UNLEASHED + KRISIUN + ONE MAN ARMY AND THE UNDEAD QUARTET + COMMANDER – Domingo 23 de noviembre de 2008, sala Caracol (Madrid)

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La frase típica de “Los domingos son muy aburridos” (título también de aquel corte instrumental de Barón Rojo que apareciera en “¡No va más!”), para mi no es totalmente cierta. Cualquier día de la semana puede ser aburrido, el problema viene de la propia persona, si quiere hacer un día aburrido o no, porque en esta vida ¡anda que no hay cosas que se pueden realizar en cualquier día de la semana! Y menos cierta es la frase de marras en una ciudad como Madrid, donde la oferta de espectáculos y ocio es diversa, variada y amplia.

Aquel domingo servidor no iba a ir “ni a guateques, ni al cine ni a misa”, recordando la canción “La granja del loco” de Ñu. Estando tan cerca la sala Caracol de casa de mi hermana (andando se puede ir perfectamente y eso en Madrid es un lujo) la oferta esa tarde noche allí era demasiado atrayente para hacer otras actividades o quedarse en casa. Por un lado en Ritmo y Compás estaba el vocalista noruego Jorn Lande y su banda + Pure Inc. + Triosphere, por otro la promotora ScaryNoise traía la gira “Hammer Battalion Over Europe 2008”, y para mi no había color, especialmente el atractivo para servidor aquel domingo era ver por primera vez a los suecos Unleashed. Aunque también los otros grupos que integraban la gira hacían que esa fecha no se pudieran pasar por alto, a pesar de haber visto no hace mucho a los brasileños Krisiun junto a los griegos Rotting Christ y a los paisanos de éstos Ravencult en la sala Génesis (Almería) el pasado lunes 23 de junio (puedes leer la reseña pinchando en el enlace que hay en la parrilla más bajo); y a los suecos One Man Army And The Undead Quartet el sábado 27 de octubre de 2007 en la sala El Rockero (Almería) compartiendo tablas con los grandiosos Gorefest, Before The Fall y los murcianos Demised (también puedes leer la crónica en la sección archivos). Además, algunos aquella tarde nos encontramos con la sorpresa de Commander.

Viendo el cartel que ScaryNoise había realizado para el concierto sólo costaban los tres principales grupos (como se puede observar). El fallo fue no ver el cartel con las fechas de toda la gira europea, donde sí se anunciaba que las nueve primeras fechas (del 14 al 23 de noviembre) los acompañaban Commander, y después sustituían a éstos (desde el 25 hasta el final, el 7 de diciembre) los fineses Shade Empire.

Llegando a Caracol cerca de las 20.15 h., y tras dejar las ropas de abrigo en el guardarropa, abría las puertas que dan acceso a la sala y comprobaba que ya había dado comienzo la descarga del primer grupo. El telón al fondo de One Man Army… pero… ¡estos no eran los suecos!, o ¡¡¡me los habían cambiado a todos desde aquella primera vez que los vi!!! Le pregunté a un chaval que cuánto tiempo llevaban y me dijo que era el primer tema. Muy poca gente dentro de la sala y prestándoles atención al, hasta esos momentos, desconocido grupo para mi y creo que para la mayoría de los que estábamos dentro.

Los cuatro músicos cabeceaban al ritmo de su Death Metal. Ese tema que ya vi empezado era “Dead But Alive”, perteneciente a su demo “World´s Destruction Domination” (2005).

Después “Vengeful Angel” de su actual segundo disco “The Enemies We Create” (Bad Land Records / Twilight Vertrieb, 2008). El vocalista / guitarrista Nick Kolar (ex–Funebris, Hatework, Sycronomica, Deception) anunciaba una canción de su primer álbum, “World´s Destruction Domination” (Bad Land Records, 2006). El corte elegido fue “Salvation For A Dead World”, un corte que también se podía encontrar en la promo de 2003 y en la demo de 2005, destacando a primera escucha las melodías de las guitarras de Kolar y de Steffen Augstein (compañero de Kolar anteriormente en Hatework y Deception). El cuarteto intentaba convencer a la desangelada sala con su Death Metal de corte clásico e intentando comunicar aún más a la audiencia con sus movimientos (el baterista Willy Kraut, ex–Sophistication, meneando su cabeza).

Nick agradecía el poder tocar en esa gira y a la gente por prestarles atención, dedicándonos “Valley Of Fallen Stars”, de su último álbum, llegando a escuchar por fin por primera vez el nombre del grupo. En esta pieza el bajista Toby Brandl (Bullfuck) acompañó con su garganta la voz de Kolar, juntándose éste a su compañero Steffen para tocar las melodías de guitarras en la parte izquierda de las tablas con sus pies apoyados en los “chivatos”. 

