Últimamente, ante mi escasez de subidas a la capital del país, cuando viajo allí intento como me es posible poder ver al menos un par de conciertos. En esta ocasión mi viaje era principalmente para poder asistir el sábado al “Thrash Clash 2”: Legen Beltza + Omission + Redimoni + Demonished en la sala Ritmo y Compás. Pero semanas antes me enteraba que el día anterior había un concierto bastante atrayente de nóveles (la mayoría) formaciones metálicas ubicadas en Madrid. Así que pudiendo viajar el viernes, no me lo pensé mucho y además me venía bien para descansar algo ante la cita del sábado y no bajarse del autobús y prácticamente unir la dejada de equipaje con la ida a Ritmo y Compás. Y aunque en la oferta de conciertos del viernes había algún que otro bolo que podría ser interesante (¿y cuándo no en Madrid?, y más si gustan estilos diversos dentro de lo que es el Rock y Metal, como a servidor), me atraía bastante más ver a cada uno de los grupos que descargarían en la sala Kiss. Habiendo sólo tenido la oportunidad de ver de todo el cartel a Roar, en el pasado Pounding Metal Fest., como ya reseñé en su momento en esta modesta casa.
El vocalista Jaime (Khan) me había informado muy amablemente días antes que se tenía previsto abrir las puertas sobre las 20.30 h., comenzando la primera banda, precisamente Khan, una hora después. La sala Kiss (aunque luego viéndola, más bien servidor lo llamaría pub, pero es la costumbre de hace unos años de llamar a ciertos garitos y antros, salas, pero bueno, así está la cosa) está situada en el barrio de Aluche, y como no controlo esa zona de Madrid, pillé el Metro de Pirámides hacia Aluche con tiempo de sobra. Una vez llegado a la parada de Aluche, y salir a la calle, comenzé a preguntar por la calle Maqueda, y a la segunda persona que abordé me indicó que estaba justo al cruzar el semáforo. Bien, pues ahora a ver si había que andar mucho, o no, para dar con el número 138 de dicha calle. Nada más empezar a adentrarme por la calle me doy cuenta que por allí había estado anteriormente para ir a la sala Live! y a la sala (mejor decir, pub) The Bank. Perfecto, y mejor aún cuando apenas habiendo andado un poco hallo la Kiss, estando ya peña esperando la apertura de puertas. Me apoyo en un coche, tras haberle preguntado por la hora de comienzo a un tipo de los que formaban uno de los grupos que estaban allí. Al ratillo llega alguien que conozco, el bueno de Dani Masa, y llevando un agradable rato hablando, por allí aparece también Jaime (Khan), saludándolo y conociéndolo en ese instante personalmente. Minutos después salen del bar que está pegado a la Kiss, Mr. Vadillo y compañía. Más saludos, charla y… ¡¡¡vamos para adentro, que por fin se puede entrar!!!
La entrada costaba tan sólo cinco euros, aunque no tenía ni idea que en la barra se podía cambiar por una consumición. Pero estando ya en la planta de abajo del garito Vadillo me informaba, así que… ¡¡¡tercio de cerveza ipso facto!!! Aunque luego si querías tomarte más el precio era… ¡¡¡4 eurazos por tercio!!! Vamos, igual que los dos euros que tan sólo cuestan en el almeriense pub La Guarida del Metal, por ejemplo.
En el concierto se dio cita bastante gente sudamericana, y es que se volcaron para apoyar especialmente a Percutor y Metal Legiön, ya que los integrantes de ambas bandas tienen raíces de aquellas latitudes. Precisamente un chaval sudamericano (luego me di cuenta que era el bajista y vocalista de Metal Legiön, y creo que también uno de los organizadores) se encargó, a eso de las 21.40 h., de presentar el festival, agradeciendo al personal el haber acudido a esa noche de Heavy Metal y dando paso a la primera banda de la noche.

