
¿Quién dijo que en el pub Blason’s no se podía celebrar un concierto?
El pasado sábado 23 de octubre pudimos asistir al conciertazo en acústico con el que nos deleitó el grupo almeriense Transylvania, o al menos una representación de ellos, ya que por motivos de espacio y decibelios tuvieron que adaptarse a hacer un concierto acústico, con lo que el bueno de Jesús (batería) esta vez solo participó como público. Los que si estuvieron fueron Javier (voz), Tote (guitarra) y Ángel (bajo), pero empecemos desde el principio.
Cuando llegué al local lo primero que me sorprendió fue un telón negro, que colgaba entre dos columnas, con el logo de la banda en rojo (gentileza de David Beltrán). Bajo ello se había colocado el pie de micrófono con cencerro incluido, un par de taburetes, que ocuparían Javier y Tote, una pantalla de sonido que utilizaría de asiento Ángel, y un atril para las letras. Sobre la barra del pub un pequeño ampli y al fondo del local, detrás del grupo se refugiaba el amigo Pelayo con sus cachivaches (pc’s portátiles) con los que no perdió detalle en la grabación del audio del concierto, y otro ampli más. La primera fila de asientos estaba reservada a los artistas invitados que acompañarían al grupo más tarde.
A las 22:00 los músicos ya estaban en sus puestos, Ángel luciendo su flamante bajo nuevo Flying V, Tote con la guitarra acústica y Javier pandereta en mano. El pub abarrotado y todos expectantes a que estuviera lista la cámara digital con la que se inmortalizó el evento, es lo que tiene que fuese prácticamente un concierto entre amigos.
La primera parte del concierto la dedicarían a tocar temas propios, como bien se encargaba de anunciar Javier, así que sin más dilaciones arrancaban con uno de los últimos temas compuestos por la banda, “Remontando el vuelo”, que se está convirtiendo en uno de los temas fijos en sus conciertos. La siguiente fue un clásico que no podía faltar “Víctima nuclear”.
Los siguientes temas en caer fueron “En su interior”, uno de los tres temas de cosecha propia que tocaron en el anterior concierto acústico hace ya unos cuantos años en el Sympotos Bar, y“White Side Black Side”.
Para alegría mía continuaron con “Juego de nadie”, una de las que más me gustan y que menos se prodigan en tocar en directo. La cañera “Venganza” dio paso al otro tema de composición reciente “Panorama 21”, tema que vino de perlas para que Javier luciera estilo con el cencerro al presentarlo.
Momento de presentación para “Pesadilla”, otro clásico de la banda pero que estuvo a punto de quedar fuera del repertorio, y de ahí a la recta final de la primera parte de la actuación, con “Dance Of Death” y “No hay diversión”, con dedicatoria a los amigos que perdieron la batalla con la droga.
Y llegamos a uno de los momentos especiales de la noche, cuando rescataron del olvido un tema que yo, al menos, no había escuchado antes. Novedad absoluta para mi, quede con los pelos de punta cuando interpretaron “Recuerdos del mañana”, con un Javier dejándose la voz en la parte final, ¡¡¡¡¡¿¿pero dónde guardabais esto??!!!!!
No podía faltar el tema que les da nombre, “Transylvania”, y para poner la guinda la hipercoreada por los asistentes, “Carne de cañón”, en la que Javier nos hizo cantar a todos el estribillo y poner el pub patas arriba. Cuando parecía que la primera parte del concierto llegaba a su fin anuncian el siguiente tema como una canción que mucha gente consideraba como una canción suya, y es que, yo por ejemplo, la escuché siendo un chavalín cuando este tema era un habitual del repertorio de Transylvania, mucho antes de escuchar la versión original. Estamos hablando del “Sangre de barrio” de Leize, ¡¡ayyyyy Fernando!!, ¡¡¡tanto pedirla en los conciertos y mira por donde la tocan cuando no estás!!!
Con esto se llega al final de la primera parte del concierto, cuando se llevaba poco más de una hora. Así que es momento de hacer un descanso en el que aprovecharon para acercase a los colegas y refrescar la garganta (¡¡¡como si les hubiera faltado cerveza durante la actuación!!!).
