Tenía la duda de quedarme unos días más en Madrid, tras la fiesta-concierto por el décimo aniversario de nuestro / vuestro webzine The Sentinel, para asistir al concierto gratuito organizado por el ayuntamiento en las fiestas de la localidad madrileña de Fuenlabrada. Finalmente, comprobando que podía quedarme unos días más en la capital y para evadirme aún más, decidía decirle al colega Paco el mismo lunes que me guardara plaza en su coche.
Principalmente del cartel lo que más me atraía era volver a ver a Kreator. La última vez que había asistido a un concierto de las huestes de Petrozza y Ventor fue en aquel agobiante concierto junto a Celtic Frost en marzo de 2007 en la madrileña sala Heineken (en los archivos de la sección Conciertos anda la reseña). Curiosamente era la segunda vez que podía disfrutar de los alemanes en Fuenlabrada, ya que atrás quedaba en el tiempo (el primero de diciembre de 2001) cuando los veía junto a Krisiun y Cannibal Corpse en la sala El Grito de la urbe madrileña.
Paco, junto a sus amigos y acompañantes David “Homer” y Juanjo, pasaban a por mi cuando ya anochecía en Madrid. Tomábamos rumbo a Fuenlabrada entre muchas risas y miradas al GPS para guiarnos buenamente, acabando preguntando a unos cuantos ciudadanos, y hasta a la policía municipal, para dar con el campo de fútbol, que finalmente estaba donde Cristo perdió “er alpargate”, o la chancla. ¡Vamos, cómo para haber ido allí en transporte público!
Debido a las vueltas que tuvimos que dar para encontrar el recinto, cuando llegábamos a las inmediaciones, comprobábamos que Santelmo estaban acabando su concierto. Así que ustedes me disculpen por no poder contarles nada referente al grupo del veterano guitarrista Jerónimo Ramiro (ex–Saratoga, Santa, Ñu…). Así que nos quedamos en la puerta dialogando con Leonardo, la simpática amiga rubia de mis acompañantes (lo siento, hago mal, pero no recuerdo su nombre) muy amenamente…

…tanto que incluso escuchamos desde ahí los dos primeros temas de Avalanch que fueron “Aún respiro” y “Hoy te he vuelvo a recordar”. Mientras sonaba“Delirios de grandeza” (una de las pocas concesiones que hicieron aquella noche a la etapa de la banda con su anterior vocalista Víctor García) David y servidor entramos (a los demás les hacía más quedarse fuera que ver a los asturianos) y nos situábamos próximos a la derecha de la mesa de mezclas. El sonido que nos llegaba allí era bastante malo, escuchándose principalmente la batería de Marco Álvarez y los teclados de Chez García. Carencia sonora que aún se hizo más patente cuando tocaron “Ángel de la muerte”, escuchándose en demasía la batería, y encima de manera horrible, con la voz del activo, animado, y animador, Ramón Lage baja, y teniendo prácticamente que imaginar las guitarras de Alberto Rionda y Dany León.
Precisamente fue “Ángel de la muerte” una de las pocas canciones de Avalanch que me gustaron aquella noche. Y es que -aparte del bastante deficiente sonido de los primeros temas, que luego mejoró un poco, no sé si por la labor desde los controles de sonido, o porque nuestro oídos se acostumbraron- tampoco es que haya seguido en los últimos años la trayectoria de los asturianos en sus últimos discos, siendo el último álbum que compré de ellos aquel recopilatorio con canciones regrabadas llamado “Las ruinas del Edén” (2004). El caso es que se notan los años que lleva esta formación junta, desde el 2003 (exceptuando el teclista, que entró en 2008 como sustituto de Roberto Junquera), y las canciones de los últimos discos se perciben con muchos más detalles y trabajo detrás, con esas pegadizas melodías, esos toques de aires progresivos, e incluso de algunas pequeñas pizcas de música oscurilla o digamos gótica (aunque la mayoría me parecieron cortadas por el mismo patrón: medio tiempo con asimilables y accesibles melodías), bastante diferentes a las composiciones de sus primeros trabajos, más decantadas al Power Metal de corte europeo. No veía a los asturianos en directo desde aquel concierto que dieron en la almeriense sala Génesis (hoy llamada Jala Jala) a finales de noviembre de 2003 (por ahí anda la reseña) y lógicamente Ramón Lage ya se ha hecho totalmente con el control sobre el escenario, tanto en llenar las tablas como a la hora de cantar, no parando de moverse (junto al bajista Francisco Hidalgo de los componentes más activos), aunque llegó a cansarme tanto repetir y repetir en broma a lo largo de su actuación que se iban tras uno de los primeros temas que tocaron.
