SHERPA – Sábado 18 de junio de 2011, sala Barracudas (Madrid)

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Si hay algo de lo que Sherpa puede estar orgulloso es de la fidelidad, cariño y dedicación de sus seguidores, en especial de aquellos que llevan sacando su foro adelante desde hace años. Su empuje y defensa a ultranza de su ídolo a veces les ha llevado a cometer algunos errores por exceso de vehemencia, pero sin duda son un ejemplo de demostración de pasión por un artista. Este concierto nació por iniciativa de unos pocos valientes de ese foro, que pusieron toda su entrega, corazón y empuje, amén de dinero de sus bolsillos, para organizar este concierto acústico que, además, fue grabado en audio y vídeo para posterior disfrute de quien lo quiera adquirir.

La sala Barracudas, para quien no la conozca, es un bar con varias estancias. Sólo una de ellas da acceso al pequeño escenario que se sitúa al final de la planta superior. Esta circunstancia confundió a los organizadores, quienes creyeron que el aforo completo del garito podría ver el concierto sin problemas. Pronto se dieron cuenta de que no era así, y ya que la totalidad de las entradas se vendieron, todos los presentes se apelotonaron frente al escenario para no perder ripio de lo que allí sucedía, creando una sensación algo agobiante. Aún así, en los tiempos que corren en que los conciertos están siempre semi-vacíos, esta sensación era incómodamente agradable.

Afortunadamente yo conocía las características de la sala, y esperé pacientemente muy cerca de la puerta de entrada para colocarme de los primeros, a sabiendas de que luego sería imposible acercarse más, y así disfrutar en primera fila del concierto y, de paso, ofreceros las mejores fotos que pude recoger para adornar esta crónica.

Uno de los guitarristas actuales de la banda de Sherpa, Fran Soler, ejerció de telonero en un set instrumental en el que, sobre una base rítmica grabada, desgranó algunos temas propios y algunas versiones, demostrando una gran técnica y unas influencias más que evidentes del maestro Joe Satriani.

En su set tuvieron cabida un par de temas homenajeando al recientemente fallecido Gary Moore (impresionante ese “The Looner”) y algunos temas propios, como la sintonía del programa “Concierto para ell@s” de nuestro amigo Txema, quien se acercó desde su Mondragón natal para este concierto.

Pero sin duda, el momento estrella de su set tuvo lugar cuando invitó al escenario a dos buenos amigos, pertenecientes a la organización del evento: Luis Guio y nuestro gran amigo “Edurocks”. Con ambos invitados flanqueando a Fran Soler, se marcaron un “Coast To Coast” memorable.

Lo cierto que este set eléctrico rompía bastante con el acústico que habíamos venido a ver, pero sirvió para calentar el ambiente y, de paso, comprobar el alto nivel técnico de este joven guitarrista.

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Con algunos problemas debido a la aglomeración en la sala, Sherpa consiguió llegar al escenario para acomodarse en su taburete y, guitarra acústica en mano, saludar a los presentes y ofrecernos lo que estábamos esperando.

Comenzó su actuación con un par de temas de The Beatles, “You´ve Got To Hide Your Love Away” y “I’ve Just Seen A Face”, mostrando sus cartas de inicio, que no eran otras que hacernos pasar una gran noche recordando un buen puñado de clásicos del Rock, entre los cuales aquellos que nacieron de su talento iban a ocupar sólo una parte del set.

Sherpa estaba de buen humor, dicharachero y contando chistes entre tema y tema, como es habitual en él. Lo importante, o al menos lo que yo más valoré, era la conexión con el público y su interés por explicar algún retazo de la historia de cada tema que iba a interpretar. Así lo hizo con la figura de John Phillips, líder de The Mamas & The Papas, quien acabó en la indigencia tras dejar para la Historia temas como el “San Francisco”con el que Sherpa nos deleitó, y cuyo estribillo fue seguido con sorprendente fidelidad por el público asistente.

Una de las dudas con las que yo iba al concierto era el estado de voz de Sherpa, algunas veces criticado. Seguramente favorecido por la menor exigencia vocal de estos temas en formato acústico, la verdad es que estuvo inconmensurable, con una entonación modélica y desterrando cualquier duda que pudiéramos tener.

Una entrañable “Everybody’s Talking” tomada prestada a Harry Nilson dio paso al tema que más me gustó de todo el concierto: un impresionante “Wish You Were Here” que para mi fue el tema de la noche, tanto por la calidad con que Sherpa la hizo suya como por el increíble seguimiento del público, que tapaba con sus voces la melodía que José Luis Campuzano nos regalaba por los altavoces.

Aquí terminó la primera parte del concierto, basada en clásicos imperecederos de la música del siglo XX. En este momento, hizo su aparición de nuevo Fran Soler en el escenario, con guitarra eléctrica (modelo Steve Vai) para acompañar a Sherpa en algunos temas, esta vez repescados de su estancia en Barón Rojo, y por tanto conocidos por la totalidad de los asistentes, aunque este paso al formato acústico dejó algunas casi irreconocibles.

