Ya no se podrá pedir ni vociferar “We Want Moore!” en los conciertos de uno de los músicos irlandeses más famosos y reconocidos en el mundo, como rugía la gente en el Glasgow Apollo al final de la canción “Back On The Streets” y en el comienzo de la instrumental “So Far Away”, preámbulo de la fabulosa balada “Empty Rooms”, en aquel doble álbum en directo grabado a lo largo del mundo en la gira de 1984 del guitarrista / vocalista Gary Moore (4 de abril de 1952 / 6 de febrero de 2011) y su por entonces banda (Neil Carter, Craig Gruber e Ian Paice / Bobby Chouinard).
El día 6 de este mes de marzo se cumplirá un mes desde su fallecimiento, y aún no me hago a la idea de que ya no esté aquí. Y es que su repentina e inesperada muerte en nuestro país, en la madrugada del sábado 5 al domingo 6 de febrero en un hotel de Estepona (Málaga), nos cayó como una granítica losa en la cabeza al rockerío y metaleros, que ni por asomo esperábamos esa fatídica noticia.
Aún recuerdo el día en mi ciudad en el que, aún siendo un jovenzuelo con acné, un colega nos decía que otros colegas se iban a Madrid a ver a Gary Moore en directo. Y nosotros nos moríamos de envidia. Eso fue en las fiestas de San Isidro en 1987, en aquel concierto celebrado en el Rockódromo de la Casa de Campo (Madrid), donde al irlandés y a su banda le acompañaban en el cartel también nuestros Barón Rojo (con quienes tuvieron sus más y sus menos años antes en el festival belga Heavy Sound de Brujas en 1983) y los ingleses Shy. Mostrándose con este grupo de Hard Rock melódico que aún en nuestro país seguían acudiendo a conciertos seres humanos sin raciocinio, mucho peor que malas bestias, haciendo que el grupo se viera obligado a abandonar el escenario al poco de empezar, ante la avalancha de objetos (principalmente botellas) que caían de todos lados al escenario, y es que al parecer el tipo de música de ese estilo no era lo suficientemente “dura” para el grupo de primates descerebrados, a saber dónde están ahora ese elenco de personajes que hicieron esa acción tan “heroica”. La miel no está hecha para la boca del asno, que se dice.
Robert James William Gary Moore, cansado del negocio del Hard Rock & Heavy Metal, a comienzos de la década de los 90 pasó a hacer Blues, siguiendo los pasos de su admirado Peter Green (Fleetwood Mac). Algunos le volvieron la espalda al apodado “Caracortada”, tras su paso a ese estilo, e incluso despotricaban contra él. A servidor no es que le volviera loco su etapa bluesera, aunque tengo unos cuantos trabajos originales de ese período (bien en vinilo, cassette o CD), pero prefería la ochentera, etapa donde había descubierto su música y con el que había alucinado con discos como “Corridors Of Power”, “Dirty Fingers”, “Victims Of The Future”, “Run For Cover”, “Wild Frontier”… y directos como “Rockin´Every Night” y “We Want Moore!”.
Por nuestro país no se prodigó mucho en conciertos, aunque, si no me equivoco, pisó más los escenarios con su Blues que con sus canciones de Hard Rock / Heavy Metal. En su gira veraniega por España en 2008, tuve la fortuna de poderlo ver por primera, y a la postre única, vez en directo, aunque a punto estuve de no asistir al concierto por el elevado precio de la entrada, pero finalmente el saber que estaría acompañado en la batería por su antiguo compañero en Thin Lizzy, Brian Downey (para mi uno de los mejores baterías de Hard Rock), hizo que finalmente decidiera acudir. En la sección archivos de Conciertos anda la reseña de ese concierto en el Auditorio Maestro Padilla de Almería. No siendo uno de los conciertos de mi vida, en absoluto, aunque ahora para mí ese concierto ha cobrado algo más de valor y consideración por lo que ha acontecido años después, y recuerdo especialmente “Don´t Believe A Word”, “Still Got The Blues” y ese “Parisiense Walkways” que hicieron, una de las canciones con más sentimiento que para mi se han escrito en el mundo de la música.
Ya no podremos repetir “We Want Moore!” en ningún concierto del irlandés, pero sí al escuchar sus vinilos, cassettes y CDs, dejando un fantástico legado en discos con Skid Row, Colosseum II, Thin Lizzy, Gary Moore, BBM, etc.
Quizá donde Gary Moore esté ahora se encuentre realizando una jam session con su amigo Phil Lynott (bajo / voz), Rory Gallagher (guitarra / voz) y Tommy McManus (batería), una imaginaria formación de quitarse el sombrero formada por grandes músicos irlandeses que ya no están en este mundo.
Querido Gary, seguiremos gritando “We Want Moore!” para escuchar tus discos, y siempre, siempre… “Rockin´Every Night & Blues Alive” hasta que nos encontremos contigo, esperando que sea muy tarde en el tiempo.
“Rest, rest in peace.
You have gone, please leave me alone.
Rest, rest in peace”
(“Rest In Peace”, último tema del disco “Dirty Fingers” de Gary Moore).
Starbreaker
