Editorial Junio 2012: “Excalibur…”

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…Swords Of The Kings…”, lo siento, pero es aparecer el nombre de la legendaria espada del rey Arturo y venírseme a la cabeza el estribillo del tema de los germanos Grave Digger. Pero no, no va a ser el momento de hablar del grupo liderado por el vocalista Chris Boltendahl.

La discoteca Excalibur, sita en el histórico barrio madrileño de Vallecas, ha estado en funcionamiento más de una década, siendo considerada como templo del Metal entre muchos heavy metaleros, y local de obligada visita para gente de fuera de Madrid, como sucedió en el pasado con la mítica sala Canciller. Que yo recuerde, empecé a frecuentarla en mi estancia en la capital del país allá por finales de 2001 o comienzos de 2002. Lógicamente, aún habiendo ya recorrido algo de mundo, uno no deja de ser un provinciano, jajaja, y encontrarse en un local grande lleno de metaleros (a veces te encontrabas con gente de todo tipo) y sonando la música a buen volumen, de primeras uno disfrutaba y alucinaba. De hecho la primera quedada que se realizó de The Sentinel, con personal que en esa época integraba este webzine, junto con amistades que lo seguían desde Madrid, acabó en la Excalibur. Una reseña de tan magna importancia de aquel día aún se puede leer en la sección Reportajes.

Anécdotas de esas noches llenas de Metal, alcohol, risas… cada cual tendrá para escribir un libro. Uno recuerda con mucho agrado historias con amigos como David “Bubba”, Santos, Alfonso J. Puerta, Carlos “Anaxides”… ¡¡¡qué grandes!!! Incluso con gente que con el paso del tiempo fuimos perdiendo el contacto como Ricardo Arias “Sinner”… ¿“aónde” andarán?

Pero claro, todo lo que se pilla con ganas, al final a base de repetir, termina cansando, sobre todo cuando llegó un momento en que la música que solían poner era repetida casi constantemente cada vez que visitábamos a horas intempestivas el garito. Llegando a comprobar que si uno no iba como la capa del obispo (vamos, jumao perdido) no se lo pasaba realmente bien, algo al fin y al cabo triste. Así que nuestras visitas a la Excalibur cada vez se fueron distanciando más y más en el tiempo. Incluso habiendo ya regresado a mi ciudad natal, donde poco hay donde rascar, y cuando tenía la posibilidad de volver a subir a Madrid, apenas mis pies pisaban ya el garito. Hasta llegar el día en que fuimos, no recuerdo ya ni el año ni fecha, pero creo que fue junto a alguno de los “peligrosos” de Benidorm, y ya cobraban entrada al personal masculino. Algo que tampoco veía mal, si con esa entrada te daba derecho a consumición, pero aunque la música había mejorado, sin tanta repetición de lo típico-tópico, el ambiente lo vi bastante decadente.

De unos años para acá se tomó la brillante idea de organizar conciertos allí, pasando por su escenario tanto bandas madrileñas, nacionales, como extranjeras. Tuve la oportunidad de ver tan sólo un par de conciertos (ambos reseñados por aquí): el primero Imsomnia + Wildan + Wild (mayo de 2010), y el segundo y último organizado por el club Pounding Metal Union con Striker (Canadá) + Hürlement (Francia) + Nadsokor (en enero de 2011). Era una gran opción para ver a grupos en directo a buen precio.

Lamentablemente, como ha sucedido con otros locales de Rock y Metal a lo largo de la historia, todo tiene su fin. Y además de la crisis que nos azota desde unos años para acá, al parecer el bajón de asistencia de personal semana tras semana a la Excalibur había sido considerable en los nefastos tiempos que corremos. Tomando la decisión sus encargados de cerrarlo y comenzar con otro negocio de otro tipo de música a partir del mes de junio que comenzamos. Desconozco si de vez en cuando se seguirán realizando conciertos de Rock y Metal en dicha sala con su nuevo nombre, pero lo que está claro es que ya no volverá a ser lo mismo. Una gran despedida se organizó el pasado jueves 24 de mayo, con un concierto gratuito compuesto por tres formaciones de la oleada de Heavy Metal madrileño de los últimos años: Steel Horse + Wild + Agresiva (sustitutos días antes de Ciclón).

A punto de dar por finalizada esta editorial, me volvía a apenar la muerte de uno de nuestros músicos. Michael Grant, el que fuera cantante de los norteamericanos Onward, y ahora en Crescent Shield, fallecía ayer jueves 31 de mayo como consecuencia de una enfermedad. El vocalista tenía tan sólo 39 años. R.I.P.

“Honor the dead that have fallen

Don’t let true spirits die…

Rising, flying, above mere mortals

Heed the call of metal warriors – ride high

We rise higher than mere mortals

Hear the cry of metal warriors…”

(“Above Mere Mortals” – Crescent Shield)

Starbreaker