Mucho se venia hablando sobre el retorno del festival Serie Z, tras varios años en el dique seco. La expectativa levantada al inicio se fue regularizando según se iban conociendo los integrantes del cartel, sin grandes nombres a nivel mediático como antaño, pero con gran efectivo, un cartel acorde a los tiempos que corren.
La caída del cartel de Nick Curran y de Imperial State Electric, hizo que algunos indecisos decidieran al final no acudir a la cita con uno de los festivales mas identificados con el Rock and Roll.
La situación que vivimos ha obligado a cambiar los espacios abiertos de antaño por la funcional sala Paul, que acogía el retorno del Serie Z los días 7 y 8 de octubre. 400 entradas salían a la venta, y a falta de confirmación por parte de los organizadores, la sensación es de que algo mas de la mitad del aforo es lo que se ha vendido. Aun así hemos podido disfrutar de dos días donde el Rock and Roll es la solución.
Viernes 7 de octubre
El viernes se daba el pistoletazo de salida a esta nueva edición del Serie Z, la del retorno. Los primeros en abrir fuego fueron los australianos DON FERNANDO, aunque desgraciadamente no pude llegar a tiempo de verlos. La sensación general era de que habían dejado un muy buen sabor de boca.
MAGGOT BRAIN
Justo tras acceder a la sala, pisaban el escenario los extremeños, Maggot Brain. Decir que son una banda de futuro es una quimera, son una autentica realidad. 10 años los amparan con unos discos a la altura de cualquier banda allende nuestras fronteras.
Desde el primer momento, los extremeños se hicieron amos y señores del escenario, dejando claro que son una de las bandas mas excitantes del panorama rockero patrio. Conjuntados, con ganas y fuerza, e incluso partiendo alguna cuerda, fueron dando repaso a su repertorio habitual, con temas como “Alabama”, “Green Machine” o “Extreme Hard Boogie”.
Mucha gente prefirió quedarse fuera en la barra, y ellos se lo perdieron, porque los extremeños, vinieron, tocaron, vencieron y convencieron.
THE SOULBREAKER COMPANY
15 minutos mas o menos para cambiar de banda –uno de los muchos puntos a favor de la organización-, y The Soulbreaker Company saltaban a escena. Habia mucho interes a ver a la banda, y se notó en la afluencia de público. Su ultimo álbum no hace más que recibir criticas excelentes, y es que pocas veces se lanza un album de semejante nivel dentro de nuestras fronteras.
Desde el comienzo la banda se mostró entregada, con su mezcla de psicodelia, Hard Rock y sonidos setenteros, con el que consiguen crear un ambiente hipnótico que te hace introducirte en sus continuos ritmos. Espectacular el trabajo de los guitarristas, llevando el peso con sus poderosos riffs e introduciéndonos en su particular mundo.
La gente tenia ganas de ellos, y eso se notaba en el ambiente porque todos los ojos estaban atento al desarrollo de esta banda, al que el término banda nacional se le queda demasiado pequeño. No defraudaron, demostrando que está en un momento de forma envidiable, y que su música, aunque difícil quizás para la mayoría, solo puede conducirles camino a la gloria.
BACKDRAFT
El ambiente ya estaba caldeado, pero la bomba de neutrones estaba a punto de caer sobre el escenario del Z. Los suecos Backdraft hacian acto de presencia, y aquello se convirtió en un autentica locura. Descargando adrenalina a más no poder a base de riffs y una fuerza escénica irrepetible, estos bestias, que contaban con una considerable legión de fans entre el publico, consiguieron meterse al publico en el bolsillo desde el primer acorde.
Un Jonas pletórico no dudó en lanzarse a cantar junto al publico, que se encontraba totalmente entregado ante la tormenta desplegada por los suecos. Cayeron temas de su ultimo disco como “Idiot” o de los anteriores, pero da igual, podían haber tocado toda su discografía varias veces seguidas, que de allí no se hubiese movido ni dios. Junto a Topo, lo mejor del viernes, y eso que el nivel fue alto.
TOPO
Sin lugar a dudas, la actuación de Topo era uno de los momentos más esperados, para mi y para muchos de los que nos congregamos allí. Además se comenzaban a ver rostros mas curtidos por el paso del tiempo acercándose a la primera fila. Había mucha expectación, porque el repertorio estaba fuera de dudas, pero había que ver en que estado se encontraban Laina y Jimenez y, amigos, están en un estado de forma brutal.
Muy comunicativos con el publico, sobre todo José Luis, que recordó que lleva muchísimos años componiendo junto a Lele, y que otros con un par de temas dan el pelotazo. Cayeron clásicos de la banda como “Colores”, “Ciudad de músicos”,“Vallekas 1996”, “Mis amigos donde estarán”… y temas de su disco nuevo. Topo sonaron increíbles, desarrollando un mar de emociones que se contagiaba con el público, con aquellos para los que han sido parte fundamental de su vida, y para otros que los descubrían con gran sorpresa.