Khan es una formación surgida en el 2008 e integrada por personal muy joven. En sus inicios eran un trío, llegando a grabar caseramente algunos temas que en un principio iban a regalar en CD. Pero pensándolo mejor decidieron que no valía la pena darlos a conocer precariamente. Así que de momento están centrados en ensayar y en curtirse en los escenarios madrileños y provincias cercanas.
Los jóvenes guerreros metaleros comenzaron su buena descarga con una “Intro” enlazada a la canción “Great Khan”, comandando la formación Jaime Arregui (ahora tan sólo haciéndose cargo de la voz, cuando en los comienzos también lo hacía del bajo), que ya desde el comienzo impuso su ley con su garganta.
Toda una declaración de principios soltó el joven Jaime al decir que lo que más les gustaba en esta vida eran: “¡¡¡el Heavy Metal, la cerveza y nuestras novias!!!”, por ese orden, jejeje. Dando paso después a su tema “Attack”, donde la gente comenzó a corear al ritmo del Heavy Metal épico que ejecuta el ahora cuarteto.
Aunque al bajar las escaleras y ver el pequeño habitáculo donde se celebraría el concierto temí por el sonido que habría, la cosa estaba sonando más que en condiciones. Además que el escenario estaba lo suficientemente elevado para que todo el mundo pudiera ver sin muchas complicaciones. Hacer mención también a la buena respuesta de la gente, llenando el modesto lugar.
“Satanic Fight” fue dedicada para alguien, encargándose el joven guitarrista Ramón Morenote (junto a Jaime, desde el comienzo de Khan) de apoyar en coros.
Se presentaba al nuevo batería, Antonio Guerrieri (Stonewall) y pasaban a tocar “Barbarian Warriors”, con coros del bajista Tomás “Hunter” Kittsteiner (ex-Battlerage, Trueno). Volviendo parte de la peña a apoyar con sus voces al ritmo de la música. Jaime finalizaba la canción manteniendo su voz con poderío en todo lo alto.
Ahora era el turno de presentar al otro nuevo componente, el bajista, y tras unas palabras del guitarrista, continuar con “Pelennor”, siendo de nuevo coreada, y apoyando en coros los dos cuerdas.
Jaime comentaba a ver si nos sonaba ésta, agradeciendo a la peña y a los grupos… y dedicando el tema, en un bonito detalle, al gran y fallecido Dio, aunque no perteneciera a él. “Death Rider” de los míticos norteamericanos Omen (Jaime llevaba la camiseta con la portada del disco “The Curse”) me sonó en esos instantes a gloria divina o demoníaca, jajaja. ¡Que aprendan muchos otros grupos a que hay vida más allá de las típicas y más que sobeteadas versiones de Maiden, Judas, Manowar, Barón Rojo…!
El cuarteto abandonaba el escenario a las 22.10 h., habiéndome dejado bastantes buenas sensaciones. Y es que ahora mismo no me viene a la cabeza ninguna banda española influenciada por el Heavy Metal de corte épico, y por formaciones como Omen, Manilla Road… Recordándome algunas veces Jaime a Tann (de los portugueses Ironsword). Aunque le doy la razón a Mr. Vadillo, quien me decía que echaba en falta una segunda guitarra para que sonaran más poderosos y llenar huecos.
Espero que Khan continúe creciendo como banda y que cuando estén preparados entren a grabar sin ninguna prisa. Pienso que si siguen trabajando así, auguro buen material.

Grial era el siguiente grupo en subirse al escenario. Única banda de aquella noche que tiene un disco en el mercado y según su biografía la más veterana. Habiéndose formado a finales de los 80 en el barrio de Carabanchel (aunque tras el período 1987 – 1992 aparcaron la historia, regresando en 1997), con músicos procedentes de formaciones que llegaron a participar en el histórico Villa de Madrid. Aunque servidor no supo de sus existencia hasta que publicaron su debut discográfico “1212” (Santo Grial Records, 2009).
“La mantis religiosa” comenzó a sonar sobre las 22.20 h. Siendo aquella noche el primer tema del trío compuesto por Miguel Pérez (voz y guitarra), Miguel Trapero (bajo), y el nuevo batería Antón Markov. Los dos primeros lucían camisetas de Motörhead.