Me sorprendió que del penúltimo disco, “Muerte y vida” (2007) tocaran más canciones (cuatro) que de su última obra en estudio “El ladrón de sueños” (2010), del cual hicieron sólo dos canciones. Tocando después de “Otra vida” (perteneciente al disco de 2007) seguidas “El hombre solo” y “Mil motivos” (habiendo realizado un videoclip), ambas del disco editado el pasado año.
“Alas de cristal” (un tema del que también hicieron un videoclip) fue continuada por “Pies de barro” y “Xana”, recibiendo ésta con gran alegría a los que les gustaban más los Avalanch con Víctor García, o por qué no, para los que les atraen ambas etapas.
Los últimos temas fueron “Lucero” (otra de las canciones que cuenta con videoclip) y “Lágrimas negras” (ésta de las que más me atrajeron del concierto de los astures, y en la que hicieron participar a la peña). Especialmente la primera fue otra de las canciones mejor acogidas y cantadas por el numeroso público (calculo que unas cuantas miles de personas), y única revisión que hicieron a “Los poetas han muerto” (2003), el primer disco donde Ramón Lage (además del guitarrista Dany, el batería Marco y el teclista Roberto) se estrenaba con Avalanch.
En definitiva, intentando ser objetivo, fue un buen concierto de los asturianos, pero lastrado por el mal sonido. Aunque a servidor llegaron a aburrirle en algunos temas, quizá tendré que ponerme a escuchar a fondo los últimos discos.
David y servidor volvíamos a salir del recinto para juntarnos con Paco y Juanjo en la entrada, y estando allí empezamos a ver a colegas como Ester, Mon, Vadillo, Jaime, Ramón… entrando para ver a los alemanes a la agradable Mónica & Juanjo, y ya dentro a “Daavi”.

Para Kreator comenzamos a andar hacia adelante, y llegamos y nos situamos muy próximos a la barra de contención bajo el escenario, escorados a la derecha.
El cuarteto alemán desplegó su gran telón tras la batería de Ventor y paneles verticales a los lados, haciéndose acompañar prácticamente durante toda su descarga por luces de color rojo, además del vistoso humo.
Comenzaron con los dos primeros cortes del hasta ahora último álbum de estudio, que data de 2009, el tema-título “Hordes Of Chaos (A Necrologue For The Elite)” y “Warcurse”.
Apenas tardaron en alegrarnos a los seguidores de sus primeras obras con los dos temas que dan nombre a sus dos primeros discos, a “Endless Pain” enlazaron “Pleasure To Kill”. Aunque como comentamos y pudimos comprobar esa noche, más ralentizados que sus originales, y con la voz de Mille Petrozza algo quemada y más cercana a los graznidos de un córvido. El guitarrista/vocalista repetidas veces pedía a la gente que se ensarzara en “circle-pits”.
Volvían al disco publicado en el 2009 con “Destroy What Destroys You”, y hasta ahí quedó su revisión de dicho trabajo, continuando con “Voices Of The Dead”, un tema con ciertos aires comerciales que se encuentra en su penúltimo álbum, “Enemy Of God” (2005), al cual le siguió el tema-título.
Siempre me pone las pilas escuchar “Phobia”, y así me pasó aquella noche, al igual que cuando dieron paso a“Extreme Aggression”, el tema-título de su cuarto disco y con el cual los vi por primera vez en directo, allá por mayo de 1989 en el Rockódromo de la Casa de Campo, al irrisorio precio de 500 pesetas, junto a Lancelot, Raven, Sangre Azul y Barón Rojo.
“People Of The Lie” continuó haciendo las delicias del respetable, y aunque todo sonaba en su sitio, me pareció que durante la descarga faltaron más decibelios, al menos así me pareció desde donde nos encontrábamos situados.
Con el disco “Violent Revolution” (2001) volvieron al Thrash Metal más puro y genuino, y de dicho trabajo se marcaron “Reconquering The Throne” seguida de la introducción “The Patriarch” que dio paso a“Violent Revolution”. Aunque la revolución… más violenta (¡ese Mon pateando la valla!)… y final llegó con “Flag Of Hate” (con Mille mostrando una bandera con el logo de la banda) enlazada a“Tormentor”.
Me lo pasé bien durante la corta descarga de los alemanes (creo que llegó a una hora y unos cuantos minutos), aunque no es uno de los mejores conciertos que les he visto. Anunciaron que para el año que viene sacarán nuevo disco de estudio.
Teniendo que madrugar al día siguiente y, que a mis compañeros concierteros se la traía pendular Tierra Santa, tras charlar en la entrada del recinto un poco, mientras los riojanos Tierra Santa comenzaban con un gran juego de luces “Caminos de fuego”, continuando con “La sombra de la bestia”, “Sangre de reyes”, “Apocalipsis”,“Indomable”…, íbamos camino para coger el coche que nos devolvía a Madrid.
P.D.: Perdonen por la calidad de las fotos, pero entre la cámara y la distancia… así salieron de mal.
Texto y fotos: Starbreaker
