
He de reconocer que Patricia Tapia es una de mis debilidades. Desde el día que la conocí, en la presentación de Nexx, me enamoré de su voz y su forma de cantar, y siempre que tengo la oportunidad intento darle una alegría a mis oídos, ya que tanto en disco como en directo siempre me deja una gran sensación. En esta ocasión, se trataba de un concierto especial: la presentación en Madrid de su nuevo proyecto en solitario, que compaginará con su aportación en Mago de Oz. Este proyecto, llamado “Patricia Tapia KHY”, ya tiene un disco en la calle llamado “Volver a creer” que en su momento comentamos en esta misma web, y que nos dejó buen sabor de boca.
Con una sala que se fue llenando a medida que se acercaba la hora del concierto, tomé posiciones en las primeras filas dispuesto a no perderme ni un detalle de la actuación. La sala no llegó a completar su aforo pero no le faltó mucho, lo que produjo esa agradable sensación de “lleno cómodo”, es decir, sin llegar a agobiar y permitiendo moverse por la sala con relativa facilidad.
A la hora prevista, el grupo salió al escenario, no muy grande, lo que obligaba a los músicos a tener que compartir espacio con algunas estrecheces. Desde la posición del público veíamos a Daniel Fraile (bajo) y Mónica Tapia (guitarra) a la derecha, Óscar Pérez al fondo tras su kit de batería y a la izquierda a Jaime de la Aldea (guitarra). Más a la izquierda aún, y sobre una tarima en la que quedaba algo oculto, el teclista Juan Guadaño. Y en el centro, por supuesto, Patricia Tapia, quien tenía reflejado en su rostro la ilusión de presentar su nuevo proyecto en Madrid.
Comenzaron con “Mil momentos”, al igual que lo hace el disco. Se les veía con muchas ganas e intención de agradar, aunque el sonido no acompañaba demasiado. Con volumen muy alto (quizás demasiado), pecaba de falta de definición, algo que sobre todo lastraba la voz, y es que a Patricia Tapia costaba entenderle las letras y los pasajes en los que canta con voz más grave, era “tapada” por la bola de sonido general. Esta circunstancia la tuvimos que padecer todo el concierto, lo que restó brillantez al bolo. Prestando atención podíamos disfrutar de la interpretación de los músicos y, sobre todo, de la forma de cantar de Patricia, pero la impresión general es que aquello no sonaba como el grupo merece. Sólo se libraba Óscar Pérez, inmenso a la batería, cuyo sonido sí era el adecuado (quizás la caja demasiado alta).
El concierto siguió con “Hoy como ayer”, tema también incluido en el disco, que tocaron de forma íntegra. Visto que el sonido no iba a mejorar mucho, decidí ignorarlo todo lo que pudiera y concentrarme en disfrutar de lo que había. Me sorprendió la poca aportación a la guitarra de Mónica Tapia, ya que la mayoría del peso guitarrero lo llevó Jaime de la Aldea, con muchas poses de Rock Star y con mucho peso específico en el sonido de la banda. La contribución de Mónica al grupo se compensa con acertados coros que dan el contrapunto a su hermana Patricia.
“Promesas olvidadas” siguió el camino de las anteriores. Este tema, que fue el adelanto que nos enviaron antes de terminar el disco, siempre me pareció algo soso, todo lo contrario que “Al otro lado del papel”, el siguiente del set, uno de mis preferidos del disco. En él pudimos disfrutar de la impresionante voz de Patricia, quien pasa de cantar con suavidad a hacerlo a plena potencia consiguiendo brillar en ambas tesituras.
Un corto solo de guitarra de Jaime de la Aldea nos condujo hasta la primera versión de la noche, “Moonlight Shadow” de Mike Oldfield, en una versión muy AOR que incluso encajaría más en la antigua época de Nexx que en la actual. Sea como fuere, les quedó de lujo.
El teclista Juan Guadaño pasó bastante desapercibido durante todo el concierto. Tanto su posición, muy esquinado y semi-escondido, jugó en su contra, así como los problemas de sonido que le hacían estar tapado la mayor parte del tiempo. Por eso fue un gusto escuchar su breve solo de piano, en el que demostró su talento. Este solo dio paso a“Dime”, uno de los temas que más disfruté de la noche, por su fuerza y contundencia, con buena interpretación de Jaime de la Aldea y, sobre todo, Patricia Tapia, pletórica en todo momento.
“En mi memoria”, el tema dedicado a su padre, fue uno de los más emotivos de la noche. En él se comprueba cómo Patricia se involucra en cada frase, más aún cuando se habla de un asunto tan personal. Mónica también brilló dando el contrapunto perfecto a la voz de su hermana, y entre las dos nos obsequiaron con una interpretación muy sentida.