Fueron cayendo más temas pertenecientes a su álbum, como “Fuego”, “Buscando amor” y “Ecos del temple”. Y a pesar de que a servidor le gustan bastantes grupos de Heavy–Rock español de sonido clásico, el trío carabanchelero me estaban comunicando más bien poco. Aunque con “Los sueños dorados” me hicieron salir un poco de mi sopor.
Miguel Pérez tuvo que apretar más la barra del micrófono, ya que se le bajó, previamente a una composición dedicada a todos los políticos: “Todo es mentira”, algo más movida, y último corte de su CD.
El bajista Miguel Trapero (con cierto parecido al Mariscal Romero) presentaba “The Hand Of Fate”, único tema en inglés y el elegido para abrir “1212”. El cual enlazaron a la más que escuchada“Breaking The Law”, haciéndola más lenta, pero acelerándola en su parte final. No gustándome nada de nada ni como la tocaron, ni como la cantó ni pronunció Miguel, esa copla escuchada hasta la saciedad de Judas Priest, con la cual concluyeron su concierto sobre las 22.53 h.
Sin querer ofender ni herir a la banda, ni a sus amigos y seguidores, viendo lo visto, creo que deberían haber abierto la noche. Al menos en esta ocasión me pareció un grupo bastante típico, simple y aburrido.

El reloj se acercaba a las 23.10 h. y se presentaba a la tercera banda de la velada, Percutor. Cuya información por la Red es prácticamente nula. Pienso que sus integrantes son de origen argentino, a tenor de las versiones que se marcaron de Hermética, V8…
Luis (voz y guitarra), Lucas (bajo) y Guille (batería) estuvieron alrededor de media hora descargando con intensidad, sonando a una mezcla de Heavy / Thrash Metal con ramalazos de Punk-Rock / Hardcore, revolucionándose parte del público realizando pogos en el pequeño habitáculo Haciéndome gracia tres féminas, de pequeña estatura, próximas a nosotros, que huían o se resguardaban cuando parte de la peña comenzaba a danzar cerca del escenario.
Si no meto la pezuña hasta el fondo, tocaron ocho canciones… entre las que versionaron“En las calles de Liniers” (Hermética), seguido de un tema en el que tuvieron que comenzar de nuevo, pidiendo perdón Luis. “Atravesando todo límite” (Hermética), coreado por la peña… “Destrucción” (V8), cantando parte el bajista… y tras agradecimientos, y si no escuché mal, creo que presentaron un tema de cosecha propia llamado simplemente “Herederos”. Informando que antes de Navidad, ¿en un festival llamado “Riff Metal”? regalarían su primera maqueta.
La veloz “Escapar” (si no escuché mal el título) fue su última canción. Despidiéndose sobre las 23.38 h. No estuvieron del todo mal los viscerales Percutor, aunque aún les quede camino por recorrer.
METAL LEGIÖN
A los dos tríos anteriores les siguió un tercero: Metal Legiön, debutando esa misma noche en directo. Procediendo sus integrantes de la banda Metal King, quienes estuvieron ubicados un tiempo en Madrid (llegando a tocar en la tercera edición del Pounding Metal Fest.), pero finalmente su centro de operaciones lo plantaron en Colombia.
El guitarrista de origen peruano Percy Danny Palomino Rodríguez “Percy Metal” (también con su proyecto Dragon Spirit) compuso las canciones en marzo de 2010, para luego realizar los arreglos con sus compañeros: Juan Carlos “Dark Angeluz” (bajo y voz) y Orlando (batería).
Realmente fue el grupo que más me gustó de toda la noche, con unos temas que podían traerte perfectamente recuerdos al auténtico PowerMetal norteamericano, a la N.W.O.B.H.M., Iron Maiden… Con unas composiciones muy bien trabajadas, donde el guitarrista se valía por si mismo para tocar y llenar las canciones con sus riffs y solos, acompañado muy bien por la base rítmica, siendo el bajista el encargado de cantar perfectamente con variados registros.