Reivindicaron su paso por Asfalto interpretando “Capitán Trueno”, “Dias de escuela”,“Rocinante” y “Ser urbano”. Nos dejaron con ganas de más, de mucho más, hubiésemos estado toda la noche escuchando a Topo.
ERIC SARDINAS & BIG MOTOR
Después de Topo venía otro de los platos fuertes de la noche: el maestro de la slide, Eric Sardinas. Muchos aún manteníamos el recuerdo de su reciente paso hace unos meses por Cádiz y el torbellino que es en directo. Con un Levell Price al bajo, encargándose del contacto con el publico, Sardinas mostraba su habitual repertorio de movimientos y entrega, haciendo las delicias del publico.
El derroche de técnica que desprende Sardinas en su Blues Rock contactó desde un primer momento con la gente. Se intuía mucho fan del americano, quien no da un momento de tregua, alternando clásicos de su discografía como “Can´t Be Satisfied” o“Down To Whiskey” con temas de su reciente álbum “Stick And Stones”, entre un mar de flashes y de aplausos, de un público que vibró con su actuación.
THE STORM
Los sevillanos The Storm cerraban la noche del viernes. Pioneros del Hard Rock en nuestro país, hace poco han decidido volver a la carretera y reivindicarse como la gran banda que siempre fueron. Realmente había mucho interés por ver como se desarrollaría el concierto, pues grandes temas no les faltan a los de Sevilla.
Y aquello sonó brutal, no pensaba que sonarían tan poderosos, tan hardrockeros, centrándose sobre todo en su segundo álbum, comenzaron a descargar temas que por derecho propio deben ser considerados clásicos del Hard Rock patrio como “I´ve Got To Tell You Mamma”, “I´m Busy”, “I Don´t Know” o “El dia de la tormenta”, reivindicando como ellos mismo dijeron, que a pesar de que muchos críticos de este país, ubican el nacimiento del Hard Rock nacional en el ’79, su primer disco se lanzó en el ’74.
Y así se ponía final a la primera jornada de este tercer Serie Z, en el que cabe destacar la buenísima organización, con el poco tiempo entre banda y banda, las tres barras que abastecían a los asistentes y los stands de camisetas y discos que ponían a tu disposición la posibilidad de salir con algún vinilo camino a casa. Tras un agotador día, había que coger fuerzas para el sábado.
Sábado 8 de octubre
El sábado prometía ser fuerte, con un cartel variado que además presentaba los sonidos más fuertes con la representación de The Quill y Pentagram. Lamentablemente no pude llegar para ver a BOURBON, una banda con un potencial tremendo, cuya demo es una autentica maravilla, y su directo demoledor, basado en los sonidos mas clásicos del Hard Rock. Tampoco pude presenciar la actuación de ´77, por lo que llegue cuando el outlaw mas en forma de la escena country actual saltaba a escena.
BOB WAYNE & THE OUTLAW CARNIES
Bob Wayne se ha hecho una merecidísima reputación a base de carretera, conduciendo su furgoneta de concierto en concierto, y fue un huracán sobre el escenario del Z, acompañado de violín y contrabajo, todo presencia escénica.
Aun mucha gente estaba entrando, o tomándose algo fuera, pero todos los que nos acercamos a ver a este forajido salimos impresionados por su buen hacer y por grandes temas como “Driven By Demons”, en un viaje al corazón de la America mas salvaje.
Además Bob mostró mas tarde ser un tipo de lo mas especial.
GREEN MANALISHI
Una de las actuaciones mas esperadas era la reunión de Green Manalishi en exclusiva para este Serie Z. A modo de cuarteto, una de las bandas mas grandes que jamás ha dado el Hard Rock patrio salía a escena provocando el éxtasis general, y es que sus dos discos deberían ser imprescindibles en la discoteca de cualquier rockero de pro.
Estos tíos son pura clase, y su Hard Rock setentero suena a gloria. Temas como “Great White Shark”, “Shining Killer”, “21st Century Hero” y ese pedazo de himno que es“Unknown Forces”, pusieron el listón altísimo para todo lo que vendría detrás. Sin lugar a dudas, al menos personalmente, los amos del sábado, ojala esto sea la rampa de salida para una reunión definitiva.
SAINT JUDE
Mucho se venia hablando de los de Londres, debido a su disco y las expectativas que estaban levantando la banda liderada por la guapa Lynne Jackaman y su Rock and Roll de tintes clásicos, tenían todo a su favor, porque además, Green Manalishi les había dejado el publico muy caliente.
La banda sonó muy bien, herederos del sonido Faces, con Lynne intentando derrochar sensualidad, quizás, y es una apreciación personal, le falta algo de intensidad y matices en la voz, que quizás el tiempo le vaya dando, pero aun así, consiguieron meterse a la gente en el bolsillo.
