MONSTER MAGNET + NEBULA + PILGRIM FATHERS – Viernes 28 de noviembre de 2008, Sala Heineken (Madrid)

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Les tenía ganas. Sobre todo después de la espantada que se marcaron en el 2004. Suspendieron por indisposición de Dave Windorf, cosa nada extraña por la agitada vida de este magnético personaje, aunque tocaron en el día antes en Barcelona. Yo tengo mi teoría y es que la fecha era unas semanas después del atentado del 11-M y, siendo americanos, literalmente se cagaron encima por tocar en Madrid. En fin, dejemos el pasado y centrémonos en esta fecha, en la que presentaban su nuevo “4-Way Diablo”, disco más accesible, pero con igual calidad que el resto de la discografía de la banda. Y digo presentaban, porque no tocaron ni una. ¿Falta de confianza en lo nuevo? ¿estrategia? ¿pre-gira? No lo sé, tampoco me importa después de lo que vi.

Me bajé diez minutos antes de la hora de apertura, las 19:00 horas, porque hacía bastante frío y trabajo a la vuelta de la sala, en la plaza de los cubos. Nunca hice tan poca cola para estar tan cerca. Vallas contenedoras, de las que nunca vi en la Heineken con foso para fotógrafos. Primera fila y sin agobios.

En escasos 15 minutos comenzaron los primeros teloneros, PILGRIM FATHERS (a ninguno de los teloneros los conocía de nada y todo lo que cuento externo a lo que vi es información posterior. No me las voy a dar de entendido porque yo iba a ver a los Monster), cuarteto inglés, que pasaban de una música algunas veces muy sutil (tocaban muy lento y matizando mucho los golpes de batería, pulsaciones de guitarra), al ruido más ensordecedor. El sonido era bueno, pero el cantante parecía que cantaba diez metros detrás de la batería. Llevaba un atril con un Wah-Wah y algún tipo de pedal/es con efectos de bucle y cambio de fase. Un aire muy psicodélico con pasajes de lo más furibundo de System of a Down. Unos veinte minutos de actuación que no me disgustó y de hecho compré su disco (“Short Circular Walks In The Hope Valley”, toma ya), en el tenderete, que me firmó amablemente su cantante. Una apuesta nada comercial y muy arriesgada.

Los siguiente en pasar eran los NEBULA, un power-trio americano, con toques setenteros, mucho Hendrix, y rollo Stoner (como se dice ahora). Bastante buenos, se les veía con muchas tablas y a destacar sobre todo el batería, que era tan bueno como feo el jodío. El sonido muy bueno a excepción de nuevo de la voz, mucho mejor, pero aún baja en la mezcla. También me pillé su último EP (“Heavy Psych”, firmado por el bajista). Deberes para escuchar en vacaciones.

Mientras acababa la actuación de los Nebula (sobre una media hora), pasó por delante de mí el cantante de Monster Magnet. Impresiona. Por tener tan cerca de este personaje y por lo enorme que se ha puesto el jodío. Debe ser que dejar las drogas es como el dejar de fumar, engorda.

La hora de comienzo de los Monster era las 9:30, aunque empezaron diez minutos antes y ya con toda la sala a tope. Creo que pocas bandas hacen tanto honor a su nombre como esta. Despiden un magnetismo extremo. Me pasó con Scott Weiland la vez que le vi con los Velvet Revolver y con este Dave Windorf. No son los mejores cantantes que he oído en mi vida, pero son auténticos encantadores de serpientes, hipnotizadores, como queráis. Se llevan el foco. En el caso de los Monster, Dave es el actor, el cuenta cuentos, el mago, el guía. No importa que esté pasado de vueltas o de kilos, es un auténtico front-man. Pero el resto de la banda no le desmerece en nada, una buena base rítmica compuesta por el batería Bob Pantella (cumpliendo a la perfección), el bajista Jim Baglino (muy activo, mucha pose rocanrolera y mucha provocación al público, como debe de ser). La parte guitarrera se la repartieron un Phil Caivano muy duro en la rítmica (gracias por las palabras, la firma y la púa), y el co-jefe de los Monster, Ed Mundell a la solista. Un pedazo de tipo, imagen icónica de Rock, y sobre todo gran guitarrista. Un tipo que no parece muy comunicativo con la gente (el seriote de la banda), pero que comunica perfectamente con su guitarra. También llevaba guitarra y la tocaba el tío Dave, pero más testimonial que otra cosa. Él a hipnotizar a la gente, que es lo suyo.

Dieron un repaso total a su discografía anterior al “4-Way”, con temas sobre todo de su famoso “Powertrip” y de “Monolithic Baby”, “God Says No”, “Superjudge”, “Spine of God” y “Dopes to Infinity”. No se dejaron nada, EP´s y disco de debut aparte. Bueno y el disco que en teoría presentaban en gira. Nadie lo echó en falta, tienen demasiados clásicos y podrían doblar el tiempo de sus conciertos con ellos. Muy buen sonido y muy buena voz.

Comenzaron con “Dopes To Infinity”. Ahí estaban. El par de fotógrafos iníciales se cuadruplicó. “Tres canciones y sin flash” nos había comentado un pipa. Había que estar ligero con la cámara. Siguieron con “Crop Circle” y el tema-título “Powertrip”. Esto desató el delirio y las avalanchas que me aplastaban contra la valla. Tampoco fue demasiado tiempo. No es que la gente estuviera pasiva, es que tenías que mirarle a él. Cual actor, escenificaba partes de la canción. Simulaba inyectarse, nos hacía ver que cortaba por lo sano, que mandaba a la gente a la porra o que mostraba impotencia o rabia. En su justa medida, sin matar las canciones, sin hacer demasiada sombra a la música o a sus compañeros, pero si mirabas alrededor, todos estábamos igual, no queríamos perder ripio de lo que hacía. Espectáculo total, con proyección de imágenes psicodélicas, comics, y de los sesentas y setentas. Todo ello “Made in USA”.

A continuación tiempo para la psicodelia con “Twin Earth”. Riff marca de la casa, muy duro, repetitivo y machacón, muy en la onda Black Sabbath. La siguiente fue “Third Alternative”, momento tranquilo con su arpegio de entrada y sólo con Ed y Dave en escena. La canción va en aumento y se unen el resto de la banda. La siguiente “Zodiac Lung”, aún más tranquila repitiendo el esquema del inicio de la anterior, los jefes solos.

El siguiente bloque ya no da descanso. Temazos, energía, la gente se incendia. “Radiation Day” y “The Right Stuff” (me encanta el “Monolithic…”), “Negasonic Tennage Warhead” (“I will deny you, I will deny you baby”), qué resultona es esta canción. Finalmente el “Space Lord” del “Powertrip”. Toda la peña cantando el estribillo “Spacelord mother mother ¡yeeahhhhhh!”. Pasada de canción, una de las mejores. Se retiran. Por poco tiempo.

Vuelven de nuevo para atacar el bloque final. Más clásicos. “Melt”, “Cage Arround The Sun”, “Tractor” y para finalizar el concierto una larga “Spine Of God” cantando en la parte central el conocido estribillo “bye bye miss american pie”.

Y se acabó el espectáculo. Porque en algún momento se tenía que acabar (aunque nadie quería), y espectáculo, porque fue algo más que una banda tocando.

Grandes. Noches como esta hacen que siga amando la música en vivo. Se han ganado que siga gastándome lo cuartos en ellos. Que vuelvan pronto y no tengan que pasar de nuevo, más de cuatro años.

Texto y fotos: Jfzepp