“Return Of The Iron Warrior” fue el tema de inicio, y donde ya pudimos escuchar la voz de Dark Angeluz con diferentes tesituras. Continuaron con “Glory Among Ashes”, o como fue presentada en castellano: “Gloria entre las cenizas”, pudiendo ver al batería levantarse durante un momento tras los tambores, y donde el bajista alternaba tonos melódicos con más agresivos y rasgados. “Hard As Steel”, también tuvo su correspondiente traducción del título al idioma de Cervantes.
Hablando sobre pesadillas, miedos, fobias… mentes que no pueden percibir… noche de Metal oscura… fue el preámbulo de presentación para “Metal Night”.
Anunciaba que bajaban las intensidades con “No Wait For Me”, en la cual el batería volvió a ponerse de nuevo en pie durante un instante.
Se despedían con “Honor Is Above All”. Finalizando al decir, cuando pasaba media hora de las doce, que nos dejaban con Roar.
Habrá que estar al tanto de lo que hace el trío, porque como ya he comentado, fue el grupo que mas me sorprendió y gustó del cartel, junto con Khan.

Aunque ya había visto a Roar hace unos meses abriendo la cuarta edición del Pounding Metal Fest., quería verlos en mejores condiciones sonoras y con mayor repertorio. Lo malo es que tras el final de Metal Legiön, a cada minuto que pasaba pensaba que, no controlando nada aquella zona y teniendo que pillar el Metro para volver, como muy tarde podría aguantar allí hasta diez minutos para la una de la madrugada, no fuera a perder el Metro y a ver cómo regresaba. Aunque el “malévolo” Vadillo, jejeje, me tentó para acercarnos a tomarnos unas birras en el Redrum de Vallecas, pero teniendo que ir al aeropuerto a la mañana siguiente, no quería acabar a las tantas.
Faltando dos minutos para las 0.45 h., por fin Roar se subían al escenario. A la introducción “The March Of The Lions” unieron “For Those Who Never Have Fate”. Echando en falta en el sonido un poco de nitidez y claridad, además de escucharse un poco saturado.
Después de decir que eran Roar y que venían a aplastarnos, siguieron con uno de los temas de su demo, “Metal For Life”. Y tras cachondeo del vocalista Sergio “Kaiser”, al decir que el guitarrista Mario se había desarmado (al quitarse su chaleco), lanzaron “Dictators Fall”, otro pepinazo de iracundo Speed / Thrash Metal, tema también integrado en la maqueta “Seeds Of Hate” (2007).
Y cuando comenzaban dicho tema, ya llegaba la hora de marcharme para pillar el Metro. Lamento no haber visto el concierto hasta el final, y más tras saber que la siguiente canción que hicieron fue“Prowler” de Iron Maiden. Seguida por “We Will Rise”, “In The Name Of God”, “Egoists And Cowards” y “Seeds Of Hate”. Tuvieron que recortar su repertorio y quedaron fuera dos versiones que tenían preparadas del “Crucifixion” de Hellhammer unida al “Witching Hour” de Venom (uno de mis temas predilectos de la etapa clásica de los de Newcastle). ¡¡¡Casi nada!!!
A ver si a la tercera va la vencida y puedo ir a un concierto del quinteto en buenas condiciones y con tiempo. Desconozco si ya han editado su E.P. “Thrash´till Death Metal For Life”.
Buena noche de viernes disfrutando, y descubriendo en vivo, jóvenes formaciones que mantienen con lucha, esfuerzo y… ¡¡¡con cojones!!! el Heavy Metal. Una vez más comentar que si queremos que la música siga dándonos satisfacciones y la vida no sólo hay que ir y disfrutar conciertos de grupos internacionales, o nacionales, más que apoyados y reconocidos.
P.D.: Mis más sinceros agradecimientos a Jaime y Ramón de Khan, Miguel (Grial), Percy Metal (Metal Legiön), al responsable del Myspace de Roar, y a Mr. Vadillo “Cameraman” por la compañía durante todo el concierto.
Texto y fotos: Starbreaker