Daba las gracias a Madrid por los aplausos recibidos tras el tema y volvía a decir quienes eran. La última de su corto concierto fue “Modern Slavery”, que apareciera en la demo y en su primer CD, de nuevo con participación del bajista en apoyo vocal. 

La despedida fue a las 20.35 h. recordándonos el nombre de la banda, de donde venían (Bavaria, en castellano Baviera, Alemania), agradeciéndonos de corazón el apoyo y que disfrutáramos. 

Aunque su Death Metal no es nada original, me gustaron bastante sus composiciones, además de la energía que desprendían y echar el resto el grupo moviéndose por las tablas en el poco tiempo de que dispusieron.

P.D.: Viele Danke, Nick!

Mientras comenzaba a sonar la intro “Black Clouds” a las 20.50 h., se corrían las cortinas, dejándonos ver que habían colocado sus dos paneles-estandartes delante de los lados de la batería de Marek Dobrowolski (Reclusion), como suelen hacer en sus conciertos. 

Justo al acabar de sonar la intro, y sin más preámbulos, directamente nos soltaron “Misfit With A Machinegun”, de su tercer disco,“Grim Tales” (Massacre Records), que había sido editado hacía un mes. 

“Such A Sick Boy” fue su segundo tema, y único que aquella noche sonó del “Error In Evolution” (Nuclear Blast, 2007). 

El vocalista Johan Lindstrand (ex–Incapacity, The Crown, Impious) alzaba su cerveza y brindaba en alemán: “Prost!”, para acto seguido presentar otro tema de su nuevo álbum, “Cursed By The Knife”, con coros del guitarrista Mattias Bolander (Reclusion) -sustituto de Pekka Kiviaho (Fraction Of Chaos, ex–Persuader, Auberon)- y del bajista Robert Axelsson (Fraction Of Chaos), como en la anterior. En esta banda me gusta especialmente el sonido que saca a su guitarra Mikael Lagerblad, con su peculiar pose al realizar los solos poniendo su guitarra en vertical apoyada sobre su muslo izquierdo. Lindstrand, más delgado que cuando lo vi en el concierto de Almería, pedía algo de ruido (“fucking noise!”) cuando el tema se encaminaba a su final. 

El frontman preguntaba si nos lo estábamos pasando bien, para pasar a presentar un tema de su primer álbum, “21 st Century Killing Machine” (Nuclear Blast, 2006), del cual filmaron un vídeo, “So Grim So True So Real”. El bajista algunas veces hacía los coros en el micro de la derecha, lugar ocupado por el guitarra Mikael, donde realizaba los solos, aunque cuando el bajista ocupaba su lugar, se iba al lugar de éste, la izquierda de las tablas. Lindstrand agradecía nombrando el nombre de la ciudad y daba un salto hacía el final de la demoledora canción. 

Regresaban al nuevo disco con “Bastards Of Monstrosity”. La banda no paraba de moverse y el sonido estaba siendo de lujo. 

Después de los agradecimientos a la sala, peña, grupos… dedicaba la última canción a Commander, con gritos de aprobación y palmas por parte de la peña que ya ocupaba la sala casi a la mitad. “Bulldozer Frenzy” sonó bestial, sobre todo la batería de Marek, incluyendo coros un tanto paranoicos del bajista. El vocalista volvió a pedir que hiciéramos ruido, y pegando un salto tras el cual los suecos abandonaban las tablas, sobre las 21.18 h., dando las gracias y diciéndonos que nos veríamos pronto. 

Me gustaron bastante más que la primera vez que los vi. Sonaron compactos, demoledores y atroces. 

P.D.: Tack sa mycket tack tack, Johan!

Pasando un minuto de las 21.30 h. (aquello iba a todo meter y ¡ya íbamos por el tercer grupo!) el trío de los hermanos Kolesne Camargo se situaba sobre las tablas de Caracol. Max, la máquina humana, tras el kit de batería y tras él un gran telón con el logo del grupo, Moyses con su guitarra a la izquierda, y el vocalista/bajista Alex a la derecha.

La comunión y respuesta del público fue muy grande, además de que son una apisonadora en directo que nunca falla, había unos cuantos sudamericanos por allí que se volcaron más al ser hermanos de continente de los brasileños, y el trío se gana aún más al público con las frases y palabras en castellano que dice Alex. Así fue como antes de comenzar dijo:“¡Buenas noches, Madrid!, somos Krisiun de Brasil” y comenzaron a repartir cera de su excelente Death Metal con “Ominous”, perteneciente a ese peculiar disco recopilatorio titulado “Bloodshed” (Century Media, 2004). Lo malo fue que la guitarra de Moyses se escuchaba muy baja. 

