Cuando me enteré de la celebración de este concierto, dentro de la gira de presentación de “Give ´Em War”, de Angelus Apatrida en Azpeitia me dije a mí mismo que no podía fallar. Esta vez no era verlos a primeras horas de la tarde en un festival, como en otras ocasiones, sino a ellos solitos con unos teloneros veteranos, dentro de la escena francesa, llamados Killers.
Pero este concierto iba a tener un handicap, el temporal de frío, lluvia y nieve que en estos días estaba azotando al país y más siendo el concierto en Azpeitia, un pueblo rodeado de montes. Una vez llegados a Azpeitia, nos dirigimos hacia la plaza del pueblo, la lluvia ya no es tal, sino un inofensivo sirimiri habitual por estas tierras. No hubiera pasado nada si la lluvia hubiera sido más intensa, ya que el escenario lo ubicaron bajo los propios arcos del Ayuntamiento.

Cercanos a las once de la noche se subían al tablado el grupo de Bayonne Killers, liderado por su miembro fundador Bruno Dolheguy, guitarra y cantante, que aprovechó su dominio de la lengua vasca para comunicarse con el respetable. Killers es una banda que llevan funcionando desde 1983 con más de una quincena de discos a sus espaldas y que hoy en día siguen escupiendo su Speed Metal con la misma fuerza con la que empezaron en dicha década.
Frente a cerca de un centenar de asistentes comenzaron la actuación repasando temas de su carrera discográfica como “Le Côté Sombre”, “Le Fils De La Haine”, “Délire De Mort”, “Deux Bastos Dans Le Cigare”, combinándolos con otros cantados en euskera como fue el caso de “Arrantzale”, “Azken Agurraren Negarra”, “Ametsetan” o “Madarikatua”… El público disfrutaba con este Heavy Metal algo acelerado que con el frío que pelaba no nos vino nada mal para entrar en calor.
Mientras que por un lado seguíamos el concierto de los vascofranceses, por otro lado teníamos la mirada echada en la llegada de Ángelus Apátrida a Azpeitia. Todavía no habían aparecido y cada vez quedaba menos para que se subieran al escenario.
Pero Killers se encargarían de que estuviéramos pendientes de ellos a base de ofrecernos buen Speed Metal con temas como “Le Magicien D´Oz”, “Rosalind”, “Roi Du Speed” o la cañera “Tais-toi” con una banda muy entregada sobre las tablas. Tras el tema “L´Assassin”, su líder Bruno Dolheguy, nos anunciaba que tocarían tres temas más, empezando por “Habemus Metal”, la versión “Overkill” de Motörhead que les salió hiperacelerada y la sorpresa, y detalle con la tierra en la que esta noche tocaban, ni más ni menos que “Txoria Txori” del recientemente fallecido cantautor vasco Mikel Laboa, un mito de la canción y cultura vasca.
De esta manera, los franceses con su clásico Speed Metal agotaban su hora de concierto dejando un buen sabor de boca en todos los que allí estábamos.

Y tras doce horas de peregrinación por carreteras nevadas, los de Albacete aparecen en la plaza azpeitarra con su furgoneta, espantando de esta manera a un par de policías locales que merodeaban por la mesa de sonido amenazando con acabar el concierto si éstos tardaban en llegar.
Así que sin perder más tiempo ensayaron unos pocos minutos para de repente golpearnos con “Vomitive”, tema potente que abre su trabajo más reciente “Give ´Em War”, pudiéndose ya apreciar la buena técnica que se gastan estos cuatro jóvenes thrashers. Con un Guillermo Izquierdo invitándonos a hacer pogo a las primeras filas para su segundo tema de la noche “In The Heart Of Nations”. Antes de seguir con el siguiente tema hubo que parar al irse al suelo uno de los pies de plato del kit de batería, problema que ya pasó anteriormente con Killers. El cabreo del batería Víctor Valera era bien visible.
Con el problema de la batería ya resuelto arremeten con “The Calm”, uno de los mejores cortes de su último trabajo, empalmándola con la panteriana “Energy” haciéndonos menear las cabezas a todo trapo.
Llega el momento de “Backbone Crusher”, primer tema en caer de su debut “Evil Unleashed”, y del que también cayó “Fuck You”, otro potente tema que va camino de convertirse en una pieza fija en el set list de la banda, sirviendo esta noche para que el pogo siga salvaje en las primeras filas. ¡Vaya peligro tenía el colega de las muletas!…
Tras un breve respiro llega el turno de “Corruption”, con un Guillermo Izquierdo luciéndose con un solo igual que su compañero a las seis cuerdas David G. Álvarez, ¡¡qué hachas!!
“So Injustly”, “Give ´Em War”… esto está que arde, auténtico y genuino Thrash Metal que nos recuerda tanto al movimiento thrasher de la Bay Area. El concierto sigue sin descanso alguno por si, debido a que habían llegado un poco tarde a Azpeitia, les obligaran a recortar su tiempo de actuación. Y así parecía, tras “Never Forget” la banda anuncia que esto se acaba, cuando apenas habían consumido 45 minutos encima de las tablas.
Su cantante nos comunica que no quieren despedirse sin antes agradecer al grupo local Legen Beltza la oportunidad de haber podido tocar hoy en esta localidad guipuzcoana.
Con una “cariñosa” dedicatoria al capullo de Bush y sus compinches nos obsequian con“Versus The World”, siguiéndolas “Hereditary Genius” y “The Thornmaker”, éstas tres incluidas en el primer trabajo de la banda.
Con este potencial que tiene la banda el futuro lo tienen asegurado, no hemos hablado todavía de la buenísima base rítmica que crean Víctor Valera y el hermano de Guillermo, José J. Izquierdo, batería y bajista respectivamente. Decir que la prestigiosa marca de bajos Spector se haya fijado en José J. Izquierdo para convertirlo en su nuevoendorser, dice mucho de su buen hacer.
Bueno, el concierto parecía que llegaba a su fin pero la banda nos anuncia que tocarán alguna más, y agradeciendo al público su presencia, nos aniquilan con “Thrash Attack”, tema en honor al tan querido estilo que ellos practican, con toda la banda ejecutando un molinillo contagiándonos a los que nos encontrábamos abajo, ¿¿¿quién dijo que hacía frío??? De esta manera llegábamos a la hora y media. La banda desaparecía pero, para sorpresa de todos, reaparecen a los cinco minutos con Guillermo Izquierdo golpeando con el dedo el micro. Parece ser que ya no hay tiempo para más, ya les habían cortado el sonido, pero como por arte de magia vuelve el sonido, volviéndonos todos de nuevo hacia el escenario para vibrar con el homenaje que los de Albacete brindan al gran Dimebag Darrell con la versión de Pantera “Domination”, así acababan su actuación de esta noche.
Me voy de Azpeitia con el placer de haber disfrutado de una banda que ha tenido las pelotas de venir a pesar de la nieve, que ha sabido aprovechar su tiempo de actuación como pocos, y que ha demostrado una calidad encima de las tablas digna de admirar.
Estos son Ángelus Apátrida, ¿te lo vas a perder…?
Texto y fotos: Rubén P.G.
