Tercera visita en tres años seguidos del impío trío valenciano Altar Of Sin a tierras almerienses. La primera vez fue en aquel III BrutAlmería Festival de finales de noviembre de 2008 que te contamos por aquí, y en el que el infernal terceto tuvo problemas con el sonido y con la guitarra de Carlos “Overkill” durante su actuación; la siguiente fue en el verano de 2009 en el pub Salammbo de Retamar con los almerienses Winter Night y los ejidenses Morvity, con una actuación con mucha dosis de alcohol en la sangre entre sus componentes, especialmente del bajista Javi “Destructor”, que iba más ciego que un encuentro de Stevie Wonder, José Feliciano y Serafín Zubiri. A la tercera debería ir la vencida, y creo que era la noche propicia para desquitarse de sus dos anteriores conciertos en Almería, y más con la inclusión en el cartel de Alaja, una de las mejores bandas que a día de hoy hay en el Heavy Metal y sus derivados (en este caso Thrash Metal) dentro de la provincia almeriense -tampoco es que abunden mucho las bandas de cierto nivel dentro del Metal más clásico y tradicional en Almería, todo sea dicho-, aunque a poca gente parecen importarles.
Exactamente no recuerdo a la hora que llegamos al pub El Zaguán. Si me permiten haré un inciso: no sé a qué viene la manía de poner ahora en los carteles sala El Zaguán. No nos llevemos a engaño, siempre ha sido un pub de toda la vida, y aunque desde hace ya muchos años se programan conciertos y actividades culturales, para nada es una sala. A este paso a una letrina con los mínimos metros cuadrados vamos a llamarla sala de conciertos… de flatulencias.
Bien, pues llegaríamos al garito a eso de las 22.15 h. o por ahí, la verdad que no recuerdo exactamente. Próximo a la puerta principal estaba Pedro (responsable del Sello Hecatombe Records, donde han sido editados hasta ahora los dos álbumes de Altar Of Sin, y el primero de Alaja) con la taquilla. Saludos, dos entradas (cada una a 5 €), saludos también a Poncho (MetAlmería), y nos dice Pedro que Alaja ya habían empezado. ¿Cómo?, de nuevo pensé que es increíble los horarios que se barajan en este pub, la mayoría de veces los conciertos se demoran una hora o más del tiempo anunciado, pero falta para que uno acuda más tarde del horario previsto para que se encuentre el concierto comenzado. Desconozco de quien serían esas prisas en que empezara, pero luego bien que el trío valenciano se demoró para iniciar su descarga probando sonido… para que luego a los pobres no les sirviera de nada.

Atravesamos la cortina y la segunda puerta y efectivamente, Alaja estaban encima del escenario tocando pero… ¿y ese horrendo sonido?, aquello sonaba como si hubieran puesto al fondo del escenario el disco “Chaos Theory” en un pequeño lector de CDs y la música de los altavoces saliera por unos largos y amplios tubos. ¡¡¡Qué horror cómo sonaban, sin nada de fuerza ni potencia!!! ¿Y dónde se metía el guitarra solista, Jesús? Allí sobre las tablas estaban en formación de cuarteto tocando, si no recuerdo mal, cuando llegué “Fucking Lie”. Fijándome en el listado de temas que tenían en una hoja en el suelo, habían comenzando con “The Mechanical God” (tema-título de su auto-editado E.P. digital),“Flesh” y “Black Gold War” (uno de mis temas preferidos de su repertorio y que grabaron también en el E.P. que colgaban en la Red este 2010).
Continuaron como buenamente pudieron, a pesar del penoso sonido, con la versión trallera del clásico “Highway Star” de Purple, seguida de “Destruction”. Chris “Motherfucker” cabeceaba y animaba al no muy numeroso público, pero casi nula respuesta tenía de los pocos que estábamos allí, entre otros, por ellos. Y es que el sonar así no invitaba mucho al desmadre.
Presentaban una composición nueva, “As The Wolf I Am”, que habrá que escucharla mejor con un sonido decente y dos guitarras. Al finalizar de la actuación el propio vocalista me informaba que el guitarrista Jesús no había podido estar allí por enfermedad, habiendo pensado incluso en suspender su concierto. Viendo como salió, quizá no hubieran tomado mal decisión, aunque hay que agradecerles, pese a que la mala suerte se cerniera de nuevo con ellos, haber echado el resto y tocar los cuatro con esa porquería de sonido.
