Por segundo año consecutivo la catedral de Canterbury, joya del gótico británico, ha sido testigo de un concierto benéfico de Ian Anderson con invitados de lujo para contribuir a su restauración. Si en 2010 fue Greg Lake el que generosamente se sumó a la iniciativa, este año Justin Hayward (célebre miembro de The Moody Blues) y Bruce Dickinson (en sustitución de Jon Lord, que se encuentra luchando contra un cáncer de páncreas) respondieron de manera altruista a la llamada de Ian Anderson, maestro de ceremonias durante toda la noche.
Las casi 1.100 entradas puestas a la venta sólo podían adquirirse a través del teléfono o en persona en la catedral de Canterbury y la demanda superó con creces a la oferta existente. Un servidor estuvo casi dos días en septiembre apretando al botoncito de llamada de su teléfono y, cuando ya casi había tirado la toalla, conseguí dos de las pocas entradas aún disponibles, a un precio de £10 y con el riesgo de tener visibilidad reducida (las entradas más caras, de £35 y £25, hacía tiempo que se habían agotado). La amable trabajadora de la catedral que atendió mi llamada me comentó que había entradas de ese precio con muy buena visibilidad del escenario, mientras que en otras las columnas de la catedral eran un obstáculo importante, algo que me propuse recordar dos meses después cuando asistiera al concierto.
Y por fin llegó el gran día. El 10 de diciembre, con un frío polar, mi pareja y yo nos pusimos a hacer cola durante más de 45 minutos esperando la apertura de las puertas de la preciosa catedral de Canterbury (las entradas no estaban numeradas). Una vez dentro de la impresionante nave, de estilo gótico perpendicular, tocó buscar un buen sitio. Tras elegir dos asientos comprobamos que el púlpito no nos dejaba ver el escenario (¡maldita visibilidad reducida!). Afortunadamente encontramos dos asientos en el lado opuesto de la nave desde los que se podía ver el escenario bastante bien.
Una vez acomodados en nuestros asientos, pudimos ver como Bruce Dickinson pasaba a nuestro lado para ir a charlar con su mujer, sentada en la parte central de la nave. Resultó curioso comprobar cómo mucha gente no se había percatado de ello y, cuando Bruce regresaba al backstage, varios seguidores conseguimos intercambiar unas palabras con él y, en mi caso, que me firmase la entrada justo antes de que se anunciara el comienzo de la actuación.
Sin tiempo que perder, volví a mi asiento para disfrutar del atípico concierto electro-acústico, que consistió en dos sets, con un intervalo de 15 minutos entre medias. La actuación comenzó con “God Rest Ye Merry Gentleman”, con Ian Anderson acompañado por Florian, David Goodier y Scott Hammond (el teclista John O’Hara no pudo participar al estar hospitalizado con una infección respiratoria; Anna Phoebe, violinista invitada tampoco pudo acudir al ponerse de parto por la mañana del día del concierto). Tras ello, The Camden Coral Collective interpretó una bellísima “Gaudete”, popularizada por Steeleye Span. A partir de ese momento, se alternaron los temas clásicos de Jethro Tull (“Jack In The Green”, “Bourée”, “My God” o “Aqualung”, en los que quedó patente la maestría de Ian Anderson con la flauta y sus carencias como cantante en la actualidad, más evidentes al compararlo con las espléndidas voces de Justin Hayward y Bruce Dickinson), otros de cariz navideño (“We Three Kings” / “We Five Kings” o “Holly Herald”) e incluso lecturas de invitados especiales, como el actor Andrew Lincoln, yerno de Anderson o el presentador de televisión Gavin Esler.
Sin embargo, los momentos estelares del concierto estuvieron protagonizados por Justin Hayward y Bruce Dickinson. En el primer set Dickinson cantó una magnífica versión acústica del himno de G.K. Chesterton que sirvió de inspiración para el tema “Revelations” (del disco “Piece of mind” de Iron Maiden), interpretando la primera parte a capella sin micrófono, ante la sorpresa y admiración generalizada. Cuando aún no habíamos tenido tiempo de asimilar lo que habíamos visto, Justin Hayward subió al escenario para cautivar al público con la preciosa “Forever Autumn” (del disco “War of the Worlds” de Jeff Wayne, editado en 1978).
En el segundo set Bruce Dickinson puso al público de pie tras realizar una exhibición en una impresionante versión acústica de su particular adaptación del poema “Jerusalem”, de William Blake. Una virtuosa interpretación de la “Toccata y Fuga” de Bach a cargo del guitarrista Florian (con introducción del órgano de la catedral) dio paso a “Nights In White Satin” de The Moody Blues, cantada con maestría por Justin Hayward. Tras estas joyas musicales la oración del canónigo Edward Condry fue recibida con frialdad, no así“My God” y una versión casi por completo instrumental de “Aqualung”, que sirvieron para dar por terminado el segundo set. La banda se despidió ante una ovación generalizada y parte del público emprendió el camino hacia la salida tras la bendición – recibida con respeto pero poco entusiasmo– del reverendo George Pitcher. Muchos otros nos quedamos aplaudiendo con la esperanza de que la cosa no se hubiera terminado y tuvimos como premio una accidentada versión de “Locomotive Breath” de Jethro Tull, en la que Ian Anderson, Justin Hayward y Bruce Dickinson cantaron una estrofa cada uno. Aunque resultaba evidente que no habían tenido mucho tiempo para ensayarla, dieron la impresión de pasarlo aún mejor durante el tema que los asistentes al concierto.
En resumidas cuentas, gran concierto de dos horas en una atípica noche por una buena causa. Esperemos que las ventas de entradas, camisetas y programas de la actuación sirvan para superar las £20000 recaudadas en 2010.
– God Rest Ye Merry Gentleman (con The Camden Choral Collective)
– Gaudete (cantada por The Camden Choral Collective)
– Jack-In-The-Green
– We Three Kings (cantada por The Camden Choral Collective) / We Five Kings
– Lectura 1 por el actor Andrew Lincoln: ‘Christmas’ (John Betjeman)
– Holly Herald
– Revelations / Himno ingles de G.K.Chesterton (cantada por Bruce Dickinson)
– Lectura 2 por el presentador Gavin Esler, acompañado por Florian a la guitarra: ‘God’s Grandeur’ (Gerard Manley Hopkins)
– Forever Autumn (cantada por Justin Hayward)
– Bourée
Descanso
– Pavane
– Hare In The Wine Cup
– Lectura 3 por Justin Hayward: ‘Nativity’ (Jan Dean)
– Jerusalem (cantada por Bruce Dickinson, version acústica de su interpretación del poema de William Blake grabada en “The Chemical Wedding”)
– Toccata & Fuga (intro tocada en el órgano de la catedral)
– Nights In White Satin (cantada por Justin Hayward)
– Oración
– My God
Aqualung (intro tocada en el órgano de la catedral)
– Bendición del reverendo George Pitcher
– Locomotive Breath (con Justin Hayward y Bruce Dickinson)
Texto: Dani ‘GhostofCain’


