
Cuando uno piensa sobre un grupo con la larga trayectoria de Asfalto, se ve tentado a rememorar sus momentos históricos. No en vano este grupo ha acompañado el camino de la adolescencia a la madurez de muchos de sus seguidores, entre los cuales me incluyo. Afortunadamente, la banda volvió a la escena el año pasado, con formación totalmente renovada, siempre bajo la tutela de Julio Castejón, quien ha llevado el timón del grupo desde la primigenia escisión, tras aquel primer disco de 1978 que consideraron desechable y que, sin embargo, se ha convertido en uno de los clásicos más valorados de la historia del Rock en España.
Esta nueva etapa trajo un excelente disco de estudio, “Utopía”, que demostraba que estos Asfalto del siglo XXI aún tienen mucho que ofrecer. Esta buena noticia, y el definitivo asentamiento de la formación, nos trajo una noticia aún mejor: por fin Asfalto iba a grabar un disco en directo, algo que sus fans les veníamos reclamando durante años. Conociendo a Julio Castejón, sabíamos que iba a cuidar todos los detalles de la grabación, y que ese día se convertiría en algo histórico. Los que tuvimos el privilegio de asistir a aquel concierto, el 3 de julio en el teatro “Pilar Bardem” de Rivas-Vaciamadrid no lo olvidaremos nunca.
El pasado viernes 30 de octubre, por fin veía la luz este esperado disco y DVD. Para celebrar este acontecimiento, el grupo ofreció un concierto en la madrileña sala Heineken, en el que además de poner a la venta ambos formatos, sirvió para que los seguidores del grupo nos uniéramos en torno al grupo, para disfrutar del show y para compartir la ilusión que músicos y seguidores hemos puesto en este trabajo.
El concierto, como siempre, no defraudó a nadie. Quizás tengan que pasar unos años para que se valore a esta formación en su justa medida. Es habitual que la nostalgia nos haga recordar siempre tiempos pasados, pero os aseguro que esta formación no tiene nada que envidiar a ninguna de las anteriores. Bien al contrario, Asfalto se compone en esos momentos de unos músicos impresionantes, con un nivel técnico individual espectacular, y con una ilusión que se transmite de puertas para fuera.
Con la intro de “Utopía” sonando de fondo, el grupo tomó posición en el escenario para ganarse al público desde el primer minuto. “Déjalo así”, cuyo final se fundió con “La paz es verde”, sirvieron para que todos los presentes se volcaran en disfrutar de una nueva noche memorable. El sonido, muy bueno desde el inicio, acompañó a unos músicos en estado de gracia.
Tras una siempre emotiva “Espera en el cielo”, Julio nos adelantó una de las sorpresas de la noche, un tema que, según sus propias palabras, llevaba sin subirse a un escenario desde 1983. No me lo podía creer cuando empezó a sonar “Concierto fatal”, que se convirtió en uno de los momentos de la noche, tanto por la sorpresa como por la solvencia con el que el grupo la dio forma, aprovechando por completo la ventaja de tener varias voces en el grupo, una de las mayores virtudes de Asfalto. La combinación entre las voces Raúl Santana y Julio Castejón, más la aportación de Carlos Parra e incluso Viti Ilarraza, confieren al grupo una riqueza vocal única en España.
Con una colección de canciones tan profunda, un concierto de Asfalto nunca tiene altibajos. Cada tema despierta entre sus seguidores una sensación de plenitud. Da igual que sea un tema con la fuerza de “Desaparecido”, la ternura de “El hijo de Lindberg” (con Julio al piano) o la emotividad de “El viejo”, todos ellos colman las expectativas de los presentes.
Otra sorpresa de la noche fue “No es sólo amor”, aquel tema que abría el nunca suficientemente valorado “Corredor de fondo”. Y es que la gran voz de Raúl Santana, muy competente en los temas compuestos para la voz de Miguel Oñate, luce aún más cuando ataca los temas de la época de Richie.
Pero, para mayor sorpresa, un tema que nunca fue interpretado en la historia de Asfalto: “Decepción”, recuperado de aquel doble disco llamado “Déjalo así”, y estrenado en directo 28 años después, con una energía más que sorprendente, como si estas casi 3 décadas durmiendo el sueño de los justos le hayan hecho despertarse con mayor brío que nunca.
