ALICE COOPER + THE BLACK ROSE ROAD – Miércoles 24 de noviembre de 2010, Palacio de Vista Alegre (Madrid)

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Por fin se ha dejado caer el maestro Vincent Fournier por nuestro país con la gira “Theatre Of Death”. Y a pesar de que por estos lares el de Detroit no levanta excesivas pasiones, se dio cita un buen número de asistentes en el Palacio de Vista Alegre de Madrid. Se calculan que entre tres y cuatro mil personas, sin duda muchas menos de lo que merece, pero también pudo influir que el concierto se celebrara en miércoles y que, además de en la capital, se diera un buen número de conciertos repartidos por la geografía española (Valladolid, Barcelona y Santiago).

Llegué al recinto a tiempo para ver buena parte de la actuación de los teloneros, unos desconocidos para mí que respondían al nombre de The Black Rose Road y que presentaban su álbum debut “Feed The Circle”. Tuvieron una actuación más que destacable con un sonido contundente y tocando como si fuese una banda con una larga trayectoria. Antes del último tema, con la presentación del grupo, comentaron que habían recibido muchas críticas en ciertos foros diciéndoles que no eran un grupo a la altura de ser teloneros de Alice Cooper. A mí me parecieron unos teloneros perfectos, con un directo atronador que sin duda habían despertado la envidia en quienes los habían estado criticando. Basta con escuchar temas como “Circle”, “Animal” o “Hell Awaits” para darse cuenta de que estamos ante un grupo que puede dar que hablar en el futuro.

A las 21:15 aproximadamente se apagan definitivamente las luces y suena el timbre de salida de clase para dejar caer el impresionante telón que ha estado guardando hasta entonces los secretos del escenario. Un fragmento de “School’s Out” nos da la bienvenida, a la que le siguen “No More Mr. Nice Guy” y “I’m Eighteen” con muleta en mano.

El principio del concierto es trepidante interpretando tres clásicos como estos y más aún lo sería cuando continúan con “Wicked Young Man”. Ya al final de este tema comienza el espectáculo y empiezan a aparecer los “hombres de negro” que poco a poco van acabando con la paciencia del Sr. Cooper hasta que este agarra un pie de micrófono y atraviesa a uno de ellos. Lógicamente el revuelo que se monta es menudo y pasa lo que tiene que pasar, que salgan más individuos y le pongan una camisa de fuerza (¡¡¡¿qué esperabas?!!! ¡¡Con lo que acabas de hacer!!).

Maniatado nos deleita con “Ballad Of Dwight Fry” y da pie a la tenebrosa enfermera, quien jeringa en mano le pincha una y otra vez. La sentencia para el pobre demente no es otra que la guillotina. La espectacular ejecución lo envía derechito al Infierno con “Go To Hell”. Que hayan sacado tan pronto la esperada guillotina te deja un poco descolocado y despierta aún, más si cabe, la expectación por el show que nos espera.

Tras su regreso al escenario llega el turno de “Cold Ethyl” y “Poison”, momento en el que me llega a la memoria una pregunta que me hicieron hace mucho tiempo: ¿Cuál prefieres, “Ballad Of Dwight Fry” o “Poison”?, mi opinión fue clara en su momento, pero al ver la reacción del público ante los primeros acordes deja claro que es una de las preferidas del público. Perfecta ejecución del tema que animó mucho el ambiente, pero mucho más me animó a mi cuando rescató del olvido el siguiente tema, “From The Inside”, en el que alguien que estaba a mi lado reconoció en mi camiseta la portada de ese álbum. Continuando con el recordatorio a ese disco, y con la vuelta de la enfermera al escenario, nos interpretó “Nurse Rozetta”.

Una mampara que colocan en el centro del escenario sirve para que la enfermera se ponga tras ella y con la iluminación adecuada se proyecten las sombras del sensual baile de la jovencita durante “Be My Lover”, tras el cual, de nuevo se le cruzan los cables y agarra por el cuello a la enfermera-bailarina, apretando hasta dejarla sin sentido. Mostrando un ápice de arrepentimiento la recoge en su regazo y le canta “Only Women Bleed”, pero el daño ya estaba hecho y los “hombres de negro” aparecen de nuevo para llevarlo a la horca.

Con la soga al cuello nos hace una emotiva “I Never Cry” durante la cual, la enfermera moribunda se pone en pie y tira de la palanca, dejando el cuerpo de Alice colgando de la soga. Si espectacular es el habitual número de guillotina, este no se queda atrás. Con el cuerpo colgando retiran la horca para dejar a la banda, compuesta en esta ocasión por Chuck Garric al bajo, Damon Johnson y Keri Kelli a las guitarras y un tal Jimmy DeGrasso a la batería (como Eric Singer ha estado ocupado con los KISS pues nada, cogen al primero que pasa por la puerta), tocando “Black Widow” y lucirse un poco con los solos.

El regreso al escenario fue por todo lo grande. Sobre una plataforma elevada y con una chaqueta con patas de araña a los lados vuelve para vengarse cantándonos “Vengeance Is Mine”, la única canción de su último disco que incluyó en el set list. Mientras nos grita una y otra vez “vengeance… vengeance” desciende de la plataforma.

Continuando el breve repaso de sus últimos trabajos llega el turno de “Dirty Diamonds” en el que arroja collares al público antes de volver a por otro de sus clásicos.

Cambiando los collares por el sable es la hora de “Billion Dollar Babies” con el clásico reparto de billetes entre los afortunados de las primeras filas. “Killer” nos da paso a un tema que ya estábamos echando de menos, entre tanta muerte y con el título de la gira, no se podía quedar en el tintero “I Love The Dead” en el que nosenseña otro numerito. Metido hasta el cuello en una caja como la que utilizan los magos en los famosos números con las espadas, es atravesado con una decena de afilados pinchos y retirado nuevamente del escenario por los “hombres de negro” en lo que parece la muerte definitiva de Alice Cooper.

Pero como bicho malo nunca muere, tiene que retornar al escenario para despedirse con “Feed My Frankenstein”, en la que nos premia con una grata sorpresa cuando aparece sobre el escenario el monstruoso cíclope que ya apareció en su clásico directo de la gira del “Welcome To My Nightmare”, y “Under My Wheels” para poner el colofón final.

Unos minutos en el backstage para dejar que el público lo aclame antes de salir con un sombrero de copa plateado, chaqueta a juego y una enorme bandera de España (detalle que el publico supo agradecer con una ovación) para hacer“Elected” y la guinda festiva con “School’s Out” (esta vez tocada de pe a pa) con los clásicos superglobos con confeti que se encargaba de explotar con el sable de “Billion Dollar Babies” que todavía tenía a mano.

Una hora y media de concierto espectacular, lleno de interpretaciones teatrales y un muy buen set list, aunque algo recortado con lo que estaba acostumbrando a hacer en la primera etapa del “Theatre Of Death Tour” (recordemos que la gira lleva en danza desde el 2009). Recortes que afectaron sorprendentemente a “Welcome To My Nightmare” y otros temas como “Department Of Youth”, “Is It My Body” y “Guilty” (este si que me hubiera gustado que lo incluyeran), por otra parte nos obsequió con “Elected”, que por contra no lo venía haciendo en el inicio de gira y ha sido incluido en su visita a Europa.

Texto y fotos: David Aguilera