“¡Muchas gracias a ustedes. Vamos todos locos!”, así, después de soltar eso “Vengeance´s Revelation”, de aquel segundo disco que ya cumplió diez años, “Apocalyptic Revelation” (G.U.N. Records, 1998). Nos llenaban de energía con el tema y con sus molinos al comienzo. 

A cada tema la respuesta iba en aumento, así que Alex continuaba en castellano diciendo:“¡Gracias, Madrid! ¿Quieren más Death Metal?… ¡Más alto!” pasando a apabullarnos con la batería a saco de Max y los ritmos compactos y entrecortados en “Bloodcraft”, tema de apertura de su penúltimo disco, “AssassiNation” (Century Media, 2006). 

Momento en que presentaban un tema del nuevo álbum, “Southern Storm” (Century Media Records, 2008), “Combustion Inferno”, con un sonido mejorado antes de los primeros temas. 

“Vicious Wrath” fue precedida de un simpático “carallo, puta!” de Alex provocado de buen rollo por alguien del público. La peña se volcó con el trío coreando al ritmo del tema de su penúltimo disco. 

“¡Gracias a ustedes! ¿Quieren más?”, pasando a tocar el cuarto corte del disco, “Refusal”, que sigue al anterior tema que tocaron. A Max apenas se le veía aporrear entre el kit de batería, Moyses con sus pelos sobre la cara no dejaba casi ver su rostro, y Alex sudaba de lo lindo mientras se dejaba la garganta cantando y tocando su bajo. 

Los pogos se sucedieron principalmente en los últimos temas. Aunque lo lamentable fue ver a un tío ya gordico, en edad y peso, y con bastantes grados de alcohol en la sangre subirse al escenario. Aunque el que le ayudó a subir estaba aún más borracho (no concibo como algunos van así a los conciertos), dando por saco más de una vez a la gente que estaba pegada en las tablas hacia el centro, no sé como se mantenía en pie, y una de las veces una chica que estaba acompañada por su pareja, le pegó un empujón bestial que si no llega a ser por la peña que había pegada al escenario, que amortiguó el golpe, se deja la cara en él. Pues bien, el tipo que subió a las tablas no se le ocurrió otra cosa que la “feliz idea” de lanzarse al público en vertical en una zona que no había demasiada gente para cogerlo, así que cayó como un árbol talado, dándose de bruces contra el suelo, rompiéndose la nariz o la boca, ya que aquella zona quedó manchada de sangre, y por consecuente al “listo” se le acabó el concierto. 

La siguiente canción, “Sentenced Morning” (de su último lanzamiento), era en agradecimiento a los grupos con los que compartían gira. Y la posterior, si no escuché mal, para “¡Paco Fernández, borracho!”, siendo la última y en la que Alex preguntaba si la queríamos más rápida, aniquilándonos con “Kings Of Killing”. El bajo acabó siendo restregado por el “chivato” del centro al acabar.

“¡Gracias, Madrid, nos vemos. Buenas noches!”, así se despedían sobre las 22.10 h. mientras la peña pedía otra y otra. 

Tres veces he visto al trío brasileño (la primera en aquel frío sábado 24 de noviembre de 2001 en la sala El Grito de Fuenlabrada junto a Kreator y Cannibal Corpse) y nunca me han decepcionado, disfrutando cada vez más de su demoledor y técnico Death Metal, y eso que en esta ocasión no llegaron a sonar tan potentes por el bajo sonido de la guitarra. ¡Grandiosos!

Segunda vez que uno de los precursores y pilares del Death Metal más clásico surgido en Suecia a finales/comienzos de los ´80/´90 visitaban la capital del país y la sala Caracol en menos de doces meses (la anterior fue el 6 de diciembre del 2007 junto a Marduk y Vreid). 

Cuando el reloj pasaba tres minutos de las 22.30 h. comenzó a sonar una introducción de música clásica que acompañó la salida de los cuatro suecos. El alma máter Johnny Hedlund (ex-Nihilist) saludaba a la concurrencia (calculo que 1/2 de la sala) al grito de “Welcome, warriors!” y tras su saludo “The Greatest Of All Lies”, primera canción de su concierto y primer corte de “Hammer Battalion” (SPV, 2008), un disco, que como el anterior, nos muestra a los mejores Unleashed junto a los de sus primeros trabajos. Cuando el tema estaba llegando a su final la guitarra de Fredik Folkare (ex–Siebenbürgen, Scudiero, Incardine) de repente se escuchó mucho más alta. Problema con las seis cuerdas del solista que hizo que al acabar la canción hubiera un parón para solucionarlo.

