Continuábamos en un fin de semana pleno de Heavy Metal en Madrid. Tras el gran concierto del día anterior de Accept (como te contaba días atrás), y después echar un buen rato en el pub La Urbe del Kaos (mi propósito era ir a Argüelles, al Tyrant, Lemmy…, pero nuestros anfitriones decidieron mejor ir a Vallecas), el sábado era otro gran día para la historia, y el recuerdo, del Heavy Metal en España. El club Pounding Metal Union reunía a tres formaciones con sus bases y pilares dentro del más clásico y tradicional Heavy Metal. Sangre joven procedente de Canadá (Striker), Francia (Hürlement) y Valencia (Nadsokor). Un gran acierto y éxito conseguido por Pounding Metal Union, uno de los clubs de Heavy Metal de los más importantes que hay a lo largo del país en los últimos años, aunque algunos medios y seguidores no se enteren o se hagan los ciegos.
Se estimó poner a la venta sólo 200 entradas a un precio bien asequible por tres grupos (dos de ellos extranjeros): 12 € anticipada o reservada, y 5 € para los que somos socios del club. Vendiéndose en su totalidad días antes del concierto, por lo que en taquilla no quedó ni una (sólo para las reservadas). Siento que hubiera gente que al final no pudiera asistir al concierto por no quedar entradas, pero hubo semanas de sobra para comprarlas (¡¡¡ya lo sabes para la próxima, amigo Monraymon!!!). La faena fue que dos menores de edad que viajaban desde Valencia se quedaran al final en la calle por esa ley sin sentido que no permite el acceso de menores de edad a los conciertos, aunque al parecer antes de emprender el viaje estaban avisados de lo que les podría suceder, y que finalmente sucedió. Aunque es lógico que los responsables de una sala, o garito, deban cumplir a rajatabla esa ley, ya que de no acatarla las consecuencias que conllevan hacia el local no son moco de pavo.
Después de la reunión del club, próxima a un bar cercano a la Excalibur, departimos en la puerta del bareto con el fenómeno de Paco, quien más tarde hizo que tuviera un buen reencuentro con Leonardo Cebrián Sanz, recordando su paso por Almería a comienzos de los 90. Luego llegaron “mis niñas” (Janny y Carmen “Rising”) sin perderse en el Metro, jejeje, y el amigo Monraymon para ver si había alguna posibilidad de conseguir entrada (estuve a punto tras la reunión, pero se me adelantaron, lo siento). Ya era hora de dirigirnos hacia la Excalibur, y al torcer la esquina comprobamos que había un gran ambiente.

Una vez dentro de la discoteca / sala, me di cuenta que los valencianos Nadsokor estaban comenzado con su introducción “The Portals Of Darkness Are Open”, por lo que rápidamente dejé el chaquetón en el guardarropa y me fui al borde del escenario para sacar algunas fotos mientras tocaban “Skulls In The Stars”, intentando Andrés motivar más al personal y con algún pequeño problema con la guitarra de Joseto, solucionado sobre la marcha por el técnico de sonido “Choco”. Después me posicioné en la parte de arriba de la sala, justo frente al escenario, donde el mítico Vadillo ya estaba filmando con su cámara.
Tras escucharse los dos primeros cortes de la maqueta que los valencianos publicaban el pasado 2010 (y que te comentaba en la sección correspondiente), y de animar el vocalista Andrés Martín a la gente diciéndoles que no les oía, para que se desgañitaran más, nos presentaban una nueva composición: “A Witch Shall Be Born”, pareciéndome, en esa primera escucha, un tema de Heavy Metal con aires épicos, apoyando con sus coros el joven bajista Pablo Beltrán “Pablosky” (con camiseta del gran e histórico “Melissa”).
Andrés daba las buenas noches, diciendo quienes eran y de donde venían, agradeciendo a Pounding Metal Union el contar con ellos… preguntando si queríamos más Heavy Metal… descargándonos “Sentenced To Subjugation”, tercer corte de su maqueta, y mi preferido de esa grabación.
Informaban de la edición de su maqueta en enero del año pasado, encontrándose a la venta allí a tan sólo 2 €. Agradeciéndonos el que estuviéramos viéndolos y no afuera fumando por la ley antitabaco… ofreciéndonos otra nueva, y desconocida para servidor, canción: “Evil´s Reflection”, con un inicio que me trajo a la cabeza a ¿King Diamond?, siendo acompañada por buenos cabeceos, como en anteriores temas, de los componentes del quinteto valenciano.