Evidentemente, la vocalista es el foco de atención, ella lo sabe y le saca partido. Cayeron temas de su disco, como“Soul On Fire” o “Down & Out”, que calaron entre la gente, ya con muchísimas ganas de fiesta y de no parar.
THE STEEPWATER BAND
Esta era una de las bandas que tenia ganas de ver. Además, después de la marcha que habían dado tanto Green Manalishi, como Saint Jude, era interesante ver como saldría adelante The Steepwater Band, con su Blues Hard Rock. Y que me maten si no lo hicieron, y con nota.
Con un nuevo disco recién lanzado, “Clava”, que ha despertado todo tipo de comentarios –a mi me parece muy buen disco-, Jeff, Tod y Joe comenzaban su lección de clase. Al principio parecían un poco fríos, sobre todo el bajista, Tod, a mi parecer muy distante todo el concierto, pero Jeff y su guitarra fueron ganándose a la gente a la vez que incendiaban el escenario del Z con su magia. Alternando temas antiguos con otros de “Clava”, su Blues se fue introduciendo hasta conseguir la aprobación de un público, al que gran parte ya tenía ganado de antemano. Grandísimo Jeff, que dejó claro cómo sacar fuego de sus seis cuerdas, aunque vuelvo a repetir, les vi demasiado distantes, demasiado apáticos, con lo que me queda la sensación de que con más entrega, hubiésemos disfrutado de un show espectacular.
THE QUILL
En este Z habíamos tenido Hard de tintes setenteros, Blues, Rock clásico e incluso Country, y ahora llegaba el momento de los sonidos mas duros y potentes. Desde Estados Unidos, a medio camino entre el Stoner más hard y el Metal más clásico, llegaban The Quill, dispuestos a soltar al dios de la tormenta de watios.
Esta claro que mucha gente se acercó el sábado a la sala Paul, arrastrados por The Quill y Pentagram, porque comenzaron a verse atuendos mas heavies entre el personal. Los estadounidenses salieron como una locomotora, con una lluvia de riffs brutal que hizo enloquecer las primeras filas. Herederos de ese Heavy Metal primigenio, sí empezaba a notarse el cansancio después de tantas horas de rock, The Quill, sin lugar a dudas eran el remedio, con una banda entregada, dándolo todo y viendo como el publico se lo devolvía, provocando esa comunión tan solo apreciable en el Rock and Roll. Simplemente, bestiales.
PENTAGRAM
The Quill fueron el invitado perfecto, dejando todo ardiendo para los cabezas de cartel, Pentagram, una autentica leyenda del Heavy Metal, envueltos en un aura de oscuridad, se presentaban por primera vez en nuestro país, y como única fecha en Europa.
Los americanos comenzaron su andadura a principio de los ’70, con un primigenio metal parejo al de Black Sabbath y son la leyenda más grande que ha dado el llamado Doom Metal. Bobby Liebling, autentico líder de la banda, muy deteriorado físicamente debido en parte a la adicción que lleva arrastrando 40 años –o eso dicen-, junto a esa maquina de hacer riffs llamada Victor Griffin, Greg Turley al bajo y Tom Tomaselli a la bateria, ambos compañeros de Griffin en Place of Skulls.
Entre la apoteosis general, Liebling a pesar de su estado mantiene el tipo perfectamente, convirtiéndose en el foco de atención, gracias a ese aura que le rodea que muy pocos son capaces de tener. Continuamente haciendo gestos con la cara, que en cualquier otro parecerían ridículos, pero en Bobby solo consigue que nadie pierda su atención.
Mención aparte merece Griffin, sus riffs son matadores, y si Liebling acarrea el peso escénico –y por cierto, muy bien vocalmente-, el guitarrista es el autentico artífice del muro de sonido que crea la banda. Cayeron clásicos como “Day Of Reckoning”,“Forever My Queen”, “The Ghoul”, “Relentless”, “All Your Sins” o “When The Scream Come”, con canciones de su último álbum de estudio, como “Call The Man”,“Nothing Left”, o “Into The Ground”.
La gente rendida a sus pies ante la majestuosa demostración de cómo sonar potentes, de cómo tocar Heavy Metal en su expresión más oscura, con unos ritmos realmente matadores, que hicieron que los 70 minutos que la banda estuvo sobre el escenario se pasaran en un suspiro. Al final del concierto, tanto Turley como Tomaselli, en especial este último, saltaron a dar la mano a los fans, regalar baquetas y dar las gracias a los asistentes, aunque las gracias había que dárselas a ellos.
En definitiva un gran festival, que resolvió todas las dudas, demostrando que la salvación es el Rock and Roll y rayando a un nivel envidiable con todas las bandas. Un diez a la organización y otro diez a la gente que se convirtieron en Zheads.
Texto y fotos: Carlos T.
