AC/DC + THE ANSWER – Sábado 4 de abril de 2009, Pabellón Bizkaia Arena BEC (Bilbao)

¡ Comparte esta noticia !

“Ha sido una pasada. Han sacado un tren gigante, una muñeca hinchable enorme, un campana también gigante, fuegos artificiales, cañones… Un espectáculo”. Así resumía una chica primeriza como yo en los conciertos de AC/DC, lo que había vivido en el BEC de Baracaldo apenas unos minutos antes. Aún en estado de shock, los miles de seguidores que nos dimos cita en el recinto vizcaíno íbamos saliendo del mismo tratando de asimilar lo que nos había pasado, comentando la jugada entre nosotros o llamando a los colegas por teléfono para dar envidia. En efecto, ver hoy día a AC/DC es un espectáculo y una garantía. Yo tenía muchas expectativas antes de verles en acción y puedo decir que tenían razón los que me avisaban de que por mucho que me contaran no podía imaginar lo que suponía. A los que aún no los habéis visto, os digo lo mismo.

Para un novato como yo la jornada fue inolvidable. El ambiente que había alrededor del BEC, las camisetas, los cuernos, los muchos fans disfrazados de colegiales… Se anunciaba noche grande y estábamos deseando que diera comienzo el show. A eso de las 7 y media de la tarde mi hermano y yo entrábamos en el recinto para intentar buscar una buena zona en la pista, que era donde teníamos las entradas. Una vez dentro ocuparíamos un buen lugar, como podéis apreciar por las fotos, y ya sólo nos tocaba esperar.

The Answer debían saltar al escenario a las nueve menos cuarto de la noche. Son irlandeses y quizás por ello la puntualidad no fue inglesa, aunque tampoco se demoraron en exceso.

Yo no había oído hablar de ellos hasta esta gira, así que para mí eran unos auténticos desconocidos. Lo bueno fue que, lejos de aburrirme e impacientarme, he de reconocer que fueron unos buenos teloneros, que entretuvieron al personal y sirvieron como perfecto calentamiento para lo que venía después.

“Never Too Late”, “Dead Of The Night”, o “Under The Sky” fueron algunos de los temas que tocaron. Suenan muy rockeros, un Rock clásico a lo Led Zeppelin y lo mejor que se puede decir de ellos es, sin duda, que mientras estuvieron en el escenario hicieron que la ansiedad por ver a AC/DC desapareciera.

Pero claro, una vez finalizada su actuación ya sí que sí estábamos en la cuenta atrás. Conforme se acercaban las 10 de la noche, hora de inicio del concierto, aumentaba la expectación y el nerviosismo, que se desbordaría cuando se apagaron las luces y dio comienzo el video canalla que sirve de intro y da paso a “Rock’n’Roll Train” al tiempo que una enorme locomotora parte por la mitad la pantalla en la que estábamos viendo las imágenes.

Aquí, inmerso en el meollo de la pista, me cuesta mantener la verticalidad y es un ir y venir para adelante y hacia detrás con un público que desde el primer minuto ya estaba a la merced de los australianos. A continuación suenan “Hell Ain’t A Bad Place To Be” y un “Back In Black” con los que siguió el tumulto en el patio de caballos haciendo casi imposible tomar una foto o mantener una referencia visual en el escenario.

“Big Jack”, del último disco, y “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, con los coros de Angus, mantienen a la peña a tope, y más aún cuando suena unas celebradísimas “Shot Down In Flames” y, sobre todo, Thunderstruck, tan coreada por el respetable que apenas se escuchaba la voz de Brian. Luego llegaría Black Ice también del último trabajo, antes de llegar a The Jack con el ya tradicional y esperado strip-tease de Angus.

Tras la tregua llega otro de los momentos esperados. Una enorme campana desciende desde lo más alto y Brian se cuelga mientras empieza a sonar Hell’s Bells. Me han contado que antes duraba mucho más tiempo colgado de la campana, pero tampoco hay que pedirle peras al olmo y hay que entender que esta gente ya va teniendo una edad… Luego vendrían Shoot To Thrill,War Machine, un tema que en directo gana mucho y que vino bien acompañado por las imágenes de las pantallas y el juego de luces, y Anything Goes.

Y entonces llega el turno de la esperadísima You Shook Me All Night Long, con la silueta ardiente de una mujer en las pantallas y con los cámaras enfocando también a algunas de las muchas mujeres que se dieron cita en el concierto.

Luego seguirían T.N.T., con la locomotora lanzando llamas, Whole Lotta Rosie, con una Rosie hinchable gigante presidiendo el escenario, y Let There Be Rock”, con imágenes de los discos de la banda en las pantallas y con el momento ‘solo’ de Angus, haciéndose picadillo por los suelos, de rodillas, arrastrándose… No soy muy amante de los solos de guitarra, pero no me perdí detalle de lo que hizo el genial guitarrista.

De repente, al finalizar esta canción, la banda se despide y desaparece del escenario. “¿Ya llega el bis? ¿Tan pronto?”, pensábamos los allí presentes. Aún andábamos lamentándonos algunos, mientras otros coreaban como en un campo de fútbol, cuando empieza a salir humo rojo en el escenario. Llegaba el himno por excelencia, Highway To Hell, con la figura de Angus emergiendo. La comunión del público con la banda fue total, como en todo el concierto, y llegó el turno de For Those About To Rock, acompañado por seis cañones encima del escenario que lanzaban disparos haciendo las delicias de todos. Lamentablemente el show había llegado a su fin y con un escueto ‘good bye’ se despide Brian en nombre de la banda y ésta se esfuma.

El público, sin embargo, permanece quieto en su sitio. Quiere más, tiene ganas de más, y aún no se cree que el concierto haya acabado. Pero el encendido de las luces y la presencia de decenas de operarios sobre el escenario nos hacen despertar del sueño. Si tuviera que elegir un adjetivo para definir lo presenciado lo tendría difícil. Lo que sí es cierto es que para mí ha sido uno de los mejores conciertos de mi vida y me he arrepentido notablemente de no haber pillado entradas para la gira del verano. Es verdad que eché en falta algún tema, pero eso suele ocurrirme en todos los conciertos a los que asisto.

Texto: Hallowed Land

Fotos: Hallowed Land y Kiker