Y cuando creíamos que esta intensidad no se podría superar… “Más que una intención”puso la sala patas arriba. Uno de los mejores temas de la historia del Rock español, y que más respuesta obtiene en los conciertos de Asfalto por parte de un público que lograba enmudecer al propio Julio, quien no tuvo más remedio que dejarnos cantar buena parte de la canción.
El concierto avanzaba, y “No se puede volar” exprime al máximo la versatilidad vocal del grupo, con especial hincapié en Carlos Parra, quien sorprende con la fuerza de su voz, además de su virtuosidad a los teclados. El único miembro del grupo que no canta es Alejandro Ollero, “el pollo”, aunque su excelente labor al bajo hace su presencia indispensable en la calidad del grupo.
“Gente como tú” fue, como siempre, motivo de recuerdo para la “Marcha por la Paz”, que Asfalto ha apoyado desde sus inicios. Como en Rivas, el público une sus manos para cantar este manifiesto por la igualdad entre razas y países. Y como en Rivas, Asfalto nos mostró el futuro, presente ya, con “La luz del atardecer”, el tema nuevo que nos presentaron en aquella memorable noche y que poco a poco se va abriendo un hueco entre los clásicos del grupo.
Aquella noche hubo muchos invitados en la grabación. Y, sin duda, quienes más mella hicieron entre los presentes fueron Vicky, Luisi y Susi, más conocidas como “Las Supremas de Móstoles”. Tres cantantes como la copa de un pino que, para sorpresa de alguno, llevan toda la vida colaborando con grupos de Rock. En los ’80 las conocimos en su grupo Jerusalem, y sobre todo, por las brillantes aportaciones en el disco de Ñu “El mensaje del mago” y su gira posterior. Aquellas increíbles voces en los temas “Una copa por un viejo amigo” y “Amor en el cielo” se quedaron para siempre en nuestra memoria. Más recientemente, su aportación en la versión de “The House Of Rising Sun” en el primer disco en solitario de Sherpa nos las devolvió al mundo del Rock. Como bien dijo Julio Castejón en el concierto, estas tres mujeres son CANTANTES, y lo demás es anécdota. Y en esta presentación del DVD, volvieron a deleitarnos con su simpatía y sus increíbles voces, enriqueciendo “Nada, nadie, nunca” y “Es nuestro momento”, demostrando que merecen el hueco que parece negárseles en el mundo de la música. Entre ambos temas, nos hicieron una increíble demostración de calidad con un pasaje a capella bellísimo.
Bendito el día en que Julio decidió incluir “Prisionera enmarcada” en el set de directo, el emocionante tema recuperado de “Corredor de fondo” que, tanto por su calidad como por la extraordinaria interpretación vocal a cargo de Raúl Santana, me pone los pelos como escarpias cada vez que lo escucho, convirtiéndose en uno de mis momentos preferidos en los últimos conciertos de Asfalto.
El concierto llegó a su fin con la siempre esperada “Ser urbano”, antes de volver al escenario a satisfacer las peticiones de bis del público, para regalarnos la siempre emocionante “Días de escuela”. Son incontables las veces que he oído este tema en directo, y sigue poniéndome los pelos de punta. Quizás la canción más emocionante que haya en el Rock español de todos los tiempos, y cuyo final hace tiempo que Julio desistió de cantar, dejando que el sentimiento a flor de piel de los presentes se convierta en un cántico común. La hora llegaba a su fin, y “Lo que el viento no se llevó”, recuperada para la grabación del directo, volvió a poner punto final a la actuación. En esta ocasión no salió la pléyade de invitados de la grabación, pero no podían faltar Las Supremas de Móstoles, que salieron bailando a cantar junto al grupo, dando un sentido de fiesta a este final de show.
O eso es lo que estaba previsto, porque ante la entrega del público, y a pesar de las imposiciones de la sala, ante la que Julio se disculpó, apuraron el permiso para recuperar otro de los temas míticos del Rock, el histórico “Rocinante” que, ahora sí, nos despidió definitivamente del grupo.
Dentro de unos años nos daremos cuenta plenamente de los momentos históricos que vive Asfalto en estos días. Un grupo en plena forma, una creatividad que vive un momento dulce y unos músicos entregados a lo que hacen. La tienda de merchandising bullía vendiendo copias del disco y del DVD, y es que este pedazo de historia ha quedado, por fin, reflejado en un trabajo en directo.
La espera ha merecido la pena.

Texto y fotos: Shan Tee
