¿Quién me iba a decir a mi que después del primer contacto auditivo que tuve con Napalm Death escuchando a finales de lo 80 aquel vinilo del “From Slavement To Obliteration” (Earache Records, 1988), iba a tener oportunidad de verlos por primera vez en un variopinto festival murciano (“Levante Music Festival”) allá por 1997? Eso sí, desde esas escuchas a su segundo álbum, con el pasar de los años fui acostumbrándome a los sonidos más extremos, porque recuerdo que en esa época, por mucho que escuchara
el disco, no había co/o/nes de encontrarle el punto por ningún lado. También los británicos se hicieron más asequibles para mi con la edición de “Harmony Corruption” (Earache Records, 1990), con cambio de personal (entrando el vocalista Mark “Barney” Greenway por Lee Dorrian y Mitch Harris & Jesse Pintado a las guitarras por Bill Steer) y temas más largos (dejando atrás los temas predominantes de segundos y minuto y pico) donde mezclaban el enfermizo Grindcore con el Death Metal.
A comienzos de este siglo XXI se montó expectación y revuelo cuando se anunció que Napalm Death tocarían en Almería gracias a la tienda Tipo y la productora granadina B.R.F. Music Internacional. Aquel concierto tuvo lugar en una abarrotada sala Venue (ahora el local tiene otro nombre y es un pub de esos que intentan emular a las taberna irlandesas, pero que de esos tabernáculos tienen poco o nada) el 28 de octubre de 2000. Pudimos ver al guitarrista Mitch Harris tocando sentado por una lesión y al altote Jesse Pintado (en la banda desde 1989 a 2004), que años después fallecía (27 de agosto de 2006), aunque otro músico que también dejaba este Mundo y que vimos en Almería fue el guitarrista y vocalista Mieszko Talarczyk de los ya separados Nasum (el grupo sueco que abrió la atroz velada), fallecido en el tsunami del 26 de diciembre de 2004 que asoló distintas zonas de Asia.
La productora A Day Of Darkness (o lo que es lo mismo, ya tirando sólo de ella J.C. Navarro) volvía a jugarse su dinero y traía a los británicos a la capital almeriense nueve años después de aquella primera vez. Siendo una de las tres fechas de la nueva gira que Napalm Death hacía por nuestro país (viernes 4 en Bilbao, 5 en Almería y domingo 6 en Madrid).

Los jóvenes death metaleros ya pueden ampliar positivamente su currículum incluyendo el haber compartido cartel y tablas con unas leyendas como Napalm Death. Era la tercera vez que les volvía a tocar abrir un concierto en el escenario de aquella tarde-noche (anteriormente lo hicieron en el “I A Day Of Darkness Festival 2009” y en el “III BrutAlmería 2008”).
Faltaban tres minutos para que dieran las 19.30 h. cuando los cuatro músicos tomaban posiciones mientras sonaba la Intro. Me sorprendía que el guitarrista Álvaro se colocara en el centro de las tablas, lugar habitual del vocalista Fran. Bueno, imaginé que cuando comenzaran a tocar el cantante saldría al escenario… pero no fue así, el ahora cuarteto, después de la introducción, enlazaron con “Némesis omnisciente”, con Álvaro guturalizando (y el batería Pablo apoyando). En esos momentos no sabía si la falta de Fran era ocasional o permanente, y es que como he dicho otras veces, a menudo es más fácil enterarse de novedades, cambios… en bandas foráneas, que en nacionales, provinciales o incluso de la propia ciudad donde habita uno.
Como les ha pasado en sus dos anteriores descargas en esa sala, poca gente se encontraba viéndolos. Álvaro animaba a la gente e informaba de la marcha del vocalista Fran, sacándome así de dudas.
Durante “El reto de la hipocresía” vimos a los instrumentistas hacer molinos, una imagen que volvimos a ver a lo largo de su descarga.
Álvaro daba las buenas noches y decía guturalmente el título de la siguiente canción: “Pinturas grotescas”. Estaban sonando un poco embarullados y la voz del guitarra un tanto baja. Éste pedía algunos ajustes en el sonido, preguntando después cómo lo llevábamos y dando paso a otro tema, “Morvity”, incluido en su primer álbum, “Némesis omnisciente” (Hecatombe Records, 2009), volviendo a animar a la poca peña que empezaba a desentumecerse.
Agradecimientos por estar viéndolos y continuaron con “Purgatorio”, con el ahora guitarrista y vocalista dando gritos agónicos.
Momento publicitario para hacer saber que el disco se encontraba en el puesto de material a precio módico (8 euros), y presentarnos una nueva composición: “Único”, aunque ya nos resultaba familiar por haberla escuchado en anteriores descargas. Ya habían empezado a surgir tímidamente los pogos.
Navarro les avisaba que les quedaba tan sólo por tocar una canción, y si no escuché mal, era un tema, ¿“Credo”?, que iría incluido en su próximo disco, comenzándolo el bajista Helios.
