ASFALTO – Viernes 8 de abril de 2011, sala Heineken (Madrid)

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Muchos eran los motivos para acercarse este viernes a la sala Heineken. Asfalto son siempre una garantía en directo, con una profesionalidad y calidad fuera de toda duda. Además, tras una ausencia muy prolongada de los escenarios, tanto público como grupo estábamos ávidos de reencontrarnos de nuevo en un concierto madrileño.

Además, este concierto servía como presentación del nuevo batería de la banda, Marcos Parra, de quien no teníamos ninguna referencia anterior. Y como postre, en el concierto se estrenaba la venta tanto del nuevo EP del grupo, “Music”, como de la reedición en CD del mítico “Déjalo así”, coincidiendo con su 30º aniversario.

Con tantos alicientes, no extrañar que la sala estuviera a punto de completar su aforo, algo que en los tiempos que corren es todo un acontecimiento. Dadas las restricciones horarias que imponen hoy en día la mayoría de las salas, se suprimió la presencia de un grupo telonero, siendo Asfalto quien salió con puntualidad a escena, entrando con tranquilidad uno por uno mientras sonaba una introducción pregrabada.

El concierto empezó con “Concierto fatal” y “Más que una intención”, y desde el primer momento pudimos comprobar dos cosas: que este tiempo de inactividad le ha sentado de maravilla al grupo, que salió con unas ganas y una energía increíbles. Y que el fichaje de Marcos Parra a la batería ha sido todo un acierto. Tiene pegada, ritmo y se ha integrado de maravilla en la dinámica del grupo. Las ganas del grupo eran respondidas desde el público con idéntico fervor, cantando los míticos temas hasta el punto de sorprender (a estas alturas…) a los propios músicos.

Para el tercer tema, Julio habló que había pensado mucho en la larga trayectoria del grupo, pensando que su carrera era similar a la de un… y se quedó señalando y esperando a Carlos Parra, teclista de la banda que en esos momentos esperaba una introducción mucho más larga, y tuvo que ser avisado para comenzar “Corredor de fondo”, entre las risas del resto del grupo. El tema sonó espléndido, aprovechando la combinación de voces entre Julio Castejón y Raúl Santana, inconmensurable toda la noche.

Y es que esta banda es un auténtico lujo, sin ninguna parte débil. Me gustó especialmente Alejandro Ollero “Pollo”, cada día más virtuoso al bajo, pero cada uno de los músicos que componen el grupo está a un nivel admirable, desde la decisiva aportación de Raúl Santana tanto con su gran voz como por su maestría a la guitarra como la excelsa presencia de Carlos Parra, cada día mejor a los teclados.

Julio comentó la edición del nuevo EP del grupo, que se ponía a la venta ese mismo día, y del que seguidamente tocaron dos canciones: “La mujer de Lot”, rápida y contundente, y“El templo de los sueños”, compuesta y cantada por Raúl Santana. Tiempo habrá para analizar estos temas con tranquilas escuchas del disco, pero en esta presentación en directo nos causaron muy buena impresión, confirmándonos que el manantial creativo que siempre ha sido Asfalto no se ha secado.

El público escuchó los temas con expectación, y se desbocó después con “La paz es verde”, que sonó como un tiro. Tras ella, Julio se puso al piano para ofrecernos una delicada interpretación de “El hijo de Lindberg”, un intervalo dulce para después atacar de nuevo con “La batalla”, que sonó de nuevo muy contundente.

Mediado el concierto, uno de los pesos pesados de su repertorio: “Días de escuela”, en el que las voces del público casi ahogan al grupo, demostrando por qué es una de las canciones más representativas de la Historia del Rock nacional. Tras ella, “El viejo”siempre ha provocado un cariño especial en el público, siendo muy bien acogida en este tramo central del concierto.

En este momento, Julio aprovechó para comentar la nueva edición de “Déjalo así”, que se ponía en circulación ese mismo día, y del concierto dedicado a este disco que tendrá lugar el próximo 6 de mayo, en el cual lo tocarán de forma íntegra. Y, por supuesto, “Déjalo así” fue el siguiente tema en sonar, muy cañero, con el grupo desbocado.

Otro de los temas incluidos en el EP que se presentaba esta noche es “Luz de atardecer”, aunque ya es conocido al ser incluido en el CD y DVD “Al fin vivos” editado en 2009. Sin embargo, la interpretación de este tema fue bastante caótica, ya que Julio olvidó la letra en varias ocasiones, lo que además le produjo una cierta desconcentración que hizo que este tema fuera el peor del concierto. Julio se lo tomó con humor, diciendo que “la parte que no he cantado está en el disco, la podéis leer allí”.

Para recuperar el nivel habitual llegó “Gente como tú”, único tema del disco “Utopía” que sonó esta noche, y que a mi no me terminó de convencer esta noche.

Nos acercábamos al final del concierto y para este momento nos tenían reservada una agradable sorpresa. Hacía más de 20 años que no sonaba “El joven ruso” en directo, y tuvimos la fortuna de asistir a su “resurrección” y comprobar que suena tan fresca y jovial como el primer día.

Y si este tema se conserva bien 30 años después, Asfalto se trasladó aún más atrás en el tiempo, hasta sus inicios. Un fragmento de “Todos los días” dio paso a la mítica“Rocinante”, poniendo la sala Heineken de patas arriba. Impagable el ver a dos chicas a mi lado, que apenas tendrían 20 años de edad, cantando tan emocionadas como yo una canción compuesta mucho antes de que ellas nacieran.

El único tema incluido en el EP “Music” que faltaba por aparecer en este concierto era“Music Was My First Love”, del que Julio comentó que era uno de los pocos de la discografía de Asfalto que no es propio (es una versión del mítico John Myles) y además cantado en inglés. Y las expectativas se cumplieron por completo, ya que la versión de Asfalto es tan inmensa como la original, con especial mención a Raúl Santana, inconmensurable y directamente responsable del alto nivel alcanzado en esta versión.

Para finalizar, a la espera de los habituales bises, “Es nuestro momento”, con algún problema en la batería de Marcos Parra rápidamente solucionado. Un adiós de mentira y a esperar para salir otra vez.

Y efectivamente, apenas unos minutos después apareció en escena Julio Castejón, que se puso al piano, Carlos Parra a sus teclados y Raúl Santana… sin su guitarra. ¿Para qué? Pues para que bendijéramos una vez más el día en que a Julio se le ocurrió recuperar para el repertorio en directo de Asfalto esa maravilla llamada “Prisionera enmarcada”. Este tema se ha convertido en una de las estrellas de Asfalto en directo, gracias de nuevo a la impresionante voz de Raúl Santana, y a la pasión con que todo el grupo la lleva a cabo.

El final del concierto fue apoteósico. Las celebérrimas “Buffalo Vil” y “Ser urbano” se encargaron de ello, con el grupo en tromba disfrutando de esta memorable noche hasta el final, y haciéndonos a todos partícipes de ello.

Tras el concierto estuve charlando con varios amigos, desde Bamberg (webmaster de grupoasfalto.com) al lujurioso Óscar Sancho, pasando por otros amigos habituales en estos saraos, y cada uno echábamos en falta temas diferentes. Y es que con este fondo de armario que tiene Asfalto, sería imposible contentar a todos. Pero en lo que todo el mundo coincidía es en valorar el grupazo que acompaña a Julio Castejón en estos Asfalto del siglo XXI, y la pasión y vitalidad con que el propio Julio lidera la banda. Estoy seguro que nos queda Asfalto para rato, y seguiremos disfrutando de ello siempre que podamos.

Texto y fotos: Shan Tee