico, así que decidí apalancarme en una de las barras de la sala, sentarme en un taburete, pedir el correspondiente refrigerio y ver desde esa posición al siguiente grupo.
De Stormzone no conocía absolutamente nada, hasta que indagué un poco los días posteriores a enterarme que tocaban en el festival. Banda procedente de las tierras de Thin Lizzy como es Irlanda del Norte, concretamente de Belfast, y con un solo disco hasta la fecha titulado “Caught In The Act”. Poco pude escuchar del disco durante la semana, así que con estos antecedentes preferí ver el concierto desde una perspectiva más tranquila, y así guardar fuerzas para Y & T, que falta iban a hacer.
Abrieron con “Spellbound”, canción que abre su único disco, y en ese momento mi colega Luis me comenta a ver si no me enterado de quienes son los dos tíos que para ver a los irlandeses se han puesto junto a nosotros. Yo, que no me había dado ni cuenta de esas dos personas, les miro y compruebo que son John Nymann y Mike Vanderhule, guitarrista y baterista de Y & T. Tras un breve saludo y recordarles que hace menos de un año también nos saludamos en Bilbao, cada uno volvemos a lo nuestro, es decir a observar lo que sucedía encima del escenario.
Y el caso es que Stormzone se quedaron con todo el mundo, e hicieron un buen concierto. Dirigidos por un potente vocalista, que si bien mostró a las claras que su punto de referencia es David Coverdale, también demostró personalidad propia y bastantes tablas encima del escenario, arengando al personal en todo momento para que participásemos en su espectáculo, y amén que lo consiguió, porque para ser una banda semidesconocida, la respuesta del respetable fue espectacular y esto les hizo subir muchos enteros durante todo el concierto.
Comentaron también la edición de su segundo disco para primeros de año y de hecho tocaron bastantes temas, que no sonaron nada mal a pesar de tener un total desconocimiento de ellos. “Words Of Sorrow” y “The Secret Gateway” me parecieron alguno de los títulos. También reseñar las buenas voces que tenían su bajista, Graham McNulty, y uno de sus guitarristas, Keith Harris, apoyando en casi todos los temas con unos magníficos coros a su cantante, John Harbinson, y es que las canciones ganaron muchos enteros con estas voces.
Poco más que comentar, volver a incidir en el buen sabor de boca que dejaron, y que al menos a mi, me hicieron pasar un buen rato desde mi retiro en una de las barras del bar de la sala. Había guardado fuerzas para lo próximo que se avecinaba, y puedo asegurar que hice muy bien.

Segunda vez en menos de un año que los de San Francisco visitaban tierras vizcaínas. En noviembre del pasado año pudimos asistir al concierto que dieron en el Kafe Antzokia de Bilbao, en aquella ocasión el listón que dejaron fue prácticamente infranqueable, con un show que rondó la perfección, así que yo al menos, esperaba que para este concierto de Barakaldo su actuación fuese parecida, pero en ningún momento llegue a pensar que lo que vi y escuché en Bilbao podría superarse. Y me equivoqué, porque a excepción de la patética presentación de Txus (si, el de Mago de Oz, que se encargó tanto de presentar a Stormzone, como a Y&T) el resto de las dos horas y pico en las que estuvieron en el escenario, Dave Meniketti, Phil Kennemore, Mike Vanderhule y John Nymann fueron inolvidables.
De verdad que no sé cómo calificarlo, porque muchos días después de su actuación, estoy escribiendo estas líneas y todavía se me ponen los pelos como escarpias al recordar lo que estos músicos nos ofrecieron. Desde que abrieron con “Hurricane” hasta que cerraron con la increíble y sobrecogedora “I Belive In You” (uno de los mejores solos que he escuchado en mi vida), la lección que nos dieron sobre feeling, sentimiento y entrega fue de sobresaliente. Unos maestros, de los cuales muchas bandas tanto noveles como veteranas deberían de tomar buena nota.
No quiero enrollarme tema por tema, sobre todo porque estuve tan metido en escuchar lo que estaban haciendo, que ni me di cuenta de muchos detalles, hasta tal punto de que casi se me olvida anotar en mi libreta los temas que estaban tocando. Salí extasiado, y ni me acordé del cansancio que durante toda la tarde me había mantenido casi fuera de juego. Puedo asegurar que antes de que salieran a tocar tenía muchas dudas sobre si mis piernas aguantarían el concierto, y doy fe que estos tíos se encargaron de anestesiarlas desde el primer acorde. ¡Qué pasada!
El mismo Dave Meniketti nos recordó que este concierto seria el ultimo de su gira por Europa, y que al terminar, se marcharían para los U.S.A, con lo que quería que fuese un concierto especial. Y vaya si lo consiguió. Me seria muy difícil reseñar algún momento puntual de esa noche, porque como ya he escrito desde las 10:30 que se apagaron las luces de la sala, hasta la 0:35 que se encendieron, todo fue para enmarcar.
Obviamente, los momentos de mayor éxtasis fueron a la hora de descargar los temas más conocidos como “Black Tigger”, “Meanstreak”, “Midnight In Tokyo” o “Forever”, donde la comunión entre publico y músicos fue de quitar el sentido.
Ahora bien, para mi el punto más álgido fue casi al finalizar el concierto, concretamente con la canción “Squeeze” con un Phil Kennemore sacando fuerzas de donde probablemente ya no le quedaban, haciendo una interpretación bestial con su cascada garganta. Puedo asegurar que tanto el como el resto de la banda terminaron con la lengua fuera una vez terminado este tema.
Si la memoria no me falla, fue el disco ”Earthshaker” el trabajo más recordado esa noche, canciones como la ya mencionada “Squeeze”, “Dirty Girl”, “Rescue Me”, “Hurricane” y “I Belive In You” fueron las encargadas de representar al que probablemente sea el mejor disco de Y&T (esto para gustos, como siempre). Y es que hicieron un set list bastante acertado, que incluyó desde un tema de su primer disco como fue “Beautiful Dreamer” hasta canciones de su casi ultima etapa en estudio como “Pretty Prison” y “Fly Away” del disco “Musically Incorrect”.
Tampoco olvidarme del trabajo tanto de Mike Vanderhule a la batería como de John Nymann a la guitarra. El primero tiene una pegada contundente, precisa, y un estilo impecable. Lleva con el grupo desde 2006, con lo que esta perfectamente acoplado, y el segundo es el complemento perfecto a Dave Meniketti tanto con su guitarra como con los coros, aparte de que siempre se le vio muy sonriente, implicando al publico para que saltase y cantase.
Y qué decir del Sr. Meniketti que ya no se sepa. Todo lo que toca lo transmite a modo de vibraciones que hacen a la audiencia sentirse como en una nube. De verdad, yo no soy músico, pero en un momento del concierto Robert Rodrigo se colocó muy cerca de mi y pude comprobar como en ciertos momentos escuchaba los solos de Meniketti con la boca abierta, por eso pienso que como músico tiene que ser alucinante escuchar y sentir la forma que tiene de tocar este hombre. A parte esta el puro sentimiento que transmite. ¡Un crack!
De verdad, que no sé qué más escribir, porque veo que me estoy poniendo muy pesado con tanto adjetivo hacia estos cuatro músicos y probablemente te canse a ti que lo estas leyendo. Ahora bien, yo como no me he quitado todavía el mono de Y&T, aquí estoy escuchando (que no viendo) mientras escribo estas líneas, el DVD “Live, One Hot Night”, y así sigo recordando todo lo bueno que viví esa noche en Barakaldo.
Texto y fotos: Bittor Urrutia
