Aprovechando la subida a la capital un día antes al gran evento del IV Pounding Metal Festival, me acercaba a la discoteca Excalibur. En el pasado, local frecuentado en variadas ocasiones para rematar la fiesta en mi estancia (o visitas) en (a) Madrid junto a queridas amistades como Bubba, Santos, Alfonso “Peto”, Carlos “Anaxides”, Shan Tee, etc. Éste sería mi primer concierto en dicha sala, y temía por el sonido, ya que había leído que los directos dados allí, por norma general, sonaban deficientemente, y realmente aquella noche los grupos no sonaron a la perfección, pero esperaba algo peor, y el sonido, más o menos, estuvo en condiciones, gracias al control, tras la mesa de mezclas, de Choco (bajista en Steel Horse, y guitarra / voz en Nigromante).
El cartel organizado por los colegas de Subterráneo Heavy juntaba a tres formaciones que se están consolidando poco a poco en el ámbito del más clásico Heavy Metal en nuestro país, y a un precio más que asequible (5 anticipada, y 6 en taquilla) que se agradece en los tiempos que corren. Por fin iba a poder presenciar un directo de Wild, tras quedarme con las ganas de verlos en su visita a Murcia a comienzos de año. A los malagueños Wildan ya había tenido oportunidad de verlos en directo, tras su primer concierto el pasado verano en el bolo de la asociación granadina Metalmancho, y que ya te reseñé por estos lares. Y a los jóvenes Insomnia los descubría semanas antes gracias a su inclusión en el cartel de esa noche.
Cuando llegué a la entrada de la sala, allí no había nadie, pero me cercioré que habría concierto al traspasar las puertas y ver que en el escenario (situado en la parte superior derecha, según se entra, en la zona habitual donde hay sillones y mesas, y delante de la puerta de los cuartos de baño) estaban probando sonido. Luego, tras una corta espera en la puerta del recinto, la gente fue llegando poco a poco y comencé a encontrarme con peña conocida como el gran Vadillo (que venía acompañado, entre otros / as, por colegas holandeses y un canadiense que habían venido para el IV Pounding Metal Festival) y hasta un paisano y su chica (¡hola Jorge C. y “Aneiv”!).
Tres carteles diferentes del concierto se podían encontrar por la Red (adjunto el primero del que tuve conocimiento en “Internete”), confundiendo así un poco a la gente de quien abriría y cerraría, aunque días antes me informaba del orden correcto: los primeros serían los madrileños Wild, seguidos de Wildan, y concluyendo el concierto con la otra banda de la capital, Insomnia.

Ganas tenía de ver el directo de Wild, y más para comprobar si en concierto me convencían más que su E.P. “Calles de fuego”, el cual me había dejado a medias, como días antes habíamos publicado en la sección Discos de The Sentinel.
A las 21.30 h. el quinteto salía al escenario y daban comienzo su descarga con toda una declaración, bien clara y en toda regla, de principios: “Heavy Metal (es mi religión)”, un tema aparecido por primera vez en su maqueta “Heavy Metal” (2008) y como extra en la edición vinilo de “Calles de fuego”.
Después de ese himno heavy metalero, el vocalista Javier Endara pedía al técnico que bajara el sonido del bajo para el batería, prosiguiendo con “Entre odio y amor”, iniciada por un agudo del vocalista. Siendo ésta otra canción de su etapa maquetera, en concreto perteneciente a su penúltima demo, “Juicio final” (2005).
El cantante de origen ecuatoriano agradecía la presencia de los allí congregados en esa tarde / noche de Heavy Metal, pasando a hacer el medio tiempo “Heridas”, el primer tema que sonó aquella noche de su E.P. Dirigiendo el micrófono al público para que cantara, y siendo apoyado en coros, una vez más, por el guitarrista Javier Pastor y el bajista Sergio González, que desde el comienzo salió como un toro desbocado, no parando de moverse por el escenario, aunque en más de una ocasión estuvo a punto de chocarse con el vocalista.
Dedicaba a cierto tipo de gente que quiere manipularnos “En el nombre de nadie”, con el super activo bajista hincado de rodillas en el comienzo tranquilo y después el grupo moviéndose al unísono al ritmo heavy metalero de la canción.
Javi solicitaba aplausos para las bandas que les acompañaban en el concierto y después presentaba una nueva canción, que casi seguro integrará su nuevo trabajo, “Reina de la noche”, siguiendo la línea de sus composiciones de clásico Heavy Metal patrio.
Más dedicatorias, en esta ocasión para los grupos que al día siguiente formaban el cartel del IV Pounding Metal Festival, para Pounding Metal Union, y para Hugo, era la versión al “Power And The Glory”, haciéndonos que cantáramos esa buena composición de Saxon.