Creo que a más de uno nos sorprendían cuando comenzaban con las primeras notas del mítico y grandioso “Evil” de Mercyful Fate. Un temazo que me trae especiales recuerdos de la mitad de los 80 con los amigos Juanjo y José Avellán cantándolo cada dos por tres, y también de cuando tuve oportunidad de ver a Mercyful Fate con motivo de la gira del disco “9” en la madrileña sala Macumba. No hicieron nada mal la versión de la banda danesa, aunque el solo de Nacho Gavira no me convenció.
Anunciaban que iban acabando, pero antes harían un… “Sacrifice”, alzando el vocalista una pequeña cabeza ensartada (que durante los conciertos estaba delante de la batería) tras la parte instrumental del coreado tema. Al acabar Andrés soltaba un “¡muchas gracias!” y decía que nos dejaban con Hürlement, cuando pasaban siete minutos de las 21 h.
Era el segundo concierto de los valencianos como Nadsokor y los vi en general bastante bien sobre el escenario, haciendo un correcto, aunque corto, concierto. Nadsokor son otra de las formaciones surgidas en los últimos años que realizan un Heavy Metal no muy dado en nuestro país, y que de esa manera consiguen que en el panorama metalero más clásico y tradicional haya buenos y nuevos aires, y gran futuro. Espero verlos y disfrutarlos de nuevo sin que pase mucho tiempo.
P.D.: Agradecer al batería Sergio Godoy el listado de temas, especialmente de los nuevos, para así contrastarlos con mis “jeroglíficas” anotaciones.

Los franceses salían al escenario cuando pasaba un minuto de las 21.15 h., iniciando su descarga de Heavy Metal con el último corte, la épica “Dernier Combat”, de su hasta ahora primer disco, “De Sang Et D´Acier” (2009).
Las siguientes que el cuarteto parisino tocaron fueron “Kamikaze” y “Ordalie”, canciones donde se pueden percibir una de las mayores influencias de los franceses, Running Wild. Portando una espaldera de los germanos en su chaleco el guitarrista François (merci beaucoup!!!).
Como hacía mención comentando su disco en The Sentinel, otra gran influencia en los franceses son Manowar, y en “The Iron Fist In A Metal Glove” se pueden escuchar, y escuchamos, reminiscencias a los norteamericanos.
El menudo en estatura, pero de larguísima cabellera y grandes altas notas afiladas, Alexis, nos presentaba “Prince Noir”, un tema que estará dentro de su próximo disco. Recordándome de nuevo el sonido característico de la banda de Rolf “Rock´n´Rolf” Kasparek.
Durante “Moine Guerrier” lograron que parte de la peña participara con sus voces, encargándose el bajista Didier “Le Gorg” también de realizar los coros (potentes y agresivos). Y continuaron haciendo que más de uno gritara antes y durante el tema “Screaming”. Con estos últimos temas estaban metiendo más a la gente en su concierto, y en la recta final fue la bomba, con “Mercenarie”, para mi uno de sus mejores composiciones con ese buen regusto del clásico Heavy Metal francés, del cual están bien orgullosos y del que se acordaron y honraron con versiones de “Exterminateur” (H-Bomb) y “Sortilège” (Sortilège), con ésta parecía que acababan, pero había tiempo para otra y, sin tenerlo previsto, nos sorprendieron y obsequiaron con “Le Fléau de Dieu” de sus también compatriotas ADX. Finalizando a eso de las 22.12 h.
Ya comenté que su disco me pareció un buen trabajo, y en directo lo hacen bastante bien, con sus marcadas influencias de los mejores Running Wild y Manowar, y sin dejar atrás las raíces del mejor y tradicional Heavy Metal francés.

Uno de los miembros fundadores del club, y de los que más se lo trabajan, Nacho, se encargó de presentar a los canadienses, aunque su voz apenas se escuchaba.
Striker iban a tocar en el pasado IV Pounding Metal Festival en mayo del pasado año, pero por el jodido volcán islandés no pudieron viajar y tuvieron que aplazar su gira europea. Pero cumplían y estaban en el viejo continente en el primer mes de este año, así que se aprovechó y se les trajo a nuestro país, en esta única fecha, gracias al Pounding Metal Union.
Si más de uno se quedó estupefacto con los agudos de Alexis (Hürlement) con Dan Cleary ya fue estratosférico. ¡¡¡Vaya manera de cantar y llegar a excelentes y altísimas notas agudas!!!
Faltaban tres minutos para las diez y media de la noche y después de un “¡Hola, Madrid!”, Excalibur se llenaba de velocidad, puños y melenas al viento, con la inmensa “Full Speed Or No Speed”, enlazándola a “Eyes In The Night”, empezando ya desde este momento los guitarristas / coros a dar buenas lecciones técnicas y veloces con sus instrumentos, tanto el ahora rapado Chris Segger (tocando durante muchas veces su guitarra en vertical) como Ian Sandercock (con esa cara de crío).
