Por norma general prefiero el Hard Rock, Heavy Metal y Thrash Metal antes que otros géneros posteriores que fueron surgiendo con el paso de los años, porque, entre otras cosas, fue con muchos grupos de esos citados estilos con los que me adentré, fui creciendo y modestamente aprendiendo (y aún continúo culturizándome, esto no tiene límite) en el mundo de la música. Pero claro, hay sus excepciones, y ante el concierto de una banda de versiones de una histórica formación que aún sigue en activo y un concierto de grupos que presentan sus temas propios, pues sin duda prefiero lo segundo.
Esa noche en la capital almeriense coincidían dos conciertos. Por un lado en el pub El Zaguán tocaban Opera Prima (grupo jienense de versiones de Iron Maiden) y Falsos Profetas; por otro lado en el pub Malevaje había doble sesión de Metalcore con dos jóvenes formaciones: Waiting For Sunset + Between 4 Walls. Servidor está un poco hastiado de bandas de versiones, y más si son “monotemáticas” y rinden tributo a un grupo que aún puedes ver en vivo hoy en día. Ese tipo de formaciones lo pueden hacer todo lo bien que quieran (o no), pero a mi cada vez me atraen menos. Así que descartaba mi presencia en El Zaguán, aún a pesar de que mi chavala y amistades irían allí. Según me dijeron el pub estuvo a reventar y me alegro bastante (lo organice quien lo organice, o se haga donde se haga), pero en parte. Y digo en parte porque ojalá que la peña hubiera respondido así, o tan sólo ocupando la mitad de ese pub en la no muy lejana descarga de Wildan y Transylvania (reseñada por aquí hace unas semanas), o en otros conciertos de grupos de Metal que han pasado por allí, o por otros locales almerienses, a lo largo de los años. A saber el número de asistentes si en vez del grupo de versiones de Maiden, José “Piruli” y Víctor de la Chica hubieran tocado con su anterior banda, los desaparecidos Moonlight Fear. Bueno, no estuve en el concierto de El Zaguán (¡¡¡aaaaaarrrrrrgggggghhhhhh!!!, no apoyé ni el “under” ni lo “auténtico” y… ¿me morí?, ¡¡¡jajaja!!!), pero me sirvió para que al menos mi chavala me pillara por tan sólo cinco euros el segundo disco original de Moonlight Fear, gracias a que “Piruli” (ahora voz de Opera Prima) me lo trajo tras pedírselo por Myspace. Aprovechando que menciono a Moonlight Fear, recordar que “Nereida” (2008), el tercer trabajo de los jienenses, el cual pasó inmerecidamente sin pena ni gloria entre la mayoría del público, es un disco con una enorme calidad.
Hasta último momento no decidí acudir al concierto del Malevaje, y es que me echaba para atrás el tiempo de comienzo y finalización del concierto, porque allí casi siempre empiezan bien tarde respecto al horario que anuncian, y al ser dos grupos, a saber si acabarían a buena hora para quedar con la gente que había ido al otro concierto. Total, que llegaría al pub alrededor de las doce de la noche y me tocó esperar el comienzo con un botellín de birra y mirando a las paredes y techo del pub, además de comprobar que, por la diferencia de edad, servidor podría ser el padre de un gran número de chavales/as que se dieron cita allí.

Eran cerca de las 0.30 h. cuando por fin se corrían las cortinas negras y dejaban ver el pequeño escenario ocupado por la banda procedente de Valencia. Un grupo formado en febrero de 2009 y ya con una maqueta grabada: “Before I Ask Me” (2010).
Arrancaron su descarga con una introducción que no estuvo completa en su primera parte por problemas en su reproducción, “The Call”, y ya con la segunda canción, “This Emptiness”, empezaron a surgir los pogos entre la chavalería. Respondiendo ésta efusivamente hasta el final del concierto, alentados y animados simpáticamente y muy bien por el vocalista Adrián (Deep Sendra), que en varias ocasiones bajó el escalón del escenario y se mezcló para liarla con la peña.
Between 4 Walls están patrocinados por la marca Bad Taste, y el vocalista tuvo el detalle de lanzar una camiseta al público (ya se podrían haber estirado algo más, jejeje), aunque con tan mala fortuna que se quedó colgada en uno de los focos que hay en el techo encima del público, jajaja, teniendo varios colegas que aupar a uno para hacerse con ella.
“It´s Real”, “False Idol” y “Hurricane” siguieron poniendo parte del Malevaje patas arriba, aunque a decir verdad el sonido era horrible, predominando y retumbando por el local la batería de Chus (al igual que los guitarristas ex-Nueve Kilómetros). Las guitarras de José y Carlos (a quien descubrí tras los primeros temas, y es que donde estaba situado servidor, la gran columna me lo tapaba casi íntegramente), y el bajo de Jorge (Deep Sendra) eran prácticamente un pastiche de sonido que acompañaban a la batería y a la voz de Adrián, quien con esa cara de niño bueno cualquiera diría que berreara de esa manera enfermiza, llegando a tonos guturales.