Regresaban a su reciente grabación, diciendo “Bienvenidos a un… “Nuevo amanecer”, acompañada por las voces del público, y aunque Cecilio Sánchez-Robles (C & X, ex–Ankhara) no estaba sobre el escenario para realizar su solo, el guitarrista sí se encontraba entre el público.
Para despistar, Javi decía que eran momentos de baladas, atacando con otro tema de cañero Heavy Metal con agudo vocal en su comienzo: “Dios de cristal”, aparecida en la última y penúltima maqueta. Con el guitarrista Javier Pastor encargándose otra vez de los coros y el bajista volviendo a hincar sus rodillas en el suelo.
Javier hacía mención a la pequeña gira que estaban realizando con motivo de su E.P. “Calles de fuego”, tocando el tema que da título al trabajo, y en el que aprovechaba y presentaba a sus compañeros: los guitarristas Javier Pastor (a la derecha del escenario según mirábamos) y Jaime Núñez (a la izquierda), al bajista Sergio González, y al batería Juan Jaramillo.
Sin parar, y tras agradecer el apoyo, decía “Recordad, siempre hay que ser… “Salvaje”, tema de apertura del E.P. y para mi el mejor de la grabación, con la peña coreando tras el solo de Javier Pastor. Dando así todo un repaso a los cinco temas de “Calles de fuego”.
Para rematar su concierto nos sorprendían con una versión al “See You In Hell” de Grim Reaper, que al igual que con la canción de Saxon, nos hizo volcarnos coreando y cantándola. Mostrando durante el tema una camiseta de Wildan, y citándonos al concluir al día siguiente para el IV Pounding Metal Festival, y gritando larga vida al Heavy Metal, despidiéndose el quinteto juntos cuando faltaban un par de minutos para las 22.20 h.
Resaltar la buena presencia escénica de la formación madrileña y especialmente la actividad sobre el escenario del vocalista Javier Endara y del bajista Sergio González, aunque éste debe tener cuidado para no llevarse nada ni a nadie por delante, jejeje. Los temas de Wild no están nada mal, pero sigue sin convencerme el vocalista cuando fuerza su garganta, como me sucede cuando escucho el disco.

Parece que por fin Guillermo Prados y sus Wildan comienzan a rodar en directo, después de aquel primer concierto en la presentación de Metalmancho, y en el que el propio Guillermo anunciaba una gira en otoño de 2009 que no se llevó acabo.
Dos minutos pasaban de las 22.40 h. mientras sonada en la Excalibur la “Intro”, del disco “Keep On Metal” (2008), y los tres cuerdas nos daban las espaldas, mirando hacia la batería ocupada por Dánao Lanzas. La introducción fue unida al tema “Keep On Metal”, apoyado por las voces de la gente, que había mermado en número tras el concierto de Wild, y con los coros del guitarrista Julio (ocupando la izquierda del escenario según mirábamos).
El tema-título era unido sin descanso a“Cancer” (¡puta y horrible enfermedad!), con ese ritmo de escuela Accept, y con un bajista / voz sonriente y yéndose durante un momento al lado del guitarrista Curro (en la derecha).
Guillermo agradecía de corazón el recibimiento dado y agradecía a las otras dos bandas el compartir escenario, pasando al inicio pausado y con armonías de guitarras de “Never Surrender”, juntándose más adelante los dos guitarristas en el lado derecho del escenario y acabando el tema con un gran agudo por parte del bajista.
Un paroncete en el concierto fue aprovechado por el alma máter del grupo para pedir perdón y luego dedicar el siguiente tema, “Why?”, a una realidad con todo corazón (refiriéndose a Elisabeth, a quien está dedicado el álbum). Sonando en el comienzo teclas pregrabadas, y donde el bajista se salió cantando con puro sentimiento y emotividad.
La peña gritó y comenzó a repetir el nombre de la banda, agradeciendo Guillermo una vez más el apoyo, y comentando que había tenido días antes 41º de fiebre. Digno de admirar que tras eso, estuviera allí al pie del cañón.
Anunciaban la primera versión, que fue “Night Fall” de Halford, agradeciendo servidor una vez más que los grupos hagan este tipo de versiones y no canciones más que escuchadas y sobadas hasta la saciedad.
Informando que tenían que acortar su concierto por echársele el tiempo encima y tener aún que salir Insomnia. Sólo les dio tiempo a tocar una más, la elegida fue “Don´t Give Up” de aquel primer disco, “To Outlive The War” (Avispa, 2001) de Draconian, el anterior grupo de Guillermo, y que me trajo recuerdos de cuando vi a los malagueños abrir para Judas Priest en la ya desaparecida sala madrileña Divino Aqualung el sábado 6 de abril de 2002, y cuya reseña puedes leer en los archivos de esta sección.