Tras las dos primera canciones de su primer larga duración, “Eyes In The Night” (Iron Kodex, 2010), recordaban su mala suerte con el volcán islandés el pasado 2010, cuya historia sirvió para inspirarse en el tema “Fuck Volcanoes”.
Primera canción de la noche perteneciente a su E.P. “Road Warrior” (Iron Kodex, 2009), “Lord Of The Sword”, volviendo a sucederse los solos y armonías de ambos guitarristas, posicionados juntos en el centro durante sus destacados momentos instrumentales.
La siguiente en el E.P. es “Fire”, y así cayó en el mismo orden, haciendo que la peña se volcara al cantar parte de la letra. Demostrándonos una vez más el vocalista su enorme poderío vocal.
Animaba el bajista Dave Arnold, y había juego de voces con la peña, para volver a subir un poco las revoluciones con “Terrorizer”, realizando el joven guitarrista Ian Sandercock su solo en el centro, y hacia el final fue el turno de Chris.
Previa a “Never Ending Nights”, Dan hizo mención a las chicas de Madrid… comenzando con un alarido y buenas melodías guitarreras, habiéndolas también durante el tema, volviendo al centro los seis cuerdas cuando les tocaba su momento.
Creo que tanto los canadienses como el público se estaban quedando sorprendidos de la gran respuesta mutua entre ambos, y nos regalaban la primera sorpresa de la noche, un “Kill The King”en honor al gran Ronnie James Dio. Preguntando después si queríamos un tema lento o rápido… eligiendo la segunda opción, materializada con “The White Knight”, canción cargada de grandes dosis de Speed / Power Metal que hizo que la peña cabeceara con locura.
Luego anunciaba una canción “lenta”, comenzada por el nuevo batería Adam Brown en pie dándole a los platillos: “Dark Heart Of The City”, asomando algunas influencias de Iron Maiden, uno de los grupos clásicos de los que beben, además de Saxon, Vicious Rumors, Riot…
Continuaron, tras unos pequeños problemillas que les hicieron retrasarse un poco, con “We Don’t Play By The Rules”, toda una declaración heavy metalera de principios, y dedicada al Pounding Metal Union (¡¡¡agradecidos!!!): “I like it fast. I like it loud. I wanna hear that (uh!). Pounding through the ground”. La peña entregada y volcada gritando repetidas veces el nombre de la banda y nos soltaban otro regalo con el fantástico “Power Of The Night”de Savatage (primer tema de los hermanos Oliva, y su banda, que escuchara servidor hacia mediados de los 80 gracias a que me lo grabaron de relleno en una de las primeras cintas que compré del catálogo de grabaciones Black Metal).
Anunciaban la última, una de su E.P., la veloz “The Keg That Crushed New York”, comentando antes que la noche anterior habían estado de fiesta en el pub Tyrant.
De bises hicieron la speedica “Road Warrior”, volviendo la peña de la pista a entregarse ante la banda, y, tras agradecer a Nadsokor (tuvo que preguntar el nombre) y Hürlement, otro presente con“Aces High” de los Maiden, causando sensación en la sala (con chaval por los aires surcando las cabezas de los que se agolpaban en primeras filas), aunque servidor hubiera preferido otro tema “menos” manido de los ingleses.
Tuvimos la suerte de que como teníamos más ganas de Striker, el quinteto nos correspondió con“The Voice Of Rock”, con los cuerdas delante en su comienzo, pasando luego el rapado a la derecha. La espectacular dosis de Heavy Metal acababa a las 23.40 h.
Una vez más me venía a la mente la pregunta: ¿qué tendrá Canadá que tan grandes bandas, a lo largo de la historia del Hard Rock y del Heavy Metal (y derivados), han salido de allí?
Agradecer una vez más a los miembros del club que realizan durante meses, y el mismo día, el trabajo más duro y en la sombra: Antonio, Nacho y Jesús, echándoles una mano aquel sábado Tato (en la taquilla), la simpática Sandra en el puesto de material de las bandas del concierto (y del club)… y Ángel “Choco” (Steel Horse, Nigromante), quien realizó una labor ejemplar en el sonido de los tres grupos. Todo perfectamente dispuesto y organizado.
La fiesta la continuamos en el Tyrant (¡¡¡esta noche sí!!!) hasta que cerraron. Tocando después una gran caminata, con los pies bien congelados, para llegar a dormir a eso de las cinco y pico de la madrugada. Pero mereció todo la pena esa noche y el fin de semana, tanto el viaje, conciertos, como la gran compañía de Janny & Carmen “Rising” y todas las amistades con las que estuvimos.
Texto y fotos: Starbreaker