Tocaron “Boneyards”, tema de los australianos Parkway Drive, hasta esa noche canción y banda desconocida totalmente por servidor. Continuando con otro tema de su maqueta, “Sense”, tras la cual Adrián pidió un aplauso para una chavalilla, joven pero bien alta, que se había metido en el pogo con coraje y arrojo.
Durante “Before I Ask Me” el cantante llegó a agacharse para cantar entre el público. Acabando su intensísimo concierto con “Mirror Of Plagues”, pero inmediatamente la gente pidió otra y rápidamente obsequiaron a la peña con una más como bis.
Alrededor de treinta y seis minutos estuvo el quinteto valenciano soltando encolerizado y despiadado Metalcore. A pesar del muy deficiente sonido me gustó la actitud de la banda y especialmente del pequeño Adrián, que al instante se metió al público en el bolsillo, haciéndolo participar de lo lindo (hasta hubo un pequeño wall of death, acción que también se realizó con el siguiente grupo).

Siempre me había quedado con ganas de descubrir la música de Waiting For Sunset en sus pasados conciertos por garitos almerienses como El Zaguán, La Fuga o incluso el Malevaje, pero por unas razones u otras hasta esta noche nunca había podido verlos. La banda surgió en el 2007 en Almería, pero en el 2009 se trasladaban a Granada, teniendo como consecuencias cambios en la formación y en su sonido, pasando de un primerizo Punk Rock norteamericano a un melódico Metalcore. Desde el comienzo siempre han estado el vocalista José María Crespo “Gotche” (ex-Shouts Of Fight) y el guitarra Ignacio Miguel Muñoz Escanella “Farben” (ex–Shouts Of Fight, Broken Dreams).
La noche anterior Waiting For Sunset habían estado tocando en la granadina sala Who, junto a Deathillusion y Lexgore. Hoy le correspondía a su provincia vecina y donde nació la formación.
Sobre las 1.30 de la madrugada se volvía a descorrer el negro telón y el quinteto salió con todas las ganas del mundo ante el sudoroso público, moviéndose todos con muchas ganas e intensamente en el pequeño escenario. “In My Head”, “Getaway”, “You Will Do The Same” fueron sonando, y tanto todos los componentes del grupo, como la gran mayoría de la peña, entregados y unidos como un único ser. Lo malo volvió a ser el sonido, ahora era la batería de Jorge Rodríguez García (ex–Estrella Sin Luz, Don´t Take Sweets From Strangers, Los Rahpa) quien se comía a los demás instrumentos, incluso la voz más melódica de “Gotche” costaba escucharla. El cantante, si mal no recuerdo, tras la segunda canción, mencionó que allí era estar como en casa, recordando el nacimiento del grupo en Almería.
Cayeron más composiciones como “Part Of This”, “Aletheia” y “My Time”, las cuales formarán parte de su primer álbum, que será editado por los austriacos de NoiseHead Records, quien también tiene en su plantel a otros grupos españoles: Enemy Of MySelf (tristemente ya separados), Noctem, As My World Burns, Sickroom, Killem y Bleed The Man.
La tranquila “Asylum” fue dedicada al bueno de Alfonso Vicente (Reincarnation, Hybrid, ex-Seed Of Doom, Trigili Lol, Alta Tensión, Corpore Insepulto), ex-bajista de Waiting For Sunset, quien estaba por allí y a quien hicieron subir al escenario y fue saludando uno a uno a los componentes del grupo. La canción acabó con unas notas de bajo, presentando el vocalista al último en llegar al grupo, Jorge (ex–Estrella Sin Luz, Shadowtown).
“I´ve Got A Feeling”, versión al tema de Black Eyed Peas hizo las delicias de parte del público. Acabando la canción de coña con los instrumentos cambiados: el guitarrista y segunda voz Jesús Martí (ex Algo Diferente, Murder In Seventh Street) agarró las baquetas, el batería Jorge la guitarra de éste…
El final del concierto vino con: “Chasing A Sign”, “I Was Blind” y “Soul Eater”. Pero ante la petición de la concurrencia hicieron de nuevo su tema insignia “In My Head”. Acabando finalmente cuando pasaban tres minutos de las 2.20 h.
Padecieron como sus compañeros un sonido malo, aunque quizás más. A tenor de la respuesta de la gente que se dio cita para verlos estuvieron muy bien, pero a mi no me agradaron del todo, en parte por esos acompañamientos de voz melódica y blandita del guitarrista Jesús. Cuestión de gustos que se dice. Les deseo toda la suerte del mundo en su viaje a Viena (Austria) para registrar su primer álbum, “A Reason To Be Found”, el cual empiezan a grabar el sábado 30 de octubre.
Texto y fotos: Starbreaker