“Nada sin tu piel”, otro tema del último disco, fue una nueva demostración de la variedad de tesituras en las que Patricia puede cantar. Tras él, otra de las versiones de la noche, cuanto menos sorprendente, ya que no mucha gente esperaba que adaptaran un tema de Madonna, como este “Frozen” que nos dejó impactados, ya que el grupo jugó con la intensidad del tema con mucha mayor medida que el original. A mi no me sorprendió tanto, ya que el día que conocí a Nexx, en aquella puesta de largo en mayo de 2003, ya hicieron otro tema de Madonna, en aquella ocasión “Papa Don’t Preach”.
Tras esta versión tuvimos ocasión de disfrutar de un pequeño solo de batería, en el cual Óscar Pérez demostró (una vez más) que es un músico a tener muy en cuenta, encarnando la parte más rockera de este grupo.
Para el concierto se habían anunciado varias colaboraciones, y la más esperada era la de Bernardo Llobregat, el que fuera guitarrista de Nexx y cuya presencia en el escenario demostraba claramente el buen rollo que sigue habiendo entre él y Patricia Tapia. Yo esperaba que, dada su presencia en el escenario, recuperaran algún tema de Nexx, pero no fue así. De hecho, ninguno de aquellas canciones sonaron esa noche. Con Bernardo como protagonista decidieron hacer otra versión, en este caso “Eye In The Sky”, el clásico de Alan Parsons Project, que sonó más rockero que el original, con gran interpretación de Patricia y evidentes momentos para el lucimiento de Bernardo, al que se veía feliz sobre el escenario. Ojalá le veamos pronto con su nuevo grupo.
Bernardo se despidió, abandonando el escenario, y el concierto continuó con “Ni un paso atrás”, con Patricia inconmensurable, con un torrente de voz increíble. El tema fue alargado en su final por Jaime de la Aldea, quien extendió su parte de guitarra, consiguiendo junto con Patricia aumentar la intensidad mucho más que lo demostrado en el disco.
El concierto empezaba a caminar hacia el final, y esta última parte comenzó con una nueva versión, que en este caso sí me dejó totalmente descolocado. Me costó un poco reconocerla, y eso que ha llegado un momento en el que cualquier emisora de radio nos la mete con forceps, pero manera de afrontarla por parte de Patricia Tapia KHY, entre vacilona y cañera, casi me hace olvidar que estábamos ante “Umbrella” de Rihanna. Eso sí que no me lo esperaba.
Cuando aún me estaba recuperando de la sorpresa, llegó uno de los temas que yo más esperaba de la noche: “Nunca más” es uno de los temas con mayor intensidad, emoción y fuerza del disco, y estaba seguro que estas cualidades se acrecentarían en directo. Y así fue, el tema es todo un huracán en el plano musical, y todo un alegato rabioso contra la violencia de género, y así se lo toma Patricia, quien echa el resto en esta interpretación.
Para despedir el concierto, a falta de los bises, dos conocidos músicos fueron invitados al escenario a compartir un tema con el grupo, en concreto “En silencio”. Se trató de ex-compañeros de Patricia en Mago de Oz: Jorge Salán, quien ya incluyó un brillante solo de guitarra en este mismo tema del disco, y Fernando Ponce de León, quien con su flauta sustituyó la parte que en este mismo tema ocupó el violín de Carlos Prieto “Moha”. La intervención de Fernando pasó algo desapercibida, pero Jorge Salán estuvo pletórico en todo el tema, empezando por un solo mediado el tema y finalizando con un emocionante duelo con el guitarrista oficial del grupo, Jaime de la Aldea, consiguiendo un in crescendo hasta el final.
El grupo se despidió y aprovechó para recuperar un poco el resuello, hasta que volvió a escena para los inefables bises: El último tema que faltaba por tocar del disco, “En mi locura”, de los más conocidos para todos ya que es el elegido como single (video-clip incluido), más un tema que a mi se me hacía desconocido, pero que me sonaba familiar. Este tema, con el que terminaron el concierto, se llama “Una voz” y no es sino una adaptación al castellano de “You’re The Voice” de John Farnham. Esta adaptación, aparte de la letra traducida, me recordaba más a la versión de este mismo tema que hicieron Heart, quizás por la voz femenina.
El concierto terminó, y el grupo se despidió agradeciendo su presencia al público que casi llenaba la sala. Y yo me fui satisfecho, ya que a pesar de que el sonido no había sido demasiado bueno, y que fue un lastre con el que tuvimos que lidiar toda la noche, siempre es una suerte poder disfrutar de la voz de Patricia Tapia en directo. Las comparaciones con Nexx son inevitables, pero no tienen mucho sentido, ya que ni el estilo ni el momento es el mismo. Por lo pronto, si tengo oportunidad de disfrutar de nuevo de Patricia Tapia KHY en directo, no me lo pensaré.
Texto y fotos: Shan Tee