Quince minutillos después y a toque de cencerro (Javier le cogió el gustillo a eso de la baqueta contra el cencerro) se nos ponía en aviso de que el concierto estaba a punto de continuar, ¡¡y de qué manera!! Para la segunda parte, una incorporación al trío. Manolo Díaz (Sala X) se acomoda en su posición para hacer los coros y punteos con la eléctrica. Para empezar el tiempo dedicado a versiones qué mejor que hacerlo con un temazo del “tite” Rosendo, “A la sombra de una mentira”se llama la canción, con Manolo en los coros mostrando que además de un magnífico guitarrista tiene dotes de cantante. A continuación, una versión de otro maestro, mención especial a Seattle para presentar “Hey Joe” de Jimi Hendrix, ¡¡¡ahí queda eso!!! Para seguir cogiendo altura qué mejor que presentar una colaboración muy especial. Desde hace mucho tiempo se le lleva pidiendo que se suba a un escenario con Transylvania y qué mejor momento que éste. Entre aplausos de ánimo, Toni coge la acústica que tenía preparada y se tocan “Rojitas”, presentada como tema de Extrechinato.
A continuación otro momento emotivo, pues han sido algunas las ocasiones que hemos tenido de escuchar el siguiente tema, pero siempre en reuniones más reducidas, cuando Tote ha cogido la guitarra para improvisar y sabemos de sobra las ganas de éste para tocar este tema en directo, hablamos de “The House of the Rising Sun” (The Animals), con Javier cantando con todo el sentimiento del mundo.
Otro tema que estaban ensayando últimamente, “The Wizard” de Uriah Heep deja paso al momento en el que Javier enseña una jarra, regalo que muchos años atrás le hizo Paco (regente del pub Blason’s), tras contar la historia de la jarra le pide que le eche dentro un poco de whiskey, todo para presentar la siguiente canción, que no podía ser otra que “Whiskey in the Jar” popularizada por Thin Lizzy, y aprovechando que había llegado el turno a Phil Lynott siguieron con otro tema en su memoria, “¿Sabes? ¡Phil Lynott murió!” de Los Suaves.
Y cuando piensas que el listón ya está bastante alto nos llega, para mí, la mejor interpretación de la noche, temazo de Rory Gallagher que lleva el nombre de “Bad Penny”, con el grupo sonando muy conjuntado, Javier inconmensurable y Manolo soberbio con los punteos con la eléctrica. Una versión que puso el Blason’s patas arriba.
Para devolvernos a la tierra llegamos al momento tranquilo con “Una historia” (Triana), “Holiday”(Scorpions) y otro tema que gusto especialmente, volviendo a recordar a Irlanda en su presentación, hacen una versión de “Van Diemen’s Land” de U2 que sonó a gloria.
Con “Todo es más sencillo” de Leño volvieron a pisar el acelerador para entrar en la parte final del concierto. Dedicando la siguiente canción al mejor batería del mundo, que según Javier es Jesús Ropero (Transylvania) al que hizo saludar desde su acomodado sitio en la barra del pub y arrancando al público un aplauso para él, atacan con “The Temple of Syrinx”, de los canadienses Rush (de ahí el juego de palabras con lo del mejor batería del mundo).
Para enlazar con el final del concierto mención especial también para Bod Dylan con “Knockin’ on Heaven’s Door” y para finalizar un tema que se está convirtiendo en habitual en su repertorio,“Rockin’ in a Free World” de Neil Young.
La gente ovacionando al grupo y pidiendo una más hicieron que se llegara al bis, una impresionante adaptación al castellano de “Wish You Were Here” (Pink Floyd) o mejor dicho “Ojalá estuvieras aquí” como fue presentado por Javier. Tema que fue dedicado a cada uno de los que por un motivo u otro no han podido acercarse hasta el Blason’s (¡¡¡Fernando, que nos acordamos de ti!!!!) para disfrutar de tan buena compañía.
Texto y fotos: David Aguilera