Dejaban el escenario pasando cuatro minutos de las 20 h., habiéndole quedado por tocar una más, pero tuvieron que descartarla ante los grupos que quedaban por salir y por tener que acabar el concierto antes de la media noche.
Aunque el sonido no fue del todo bueno, al menos consiguieron sonar mejor que las otras dos veces que tocaron en la misma sala. A ver como progresan con la nueva labor del guitarrista Álvaro a la voz. Sinceramente, no eché de menos a Fran, que aunque cada vez se soltaba más en directo, su voz no terminaba de gustarme.
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Sabía de la existencia de Hybrid, pero hasta esa noche no me los había echado al oído. Y alguno dirá que podría haberlos escuchado en su Myspace pero, como me gusta hacer en otras ocasiones, preferí descubrirlos en la esencia del directo.
El quinteto tomó las tablas cerca de las 20.20 h. haciendo sonar una “Intro” grabada. A partir de ahí una música extrema y experimental que me gustó, aunque recomendable escucharla más veces para captar los detalles, cambios de ritmo, complejidad… en cada tema, pudiendo sonar unas veces a Death Metal, otras a Grindcore, otras a Hardcore (especialmente por su vocalista Rafa Fernández), Jazz… Había más gente que con Morvity y parte del público la lió desatándose con los pogos.
Basaron su concierto en temas aparecidos en su demo de 2005, el E.P. “Beyond Undeniable Entropy” (Deadwrong, 2006) y el hasta ahora único LP, “The 8th Plague” (Eyesofsound, 2008), intercalándolos con intros: “Intro”, “Hundred Years Ocean”, “Post Traumatic Stress Disorder”, “Intro”, “Sleep Of The Defeated”, “Soul Prolapse”, “Sun Burnt”, “Intro” y “Ashes Of Babylon” (lenta y de inicio Doom).
Era un puntazo ver al nuevo bajista, el almeriense Alfonso Vicente (Seed Of Doom, ex-Reincarnation…), moverse, hacer molinos y poner caras de loco gesticulando o cantando los temas. Iván Durán (izquierda de las tablas, según mirábamos) y Antonio Sánchez (a la derecha, junto a Alfon) no se quedaban atrás en cuanto a movimientos, al igual que Rafa (un buen fiera teniendo un esguince que se hizo el día antes en el concierto que Hybrid dieron en Valencia), vociferando entre los dos guitarristas. El batería Chus Maestro aniquilaba con sus complejos ritmos y pegada.
Para concluir su buena y brutal descarga hicieron tras otra Intro una nueva composición: la cañera “Final Anthropic Principle”, acabando con una versión a “New Millenium Cyanide Christ” de los suecos Meshuggah.
Eran las 20.58 h. y en los cerca de cuarenta minutos me convencieron con su enrevesado y técnico extremismo.

Uno de los jóvenes grupos emergentes en nuestro país de la nueva oleada del Thrash Metal, basado e influenciado por bandas clásicas del Thrash Metal, son los catalanes Aggression. Y otros que podía haberlos escuchado antes, pero teniendo pendiente para comentar su primer álbum: “MoshPirit” (Xtreem Music, 2009), también decidí ir sin la tarea realizada y comprobar a ver si me knockeaban en directo.
Como se suele decir tópicamente: “no hay dos sin tres”, y si las dos anteriores formaciones habían comenzado con intros el cuarteto catalán utilizó la “Intro” de su álbum para iniciar su descarga. Mientras sonaba, Pol Luengo (vocalista y guitarra), Óscar Reka (guitarra y coros) y Sergio Soto (bajo y coros) nos daban la espalda y miraban hacia el batería Sergio García.
Fue acabar la introducción, dar las buenas noches Pol y empezar a thrashear como en el disco con “Chaos Anatomy”, seguida de “Thrashing Your Brain”, incluida también en el álbum, además de ser el tema-título de su primera maqueta editada en 2008.
Si ya se había desatado la locura, mayormente entre la chavalería que estaba próxima al escenario, más se consiguió desatar al invitar Pol a la peña que se acercara, calentando más el ambiente preguntando si queríamos Thrash Metal, descargando “New Born War”.
Continuaron sacudiendo cuerpos y cabezas con “Better You Run” y “Never Surrender”(acompañada por “wall of death” para los “valientes”).
El vocalista y guitarrista hacía mención a la publicación de su primer álbum hacía dos o tres meses, animando en el tema que da título al trabajo,“MoshPirit”, con pogos al final.
Anunciaban que tenían previsto hacer algunos temas más, pero tuvieron que finalizar con “Thrash And Kill”, con desparrame final con Pol de rodillas y guitarras en vertical. Se despedían cuando faltaban tres minutos para las 22 h. y sonaba una Outro.
Comencé el concierto en los primeros temas pegado al escenario echando fotos, y la verdad me contagiaron con su clásico Thrash Metal, pero con el transcurso de su actuación fui perdiendo algo de interés, no sé si por sus composiciones o porque suenan a lo ya escuchado muchas veces anteriormente en la época de los que vivimos el apogeo del Thrash Metal. Habrá que darle varias escuchas a su disco e incluso verlos de nuevo en directo a ver si consiguen atraparme más.