El vocalista/bajista nos arengaba llamándonos “Warriors Of Metal” y preguntarnos si estábamos preparados para la siguiente: “Legal Rapes”, de aquel “Victory” (Century Media, 1995), último trabajo del guitarrista Fredik Lindgren (ahora en Harms Way, ex–Born Of Fire, Terra Firma). Fue acompañado por molinos de Hedlund, Folkare y el rítmica Tomas Måsgard (ex–Julie Laughs NoMore). 

Agradecían el estar de vuelta en Madrid y repasaban el penúltimo trabajo, “Midvinterblot” (SPV, 2006), con “This Is Our World Now”, cantando la peña el estribillo. 

El grandote de pelo rizado nos hacía gritar diciéndonos que no nos oía, para continuar con“Your Children Will Burn”, otro cañonazo de su último disco. Durante el solo de Folkare, Hedlund daba la espalda mirando al baterista Anders Schultz. Era todo un espectáculo ver a la pareja de guitarristas encorvados y haciendo molinos con sus pelos mientras tocaban. 

Preguntaba si los seguidores del Death Metal estaban con ellos o no, y no podía seguir otra si no “In Victory Or Defeat”, perteneciente al disco de 2006, haciendo que repitiéramos una y otra vez su estribillo. 

De su primer disco en el presente siglo (el sexto en estudio), “Hell´s Unleashed” (Century Media, 2002), tocaron “Don´t Want To Be Born” con ese inicio de riffs repetitivos y donde la peña acompañó con sus voces coreando. 

Volvían al inminente trabajo, junto con el anterior los más repasados, con “Black Horizon”, con riffs melódicos y pegadizos en una composición de Death Metal clásico. Se percibió en este tema poco la voz. 

Fue acabar el tema y se largaban del escenario. ¿Qué es esto?, ¡¡¡si apenas llevaban media hora!!! Se secaban y tomaban aire en el pasillo que conduce a los camerinos mientras sonaba música pregrabada y al minuto subían de nuevo a las tablas para continuar desgranando “Hammer Battalion”, esta vez con “Warriors Of Midgard”, abandonando su posición en la izquierda el guitarrista Fredik Folkare para irse a la derecha junto a su compañero Tomas Måsgard. Uno de los pipas evitó (como en los comienzos del concierto) que subiera al escenario el borracho que no paraba de dar por saco a las primeras filas. Los cuerdas meneaban sus cabezas mientras tocaban y también contagiaban desde hacía ya bastantes temas al público y a servidor.

A ritmo pesadote comenzó “Midvinterblot” durante la cual Folkare ponía su guitarra en vertical, como en anteriores ocasiones, para realizar el solo. 

Retrocedíamos a 1991 con “Into Glory Ride”, de su debut “Where No Life Dwells” (Century Media), en la cual fue el momento que Hedlund sacara su cuerno, lo alzara, bebiera un poco y luego, al borde del escenario, lanzara el contenido de lo que quedaba en él, resguardando servidor rápidamente la cámara para que no se mojara. 

Nos preguntó si estábamos preparados para… “Hammer Battalion”, presentando antes del solo al guitarrista. Es una nueva composición, pero parece ya adoptada como clásica por el público, ya que la cantaban. 

El pogo se desató más que en anteriores temas con el clásico “The Final Silence”, que integraba el segundo disco, “Shadows In The Deep” (Century Media, 1992). Otra vez Folkare se iba hacia la derecha, y Hedlund ocupaba la posición del guitarrista. Acababa el grandote alzando su bajo en vertical, como en anteriores ocasiones, y después abandonando el cuarteto de nuevo el escenario (23.25 h.).

Dos minutos pasaron hasta que regresaron, para tocar ya las dos últimas canciones:“Death Metal Victory”, con la peña entregada y cantando el estribillo; y por último el clasicazo de su primer trabajo “Before The Creation Of Time” que volvió a generar pogos.

Agradeciéndonos el estar allí, chocando manos de las primeras filas y diciéndonos que volverían se marchaban a las 23.35 h. ¡¡¡Una hora y cinco minutos tocaron!!!, aunque disfruté de lo lindo a ritmo de Death Metal clásico, genuino y vikingo que hizo que comenzara la semana con otro carácter, jejeje.

Mereció muchísimo la pena esperar y verlos en su gira, y no cuando lo hicieron en el catastrófico (en cuanto a sonido y afluencia de público) festival Atarfe Vega Rock (R.I.P.) 2008.

In memory of Burninboy

Texto y fotos: Starbreaker