Empezó con “El malo”, y como era de esperar, todos el público la cantó de principio a fin. Siguió con la versión más extraña de la noche, según dijo Sherpa basándose en una idea de Juanjo Melero, ex guitarrista de su banda (y de Sangre Azul, y de Marshall Monroe, y de Cráneo…) y que andaba por la sala. El caso es que “El pobre” sonó en formato Swing, muy fresca y divertida.

“Son como hormigas”, sin embargo, significó el único punto flaco del concierto. Era el tema más exigente a nivel vocal de lo que llevábamos de concierto, y Sherpa tuvo los únicos problemas de la noche, lo que le llevaron también a olvidar la letra en varias ocasiones. No importaba, allí estaba el público para cantar por él. Una dulce versión acústica del clásico “Barón Rojo” y una oportunidad para el tema inédito “Vuelvo a mi barrio” cerraron esta fase del concierto.

Fran Soler dejó su lugar en el escenario al invitado que recibió la mayor muestra de cariño del público asistente, el inefable Hermes Calabria, quien con los gritos de ánimo de“Hermes, Hermes…” primero y “¡U-ru-gua-yo!” después (los que tenemos el corazón a rayas sabemos lo que eso significa…) tuvo un recibimiento acorde a su categoría. Hermes acompañó a Sherpa con un extraño bongo del cual desconozco el nombre real. También subió el teclista Ismael Filteau, actual miembro de Cuatro Gatos y que ya ha acompañado a Sherpa en alguna ocasión. Y no puedo decir gran cosa de él, porque lamentablemente los teclados no se escucharon en ningún momento, el único lunar en un sonido por lo demás muy bueno del que disfrutamos toda la noche. Con ambos invitados tuvimos ocasión de escuchar una preciosa versión de “Mi Everest”, uno de los mejores temas de la carrera en solitario de Sherpa.

Despedida de gala para Hermes, que dejó su sitio a un guitarrista llamado Manu (guitarrista suizo ahora afincado en España que perteneció a una banda helvética llamada Stonfield), quien fue el siguiente invitado de la noche. Con él en escena, Sherpa retomó algunos clásicos más de cosecha ajena. El primero de ellos fue el conocido “Wild World”, tema maravilloso compuesto por Cat Stevens antes de que se le licuara el cerebro y se convirtiera en un talibán llamado Yusuf Islam. Dependiendo de la edad, los presentes conocían el tema original o la versión de Mr. Big, pero el caso es que todos coreamos el tema con mucho sentimiento.

Sherpa nos recordó sus raíces, y todos sabemos que The Beatles marcaron a todos los de su generación. Así que, retomando el inicio del concierto, nos ofreció algunos temas más del cuarteto de Liverpool, en concreto “Revolution” y una deliciosa“Here Comes The Sun”, otro de los mejores momentos de la noche. Tras ellas, otro tema coetáneo como es “Don’t Let Me Be Misunderstood” de aquellos Animals de Eric Burdon. Y para finalizar esta fase del concierto con Manu, el celebérrimo “Dust In The Wind” de Kansas.

El concierto estaba acabando (“o casi acabando”, le faltó decir…), y para despedirse volvió a invitar a Fran Soler y a un nuevo invitado, Jordi Longan, teclista barcelonés que le acompaña eventualmente. Con ellos en el escenario nos ofrecieron uno de los temas que marcaron mi vida. Y es que Led Zeppelin en general y “Stairway To Heaven” en particular tienen mucho que ver en que yo ame el Rock de esta forma, algo bastante común a los rockeros que nacimos en los ’60. Esto dio un punto de emotividad añadido a este final de concierto.

Sherpa pretendía abandonar el escenario para volver y hacer un bis, pero la aglomeración de público frente al escenario le hizo desistir del habitual paripé, y sin moverse de su sitio nos anunció el que, ahora sí, sería el último tema de la noche. Después de “Stairway To Heaven” yo me esperaba algo más… trascendental, pero lo que tuvimos fue “A los rebeldes de corazón”, un festivo tema incluido en su disco en solitario “El Rock me mata”, que fue acogido con la algarabía que exige esta canción.

El concierto nos dejó muy buenas sensaciones. La camaradería y el ímpetu de la gente del Foro de Sherpa, que organizaron modélicamente este concierto, y el buen ambiente y la calidad interpretativa de Sherpa, que además de mostrarnos algunos de sus temas en formato acústico, nos hizo viajar en el tiempo para recordar temazos que nunca deberían ser olvidados.

Espero que la grabación del evento haya sido lograda con una calidad que os permita, dentro de un tiempo, juzgar si la opinión de este humilde juntaletras se corresponde con lo que allí se vivió

[youtube]https://youtu.be/sAD-628zoGQ[/youtube]

Texto y fotos: Shan Tee

Vídeos: Txema Markets