Los granadinos The Grandfuckers duraron dos años (desde 2006 a 2008), dejando como legado dos grabaciones: “Psychoroad” (2007) y “Sucka Sucka Doll” (2007), además de numerosos conciertos por todo el país metidos en su furgoneta y viajando de aquí a allá. Uno de esos enérgicos conciertos tuve la suerte de ver a mitad de febrero de 2008 en el almeriense pub La Caverna, como ya te reseñé en su día.
El grupo pasó por diversas formaciones, siendo quinteto, cuarteto, trío… siempre estando en todas ellas el guitarrista y voz Augusto Lao (ex-Shotgun Blues, Dargor), acompañando siempre al pelirrojo desde finales de 2006 la base rítmica compuesta por Jorge Ami Elche (bajista) y Antonio J. Alcarria (batería), ambos ex–Degradation.
Después de dejar la banda por segunda (y definitiva) vez el vocalista Julián Sánchez (en abril de 2008) y de acabar su gira de treinta y cinco conciertos, iniciada en noviembre de 2007 en la sala La Telonera (Armilla, Granada) y finalizada en dicha sala el 4 de octubre de 2008, aproximándose el final de 2008, el grupo decidía dejar de llamarse The Grandfuckers y continuar bajo el nombre de Sniper Alley.
El presente año trajo la salida del primer disco de Sniper Alley, compuesto en su mayoría por antiguas composiciones de The Grandfuckers que no habían sido grabadas hasta la fecha.
Y hete aquí que para mi gozo volvían a tocar en directo en Almería, y aún mejor, muy cerquita de donde servidor come, defeca, duerme… y encima gratuitamente. Poco más se podía pedir. Hard Rock del clásico, genuino y del bueno, bueno un jueves por la noche.
Pero esa noche era la celebración del XV aniversario del pub Con Garra y ante la invitación de pasarnos por allí de los amigos Robert y de Guille, no podía hacer el feo de no asistir. Así que iba a ser una noche al menos completa de un poco de alcohol & grandes dosis de Rock.
Después de unas cuantas cervezas (sin abusar) era la hora de dejar la fiesta en el Con Garra y dirigirnos al Lili Marlene, aunque finalmente de ir acompañado por mi chavala y otras amistades, ellos / as decidieron seguir la fiesta en el Con Garra y dejarme que fuera solo a ver a los granadinos. No importaba, en los años que llevo viendo conciertos no es la primera vez que servidor va sin compañía a disfrutar de un directo.
Fue llegar al pub y tras pedirme un botellín de birra veo que era el turno del trío granadino. Mejor que mejor, ya que el grupo que se encargaba de abrir el concierto, los almerienses de Punk Pop Arny Division no son de mi agrado.
Así que cuando pasaba media hora de la media noche, el terceto compuesto por “Red Lao” (guitarra y voz), “George” Ami (bajo y coros) y el nuevo batería Esteban Albarral “Steve The Ride” (entrando en la banda en mayo, tras la marcha de A.J. Alcarria), tomaban el bajo escenario del garito y comenzaban con la crudeza rockera de “Johnys Massacre”, pero al poco tuvieron que parar ya que había problemas con la guitarra. Solucionados, iniciaron de nuevo el tema, aunque la voz del guitarrista y los coros del bajista se escuchaban con mucha saturación y muy bajas. Un defecto que tuvimos que padecer durante todo el concierto. Sin embargo, conforme fueron desgranando temas pude campar a mis anchas por delante del escenario, y es que si al principio había poca gente, después nos quedamos cuatro gatos prestando atención al buen trío granadino. Una vez más… y van muchísimas (y seguirá)… una lástima que por Almería vengan buenos grupos y que la gente pase de prestarles atención en directo. Luego hay algunos con mucha fanfarronería de apoyo y más apoyo… claro, lo que sólo a ti te conviene y gusta, dejándose llevar sólo por las etiquetas que les “clasifican”.