Después de un momento de incertidumbre, pidiendo la gente que tocaran otra, otra… y el grupo sin saber si podían tocar más o no, finalmente tuvieron que despedirse cuando pasaban veinte minutos de las once de la noche. Desconozco de quien fue la culpa para que Wildan tocaran unos escasos cuarenta minutos, y más viajando desde Málaga. La verdad que supo a poco la descarga de la banda del Sur, aunque cuando tocaron lo hicieron realmente bien, a pesar de la poca movilidad de los guitarristas, sobre todo de Curro, muy plantado en su parcela.

Eran las 23.34 h., e Insomnia por fin ocupaban el escenario. Catorce minutos tardaron en salir, frente a los más de veinte minutos que se demoraron Wildan.
La tranquilidad del comienzo de “Light In Black” se rompió con el paso a la intensidad y tralla comenzada por un “¡vamos, coño!” del vocalista Ángel García, y donde el joven guitarrista Miguel Martínez ya comenzaba a mostrar su buenas dotes y técnica a las seis cuerdas.
El cantante nos daba las buenas noches y la bienvenida a la noche de Insomnia. Comentando que venían un poco rabiosos, y continuar con la canción “Insomnia”, donde el activo Alberto Muñoz hizo crujir de lo lindo su bajo de seis cuerdas, sonando el grupo bastante poderoso y compacto, sucediéndose los solos de Miguel y de su compañero Luis Isla. Cediendo el micrófono hacia el final del tema para que la peña cantara.
Ahora nos introducían en sueños profundos con “Somewhere In My Deepest Dreams”, otro tema, como con el que comenzaron, perteneciente a su auto-producido y auto-editado disco del año pasado, el cual estaba a disposición gratuitamente en la barra, y que gracias a decírmelo el amigo Paco “Nexis” me hice con un ejemplar. Parte del público que seguía allí acompañó con sus voces durante el tema.
Ángel (quien bebía de una taza blanca su mejunje) preguntaba si queríamos un Rock and Roll, dando paso al tercer corte de su grabación, “Rock And Roll”, ¿recuerdas el E.P. “The $5.98 E.P.: Garage Days Re-Revisited” de Metallica?, pues eso, más o menos, me recordaron con ese tema.
Agradecían a Subterráneo Heavy y al programa de radio “Dosis de Rock”, presentando la nueva “I Never Heard Your Scream”, una balada que fue unida a “Killers Of The Doom”, animando en su comienzo el guitarrista Luis, y donde Ángel fue presentando a sus compañeros.
El bajo comenzó “Civilization”, donde pudimos ver a Alberto agachado y luego ametrallando al público al estilo de Steve Harris (Iron Maiden), como había hecho en anteriores canciones.
La dosis de Insomnia terminaba con “Nocturnia”, dotada de ramalazos intensos de Thrash Metal que me podían recordar a Anthrax o a mis admirados Death Angel, y con solos a los primeros Metallica, haciendo que meneara mi cabeza, mientras algunos de las primeras filas se enzarzaban en un pogo. Bestial final, pasando a despedirse el quinteto cuando faltaba poco para que dieran las 0.20 h., y a pesar de que la gente nombraba una y otra vez el nombre de la banda no pudo ser que siguieran tocando más, quedándose para otra ocasión una versión a “Battery”, según me informó después el bueno de Mike (¡agradecido!).
Los jóvenes madrileños, tras concluir su descarga, fue el grupo que más me gustó de los tres de aquella noche. Por su entrega, su manera de levantar al público, y por sus temas de Heavy Metal, una veces más clásicos (N.W.O.B.H.M.), otras más potentes (Power Metal norteamericano), otras más rápidos (Thrash Metal)… pero al fin y al cabo puro Heavy Metal. Un quinteto que quizás sean menos conocidos que Wild y Wildan, pero que deben subir escalones porque se lo merecen, al menos así lo pude comprobar y percibir aquella noche.
Insomnia, excelente savia nueva para el Heavy Metal en nuestro país. ¡Atención a estos chicos!
Luego, a pesar de que servidor temía continuar la noche porque al día siguiente había que darlo todo en el IV Pounding Metal Festival, me dejé liar por el amigo Paco “Nexis” y fuimos al pub Tyrant. Hasta la bandera de gente, con un gran ambiente acompañado por un calor infernal, y con músicos del festival del día siguiente, especialmente estando ahí hasta el final el gran y simpático Katon W. De Pena (Hirax) y su mujer. Pero cuando tocó hora de cierre en el Tyrant no se nos ocurrió otra cosa a Paco y a servidor que continuar la fiesta en el pub El Refugio 2, próximo a Plaza de España. Total, que acabamos a las seis y pico de la mañana, dirigiéndome en Metro a casa de mi hermana a descansar un poco ante la que se avecinaba dentro de unas horas en Fuenlabrada. Pero eso te lo contaré próximamente, así que atentos a sus monitores, ¡gracias!
Texto y fotos: Starbreaker