Cuando comenzaron a las 22.32 h. los británicos, ya en la sala se veían bastantes cabezas (según cifras de Navarro, 249 entradas vendidas más invitados… = cerca de 300 criaturas metidas allí).
Mientras sonaba una introducción, con el batería Danny Herrera ya tras sus tambores, bajaban al escenario el guitarrista Mitch Harris, el bajista Shane Embury y el gran Mark “Barney” Greenway.
Como en el disco que venían presentando, “Time Waits For No Slave” (Century Media, 2009), el primera tema de la atroz descarga fue “Strongarm”, apoyando aquí (y a lo largo del concierto) con sus gritos el guitarrista Mitch Harris, y con algo de voz limpia y clara de “Barney”.
Mientras la gente gritaba y aplaudía, sin contemplaciones unieron con “Unchallenged Hate”, de aquel segundo disco con el que he comenzando hablando en la reseña. Los locos pogos se desataron en las primeras filas.
Más ovación y el vocalista empezaba a chapurrear castellano (detalle que le debemos agradecer): “¡Muchas gracias, amigos y amigas! Somos Napalm Death de Birmingham, Inglaterra. Regresamos a “Harmony Corruption…” y soltaron la grandiosa “Suffer The Children”, con parte del público enloquecido, llegando a subirse uno al escenario y pasándose de tiempo allí (algunos no aprenden), al final le tuvo que hacer gestos Navarro de que bajara y menos mal que le hizo caso.
Harris presentaba la siguiente, que fue: “Silence Is Defeaning”, con una parte pausada casi Doom, siendo el primer corte del antepenúltimo disco, “The Code Is Red… Long Live The Code” (Century Media, 2005), acogida con algarabía, y es que la gente estaba totalmente volcada con el cuarteto.
Un pequeño parón para respirar y tomar energías para seguir “Barney” con una charla introductoria con algo de castellano para “Life And Limb”, de su reciente álbum de estudio, donde el vocalista berreaba histéricamente de lo lindo. No creo que a estas alturas haga falta decir cómo se mueve y desenvuelve “Barney” en escena. A la peña le daba igual el tema que sonara, disfrutaban por igual chocándose y restregándose a base de bien en los pogos. Surgieron durante el tema unos acoples, pero aquello ya sonaba en condiciones, no así del todo bien los primeros temas del concierto.
Más agradecimientos en castellano y proseguir castigándonos a base de bien los pabellones auditivos con otra reciente, “Diktat”, aunque realmente no sé si fue esa o fue “When All Is Said And Done”.
El caso es que me transporte de nuevo a finales de los 80 cuando no entendía la propuesta musical de los británicos al anunciar el vocalista que harían otra del segundo álbum para la igualdad para todos… (mezclando castellano e inglés en su charla): “It´s a M.A.N.S. World” y de paso el tema-título “From Enslavement To Obliterarion”, dos andanadas cortas y concisas de puro Grindcore.
El simpático y atroz vocalista continuaba con sus charlas, esta vez dedicada a las religiones:“¡Religiones son mierdas todas!”, así dijo claramente, antes de “On The Brink Of Extinction”.
Y para los que le gustan y disfrutan de la primera época, más barrenazos con “Scum”, “Life?”,“The Kill”, “Deceiver” y la “eterna” “You Suffer”, curiosamente cuando se editó el primer disco, “Scum”, en 1987, ninguno de los componentes de hoy en día estaba en la formación. El activo vocalista tuvo que cambiar de micrófono durante la primera, jugando con los dos micros como si fueran maracas, a lo Antonio Machín, jejeje.
Un paroncete dio paso a “Mass Appeal Madness” y la antifascista “Nazi Punks Fuck Off” de los californianos Dead Kennedys.
Algo de “cuatro más por la noche” o algo así chapurreó el cantante, y si no me equivoco “Persona Non Grata” y “Smear Campaign” (con un chaval volando sobre las cabezas de la peña) precedieron al final con el tema-título, “Time Waits For No Slave” y a la locura definitiva con la mítica “Siege Of Power”.
Poco más de una hora (+ cinco minutos) estuvieron los legendarios Napalm Death en escena. Demostrando que les queda cuerda para rato. Me fijé al finalizar el concierto en un chaval que intentó darle un CD a Shane Embury, quizás de algún grupo novel, y el bajista pasó de cogerlo, feo detalle, sin embargo “Barney” estuvo chocando manos afablemente desde el escenario a quien se acercara.
Finalmente este histórico concierto en tierras almerienses fue el último al que asistí en 2009, ya que mi intención de acudir un día después a ver a Nexus, Evolved y Demiurgo en la sala Bottom / Circus quedó truncada, al igual que el concierto de los veteranos Transylvania, Winter Night y Sin Cobertura D.F. Rock que dieron un día después del día 25.
In memory of Burninboy
Texto y fotos: Starbreaker