Al tema perteneciente al disco “Sniper Alley” enlazaron “Sucka Sucka Doll”, tema-título de aquella grabación que The Grandfuckers editaron a finales de 2007 y que servidor compró en el concierto del, por entonces, cuarteto en el pub La Caverna. Una canción donde “Red Lao” se marcó un enorme solo, contorsionándose, acompañado por una marcada base rítmica.
Después de dar las gracias prosiguieron con la rápida y cañera “Holy Butts”, recordando al concluir su anterior visita a Almería y que la ciudad estaba viva (no sé yo que decir… viva para algunas cosas y para otras… como siempre pasividad y dejadez). Continuaban desgranando su reciente disco con “George´s Toys”, comenzado por el wha-wha de la guitarra del pelirrojo y con un sonido muy influenciado por grandes bandas de la época de los 70.
En “El Demonio” alternaron suavidad con energía, sufriendo la constante de todo el concierto al apenas escucharse la voz del guitarrista. De nuevo solazo de guitarra cargado de feeling, torciendo el tronco y poniendo la guitarra en vertical.
Mientras el de la gran mata de pelo pelirroja ajustaba su pedalera el baterista improvisaba un solo con su flamante Ludwig. Ya preparados “Red Lao” presentaba (por mucho que hablara poco se entendía lo que decía) la siguiente, que fue “T.V. Eye”, versión al tema de The Stooges.
Durante “To Be Young” servidor volvía a recrearse escuchando a la banda (las voces no, porque a cada tema pensaba que el sonido de éstas era horrible) y especialmente los guitarreos llenos de feeling, siendo restregada la guitarra por aquí y allá.
“Timbal Wizard” fue todo un torbellino de genuino Hard Rock (¿dónde estaba toda esa gente que perdía el culo por bajarse el último disco de AC/DC (y demás grupos), antes de que se editara, y conseguir una entrada de los australianos?). Después de un amago a Led Zeppelin, soltaron el trallazo de “American Punk Express”, ¿quizá dedicada a todas esas bandas de chicloso Punk Pop?
Tras los temas de “Sniper Alley” y la versión, volvían a revisar su etapa como The Grandfuckers con la canción “Half A Chiken”, con Lao alzando su brazo y guitarreando con gusto, acabando luego de rodillas.
Regresaban a homenajear y versionear a unos clásicos, esta vez a The Rolling Stones con su “Gimme Shelter”.
Después de secarse el sudor, anunciaban que iban a ir terminando, iniciando el bajo “Fandango”, otra de la etapa The Grandfuckers, con parte calmada, luego caña y sentimiento. Brindando el guitarrista cual torero al público.
Al tema que apareció en “Sucka Sucka Doll” unieron sin respiro “Elvis Bones”, canción de cierre de su primer álbum, durante la cual el bajista bajó del escenario a tocar más cerca de los cuatro gatos que estábamos allí, y Lao volvió a hincarse de rodillas, al igual que el bajista, ideal para ser inmortalizados fotográficamente, girando luego hacia el altavoz que quedaba a sus espaldas y acabando con debacle final sobre la 1.38 h.
Un grupo de jóvenes componentes que tocan con grandes pelotas y con ese buen regusto de banda auténtica y genuina de Hard Rock, donde predomina la buena música ante todo, sin ir de nada especial, con una sencilla pero enorme actitud de la cual muchos grupos que se encasillan en esta u otra etiqueta deberían aprender. Agradecer una vez más al grupo el hacerme disfrutar con su enérgica música, a pesar del mal sonido en voz y coros, un problema que viene siendo habitual en los conciertos en ese pub. Mientras otros se emborrachaban en los mismos sitios de siempre y prácticamente rodeados de las mismas caras, servidor disfrutaba del directo de Sniper Alley. ¡¡¡Cuestión de gustos y prioridades, oiga!!!
Luego regresaba al pub donde había comenzando la noche y al volver a casa nos topábamos con el trío granadino acabando con una sesión de fotos en la Plaza de La Catedral, jejeje.
Texto y fotos (para verlas en grande pinchar sobre cada una): Starbreaker