Los dos últimos temas del nefasto concierto fueron “Stoneway” y “Cold”, aunque no recuerdo si fue antes o aquí servidor pidió a voz en grito “Shut Your Mouth”. No hubiera estado nada mal que la hubieran hecho, y ya lo máximo si hubiera llevado dedicatoria a cierto personaje. Al menos mi petición sirvió para descojonarnos uno de los de arriba y servidor.
Ganas había de sobra por haberlos verlos visto en mi primera vez con el guitarrista Jesús, pero no fue así, y creo que al final fue mejor, porque pienso que incluso con dos guitarras aquello hubiera sonado igual de paupérrimo… A ellos tampoco les gustó su concierto, y es que ni se escuchaban sobre las tablas. No pudieron probar sonido, aunque un pescozón para ellos al enterarme días después que se les había olvidado llevar el bajo, teniendo que ir a toda prisa a recogerlo a ¿Aguadulce?… pero cuando ya tenían el instrumento, según me contaron, los valencianos seguían probando sonido y ellos ni pudieron echar unos minutos antes de comenzar su descarga.

Altar Of Sin probaron y probaron sonido antes de comenzar, siendo al final un trabajo en balde, porque si Alaja sonaron mal, los valencianos tuvieron que padecer lo mismo. Y es que al parecer al pub lo habían advertido, o denunciado, por ruido, y digo yo, si se sabía eso, y que no se podían subir los decibelios para que sonara en condiciones, lo ideal hubiera sido que no se hubiera celebrado el concierto, porque realmente salí de allí pensando en que me habían engañado. Uno de los conciertos, en los que he pagado, con uno de los sonidos más nefastos en los que he estado en mi vida, y los euros peor invertidos en un bolo.
Al ser sólo dos músicos delante, el escenario les quedaba más que espacioso. Podría haber sido un concierto para recordar, pero finalmente fue todo lo contrario, el sonido mató y tiró por tierra el concierto de Altar Of Sin.
Una introducción comenzó a sonar pasando un minuto de las 23.35 h., enlazándola a “Sadism Circle”, perteneciente a “The Damned Dogs From Hell”, su segundo álbum que editaba el pasado octubre Hecatombe Records.
Goyo “Hammerhead” tras los tambores presentaba el segundo tema del nuevo disco, “Bleeding The Prophet”, alternándose la voz el batería y el guitarrista.
Daban las gracias por educación, pero no creo que ni ellos ni la mayoría de los que estábamos allí estuviéramos disfrutando. Carlos presentó la siguiente, “Wall Of Blood”, ésta de su anterior “Praising Evil”.
Agradecimientos a Pedro (Hecatombe) para seguir con una canción de su E.P., “Caligula”. Continuando con dos seguidas de su reciente obra, la que da título, “The Damned Dogs From Hell”, y “Claws In The Box”.
Tras pedir cervezas arremetieron con “The Art Of Violence”, llevando la voz cantante Goyo.
Aquello realmente era un sufrimiento sonoro, y hasta estuve a punto de largarme, cosa que muy pocas veces he pensado o realizado durante mi vida viendo conciertos. Y si al patético sonido sumamos el enterado de turno que padecí durante un momento… pues apaga y vámonos. Seguro que el personaje ni pagó su entrada y encima estaba allí opinando donde no le habían dado vela. Al final le tuve que parar los pies encarándome con él, y a partir de ahí ya dejó de darme la lata, por no decir algo peor.
Durante “Praise Evil” pudimos ver a Carlos “Overkill” punteando con su guitarra en posición vertical, echándose en falta otra guitarra de apoyo para llenar huecos.
Un pequeño amago de pogo surgió durante “Metal Massacre”, pero no sé, a mí ni me daban ganas de seguir siquiera con los pies la música, y menos cabecear, ni con la versión que hicieron del“Raining Blood”, seguida de “Death Metal Inferno”.
“Predator” fue continuada por “Unholy Funeral Pyres” y “Full Of Metal Full Of Hate”, pidiendo luego Carlos apoyo para el batería en “Blood Queen”.
Se despedían diciendo: “¡¡¡Almería, nos vemos!!!” (y yo pensando, esperemos que en una para olvidar este desaguisado sonoro), previamente a finalizar con “Altar Of Sin”.
Mira que el repertorio que hicieron fue amplio y tocando casi la totalidad de sus dos discos y E.P., pero de las tres veces que les he visto, ésta ha sido la peor, “gracias” al sonido y a quien concerniera. Anunciaron durante el concierto que su último disco se encontraba allí a la venta por, creo haber escuchado, 7 euros, precio más que bueno, pero ni ganas me quedaron para agenciármelo.
Texto y fotos: Starbreaker
